Próximo reportaje de Repor en TVE: “La hipoteca nuclear” (08-03-2010)

El programa de reportajes de TVE, Repor emite el próximo lunes los reportajes “La hipoteca nuclear” y “Erasmus paradiso”. “La hipoteca nuclear”: Ni las portadas de los periódicos ni tampoco los telediarios hablan ya de la polémica ubicación del futuro cementerio nuclear. Sin embargo, en los pueblos candidatos a albergar el almacén, la polémica y el desasosiego han echado raíces.

Yebra en Guadalajara es ahora un pueblo partido en dos. Por un lado está el bando de los defensores y por el otro el de los detractores. Unos se concentran en un bar al que han dejado de ir los del otro bando. La división pasa factura: ha habido rupturas familiares, vecinos de toda la vida no se dirigen la palabra y en los comercios la bronca puede saltar en cualquier momento. En definitiva se ha abierto una herida que tardará tiempo en cicatrizar.

En Villar de Cañas, Cuenca, no pasaba nada hasta que los medios de comunicación rompieron su monotonía. El alcalde es también el herrero del pueblo y sabe que si el futuro almacén cae en el pueblo mucha gente le va a dejar de saludar pero se siente desesperado ante la falta de alternativas que tiene el pueblo, -podía haber sido el almacén o una fábrica de galletas pero el pueblo necesita trabajo- dice. Los vecinos de Ascó en Tarragona ya están más acostumbrados a pagar la hipoteca nuclear porque llevan 30 años conviviendo con una central atómica. De todas maneras, el malestar vecinal también se palpa en las calles.

Hay quien piensa que Ascó ya ha pagado un precio muy alto y quizás ahora vale la pena hipotecarse en otras cosas que no cobren un interés tan controvertido como el de la energía nuclear. “La hipoteca nuclear” se emite el próximo lunes 8 de marzo en La 1 de TVE (00.25 horas).

También se podrá ver on-line en la página web del programa: http://www.rtve.es/television/repor

Hemeroteca de accidentes de la Central de Garoña en nortecastilla.es

Uno de los pilares de la supervivencia está en la confianza. Si no confiáramos en el dentista, en el carnicero o en el taxista no podríamos vivir porque estaríamos en una suerte de estado perenne de desasosiego. Luego, cuando el empaste que te ha costado una pasta se te cae al primer mordisco, el filete te hace fuegos artificales nada más echarlo en la sartén o el taxímetro echa humo tras una visita turística improvisada, pues ahí ya cada uno se busca sus argumentos para seguir confiando. Con las centrales nucleares nos pasa algo parecido. Cuando uno mira esas gigantescas chimeneas que parecen la mismísima boca del infierno confía en que alguien con sentido común esté al frente de la sala de control. Pero el señor Burns -el avaro y huraño dueño de la central de ‘Los Simpson’- no es del todo un personaje de ficción.

El 27 de febrero de 1980 EL NORTE informaba en primera de la aparición de una fisura «por la que gotea un producto no especificado» en la central nuclear de Garoña. Sí, esa misma que lleva años en el corredor de la muerte y que ahora quieren amnistiar a cambio de un cementerio atómico.

La empresa propietaria, Centrales Nucleares del Norte, S. A., o sea, Nuclenor -creada en 1957 entre Iberduero y Electra de Viesgo- informó de ella «dada la especial sensibilidad que existe en determinados sectores de la opinión pública en relación con la temática nuclear», porque, añadía, «de haber ocurrido en cualquier otra industria, probablemente no hubiera merecido la atención de los medios de difusión». El estropicio, aclaraba para los más sensibles, se localizó en «uno de los manguitos de la tubería de alimentación a las bombas de chorreo» y, aunque el tiempo de reparación iba a exceder «previsiblemente» el de una parada normal, tranquilizaba a la población asegurando que «la avería no repercute en forma alguna en el exterior».

En ocasiones anteriores se habían roto un transformador exterior, una bomba del circuito primario, los tubos de penetración de la vasija del reactor, el barrilete, una válvula, el ‘core spray’, una bomba del sistema de refrigeración, «uno de los elementos del sistema de protección del reactor», la tubería de alimentación, un calentador de agua o la tubería de las bombas de chorro. Vamos, que menos la junta de la trócola y la tapa del falordias, todo.

Y eso, de lo que nos hemos enterado. Sin embargo, los responsables de Nuclenor siempre decían que el funcionamiento era «satisfactorio», que las averías eran «de poca importancia» y que la seguridad estaba garantizada.

Incluso después de que en 1975 provocara una nube radiactiva que probablemente todavía estaba contaminando la zona. Pero claro, eso no se sabía ese año porque la compañía lo ocultó hasta 1992.

También los responsables de Chernóbil defendían en 1980 el funcionamiento de su central, cosa que dejaron de hacer seis años después, sencillamente porque desapareció. Entonces las sensibilidades sí que se pusieron especiales.

Fuente:  nortecastilla.es

Cierra en EEUU una central gemela de Garoña (Vermont Yankee)

El miércoles 24 de febrero, el Senado del Estado de Vermont  (EEUU) votó a favor de cerrar la central nuclear de Vermont Yankee, propiedad de la compañía Entergy. A pesar de los esfuerzos de Entergy para renovar el permiso de funcionamiento de la central nuclear, que cuenta ahora con 38 años de edad, el Senado de Vermont decidió mantener su cierre definitivo para 2012, la fecha prevista. El voto del Senado es decisivo para cerrar la planta, independientemente de lo que pueda votar (si decide hacerlo) la Cámara de Representantes.

Con este voto, el Estado de Vermont ha mandado un claro mensaje a la industria nuclear y al presidente Barack Obama, tras anunciar la semana pasada su decisión de “regalar“ a la industria nuclear 8.300 millones de dólares en préstamos garantizados para construir dos centrales nucleares, las primeras en 30 años en EEUU. Este país no necesita nuevas centrales nucleares, sino que incluso puede cerrar las viejas y deterioradas centrales existentes y pasar a un sistema energético sostenible basado en las renovables.

La central nuclear de Vermont Yankee es un reactor BWR de 650 MW de potencia que entró en operación comercial el 30 de noviembre de 1972. Es inevitable pensar en la central nuclear de Garoña (Burgos), otro reactor BWR, de 460 MW y que empezó a funcionar en 1971. Como Vermont Yankee, Garoña tiene un largo historial de fallos y problemas de seguridad.

España se diferencia de EEUU en que el 26% de su electricidad es renovable y un 19% nuclear. En EEUU las renovables son sólo el 3% y la nuclear el 20%. Es decir, en España es aún más fácil que en EE UU prescindir de la energía nuclear. Otra diferencia es que el presidente de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó públicamente que cerraría Garoña en 2011, cuando llegará a los 40 años, y luego decidió retrasarlo hasta 2013. Mientras él le “regaló” a Garoña y a la industria nuclear dos años más, el Estado de Vermont ha decidido cerrar Vermont Yankee en 2012, cuando ésta cumple 40 años.

Fuente: Carlos Bravo, responsable de la campaña Anti-nuclear de Greenpeace

Dicen que el vertido de Garoña al Ebro no afectó a Álava

El vertido de agua radiactiva de la central nuclear de Garoña al Ebro destapado por grupos ecologistas y negado por Nuclenor, empresa gestora de la planta, no ha afectado a los núcleos rurales alaveses próximos al río.

El diputado alavés de Medio Ambiente, Mikel Mintegi, se mostró ayer “absolutamente seguro” ante el Pleno de las Juntas de que el territorio ha salido indemne de este episodio, porque el control de las aguas competencia de la Agencia Ura no ha dado indicios al respecto. En caso contrario, “Ura lo habría denunciado”, manifestó Mintegi en respuesta a la procuradora de EB, Nerea Gálvez. El suceso, que tuvo lugar el pasado 9 de febrero, reabrió por enésima vez el debate de la seguridad de la planta burgalesa, la más antigua del parque estatal, ubicada a sólo cinco kilómetros de suelo alavés, y cuya vida útil ha sido recientemente prorrogada hasta 2013.

Mintegi lamentó que “no hay mes en que no se produzcan incidencias” en la central, por lo que insistió en que Garoña “debe ser cerrada por seguridad”, una posición defendida por la Diputación alavesa también en múltiples ocasiones. Gálvez propuso a Mintegi la creación de una mesa de crisis hasta que llegue el cierre definitivo de la planta, que estaría formada por la Diputación, los municipios del entorno o la propia empresa gestora, para dar “una respuesta coordinada ante la justificada alarma social que crean estas incidencias”.

Mintegi replicó que la Diputación se mantiene “vigilante”, porque “Garoña es un problema”, y adelantó que solicitará a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) datos más exhaustivos sobre los vertidos, aunque “la garantía de Ura es suficiente”

Ver noticia en:   www.eitb.com

La central de Garoña (Burgos) se encuentra al 100% de potencia tras parar 3 veces para hacer arreglos del circuito de refrigeración.

La central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) se encuentra al 100 por cien de potencia desde las 12.00 horas de hoy tras la realización de comprobaciones adicionales a las aportaciones de agua al sumidero de suelos situado en el interior de la contención primaria, según informaron a Europa Press fuentes de la empresa.

Una vez analizadas y solventadas las causas que dieron origen a la parada y finalizadas las tareas complementarias de inspección llevadas a cabo en el interior de la contención primaria, se inició el proceso de arranque de la central.

La planta fue acoplada a la red eléctrica nacional a las 9.33 horas del lunes y ha subido su potencia hasta alcanzar de nuevo el 100 por cien, según el programa previsto por los técnicos de Nuclenor.

El Consejo de Seguridad Nuclear ha sido permanentemente informado tanto de la parada programada como de los resultados de las inspecciones, pruebas y trabajos acometidos en la planta.

Total que no se comenta nada en la rueda de prensa de como se encuentran las tuberías de refrigeración del reactor (las mias de casa con 40 años están fatal) ni de la plaga de mejillón cebra que asola las tuberias de captación de agua del mencionado circuito de refrigeración.

En fin, que se podían haber ahorrado la rueda de prensa.

Fuente : europapress.es

El mejillón cebra pone en jaque de nuevo a la central nuclear de Garoña

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) dio ayer su consentimiento a la central burgalesa de Garoña para poder aplicar una pintura protectora frente a la plaga de mejillón cebra en una de las cuatro cántaras de la estructura de toma de agua del río Ebro.
Para ello, el pleno del CSN ha tenido que aprobar una exención temporal al cumplimiento de los requisitos de vigilancia de las Especificaciones Técnicas de Funcionamiento mejoradas del sistema de agua de protección contra incendios de Garoña, según un comunicado de este organismo recogido por Efe.
De hecho, la aplicación de la pintura dejará inoperativas la bomba diesel y la bomba eléctrica del sistema de agua de protección contra incendios, que temporalmente serán sustituidas por una bomba de agua de servicios con capacidad para ser alimentada por un generador diesel de emergencia.
Ésta no es la primera exención aprobada por el Consejo, ya que en 2007 tuvo que permitir esta salvedad para sustituir la bomba diesel de protección contra incendios y pintar la cántara de la estructura de toma con una base de silicona para reducir también la presencia de mejillones cebra en los sistemas que utilizan agua del río.
Fuente : ABC