Planta productora de coque investigada por emisiones tóxicas en Bilbao.

Para que los vecinos de la comarca de las Merindades de Burgos de Moneo o Tobalina vean el futuro que les puede esperar,  podemos ver a continuación los problemas ambientales que un planta generadora de coque ocasiona a los  vecinos de Bilbao y Barakaldo. Este expediente pone de manifiesto los problemas que las plantas de reciclado tienen sobre su entorno como podemos también ver en esta noticia acerca de la empresa SADER también en el bilbaino barrio de Zorroza.

Medio Ambiente abre un expediente informativo a PROFUSA y le exige explicaciones sobre las posibles deficiencias en sus instalaciones

El Departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco ha enviado esta semana un requerimiento a la empresa Profusa, dedicada a la producción de coque en el entorno de Zorroza y Barakaldo, solicitándole información sobre emisiones irregulares detectadas en diciembre. Lo hace después de que sus técnicos realizaran hasta tres inspecciones oculares de las instalaciones en los últimos quince días e informaran a sus responsables sobre posibles deficiencias. Aunque el expediente no lleva aparejada ninguna sanción, se trata de una planta que ya ha sido multada anteriormente por vertidos ilegales al río Cadagua.

Según revelaron ayer medios del Ejecutivo, la consejería actuó de oficio hace varias semanas tras recibir el aviso de SOS Deiak sobre unas emisiones sospechosas a la atmósfera. «El servicio técnico ha realizado una vigilancia visual durante tres jornadas, entre los días 14 y 21 de diciembre, y ha detectado que las emisiones eran considerables», expusieron las mismas fuentes. A juicio de los expertos, la incidencia podría tener su origen en dos motivos.

«Deficiencias en el mantenimiento de las instalaciones o problemas en la depuración de las emisiones», explicaron.

Los portavoces del Gobierno vasco insistieron en que, por el momento, no se impondrán multas. «Lo que se ha abierto no es un expediente sancionador, sino informativo, para levantar acta de lo ocurrido», advirtieron. En el requerimiento enviado a la empresa, Medio Ambiente solicita información detallada sobre las medidas de control adoptadas en la fábrica.

«Ahora habrá que determinar si se han producido irregularidades y si corresponde alguna sanción. En cualquier caso, lo que se pide es que corrijan los incidentes», matizaron.

Reforzar los controles

Profusa, al igual que otras compañías cercanas, ya ha estado en el punto de mira de las administraciones este año. Fue cuando se encargaron los estudios destinados a rastrear los malos olores en el entorno del barrio bilbaíno de Zorroza. Se trata de un escenario que, desde 1991, ha recibido más de cuatrocientas quejas vecinales por hedores.

El pasado mes de abril se creó una ‘Mesa de los Olores’ en la que están representados, además del Gobierno vasco y los ayuntamientos de Bilbao y Barakaldo, las industrias potencialmente contaminantes de la zona. «La inspección realizada ahora no se ha debido tanto a los esfuerzos para combatir los malos olores como al hecho de que se están reforzando los controles ambientales progresivamente», remarcaron desde la consejería.
El historial de la planta PROFUSA de Vizcaya es tan negro como su coque, veamos algunos ejemplos:
  1. 25/5/1995. El Gobierno Vasco ordena a Profusa que retire los residuos “de probada toxicidad” depositados en el número 43 del Camino Zubileta. Los análisis demuestran “elevadas concentraciones de cianuros metales (arsénico, cadmio, cobre, niquel, zinc y plomo), hidrocarburos aromáticos policíclicos y BTEX (benceno, tolueno, etilbenceno y xileno), compuestos todos ellos de probada toxicidad”.
  2. 6/6/1995. Los vecinos advierten de que se realizan rellenos en Zubileta supuestamente con residuos y restos de fábricas con el objetivo de evitar las inundaciones de pabellones industriales de la zona
  3. 8/6/1995. Finaliza la retirada de los residuos tóxicos: 135,5 toneladas trasladadas a un depósito de seguridad en Valladolid
  4. 14/6/1995. Profusa amplía en 25 metros la zona de almacenaje de carbón y provoca una nueva queja vecinal
  5. 14/6/1995. El Gobierno Vasco confirma que Profusa no tiene licencia de actividad aunque lleva 10 años de actividad desde que recibió en 1985 un permiso provisional condicionado a la construcción de pabellones para almacenar la hulla, medida que todavía en 2010 no se ha cumplido
  6. 22/6/1995. El alcalde, el socialista Carlos  Pera anuncia las medidas propuestas a Profusa para reducir la contaminación: usar pabellones para almacenar carbón, riego permanente si no es posible abandonar el almacenamiento al aire libre, lavado mediante ducha de los camiones de carga, construcción de un muro de contención que que no salga el polvo de hulla y construcción de una piscina para limpieza de ruedas y bajos de los camiones
  7. 29/2/1996. Profusa vierte 15 toneladas de coque al río Cadagua. Asegura que es un vertido “accidental”. Gobierno Vasco dice que no afecta a la salud.
  8. 3/6/2002. El Gobierno Vasco abre expediente sancionador a Profusa por verter 20.000 metros cúbicos aguas residuales al río Cadagua el 29 de mayo durante 24 horas, con unos daños estimados inicialmente en 11.216 euros

Fuente:    www.elcorreo.com

Mas información sobre el negro historial de PROFUSA:  http://barakaldodigital.blogspot.com

“Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.”

Proverbio español.

Burgos genera el 30 % de la energia de Castilla-Leon pese a bajar el 10% la producción de Garoña.

La energía eólica ha demostrado ser  un claro sustituto del resto de energías contaminantes (gas, nuclear y carbón) que unido al bajón en el consumo energético provocado por la crisis, deja mas que claro que Garoña es totalmente prescindible. Y esto sin tener en cuenta que constantemente se están parando parques eólicos para que los operadores de las centrales de gas (ciclo combinado) puedan recuperar sus inversiones y el estado no las tenga que subvencionar por lucro censante, es decir por dejar de ganar dinero.

Ver mas acerca de como se paran los parques eólicos

Podemos consultar la producción española de energía en tiempo real, por fecha y por tipo de energía en esta web de Red Electrica.

A pesar de que la producción de energía nuclear descendió un once por ciento por la parada programada de la central nuclear de Santa María de Garoña, Burgos se ha situado en el primer puesto de Castilla y León en cuanto a producción de energía eléctrica gracias al importante incremento, un 60%, experimentado por la energía eólica y la hidráulica, en torno a un 25%, no por capacidad instalada sino por el alto régimen de lluvias registrado durante el año.
En conjunto, la producción de energía eléctrica creció, a pesar de la crisis, un 3,3%, mientras que el consumo, debido a una menor actividad económica e industrial, descendió casi en el mismo porcentaje, según los datos del Ente Regional de la Energía (ERE) de Castilla y León. También ha descendido el consumo de gas natural, en torno a un 5%, y es previsible, el dato todavía no se conoce, que también el consumo de combustibles siga la misma tónica.
A lo largo del pasado ejercicio, es el balance que ahora presenta el ERE, ya que se hace con un año de retraso, Burgos generó el 29,83% del total de la energía eléctrica regional, seguida de la provincia de León con un 21,69 por ciento tras registrar un descenso en producción de casi el setenta por ciento y perder el primer puesto que venía ocupando. Muy por detrás se sitúan Salamanca (14,27%) y Zamora (10,22%) gracias a su producción hidráulica.


En el total regional, la producción eléctrica descendió un 19,72%, mientras que a nivel nacional el descenso fue del 6,80%. Uno de los datos llamativos del balance del ERE es que Castilla y León produce, con 7,6 millones de megavatios hora (mwh), el 21 por ciento del total de la energía eólica de país, situándose Burgos con 2,5 millones de mwh y Soria con 2,1 millones al frente de la producción regional. Solo la energía hidráulica, con un 17,87 por ciento, se acerca al porcentaje que alcanzan la eólica.
A pesar de ese primer puesto en generación de electricidad, Burgos ocupa el segundo en producción de energía primaria (carbón, petróleo, gas natural, hidráulica, nuclear y eólica) con 1.165.250 toneladas equivalentes de petróleo (tep), por detrás de León, que sigue en el primer lugar gracias a un sector en crisis como el carbón.
En cuanto al consumo de energía eléctrica, a pesar de un descenso del 5,64% con respecto al año anterior, Valladolid es la que alcanza un mayor porcentaje con el 20,42% del total regional, seguida de León y Burgos con el 18,14 y 18,04 respectivamente. En todas las provincias, excepto en Palencia y Salamanca que aumenta un 11,10 % y un 2,07%, el consumo desciende. En el caso de Burgos el descenso es del 3%, mientras que la media regional lo hizo en un 2,68% y la nacional en un 4,88%.
Por lo que respecta al consumo de energía en general, Ricardo Pizarro, director de la Agencia provincial de la Energía (Agenbur), señala que previsiblemente, cuando se cierre definitivamente el balance energético del año pasado, al igual que ocurrió en 2008, «se registre un descenso en el consumo y es probable que en este siga la misma tendencia porque la actividad económica no se ha activado».

Al margen de la eléctrica, otra de las producciones que también experimentó un notable incremento ha sido la petrolífera, aunque no es importante por el suministro que da a la provincia (el porcentaje de petróleo que hay es en torno a uno por ciento de la demanda), pasando de las 6.500 toneladas del ejercicio anterior a 9.400, casi un 40% más.

La tendencia es que tanto la energía eólica como la producción de petróleo, por la cantidad de parques eólicos autorizados y la apertura de pozos petrolíferos, sigan incrementando de forma importante su porcentaje en la producción de energía primaria. El año pasado la eólica ya se quedó a un millón de megavatios hora de la producción de la central de Santa María de Garoña, que fue de 3.579.849 mwh, aunque hay que tener en cuenta que la planta nuclear estuvo parada para realizar la recarga programada.

fuente: diariodeburgos.es

La incineradora Back and Green reusa instalarse en el Valle de Tobalina de Burgos.

Por fin una buena noticia, si se confirma que la industria de reciclado de neumáticos y plásticos proyectada por la empresa Black and Green Companies no se instalará en el Valle de Tobalina.

Al menos así se lo manifestaron el jueves sus titulares al alcalde tobalinés, Rafael González Mediavilla, y a otros responsables municipales en un encuentro mantenido en la Casa Consistorial para hablar sobre el proyecto. El equipo de gobierno no ha dado a conocer los motivos esgrimidos por esta empresa, a la que el Ministerio de Industria concedió un préstamo de 3.312.270 euros en el marco del Plan de Reindustrialización del entorno de Garoña 2010 para un proyecto empresarial radicado en el Valle de Tobalina.

Así pues, si esta firma quiere conservar su préstamo habrá de lograr que el Ministerio de Industria autorice un cambio de ubicación del proyecto. Mientras tanto, desde el equipo de gobierno del Valle de Tobalina anuncian que el Ayuntamiento se dirigirá al Gobierno central y le solicitará que «el importe del préstamo de 3,3 millones de euros concedido como crédito a Black and Green para su inversión en el Valle de Tobalina, sea destinado a proyectos liderados por el Ayuntamiento tobalinés o a inversores con iniciativas en este municipio».
DB ha tratado de conocer qué motivos han llevado a esta empresa a desistir de su instalación en el municipio tobalinés, pero sus responsables han preferido esperar a que el Ministerio de Industria se pronuncie para hacer públicas sus motivaciones y sus planes de futuro. Mientras tanto, en el Valle de Tobalina queda la incertidumbre de si alguna vez esta empresa tuvo claro que se instalaría en el municipio.

La primera noticia que recibió el alcalde de este proyecto empresarial le llegó en abril durante la reunión que el director general de Industria, Jesús Candil, mantuvo con alcaldes y representantes del mundo empresarial en Miranda de Ebro para dar a conocer a los beneficiarios de la primera convocatoria de ayudas del Reindus de Garoña 2010. Hasta ese momento, ningún representante de Black and Green se había dirigido al Consistorio.

Indecisión

Dos semanas después, el gerente de Pirorec-Black and Green, Juan Carlos Bonet, señalaba a DB que «la ubicación de la planta no está decidida» y que su empresa aún debía valorar «qué punto de todo el área de influencia de Garoña (Merindades, Bureba o Miranda) reúne las características y comunicaciones más adecuadas». El proyecto, como muchas veces ha señalado el alcalde tobalinés, nunca se ha presentado en el Ayuntamiento, aunque los vecinos tuvieron oportunidad de “informarse” el pasado mes de septiembre en una charla que ofreció el responsable de I+D+i de la empresa, Victorino Luengo.
Tras ella llegó una manifestación, en la que participaron 500 personas, según sus promotores, y unas 200, según la Guardia Civil. De este modo se hizo público el rechazo de un sector de la ciudadanía que considera que esta industria iba a «traer malos humos tóxicos repletos de metales pesados dañinos para el medio ambiente y para la salud de los habitantes del entorno». Este pudo ser otro motivo de freno de un proyecto empresarial que ya no se materializará en Tobalina.

fuente: eldiariodeburgos

Lo cierto es que los motivos podrían  ser muchos y variados, las protestas vecinales, el que la empresa no cumpliria la legislación ambiental,  la gran afectación que sufririan dos parques naturales y varias especies protegidas o  incluso  alguna  presunta recalificación poco clara.

Desde luego no se como vendian como ecológica una tecnología digna del siglo XIX y que presuntamente vulneraria el Real Decreto Legislativo 1/2008 en muchos de sus puntos.

ver decreto

“De hombres es equivocarse; de locos persistir en el error”.

Este pez tiene mercurio y metales pesados (y usted)

“De todos los animales, el que tiene ahora más contaminantes en el cuerpo eres tú”, dice Nicolás Olea, de la Universidad de Granada, uno de los pioneros en España en investigar presencia de contaminantes en el organismo. La afirmación suena efectista, pero el mensaje está claro: durante nuestra larga vida los humanos acumulamos compuestos químicos persistentes que aderezan nuestra dieta, contaminantes que nuestra propia actividad industrial ha generado. Y ahí se quedan, en un organismo que no los sabe eliminar. Es más, han entrado en la especie humana para quedarse. Las madres los transmiten a través de la placenta y de la leche materna, así que los bebés los incorporan de serie. ¿Qué efecto tienen? Hay cada vez más evidencias de que muchos inciden desde en el desarrollo cognitivo hasta en la fertilidad, incluso a dosis bajas.

Hace ya tiempo que se conoce la toxicidad de muchos de estos compuestos, y por ejemplo en el caso de las dioxinas, los bifeniles policlorados (PCB) o los metales pesados, su uso industrial o su liberación al medio se han regulado. Pero no por ello han desaparecido del entorno. Están en la cadena alimentaria, atrincherados sobre todo en los tejidos grasos; cuanto más viejos sean los animales que comemos, y más grasos, más contaminados. Los peces predadores, como el tiburón o el emperador, pueden llevar más de diez años almacenando metilmercurio, la forma más tóxica del mercurio, antes de llegar al plato.

Además hay compuestos más modernos y de uso muy común en la vida cotidiana, como los ftalatos -usados en plásticos blandos, por ejemplo para juguetes infantiles-, los compuestos bromados -en tejidos y ordenadores, para evitar incendios- o el bisfenol A, cuyos efectos sobre la salud preocupan.

Organizaciones ecologistas y expertos llevan tiempo dando la voz de alarma, con algunos resultados. La Comisión Europea anunció hace una semana que a partir de 2011 se prohíbe el bisfenol A en biberones, decisión que Estados Unidos tomó ya hace un año. John Dalli, comisario europeo de salud, declaraba que “nuevos estudios demostraban que el bisfenol A podría afectar al desarrollo, la respuesta inmune y la generación de tumores”. En contacto con líquidos calientes este compuesto se separa del plástico, en especial si los biberones no son nuevos. Para Olea la prohibición “es una fantástica noticia, pero ¿por qué han tardado tanto? Sabemos cómo actúa este compuesto desde 1936”.

¿Cuántos contaminantes exactamente nos comemos? José Luis Domingo, del Laboratorio de Toxicología y Salud Medioambiental de la Universidad Rovira i Virgili, y Joan María Llobet, de la Universidad de Barcelona, llevan desde el año 2000 analizando los alimentos de la cesta de la compra promedio en Cataluña. Su tercer informe está casi a punto. Toman las muestras escogiendo como lo haría un consumidor medio, y miden ocho contaminantes más metales pesados. Luego cruzan los datos con los de consumo de los catalanes y obtienen la ingesta de un consumidor medio.

Hay algunas buenas noticias: “Se nota el descenso de algunos contaminantes en el ambiente, como el plomo, que ya no se usa en las gasolinas, o las dioxinas y los PCB”, señala Domingo. Llobet recuerda que “lo que emitimos al ambiente vuelve a nosotros; si el ambiente está más limpio, los alimentos también”.

El punto negro está sobre todo en el pescado y el marisco, alimentos en que las concentraciones no bajan. De hecho, si bien la ingesta media de todos los compuestos está por debajo de los niveles de seguridad establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el estudio de 2007, que publica la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria (ACSA), revela que los niños y niñas superan por poco este nivel, y las mujeres prácticamente lo alcanzan. Se remite en el texto a las recomendaciones de la UE: los niños pequeños, las mujeres embarazadas o que deseen concebir y las que estén amamantando no deberían comer más de 100 gramos semanales de pez espada o tiburón, dosis que excluyen más pescado esa semana. El atún, no más de dos veces por semana. Europa no es la única en emitir estas recomendaciones; Estados Unidos y Canadá dan consejos similares desde hace años.

Los datos de los estudios de la ACSA casan bien con que la mayor parte de las alertas emitidas por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria en 2009 fueron por niveles altos de mercurio en el pescado. Tiene su lógica. Una vez en el medio, el mercurio no desaparece. Y a las fuentes naturales de mercurio, como las erupciones volcánicas, hay que añadir la actividad del hombre, que lleva 3.500 años usando este metal. Se estima que seguimos liberando al medio cada año 50.000 toneladas de mercurio.

“Nunca nos quitaremos el mercurio de la cadena trófica”, dice Bernardo Herradón, químico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). “Se ha usado mucho, y aunque ahora está muy restringido sigue estando en algunos tipos de pilas y en tubos fluorescentes, por ejemplo”. El mercurio está en el suelo y también pasa a la atmósfera; la lluvia lo lleva a los ríos y de ahí al mar, donde los microorganismos lo convierten en metilmercurio, que es la forma que nos comemos con el pescado. Los microorganismos están en la base de la cadena alimentaria marina, y los grandes peces predadores, y nosotros mismos, estamos en la cúspide.

Pero, además de la dieta, los investigadores están descubriendo -“sorprendidos”, dice Olea-, otra fuente de contaminantes químicos para el organismo: la cosmética. “El efecto de los componentes de cremas y champús es ahora un área de investigación en auge. Tenemos cada vez más evidencias de que compuestos de uso muy común en cosmética, como los parabenes, interfieren con la acción de las hormonas. Se absorben fácilmente por la piel pero su eliminación es muy difícil”, explica Olea.

También los filtros UV, usados en cremas antisolares y recomendados por los dermatólogos para prevenir el cáncer de piel, empiezan a ser sospechosos. De confirmarse su acción tóxica la comunidad biomédica se encontraría ante un dilema riesgo-beneficio.

Sin embargo, los investigadores advierten de que no será nada fácil establecer fuera de toda duda el vínculo entre exposición a contaminantes en la vida cotidiana y enfermedades. En primer lugar porque los efectos, de haberlos, tardan décadas en manifestarse. Y también porque lo importante, advierten los investigadores, es el ‘cóctel’ de productos químicos, esto es, su acción conjunta. Los compuestos son muchos, y su posible interacción, un misterio.

“No sabemos qué pasará, pero los datos están ahí”, dice Olea. “La exposición es real. Los tóxicos están en la sangre y en la placenta, se excretan en la leche materna. Las madres los pasan a sus hijos. Tenemos en el cuerpo compuestos que nunca antes habíamos tenido”, dice Olea.

Los epidemiólogos, por lo pronto, investigan la relación entre exposición a contaminantes y enfermedades como cáncer, diabetes, endometriosis, infertilidad, malformaciones genitourinarias, depresión inmunológica, asma, Alzhéimer y Parkinson.

Para este tipo de trabajo suponen un tesoro los bancos de tejidos y datos como el que tiene el grupo de Olea en Granada: 6.000 placentas de madres de toda España obtenidas hace una década, con información de seguimiento, durante ese tiempo, del par madre-hijo correspondiente. Esto permite investigar, por ejemplo, la relación entre contaminantes en la placenta y desarrollo. Uno de los últimos trabajos científicos publicados, en septiembre, indica que una mayor concentración de compuestos clorados podría afectar negativamente a la función cognitiva, y recomienda más estudios.

Los investigadores también están observando en los últimos años que la baja concentración de estos compuestos en el organismo no garantiza su inocuidad. El llamado mito de las dosis bajas está cayendo.

“Tanto en animales como en humanos se han visto efectos adversos de los contaminantes a las dosis tradicionalmente llamadas bajas”,

explica Miquel Porta, catedrático de Epidemiología y Salud Pública de la Universidad de Barcelona e investigador del Instituto Municipal de Investigaciones Médicas (IMIM). “Estrictamente, estas dosis no son bajas: las concentraciones o niveles en sangre o en líquido amniótico, por ejemplo, son tan altas como las de nuestras propias hormonas naturales, y a menudo mucho más”. Hasta ahora se aceptaba que estos compuestos debían presentarse a dosis más elevadas para alterar funciones fisiológicas en el organismo, “pero eso está en revisión”, dice Porta.

A este experto no le tranquiliza saber que en la mayor parte de los alimentos estos compuestos no superan los niveles considerados seguros por las agencias de seguridad alimentaria y la OMS. “A menudo los niveles legales se establecen simplemente para que los alimentos puedan llegar a nuestra mesa”, señala Porta. “Pero nadie nos puede asegurar que las concentraciones que tiene una parte importante de la población sean seguras; a mí, como médico, me parecen muy preocupantes”.

En un estudio reciente, su grupo midió presencia de contaminantes en una muestra de 919 personas en Cataluña, considerada representativa de la población general. Los resultados revelaron que algunas personas tenían cantidades de DDE y hexaclorobenceno hasta 6.000 veces superiores que otras. “Una minoría de la población tiene una contaminación interna escandalosamente superior a la mayoría. ¿Es esa minoría la que luego desarrolla enfermedad?”, se pregunta Porta.

Es una de las muchas cuestiones aún pendientes de estudiar. Los investigadores se preguntan, por ejemplo, cómo interfieren los tóxicos ambientales con la acción de los genes. Algunos datos apuntan a que el arsénico, el cadmio y los pesticidas organoclorados podrían apagar genes supresores de tumores, y encender genes con precisamente la acción opuesta.

Prueba de que el problema importa es que la Unión Europea destina fondos a investigarlo. El grupo de Olea y otros siete laboratorios europeos participan en el proyecto internacional Contamed, que estudia la relación de la química cotidiana con los trastornos del sistema reproductivo. La incidencia de estas alteraciones -desde una menor calidad del semen hasta malformaciones de genitales- está en aumento en Europa y el problema causa “una considerable preocupación”, se dice en la web del proyecto.

Fuente : elpais.es

Malos olores por una planta de reciclado en Bilbao.

Hace tiempo hablabamos de la contaminación de la empresa Sader en el bilbaino barrio de Zorroza, que recuerda a la incineradora que se podria implantar en el Valle de Tobalina o Moneo en esta noticia.

Ahora  el periodico El Correo acaba de publicar  un videoreportaje hablando con los vecinos de San Ignacio, un barrio situado al otro lado de la ria del Nervión justo en frente de la citada empresa Sader.Los vecinos de Zorroza piden un estudio epidemiológico

La gente no puede  pasear a gusto por la sus  calles e incluso tienen que cerrar las ventanas de sus casas aunque se encuentren a 300 metros de la nauseabunda chimenea.

VER  VIDEO de la NOTICIA. VER  VIDEO de la NOTICIA.

 

“Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.”

“De hombres es equivocarse; de locos persistir en el error”.

“¿Para qué repetir los errores antiguos habiendo tantos errores nuevos que cometer?”

“El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor.”

  • Confucio.

¡¡ Feliz navidad vecinos y atentos para que no nos vuelvan a repetir la actuación de la incineradora de Moneo durante las vacaciones de navidad !!

Fuente: elcorreo

Las incineradoras de neumáticos contaminan de forma masiva.

A raíz de la problemática que acecha al norte de Burgos con la implantación de 2 plantas incineradoras de plásticos y neumáticos en Moneo y Valle de Tobalina y dado que los alcaldes sólo se encargan de silenciar los problemas que ocasionarían  y de recalificar terrenos (todos sabemos para qué), veamos unos vídeos de un experto extranjero en los que nos explica en que consiste la termolisis y los problemas ambientales derivados de la misma.

En este tercer vídeo se hace hincapié en los compuestos tóxicos que genera la termolisis y que la Union Europea dice que es un tipo de incineración. La pirolisis no olvidemos que  no es mas que un tipo de termolisis.

En el cuarto vídeo el especialista comenta los problemas de corrosión, accidentes y explosiones que pueden ocurrir en una planta de Termolisis. En el minuto 3 concluye que:

estas tecnologías no cumplen lo que prometen.

Aumentan los casos de cáncer en las zonas próximas a un almacen nuclear en Alemania

Al parecer los vecinos  de los municipios españoles  contrarios a la instalación del Almacen Nuclear (ATC) tenian motivos justificados para estar en contra de su  instalación. Puede resultar que la desinformación que algunos alcaldes achacaban a sus convecinos quizás era a la inversa, y los desinformados eran los alcaldes pro-almacen nuclear.

Entre 2002 y 2009, los casos de leucemia entre hombres se han duplicado, mientras que el cáncer de páncreas entre las mujeres se ha triplicado sobre los registros normales.El 11 de septiembre XXXII marcha a Garoña

El Ministerio de Asuntos Sociales del estado federado alemán de la Baja Sajonia, en el norte del país, ha registrado un aumento de los casos de cáncer entre los habitantes de las localidades cercanas al depósito de basura nuclear de Asse.

El registro epidemiológico de cáncer (EKN) ha comprobado que, entre los años 2002 y 2009, los casos de leucemia entre hombres se han duplicado, mientras que el cáncer de páncreas entre las mujeres se ha triplicado sobre los registros normales, informa hoy la primera cadena de la televisión pública alemana ARD.

Añade que las autoridades han creado un grupo especial de trabajo para estudiar las causas y orígenes del aumento de los casos de cáncer entre los habitantes de la zona del depósito nuclear de Asse.

Asimismo señala que la Oficina Federal de Control Nuclear tiene intención de realizar un seguimiento de la población próxima al citado depósito, situado en una antigua mina salina subterránea, en la que se han registrado derrumbes y se temen filtraciones en las aguas subterráneas.

El informe del Ministerio de Asuntos Sociales de la Baja Sajonia señala, según la fuente, que se desconocen todavía las causas concretas del incremento de los casos de cáncer y que para principios de diciembre se espera contar con un estudio del EKN que trate de revelarlas.

Mas informacion (traducido del  ingles)

Fuente: La vanguardia

PD: dedicado a Congosto de Valdavia, Melgar de Arriba ,  Santervás, Zarra, Ascó, Cuesta-Urria, Garoña,   etc.