El análisis de las bases de datos españolas de cancer detecta un aumento significativo del cancer de estómago en Burgos entre 1975 y 2002.

En fechas próximas el Instituto de Salud Carlos III va a publicar un informe en el que dejará demostrado que no existe relación entre el cáncer y las centrales nucleares.

De esta forma, el gobierno central, querrá demostrar que el ATC nuclear no será dañino para la población de su entorno.

Para ver en perspectiva la evolución del cáncer alrededor de algunas centrales nucleares españolas veamos el ejemplo del cáncer de estomago y de la leucemia en la provincia de  Burgos el primero y en el entorno de la central de Garoña el segundo.

Muchos de los estudios se han publicado en revistas científicas extranjeras y en inglés, supongo que  para que la población española no los conociera dado que los resultados eran contrarios a las tesis nucleares.


En gráficas obtenidas a partir de las bases de datos del Instituto de Salud Carlos III podemos ver el aumento del cancer de estómago producido en la provincia de Burgos entre los años 1975 y 2002.

Este aumento de cancer no se podría  achacar en exclusiva a la central de Garoña pero si que podría  ser un factor a considerar ya que su apertura data de 1971 y como se puede ver en este articulo estuvo emitiendo radiación por encima de los límites legales.

Otros factores que se pueden dar el Burgos entre estos años pueden ser la cloración del agua o los cambios alimenticios de la población, pero estos factores se han dado en muchas provincias españolas sin sufrir  aumentos de cancer de estómago tan llamativos.

MORTALIDAD POR CÁNCER DE ESTÓMAGO – AÑO 1975   – SEXO FEMENINO. TASA AJUSTADA A LA POBLACIÓN EUROPEA/100,000

MORTALIDAD POR CÁNCER DE ESTÓMAGO – AÑO 2002   – SEXO FEMENINO. TASA AJUSTADA A LA POBLACIÓN EUROPEA/100,000

MORTALIDAD POR CÁNCER DE ESTÓMAGO – AÑO 1975 – SEXO MASCULINO. TASA AJUSTADA A LA POBLACIÓN EUROPEA/100,000


MORTALIDAD POR CÁNCER DE ESTÓMAGO – AÑO 2002 – SEXO MASCULINO. TASA AJUSTADA A LA POBLACIÓN EUROPEA/100,000

Ver otro estudio sobre la leucemia en el radio de 50 Km. de la central de Garoña.

Por otro lado,  en julio de 2003,   fue publicado en la revista Occupational & Environmental Medicine un estudio epidemiológico (en inglés) realizado por científicos de la Universidad de Alcalá de Henares y el Hospital de Guadalajara en el cual se concluye que el riesgo de sufrir cáncer se incrementa linealmente con la proximidad a la central nuclear de Trillo y que el riesgo de padecer un tumor es 1,71 veces superior en el entorno más cercano a la central nuclear (en un radio de 10 kms. alrededor de ésta) que en el área incluida en un radio de 30 kms.


AMPLIAR LA INFORMACIÓN SOBRE LA LEUCEMIA EN GAROÑA

Mientra el CSN y Carlos III han sacado su estudio negando los resultados que se muestran en esta entrada.  Ver noticia.



La central nuclear de Cofrentes, expedientada por la caída de una barra de uranio

En la noticia siguiente podemos ver un ejemplo de lo que podría ocurrir en el ATC nuclear durante su trabajo diario con residuos nucleares.

El Consejo de Seguridad afirma que Cofrentes incumplió sus órdenes de evaluar la seguridad de la grúa de la que se desprendió la pieza

Una semana después del último incidente sufrido por la central de Cofrentes y de confesar sus responsables que quieren operar la planta durante 34 años más, el pleno del Consejo de Seguridad Nuclear decidió ayer abrir un expediente sancionador a la planta eléctrica valenciana por la caída de una barra de uranio el 22 de septiembre del año pasado.

El incidente se produjo al trasladar dentro de una piscina mediante una grúa un elemento combustible que agrupa cuatro subelementos que, a su vez, disponen de una retícula con varias barras de uranio.

Durante el proceso de transportar desde la piscina de almacenaje provisional a la que casi se ha convertido en definitiva, se desprendió un subelemento dentro del agua. Esa barra de uranio ya había sido utilizada. No obstante seguía y sigue desprendiendo radiactividad. Los responsables de la central dieron parte del hecho al CSN e inspectores de este organismo vigilaron la retirada del subelemento.

El accidente fue calificado entonces como un suceso de nivel 1 y considerado como una «desviación de las operaciones programadas sin consecuencias».

Ocho meses después de aquello, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha decidido la apertura del proceso sancionador «por el incumplimiento de la instrucción de seguridad del CSN sobre modificaciones en centrales nucleares».

El organismo estatal, supervisor de todas las instalaciones nucleares, considera que la central de Cofrentes no evaluó la seguridad «de un nuevo tipo de herramienta de manejo e inspección del combustible, durante las operaciones de inspección del combustible irradiado en la recarga de 2009».

El CSN considera que el hecho de que no se verificara la seguridad del funcionamiento del nuevo aparato «está relacionado con el suceso de caída de un subelemento en la piscina de almacenaje».

El aparato al que se refieren los responsables del Consejo de Seguridad es una grúa con la que se trasladan los elementos combustibles de las piscinas de almacenaje situadas junto al núcleo de la central de Cofrentes al depósito, también repleto de agua, desde el que esperarán su traslado definitivo a un almacén de elementos radiactivos.

La misión del Consejo de Seguridad Nuclear es proteger a los trabajadores, la población y el medio ambiente de los efectos de las radiaciones ionizantes, consiguiendo que las instalaciones nucleares y radiactivas sean operadas por los titulares de forma segura, y estableciendo las medidas de prevención frente a emergencias radiológicas, cualquiera que sea su origen.

Por su parte, el portavoz de la central de Cofrentes, Jesús Cruz, aclaró que el expediente «es un hecho totalmente administrativo» sobre «un procedimiento cerrado», que «no está relacionado con la seguridad» de la instalación.

El último incidente fue la detección, el pasado día 13, de un tanque de refrigeración que presentaba un nivel más bajo de lo establecido en las normas de explotación.

El pasado 23 de enero, durante una prueba en el sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado del edificio de combustible, se produjo el aislamiento del sistema de extracción de este edificio al saltar la alarma por una señal de alta radiación. Fue un error humano mientras se ejecutaba el procedimiento de vigilancia, pero es una de las reseñas que recoge el Consejo de Seguridad Nacional

Diez días antes sí se detectó una deficiencia en el relé de un generador diese. El generador se declaró inoperable pero se sustituyó el relé dañado y volvió a operar con normalidad. El suceso no supuso riesgo alguno ni para las personas ni el medio ambiente, aseguró el CSN.

Entre la última recarga, que finalizó en octubre del año pasado, y la anterior, que fue entre abril y mayo de 2007, en la central de Cofrentes se detectaronun total de 15 incidentes, según el Consejo de Seguridad.