El Ayuntamiento de Valle de Mena pide el cierre de Garoña

Es tal la riqueza que crea la central nuclear de Garoña que ayuntamientos cerca de su radio de influencia de Alava o incluso de la propia provicia de Burgos no la pueden ni ver.

No es de extrañar ya que las Merindades es el partido de Burgos con mas paro según el colegio de economistas de Burgos. Ver información.

El Valle de Mena, a unos 25 kilómetros en línea recta de la central de Garoña, ha acordado hoy pedir el cierre de la planta nuclear en 2013 con el voto a favor de los seis ediles del PSOE y el concejal independiente, mientras los 4 del PP se han abstenido.

El concejal de Medio Ambiente, Javier Mardones, ha mostrado su “extrañeza” por la postura de los concejales del grupo popular porque en la propuesta “ni siquiera se planteaba el cierre inmediato de Garoña”, sino el cumplimiento del decreto del Gobierno en el que se fija su cierre para 2013.

Mardones ha considerado que la postura de los concejales que se han abstenido no responde a la postura mayoritaria de los habitantes del municipio, contraria a la continuidad de Garoña, pero tampoco a la que mantienen los responsables regionales y nacionales del PP, que han venido reiterando su apoyo al mantenimiento de la central hasta 2019.

Los concejales del PP han justificado su postura porque el cierre en 2013 “es una decisión tomada” frente a la que no tienen nada que decir, según Mardones.

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento del Valle de Mena ya aprobó en junio de 2009 su apoyo al cierre de Garoña en 2013, aunque, según Mardones, dada la situación que se está produciendo en la central de Fukushima (Japón) “parecía oportuno reiterar esta postura y que fuera refrendada por el pleno municipal.

En la moción aprobada, propuesta por el grupo socialista, se insiste en la similitud entre la tecnología utilizada en Fukushima y la de Santa María de Garoña, que recuerdan que fue creada en la década de 1960 y es “obsoleta”.

Fuente: finanzas.com

Las renovables son ya la primera fuente de generación eléctrica

Supongo que la siguiente noticia no se harán eco en Intereconomia, ABC, El Mundo y acolitos diversos pero es una noticia excelente para España, teniendo ademas en cuenta que los molinos eolicos se paran para no tener que indemnizar a las centrales de gas.

Las energías renovables ya son en España la primera fuente de generación de electricidad. En 2010, representaron el 32,3% de la producción eléctrica -siete puntos porcentuales más que en 2009- y el 13,2% de la energía final consumida. El secretario de Estado de Energía, Fabrizio Hernández, destacó el dato en la presentación del Balance Energético 2010 y Perspectivas 2011 que cada año organiza el Club Español de la Energía. La mayor utilización de renovables, con aumentos por encima del 11% el pasado año, han mejorado el grado de autoabastecimiento en 3,1 puntos respecto al 2009, hasta situarlo en el 25,9%.

Con la producción eólica e hidroeléctrica a la cabeza (juntas supusieron el 81,7% de la producción), Hernández avanzó un dato menos positivo: la intensidad energética, es decir, la energía consumida por unidad de producto, creció el pasado año un 2,4%. La subida, importante a la hora de valorar la competitividad del país, y que rompe con la tendencia a la baja de los últimos seis años, tiene sin embargo una lectura positiva. Según Hernández, se debe a la mayor actividad de la economía, especialmente en sectores muy demandantes de energía. Con las renovables en alza, el mix energético del pasado año cerró con un 22% de ciclos combinados (centrales que funcionan con gas natural), 20% de energía nuclear, 8% de energía procedente del carbón y 4% del petróleo.

El presidente del Club Español de la Energía -y de la eléctrica Iberdrola-, Ignacio Sánchez Galán, abordó en su presentación la cuestión más actual: la de la energía nuclear. Sánchez Galán, que junto con Endesa gestiona la mayor parte del parque nuclear español, se declaró abierto a “cualquier tipo de mejora en las centrales”. Pero no olvidó señalar que esas mejoras deben enmarcarse en lo aprobado (Ley de Economía Sostenible), que prevé la posibilidad de prolongar la vida útil de las centrales más allá de los 40 años.

Evolucion de la producción de todas las energias renovables

Fuente: elpais.com , burbuja.info

Ver consumo electrico y produccion en España: ree.es

Cientos de personas se concentran ante la central de Garoña

Cientos de personas –entre 300 y 400 según la Coordinadora contra Garoña– se han concentrado ante las puertas de la central nuclear de Santa María de Garoña, sita en el Valle de Tobalina (Burgos), para exigir el “cierre inmediato y urgente” del reactor por considerar que ya ha cumplido su vida útil y que no da suficientes garantías de seguridad.

Los manifestantes, que portaron una pancarta en la que se podía leer ‘Garoña ni un día más’, se dieron cita ante la central nuclear en torno a las 12.30 horas de este domingo y, tras leer un comunicado por el cierre del reactor burgalés, realizaron un simulacro de accidente nuclear con botes de humo, mascarillas, una alarma y gente tendida en el suelo.

Tras recordar que la central nuclear de Santa María de Garoña es la más antigua de España, los manifestantes han advertido del “gran riesgo” que supone su mantenimiento en el tiempo ya que, según han alertado, los reactores nucleares están expuestos a muchas causas de riesgo como un terremoto, como ha ocurrido en Japón, un accidente o un fallo humano. Por ello, han abogado por el inicio de una nueva era sin nucleares.

Para Alfonso Riboto, uno de los portavoces de la Coordinadora contra Garoña, no se puede apelar a que en España no va a haber terremotos como en Japón como argumento para mantener abierta la central burgalesa que, según ha insistido en declaraciones a Europa Press, está expuesta a otro tipo de riesgos, como un accidente o un fallo humano.

“Lo sensato y razonable es cerrar la central”, ha insistido Riboto, que considera necesario saber sacar consecuencias del accidente nuclear ocurrido en Fukushima (Japón), con la que Garoña comparte modo de producción, potencia y antigüedad, tras lo que ha trasladado su solidaridad con las víctimas del desastre natural y de la posterior “catástrofe nuclear”.

Los manifestantes que se han concentrado esta mañana ante la central nuclear de Santa María de Garoña, con el apoyo de IU en Castilla y León a través de su coordinador regional, José María González, procedían de la propia zona de influencia del reactor, como el término burgalés de Frías, de la capital burgalesa y de otras zonas del país, como Euskadi, Zaragoza y La Rioja, desde donde se fletaron autobuses.

Según ha explicado el portavoz de la Coordinadora contra Garoña, tras el acto reivindicativo de este domingo a corto plazo no se han previsto más manifestaciones o protesta a la espera de ver cómo evoluciona lo ocurrido en Japón y a los movimientos políticos que haga el Gobierno de España.

Fuente:  europapress

Una manifestación en Vitoria-Gasteiz pide el cierre inmediato de Garoña

La capital alavesa ha congregado esta tarde a centenares de personas en una manifestación para exigir el cierre inmediato de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) y no esperar hasta el año 2013, fecha en la que el Gobierno central se ha comprometido a clausurarla.

GASTEIZ. Convocados por la plataforma “Araba sin Garoña”, que agrupa a más de 60 colectivos alaveses, los manifestantes han recorrido varias calles del centro de la ciudad tras una pancarta en la que se leía “Herriaren Hitza Errespetatu. Garoña Itxi Orain”.

Portavoces de la plataforma han recordado que Garoña, que pertenece a las centrales nucleares de primera generación, tiene las mismas características que la japonesa de Fukushima, gravemente afectada por el terremoto y posterior maremoto que ha asolado parte del país nipón.

La plataforma rechaza los argumentos utilizados por quienes dicen que Garoña no tiene los mismos riesgos que la de Fukushima ya que, según ha recordado, la central está construida sobre un meandro del río Ebro y tiene riesgos de inundación.

También el Ayuntamiento de Gasteiz, a través de una moción aprobada ayer, ha instado al Gobierno de España al cierre “inmediato” de la central.

Todos los grupos del Ayuntamiento, excepto el PP que se abstuvo, apoyaron esta iniciativa en la que se denuncia que Garoña ha sufrido desde su puesta en marcha “multitud de problemas en su funcionamiento” y que desde hace años la preocupación por su estado y su seguridad ha sido una “reivindicación constante por parte de la sociedad civil”.

Asimismo, en las Juntas Generales de Araba, todos los grupos excepto el PSE-EE, que se abstuvo, y el PP, que votó en contra, apoyaron también ayer una propuesta de Aralar en contra de las prórrogas de explotación de Garoña.

Mañana, ecologistas y grupos contrarios a la energía nuclear de Burgos, Bizkaia, Araba, La Rioja y Zaragoza participaran en una concentración a las puertas de la central para pedir también su cierre inmediato y a ese acto se sumará, entre otros, una delegación de Ezker Batua encabezada por su coordinador general y parlamentario vasco, Mikel Arana.

Fuente: noticiasdegipuzkoa

Los españoles quieren un referéndum sobre las centrales nucleares

La mayoría de los españoles se muestra a favor de convocar un referéndum sobre el uso o la prohibición de la energía nuclear, según los datos del último Publiscopio sobre centrales nucleares, elaborado entre el 21 y el 24 de marzo. Un 66,3% de los ciudadanos declara ser partidario de esta consulta y esta respuesta afirmativa predomina tanto en votantes del PSOE (66%), como del PP (64%) y de otras fuerzas políticas (72%).

El desastre nuclear en la central atómica japonesa de Fukushima ha reavivado el debate sobre la seguridad de las centrales, aunque no ha hecho variar la opinión que los españoles tenían sobre la producción de energía nuclear antes del accidente. Así lo declara un 70,5%. El Publiscopio indica una división entre los que están de acuerdo en seguir utilizando las centrales nucleares para la producción de energía eléctrica (49,4%), que superan a los que se declaran en contra (41,6%).

La comparación entre partidos políticos sí presenta diferencias significativas. En el electorado del PSOE ganan, por una ligera ventaja, los detractores de utilizar la energía atómica. En el caso del PP, sus votantes se declaran claramente a favor de seguir generando energía eléctrica a través de las nucleares (66%). Sólo un 23% se manifiesta en contra.

Las centrales españolas

Ante la catástrofe nuclear de Japón, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, ha asegurado que el parque de las centrales nucleares españolas “es joven y seguro”, y que seguirá funcionando con normalidad a no ser que el Consejo de Seguridad Nuclear manifestase lo contrario. Los datos de la encuesta indican una división igualada entre los españoles partidarios de mantener las centrales (43,6%) y aquellos que abogan por cerrarlas (44,4%). Esta paridad de resultados global se rompe en el caso de los votantes del PP: sólo un 27% se muestra a favor de cerrarlas.

La central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) ha estado en boca de políticos y ecologistas tras el accidente de Fukushima, ya que los reactores japoneses son del mismo tipo que el de esta planta, cuyo cierre está anunciado para 2013. En este caso concreto, la mitad de las 1.201 personas encuestadas telefónicamente en este Publiscopio se muestran partidarios de cerrarla.

El análisis por partidos políticos refleja, a grandes rasgos, las posturas defendidas por cada una de las fuerzas. El PSOE ha hecho una apuesta por la sustitución de las centrales una vez cumplan su vida útil. Un 55% de sus votantes se muestra, no obstante, partidario de cerrar Garoña, mientras que un 31% considera que hay que mantenerla.

El líder del PP, Mariano Rajoy, no ha descartado mantener abierta la planta hasta 2019. La mayoría de su electorado, en consecuencia, se declara a favor de mantener Garoña. Sólo un 27% considera que habría que cerrarla. En cuanto a los votantes de otras fuerzas políticas, un 70% de ellos son partidarios del cierre. IU, ERC, ICV y el BNG han pedido su clausura inmediata.

Fuente: publico.es

 

 

“Garoña y Fukushima ya nacieron con polémica”

El exviceconsejero de Energía del Gobierno vasco Javier de Miguel conoce bien los entresijos de la central nuclear de Garoña, que tiene un reactor gemelo a cinco de las seis unidades de Fukushima. Tras la alarma nuclear por los fallos de la central japonesa, de Miguel analiza sus similitudes

Tras la alarma nuclear en Fukushima, el mundo mira con preocupación sus centrales nucleares. En Euskadi, a Garoña…

Lo primero que hay que decir es que Garoña tiene un reactor que es gemelo a cinco de los seis reactores que tiene Fukushima. A un sexto reactor se le incorporó un sistema de seguridad ante situaciones como la fusión del núcleo un poco mejorado, que es el que precisamente se incorporó a una central española, que es abuela, muy abuela, y que es Cofrentes. El reactor de Garoña y los cinco reactores de Fukushima son de la compañía General Electric y utilizan una tecnología muy antigua, la PWR. Son centrales que ya nacen con la polémica.

¿En qué sentido?

Tienen un sistema de contención que despertó muchas críticas en su momento y me temo que los peores augurios se han cumplido en el caso de Fukushima. Cuando nace este tipo de reactores, lo hace con un sistema de seguridad conocido en el argot nuclear como Mark 1, que fue puesto en duda ya desde su nacimiento en 1972. El Mark 1 está diseñado para casos como el de Fukushima y no despertó excesivo entusiasmo en expertos en energía atómica de Estados Unidos. De hecho, cuando sucede el accidente de Three Mile Island, desde Estados Unidos se recomienda que se apaguen.

¿Cómo reaccionó la central ante el desastre natural?

Ante casos como el que ha ocurrido en Fukushima, cuando el reactor sufre una gravísima avería en el sistema de refrigeración, en lo que es el reactor se produce una serie de problemas que convierten la situación en inestable. Cuando sucedió el terremoto, el protocolo de seguridad funcionó correctamente. El reactor se paró automáticamente, y a partir de ese momento los técnicos japoneses intentaron llevar la central a una parada fría, es decir, refrigerar el reactor hasta eliminar el calor latente que tenía la vasija, un procedimiento habitual. El problema es que había pasado solo una hora desde el terremoto cuando se produjo el maremoto. Fukushima y Garoña son centrales que exigen una fuente ilimitada de refrigerante. En el caso de Garoña lo toma del pantano de Sobrón, en el caso de Fukushima está situada muy cerca del mar. Cuando se produce el maremoto, estaban funcionando los generadores de energía eléctrica de emergencia, que eran los que seguían alimentando el sistema de refrigeración del reactor y el mar prácticamente destrozó los motores diesel. Sorprendentemente este sistema de generación de emergencia no estaba suficientemente protegido contra maremotos en un país como Japón.

Ha dicho antes que en Fukushima se cumplieron los peores augurios.

Pone en evidencia lo que ya en los años 70 y 80 algunos técnicos pronosticaron en relación a estos reactores antiguos y de sistemas de seguridad tan cuestionados. Pone en evidencia lo que se temía, que una falla en la refrigeración ha provocado una sucesión de incidentes que van desde la explosión de hidrógeno, la liberación de vapor radiactivo, el daño que han sufrido los edificios, los penachos de humo. Pone en evidencia que se han cumplido los peores augurios ante un escenario imprevisto, o no tan imprevisto, como era una grave pérdida de líquido refrigerante. Que no se sabe por qué no estaba diseñado contra maremotos. Esa es la enseñanza de Japón. Pero dentro de eso, hay que decir que reproducir en las centrales europeas un escenario tan agresivo como el japonés no es fácil, pero las tecnologías actuales permiten no solo inspeccionar con más profundidad estas centrales abuelas, sino también hipotéticos comportamientos desastrosos.

Hábleme sobre el Mark 1 de Garoña.

Ante la presión de opiniones de expertos, que proponían mejorar el sistema de seguridad de Mark 1 de General Electric, Garoña hace caso a algunas recomendaciones e instala en 1991 un sistema que alivia o que atiende a estas críticas. Instala un sistema de tuberías que ayudarían al torus en caso de accidente a soportar estas excesivas presiones del vapor liberado. El torus es una piscina circular de agua hacia la cual, cuando se producen estos excesos de presión, se derivan para evitar riesgos como la fusión del núcleo. ¿Qué condiciones se podrían dar en Garoña que pudieran simular una situación extrema? La central de Garoña, igual que la de Fukushima, tiene para mí dos puntos muy sensibles para su seguridad.

¿Cuáles?

Uno es el sistema de refrigeración, que es el que falló en Japón. Y otro es un sistema que para mí también es sensible aunque nadie lo ha mencionado, que es la propia tubería de recirculación, que es la que lleva el vapor desde el reactor a la turbina y la que lleva el vapor saliente de la turbina al sistema de refrigeración y lo vuelve a meter en el reactor. Ese también es un elemento sensible, en cuanto a que una avería, una grieta, podría producir emisiones radiactivas a la atmósfera. Sobre el estado de la tubería de recirculación, en los años 80 la reparamos y quedó bien. Se reparó introduciendo en el circuito un generador de hidrógeno, que anula el efecto del oxígeno y lo convierte en un elemento inerte que no ataca el acero. Ya Garoña atajó ese problema, pero que de no estar en buen estado, sería un elemento de inseguridad. Sobre el otro elemento de seguridad, que ha demostrado que es el talón de Aquiles de la central de Fukushima, el sistema de refrigeración, habría que comprobar el comportamiento de la central bajo una caída brusca del nivel de agua del embalse debido a una tragedia natural.

El comisario europeo de Energía dijo la semana pasada que no todas las centrales europeas pasarían los exámenes de seguridad. ¿Qué opina?

No puedo saber lo que estaba pensando el comisario europeo cuando habló de Apocalipsis. No ha estado a la altura de lo que se esperaba de él. Lo que puedo decir es que no sé si se refería a Garoña. En este momento están operativos o han estado 32 reactores en el mundo similares a los de Garoña y Fukushima: 23 están en Estados Unidos, uno está en Garoña, que es el único en operación de esta naturaleza, de esta antigüedad y de esta tecnología en toda la Unión Europea, y cinco está en Fukushima. Si es en serio esta política de revisión de la seguridad de las centrales, dada la historia de Garoña, sus símiles casi clónicos con Fukushima, dadas las reservas que ya desde un principio ha tenido un sistema como el Mark 1, creo que Garoña debería prestarse a una prueba, primero, de inspección de la tubería de recirculación y el sistema de refrigeración, y por qué no simular teóricamente algunos desastres naturales.

¿Cree que es necesario un profundo debate sobre el uso de la energía nuclear?

Cuando era viceconsejero y me preguntaban sobre esto, ponía siempre el ejemplo francés, eminentemente nuclear. Los franceses, en su día, votaron por la energía nuclear, pero por la suya, con una tecnología eminentemente francesa. En Francia, preguntes a quien preguntes, no se cuestiona esto, fielmente convencidos de la seguridad de sus centrales. Entiendo, que otras sociedades, ante este debate, se planteen el uso de la energía nuclear, pero el debate de la independencia energética también está ahí.

Fuente: deia.com

El PP, Ansar y los lobbies nucleares.

Mariano Rajoy es un orador de aquellos que prologan sus intervenciones advirtiendo: antes de hablar voy a decir unas palabras. A veces, muy pocas, esas palabras iluminadas quedan como un referente de su manera de pensar: “La gestión, todo lo realizado, los nuevos proyectos, esas son cosas que afectan a la gente. La guerra de Irak o la catástrofe del Prestige son dos asuntos llamativos, pero su influencia en la vida real de la gente no es tanta”.
Han pasado algo más de ocho años de tan profunda observación y en Japón un “asunto llamativo” ha puesto una vez más sobre la mesa el tema de la seguridad de las centrales nucleares, pero fuera de España, porque en el país que según el Gobierno tenía el tejido industrial y financiero más solvente del mundo, los dueños de las centrales nucleares representan al más lucrativo de los negocios.

No es casual que José María Aznar se declare “sin complejos” como el ferviente defensor de la energía nuclear y a los pocos días se conozca un estudio sobre seguridad nuclear realizado por el Foro de la Industria Nuclear Españo-
la y la Confederación Española de Organizaciones Empresariales. Este estudio concluye: “Con un programa nuclear implantado desde hace más de 40 años, las centrales españolas han acumulado 250 años de operación con las máximas garantías de seguridad”. Pero el estudio omite algunos “asuntos llamativos”, como que en marzo de 2005 hubo un paro simultáneo de las centrales de Garoña, Ascó I y Vandellós II, es decir, la tercera parte del potencial nuclear español, por motivos técnicos. Tal vez si el Gobierno hubiera exigido una mínima explicación al Consejo de Seguridad Nuclear, se habría enterado de que ya en 2002 el CSN acusaba a Unión Fenosa de no tener una mínima cultura de seguridad.

Las centrales de Garoña, Ascó I y Vandellós II son, respectivamente, de primera, segunda y tercera generación, de los años sesenta, setenta y ochenta. En Garoña se han detectado fallos en el sistema de venteos similares a los que causaron el accidente nuclear de Harrisburg (EEUU), en 1979. El 24 de agosto de 2004, en Vandellós II hubo una fuga originada por problemas de corrosión detectados en 1993, pero el CSN permitió que la central siguiera funcionando sin que se hicieran mayores estudios sobre el grado de la corrosión ni se procediera a una reparación definitiva. El porqué de la corrosión está más o menos claro: Vandellós II no se vale de agua destilada, como hacen las centrales alemanas o francesas, para extraer el calor del núcleo, sino de agua de mar, porque es gratis, porque evita una inversión en aras de la seguridad de los ciudadanos y del medio ambiente. A estos “asuntos llamativos” se debe agregar un estudio del CSN titulado Informe sobre la Degradación de los Servicios Esenciales en Vandellós II en el que critica duramente la falta de una cultura de seguridad en la Asociación Nuclear Ascó-Vandellós –Endesa e Iberdrola–, siempre dispuesta a reducir las inversiones en seguridad por motivos económicos.

El objetivo final es el lucro y no la seguridad. Y por mucho que Aznar se corte las venas apostando por la fiabilidad de las centrales nucleares españolas, el CSN denunció que las bocas de hombre –los agujeros por los que se ingresa para revisar las tuberías– en Vandellós II fueron cubiertas con una pintura que no respondía a ni un solo criterio de calidad que garantizara la seguridad de los trabajadores.
Estas y tantas otras demostraciones de puro desprecio a la vida, que sumado a los jugosos sueldos de los consejeros de los lobbies energético-nucleares y a la nula información que recibe una masa considerada consumidora de energía antes que ciudadanos, precisa de un urgente debate que necesariamente debe culminar en un plebiscito respecto del futuro energético que queremos.

Tenemos que saber y decir al vecino que las centrales nucleares fueron diseñadas para una vida útil de 30 años. Debemos gritar que en todo el mundo la vida media de una central nuclear, incluso de nueva generación, es de 27 años. Y tenemos que denunciar a los lobbies nucleares que mueven voluntades de gobiernos que voluntariamente permiten que la vida de las centrales nucleares se prolongue hasta los 60 años.
Los dueños de las centrales nucleares son parte de esa minoría dueña del 95% de la riqueza planetaria y a la que eufemísticamente se llama “el mercado”. A diario nos invitan a “tranquilizar a los mercados”, y una de las medidas tranquilizadoras consiste en leyes que eximen a las centrales nucleares de responsabilidades indemnizatorias en caso de accidentes o “asuntos llamativos”, como los llama Rajoy. Estas leyes limitarían los pagos por los daños ocasionados a 700 millones de euros, y el resto lo debe pagar el Estado, los ciudadanos, todos nosotros.

Es verdad que precisamos de energía y limpia, pero también es verdad que las centrales nucleares apenas aportan el 6% de la energía mundial y a la baja, porque el problema de los residuos nucleares, basura radioactiva para los próximos 3.000 años, las han puesto en jaque.
Ignorar el urgente debate sobre la energía que queremos, sobre el mundo que queremos, es actuar como aquel que si conduce a 110 km por hora se duerme. Si ignoramos este debate, lancémonos a 180 por hora, de ser posibles borrachos, sin ajustar el cinturón, hablando por el celular y fumando.

Luis Sepúlveda es escritor. Autor de ‘La sombra de lo que fuimos’

Ver precios de la energia eletrica en Europa en 2007 (página 11). Según la lógica nuclear Francia deberia tener la electricidad mas barata.

Fuente:  publico.es

La grandes empresas marcan la estrategia del PP.

En diario Publico han descubierto la formula de la Coca Cola justo a 2 meses de las elecciones municipales.

“El PP esta con los que mandan”

Al fin y al cabo a quien no le interesa que las empresas de su pais vayan bien?, sean energeticas o de otro tipo. El  problema surge cuando para que estas empresas vayan mejor (bien van siempre) los trabajadores tienen que cobrar menos o trabajar con peores condiciones con el mismo sueldo.

En este pais miramos a Alemania o Francia  segun los intereses de cada uno y para lo que nos conviene.

Los vínculos de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) con el sector energético no acaban en el fichaje de su presidente, José María Aznar, como asesor de Endesa. Varios colaboradores del informe Propuestas para una estrategia energética nacional, recién publicado por el laboratorio de ideas del PP y en el que se hace una encendida defensa de la energía nuclear, están o han estado ligados a gigantes energéticos como Gas Natural, Endesa, Repsol, Iberdrola o General Electric. Y son precisamente estas compañías las más interesadas en el mantenimiento de esta fuente energética porque para ellas es la más competitiva, la que menos CO2 genera y la que tiene una producción más estable. Pero, sobre todo, es la más rentable y, por tanto, la que más les interesa, ya que la mayoría de las nucleares que funcionan en España están prácticamente amortizadas. El sector eléctrico ha intensificado en los últimos meses su campaña para alargar la vida de las centrales, aunque no han llegado tan lejos como para pedir explícitamente la puesta en marcha de otras nuevas. El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, aseguraba el mes pasado que no se dan las condiciones para construir instalaciones porque faltan “los dineros” necesarios, dado que los bancos no quieren financiar las cuantiosas inversiones necesarias.

En la nómina de expertos que han prestado una colaboración “especial” para el informe de FAES figuran Antonio Guillén, actual director de Regulación de Gas Natural y consejero de Sedigas, la patronal gasista, y Conrado Navarro, director de Gas de Iberdrola y uno de los dos consejeros de la eléctrica en el gasoducto que une Argelia con España (Medgaz).

Fuera de la nómina de colaboradores especiales del documento (que aboga, entre otras cosas, por un “retorno nuclear”) está Antonio Peñarrubia, citado como “experto en energía nuclear de Iberdrola”. Otros participantes tienen un pasado relevante en compañías energéticas. Entre ellos está José Luis Díaz Fernández, que presidió la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH), antigua Campsa, hasta 1995, y que estuvo ligado a la Fundación Repsol y fue consejero de Endesa y Enagás, entre otras, y Jaime Segarra, exresponsable de Energía Nuclear en Europa para la multinacional estadounidense General Electric.

También figuran en el apartado de “agradecimientos” Mariano Cabellos, exdirector general adjunto de la patronal eléctrica Unesa; Andrés Seco García del Valle, exdirector general de la patronal de cogeneración y con experiencia en Cepsa, Endesa, Unión Fenosa y la petrolera noruega Statoil; y José Fernández Olano, exconsejero de Endesa.

Pizarro también opina

En el informe también han colaborado expertos con una clara vinculación con el sector energético y con el PP, empezando por Manuel Pizarro, expresidente de Endesa, patrono de FAES y exdiputado de los populares, que fue, de hecho, quien lo presentó junto a Aznar, y la exministra de Exteriores y vicepresidenta del gigante nuclear francés Areva, Ana Palacio. Otros nombres son los de María Teresa Esteban, expresidenta del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), y Antonio Colino, actual consejero de ese organismo y que presidió Enresa (la empresa pública que gestiona los residuos radiactivos) con el PP en el Gobierno. El coordinador del documento es Pedro Mielgo, que durante su mandato al frente de Red Eléctrica (REE), con los conservadores en el Gobierno, se caracterizó por su escepticismo hacia la energía fotovoltaica.

Al igual que las compañías, el informe apuesta sin ambages por prolongar la vida útil de las nucleares en España y construir nuevos reactores. El documento se publicó poco antes del accidente de la central de Fukushima (Japón), un hecho inesperado que ha caído como un jarro de agua fría en el entusiasmo pronuclear de los conservadores.

En la junta del patronato de la Fundación de diciembre de 2009 fue el propio Mariano Rajoy el que encargó que se elaborara un estudio sobre la materia para poder aportar ideas en el debate. Por las mismas fechas, Rajoy encargó también un informe a FAES sobre financiación autonómica. Sin embargo, el PP se parapeta siempre tras el lema de que “la FAES es la FAES” y no tienen por qué compartir sus propuestas, aunque otros no lo tienen tan claro.

El PP sería pronuclear

La semana pasada, el presidente de Endesa, Borja Prado, dijo que “está claro que el Partido Popular tiene la voluntad, si gobernase, de ser pro nuclear”, y aseguró que ese partido “evalúa poner nuevos emplazamientos [atómicos] o repotenciar” los existentes. “Esos son los mensajes que he podido percibir”, reconoció el presidente de la eléctrica que no hace tanto dirigía Manuel Pizarro.

Endesa tiene en la actualidad en su Consejo de Administración a un exsecretario de Estado de Economía con el Partido Popular, Luis de Guindos. Además, el máximo responsable de Energía Nuclear de esta compañía es hermano del exministro de Agricultura Miguel Arias Cañete. Con sus palabras, Prado dejó claro que en este caso las preferencias del PP, las de FAES y las de las compañías energéticas sí son compartidas.

Colaboradores con solera empresarial

Pedro Mielgo: Coordinador del informe y expresidente de Red Eléctrica de España.

Conrado Navarro: Director de gas de Iberdrola y consejero de Medgaz.

José Luis Díaz Fernández: Expresidente de CLH (antigua Campsa) y ex consejero de Enesa y Enagás.

Jaime Segarra : Exresponsable de energía nuclear en Europa para General Electric.

Ana Palacio: Exministra de Exteriores y vicepresidenta de la nuclear francesa Areva.

Manuel Pizarro: Expresidente de Endesa, patrono de FAES y exdiputado popular.

Garoña utiliza el polémico sistema de seguridad de Fukushima

EEUU alertó hace 40 años de los posibles riesgos en el modelo de contención que comparten ambas centrales. La planta burgalesa remodeló su estructura en 1991

La central nuclear de Santa María de Garoña, en Burgos, y la de Fukushima, en Japón, poseen la misma defensa ante un accidente grave. Se trata del polémico sistema de contención Mark I, que ha sido objeto de análisis por supuestos fallos de seguridad desde comienzos de la década de 1970.

Las dudas sobre la seguridad de los Mark I en caso de un accidente similar al de Fukushima, donde cuatro de sus seis reactores están dañados y ya se han producido varios escapes radiactivos, se remontan a 1972, según adelantó el diario The Guardian. Fue entonces cuando

Stephen Hanauer, experto de la Comisión de la Energía Atómica de EEUU, entonces reguladora del sector, recomendó el apagón de las centrales con Mark 1 debido a que eran más vulnerables a una explosión.

Desde entonces, este sistema para aislar los reactores nucleares del exterior y evitar escapes diseñado por la empresa General Electric ha estado bajo la lupa de las autoridades internacionales, y ha obligado a reformar las plantas con este diseño, incluida la de Garoña, para poder aliviar la presión en caso de que el núcleo se derritiese, como sucedió con el de Chernóbil en 1986.

Ese mismo año, Harold Denton, experto de la Comisión de Regulación Nuclear (NRC), actual regulador de EEUU, advirtió de que los Mark 1 tenían hasta un 90% más de probabilidades de volar por los aires en caso de que las barras de uranio dentro del reactor se derritiesen, según The New York Times. Denton fue el asesor del expresidente Jimmy Carter durante el accidente de la central de Three Mile Island de 1979, en el que se produjo una fusión parcial del núcleo. El suceso hizo que el Gobierno de EEUU revisase la idoneidad de los Mark I.

Tras el accidente de Chernóbil, los ecos de las investigaciones en EEUU fueron recogidos por organizaciones ecologistas y expertos en ingeniería nuclear de España que dudaban del sistema de contención de Garoña, la única central española en funcionamiento que tiene un Mark I.

Esta construcción consta de una enorme bombilla de metal o cemento que recubre el reactor y que está conectado con una piscina de agua en forma de rosquilla situada a sus pies en el exterior. En caso de un recalentamiento del núcleo similar al que han sufrido varios reactores de Fukushima, el vapor generado en el núcleo se inyectaría en esta piscina, donde se convertiría en agua con trazas radiactivas que permanecerían aisladas del exterior. Pero los documentos de EEUU alertaban de que la presión podría llegar a agrietar la piscina y filtrar agua radiactiva en caso de un fallo crítico. Una de sus recomendaciones fue añadir a la piscina circular (conocida como torus) una tubería para liberar parte de la presión.

Obras en 1991

Siguiendo las recomendaciones del NRC y tras un análisis del Consejo de Seguridad Nuclear entre 1982 y 1985, Garoña, la central más veterana del parque español, instaló esas tuberías en 1991, según fuentes de la central.

“Los problemas con los Mark I están superados y nadie cuestiona ya estos sistemas”, señalan desde la planta.

No es el caso de Josep Puig, profesor de energía de la Universidad Autónoma de Barcelona , que abanderó las críticas a Garoña en 1986.

“El problema es que el torus está fuera del sistema de contención, por lo que si hay cualquier problema la radiactividad se sale”, señala.

“El sistema de contención es más reducido pero la probabilidad de fallo es muy pequeña, incluso menor que en otros modelos”,

opina Eduardo Gallego, ingeniero nuclear de la Universidad Politécnica de Madrid. Los siguientes modelos de GE, los Mark II y III, como el que tiene la central de Cofrentes, no tienen torus y su sistema de refrigeración está dentro del bloque de contención. “Se trata de una construcción más reforzada”, reconoce Gallego.

fuente: publico.es

Ya hubo estudios que demostraron que la leucemia era mayor alrededor de Garoña.

En una noticia de diciembre de 2004 podiamos leer lo siguiente:

Los datos de los escasos estudios epidemiológicos disponibles hasta el momento reflejan hechos y tendencias muy preocupantes.

Así, en julio del año 2003  fue publicado en la revista Occupational & Environmental Medicine un estudio epidemiológico (en inglés) realizado por científicos de la Universidad de Alcalá de Henares y el Hospital de Guadalajara en el cual se concluye que el riesgo de sufrir cáncer se incrementa linealmente con la proximidad a la central nuclear de Trillo y que el riesgo de padecer un tumor es 1,71 veces superior en el entorno más cercano a la central nuclear (en un radio de 10 kms. alrededor de ésta) que en el área incluida en un radio de 30 kms.

VER ESTUDIO (Traducido)   Y DESCARGAR PDF (en inglés)


En julio de 2001 fue publicado en Environmental Health Perspectives un estudio de la Unidad de Epidemiología del Cáncer del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III que concluyó que existía un incremento de la mortalidad por leucemia y cancer de estómago  en el entorno de Garoña.

VER ESTUDIO EN INGLES

“Analysis of nuclear power plants before and after start-up in Garoña showed an increase in stomach cancer after the plant began operating, though this increase was just on the limit of statistical significance”

VER ESTUDIO TRADUCIDO POR GOOGLE.

Dos años antes, en 1999, el Instituto de Salud Carlos III concluyó que existía una tasa de incidencia de mieloma múltiple mayor de lo normal en el entorno de la central nuclear de Zorita, en Guadalajara. Este estudio se publicó en el número de octubre de la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention. En esta misma zona, ya en 1987 el Insalud concluyó que la tasa de muertes por tumores de tubo digestivo era entre 3 y 4 veces superior que la media del Estado español.

Además de estos datos concluyentes, los estudios de 1999 y 2001 del Instituto de Salud Carlos III detectaron también la existencia de una tasa inesperadamente más alta de cáncer de estómago en personas de ambos sexos en el entorno de la central nuclear de Garoña. Este incremento, ligado a la proximidad a esta instalación, se produjo en el periodo posterior al inicio de actividad de la central nuclear, tras comparar con la situación anterior a su entrada en funcionamiento.

Asimismo,

se constató que la mortalidad por cáncer de pulmón mostró un mayor incremento en las áreas en el entorno de 30 kms alrededor de las centrales de Garoña, Zorita y Vandellós-I en comparación con las tendencias nacionales. La misma situación se dio con respecto al cáncer de riñón en La Haba, zona de minería de uranio.

Según estos estudios,

Garoña es la central nuclear en cuyo entorno se ha encontrado una tasa más alta de mortalidad por leucemia en la población de 0 a 24 años, en un ratio superior que en las poblaciones control más allá de ese radio.

En el entorno de otras centrales nucleares e instalaciones de minería del uranio se ha detectado un exceso de mortalidad por diversos tipos de cáncer.

Todos estos datos no sorprenden si como señala un informe de 1999 se superaron en Santa Maria de Garoña y Zorita todos los límites de emisiones radiactivas tanto líquidas como gaseosas.

Ver informe de 1999.

A dia de hoy  el hospital  Carlos III y el CSN han publicado un estudio negando lo que a nivel internacional publican en ingles y que demuestra QUE SI HAY RELACIÓN ENTRE EL CANCER Y LAS CENTRALES NUCLEARES.

Fuente: greenpece.org