Diez empresas y entidades de Miranda obtienen las ayudas del Plan Garoña

El Programa de Ayudas para Actuaciones a la Reindustrialización (Reindus) ha dado un ‘sí’ provisional a la práctica totalidad de los proyectos que tramitaron empresas y entidades de Miranda. Diez de las doce propuestas trasladas al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo para acogerse al paraguas económico de lo que en su momento se definió como «un apéndice» al Plan Garoña, figuran entre las 43 a las que se ha otorgado ya una subvención que, en términos globales, asciende a 25 millones de euros.
De esta cuantía, de acuerdo con las condiciones fijadas por Reindus, en torno a 6 millones se destinan a administraciones, Cámaras de comercio y entidades industriales con el objetivo de desarrollar nuevas infraestructuras o mejorar las ya existentes. El resto, hasta 19 millones, se dirigen a actuaciones de carácter privado. Respecto al primer bloque (el de los 6 millones), tanto la Cámara de Comercio de Miranda como la Entidad de Conservación del Polígono de Bayas y la Fundación Centro Tecnológico de Miranda (CTM) figuran en la lista de beneficiarios. A ellos corresponde el desarrollo de uno de los proyectos emblemáticos de la industria local: un hangar de más de 5.000 metros cuadrados y 1,3 millones de euros de coste, que será laboratorio de jóvenes empresarios. Es el Vivero de Empresas.
Algo más elevada es la inversión que solicitó el órgano de gestión del Polígono de Bayas. En su propuesta al Ministerio de Industria recogía una inyección económica de 1,7 millones de euros para afrontar una reforma integral de la zona. Las medidas giraban en torno a la regulación del tráfico y al incremento del número de plazas de aparcamiento.
Se hace referencia a la creación de rotondas, que se sumarían a la de acceso a la N-1 y también al incremento de la señalización horizontal y vertical, más metros de aceras y limpieza generalizada. Todo a ejecutar en el plazo máximo de un año.
Desde el sector privado
Pero la incógnita principal sobre este paquete de ayudas -se trataría del primero de los cuatro planteados sobre un total de 100 millones de euros- planeaba sobre los proyectos de titularidad privada. Y es ahí donde los tres presentados por industrias vinculadas al empresario Ginés Clemente. En el listado de los provisionalmente aceptados figuran dos de Castelaero (Castilla y león Aeronáutica SA) y uno tramitado a través de la industria Mecanizados Ginés.
Además percibirán la subvención Alucoil SA -dedicada a la fabricación y transformación de productos de aluminio-; embutidos la Mirandesa SL; Industrias Imar -centrado en la fabricación de chapa perforada y material expandido-; y la planta de la carretera de Logroño, Montefibre Hispania SA.
Dentro del grupo de los proyectos que se sitúan en lista de espera para su posible estimación o ser desestimados definitivamente figuran propuestas de Azucarera Ebro SL y Gamesa Eólica SL, también vinculada al recién elegido presidente de Empresa Familiar de Castilla y León y máximo responsable de la FAE en Miranda, Ginés Clemente.

El C S N niega vertido tóxico al Ebro desde la nuclear Garoña.

En la siguiente informacion  del 11 de febrero se puede ver como dan las informaciones de los incidentes nucleares, ya queel  CSN dice  que no hubo fugas al exterior de la central, pero lo que no dice es que el liquido de refrigeracion se fuga  del circuito primario y va a un desagüe para luego ser tratado quimicamente  ¿y despues que se hace con ese agua radiactiva y los productos quimicos que se emplean ? seria una revolución tecnologica que hubieran descubierto la forma de limpiar la radiactividad. Está claro que en algún sitio está.

Asimismo, el subdirector general de instalaciones nucleares del organismo regulador desmintió “categóricamente” que se haya producido ningún vertido de material radiactivo de la central al exterior, ni al río Ebro porque la fuga estaba dentro del circuito, y  en ningún momento, este circuito llega al exterior. 

Que yo sepa si se fuga, el agua radiactiva ya no está dentro del circuito primario otra cosa es que vaya a la “contención primaria”, pero obviamente fuera del circuito de refrigeración.

Concretamente,  Zarzuela explicó que la fuga estaba en la empaquetadura de una válvula de bypass de una válvula de presión y aclaró que todas las líneas son del circuito primario y van al interior de la contención primaria, que es donde se encuentra el refrigerante del reactor.

También, agregó que la contención sirve para recoger las fugas producidas y desde ese sumidero se llevan a un tanque de tratamientos de residuos líquidos, que posteriormente se filtran para quitarle cualquier suciedad limpiándola químicamente, siendo llevados a continuación a un tanque para su almacenamiento y reponer después el refrigerante del reactor.

¿Que yo sepa se filtra la arena y las impurezas del agua, pero como filtras la radiación?

En esas circunstancias, el responsable del C_S_N indicó que una vez parada la central, los técnicos de Garoña pudieron acceder al pozo seco, al que anteriormente no se puede acceder porque éste está inertizado con nitrógeno para evitar un incendio en caso de problema eléctrico y porque en ese lugar hay “bastante actividad radiactiva”.

El pozo seco que ya no estaría tan seco sino más bien lleno de agua radioactiva. A no ser que ya no estuviera el agua, en cuyo caso ¿ donde está  ?

Podeis leer la información al completo extraida de EuropaPress:

SIN VERTIDOS RADIACTIVOS AL EXTERIOR

Asimismo, el subdirector general de instalaciones nucleares del organismo regulador desmintió “categóricamente” que se haya producido ningún vertido de material radiactivo de la central al exterior, ni al río Ebro porque la fuga estaba dentro del circuito y, en ningún momento, este circuito llega al exterior.

“Esto causa una alarma innecesaria al público que queremos desmentir”, subrayó, al tiempo que apuntó que el suceso ha sido calificado con un nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Notificables y que no representa ningún riesgo para los trabajadores, la población y el medio ambiente y que “en cuanto a límites se refiere la operación de planta es completamente segura.

En ese sentido, calificó la “actitud” de Nuclenor a la hora de decidir parar Santa María de Garoña de “prudente y lógica” e insistió en que “no tenía obligación”.

Concretamente, Zarzuela explicó que la fuga estaba en la empaquetadura de una válvula de bypass de una válvula de presión y aclaró que todas las líneas son del circuito primario y van al interior de la contención primaria, que es donde se encuentra el refrigerante del reactor.

También, agregó que la contención sirve para recoger las fugas producidas y desde ese sumidero se llevan a un tanque de tratamientos de residuos líquidos, que posteriormente se filtran para quitarle cualquier suciedad limpiándola químicamente, siendo llevados a continuación a un tanque para su almacenamiento y reponer después el refrigerante del reactor.

En esas circunstancias, el responsable del CSN indicó que una vez parada la central, los técnicos de Garoña pudieron acceder al pozo seco, al que anteriormente no se puede acceder porque éste está inertizado con nitrógeno para evitar un incendio en caso de problema eléctrico y porque en ese lugar hay “bastante actividad radiactiva”.

FUGA INESPERADA

Además, detalló que, en primer lugar, vieron el origen de la fuga identificada en una empaquetadura de una válvula, o sello que mantiene la hermeticidad de la válvula que está en contacto con el líquido del circuito primario y que se había ido desgastando. El problema está en que, según indicó, se encontró una “fuga con la que no contaban” en una tubería para ventilar el primario, que tiene una serie de tuberías por las que sale el aire en la parada de recarga.

“La soldadura de la unión de la tubería tenía una grieta por la que había una fuga adicional”, admitió Zarzuela que acotó que “todas las fugas sumadas” estaban por debajo del límite”, aunque este segundo escape, una “fuga por barrera de presión”, debe ser notificada al CSN.

El subdirector general de instalaciones del CSN adelantó que el “foco está en dos puntos”: averiguar cuál es la causa del suceso, cuando se sepa se podrá hacer la reparación; y supervisar los trabajos de la central para comprobar que hacen un buen trabajo y que la reparación es “adecuada”.

“Este suceso no cuestiona la seguridad de la central” –incidió– “una parada de este tipo ocurre cada uno o dos años”.

Fuente:  EFE

Los vecinos de la comarca de la central de Garoña se enfrentan a una planta de reciclaje de residuos peligrosos en Moneo.

Fue la primera comarca que lanzó guiños al cementerio nuclear, pero la división social lo echó por tierra. Hoy, Las Merindades de Burgos, donde se sitúa la central de Garoña, afronta otro proyecto que encrespa a sus vecinos: una planta de reciclaje de neumáticos, plásticos de coches y electrodomésticos.

No eran más de veinte vecinos, pero los gritos, recriminaciones e insultos retumbaban en cada esquina de Moneo, un pequeño pueblo de 30 habitantes situado en Las Merindades, comarca de la provincia de Burgos que cuenta con 27 municipios y poco menos de 25.000 habitantes. En el orden del día de la Junta Vecinal –se trata de una entidad administrativa que depende formalmente del Ayuntamiento de Medina del Pomar–, había un solo punto: la inminente llegada de la empresa Reciclados Ecológicos Burgaleses.

La alcaldesa, Isabel Trigo (PP), defiende su instalación a capa y espada, mientras que el secretario de la Junta, Ramón García, es el dueño de la parcela de Moneo en la que se desarrollará el proyecto. La vendió hace algunos meses, y el precio es un auténtico misterio. Solo se sabe que la inversión total que realizará la empresa asciende a 20 millones de euros.
El último viernes de enero, Trigo y García tuvieron que hacer frente a las críticas de sus vecinos. A pesar de su carácter abierto, ambos responsables municipales impidieron la presencia de interviú en la tensa sesión.

“La parcela es mía, y me importa un bledo lo que hagan allí”, “¿Qué cuánto he cobrado? Eso es asunto mío y de más nadie”

responde García el dueño del terreno durante la reunión. Desde el público le tacharon de “egoísta” e “interesado”,a la salida del encuentro. Fuera del local le esperaban varios miembros de la Plataforma Merindades Limpias, que se opone al citado proyecto.

“Esto es increíble. Se piensan que todos vamos a trabajar ahí”

dice la vecina Yolanda Ratón. Según los datos de la Junta de Castilla y León, se trata de una “planta industrial para la obtención de hidrocarburo líquido” que reciclará neumáticos fuera de uso, plásticos de vehículos y las partes no metálicas de aparatos eléctricos y electrónicos. Al frente de este proyecto se encuentra el empresario David Aragón, que ya cuenta con una planta similar en la localidad sevillana de Aznalcóllar, donde la producción es cinco veces menor a la que se prevé en Burgos.

Sus críticos aseguran que la fábrica andaluza ha tenido continuos problemas de funcionamiento y que aún no ha logrado arrancar a pleno motor. En el caso de Burgos, el hidrocarburo obtenido tendría como destino la planta de Petronor en Muskiz (Vizcaya).
En abril pasado, el Gobierno castellano resolvió que el proyecto no necesitaba someterse al procedimiento de evaluación de impacto ambiental, alegando que está contemplado como una instalación de “almacenamiento de productos petroquímicos y químicos”. En la correspondiente orden, el Ejecutivo autónomo señala que la parcela donde se emplazará la factoría “se enmarca en una zona deshumanizada y eminentemente agrícola”.

Carlos Moreno, un madrileño que lleva diez años en Moneo, dice que él, su mujer y sus dos pequeños hijos son el vivo ejemplo de una zona “humanizada”. La fábrica quedará a 400 metros de su casa, por lo que ha presentado alegaciones ante el Tribunal Contencioso-Administrativo de Castilla y León.
Hace algunas semanas, cerca de su casa aparecieron unas pintadas a favor de la instalación de la recicladora y en las que se tachaba de “primitivos” a sus detractores. Por su parte, la vivienda de la alcaldesa de Moneo y la nave industrial situada justo delante de los terrenos donde se instalará Reciclados Ecológicos Burgaleses también fueron objeto de pintadas, en ambos casos con lemas contrarios al proyecto. En una de las paredes, las manos anónimas dejaron escrita la palabra cáncer. Nadie se anima a señalar a los autores, pero la alcaldesa de Moneo lanza sus sospechas al aire. “El único que aquí anda dando voces es un señor que debe ser de un grupo ecologista”, dice la regidora.
En efecto, fueron las voces de los ecologistas, unidas a las de la mayoría de los vecinos, las que ya impidieron que esta zona albergara el cementerio nuclear. Su principal defensor era el alcalde de Merindad de Cuesta-Urria, Alfredo Beltrán –del PP–, quien además integra la comisión directiva de la Asociación de Municipios en Áreas de Centrales Nucleares (AMAC). “Lo estudié como una alternativa para mi pueblo, pero no iba a tirar para adelante si mis vecinos no estaban a favor. Así y todo, creo que fue una oportunidad perdida”, confiesa Beltrán. Ahora el alcalde estudia los efectos que tendría la llegada de la recicladora, que quedará a poca distancia de dos núcleos urbanos: San Cristóbal y Pradolamata.
Uno de los grupos que se movilizaron contra su propuesta de acoger el cementerio nuclear fue Tesla Viva. Su portavoz, Marta Quintanilla, advierte que lucharán “con las mismas fuerzas” para tratar de frenar la llegada de esta planta. “Entre el cementerio y lo que quieren hacer en Moneo, me quedo con el primero”, asevera. Agapito Suárez, un veterano ecologista y pescador aficionado que lideró las protestas locales contra Garoña, también compara el denominado Almacén Temporal Centralizado (ATC) con la planta que convertirá los restos de neumáticos y plásticos de coches en hidrocarburo. “Si tuviese que elegir, me quedo con el cementerio, porque por lo menos va a estar controlado y contaminará menos”, afirma.
En el Ayuntamiento de Medina de Pomar, donde actualmente se tramitan las licencias de obra de la futura instalación industrial, sus responsables creen que detrás de estas críticas hay “intereses políticos”. Alfonso Martínez, miembro del PP y concejal de Medio Ambiente, defiende el interés social de esta iniciativa empresarial.

“Será muy importante para la generación de empleo en la comarca”, señala. Según las previsiones de sus promotores, se crearán entre 40 y 50 puestos de trabajo. En Medina, cerca de 300 personas viven de la central nuclear de Garoña, que cerrará sus puertas en 2013.
Dentro del consistorio, los ocho representantes del PP han hecho una piña a favor de la recicladora, a la que el PSOE –con cinco concejales– se opone. “Yo aquí tengo mis hijos, y sería la primera que no querría algo nocivo para mi pueblo”, afirma la concejala de Cultura, Mónica Pérez. El edil socialista Vicente Alonso dice que detrás de esta encendida defensa “hay intereses que aún no llegamos a comprender”. Recuerda que el alcalde de Medina, José Antonio López Marañón, acompañó al representante de Reciclados Burgaleses a la Junta de Castilla y León para que presentara su iniciativa.

“Lo peor de todo es que esta fábrica es contaminante y el PP lo sabe”, critica el concejal socialista.

Madres asustadas

En un informe conjunto elaborado por la Plataforma Merindades Limpias, Ecologistas en Acción y el colectivo Amigos de Moneo, sus integrantes denuncian que la industria proyectada emitirá sustancias en niveles “hasta 46 veces superiores al máximo legal permitido”, e inciden en la presencia de cloruro de hidrógeno, “causante de la lluvia ácida”. “Dejar que una planta de estas características –añade el informe– se instale en Las Merindades sería el equivalente a jugar a la ruleta rusa con toda la población de un radio de 30 kilómetros”.
Esos mismos miedos llevaron a las madres de los 500 alumnos que asisten al colegio público de ese municipio a iniciar una campaña contra la fábrica, que quedará a 3.500 metros del centro educativo.

“Si se produce un accidente, arrasará con todo lo que hay alrededor”,

advierten Mercedes Helguera y Mónica Cereceda, dos representantes del AMPA. Su posición llegó al Ayuntamiento, donde el concejal de Medio Ambiente critica a quienes “manipulan a los chavalillos”. “Los árboles emiten CO2 y a nadie se le ocurre cortarlos”, dispara.


La crispación social derivó en la mayor manifestación que esta zona recuerda. Fue el pasado 6 de diciembre, y según sus organizadores, asistieron cerca de tres mil personas. Y a finales de enero, la consejera de Medio Ambiente de la Junta, María Jesús Ruiz, recibió 7.200 firmas pidiéndole que detuviera el proyecto.
Los opositores reclaman que las administraciones apuesten por el desarrollo turístico y agrario de la zona. En verano, las localidades de la comarca ven multiplicar su población gracias al importante afluente de turistas, en su mayoría del País Vasco. Ángel Pérez, propietario de una casa rural en la zona de Las Merindades, dice que la recicladora de neumáticos será una “mala propaganda”. Entre los agricultores –el otro pilar económico– hay una opinión similar. Rodrigo Ajuria, un joven dedicado al cultivo de pipas y cereales, está preocupado. “Si hay contaminación, nuestra producción bajará irremediablemente”, señala.

Fuente:  interviu.es