Enresa ya reconoce un sobrecoste del 10% (hasta 100 millones) para el almacén nuclear de Cuenca

Tras asegurar que “no se ha variado el presupuesto inicial”, unos 900 millones, la empresa pública reconoce, sin detallar los motivos, que el coste de la infraestructura puede irse hasta los 1.000 millones. Al mismo tiempo, niega “sobrecoste alguno”.

imagenEnresa, la empresa pública que construirá el almacén temporal centralizado (ATC) de residuos nucleares en Villar de Cañas (Cuenca) ya reconoce que el coste de la infraestructura puede irse hasta los 1.000 millones de euros, lo que supone un sobrecoste de en torno a 100 millones de euros.

Paralelamente, el ente público sostiene que “se están cumpliendo los plazos por parte de la empresa –el ATC se terminará a principios de 2018- sin que se haya incurrido en sobrecoste alguno”. Una cosa y la contraria.

Hace una semana, y preguntada sobre cuál es la última previsión del coste del futuro silo nuclear, la empresa aseguró por a este diario, de forma tajante, que

“no se ha variado el presupuesto inicial: el ATC tiene un presupuesto de unos 900 millones de euros”.

Unos días después, y durante una Jornada monográfica sobre el ATC en Toledo celebrada el pasado jueves, el presidente de Enresa, Francisco Gil Ortega, insistió en una idea que ya había expresado con anterioridad, la de que el coste de la instalación estará entre los 900 millones y los 1.000 millones. Una desviación, por tanto, de hasta 100 millones de euros.

Pese a esa horquilla de hasta un 11% al alza en el coste de la instalación, el director técnico de Enresa, Álvaro Rodríguez Beceiro, aseguró en esa jornada informativa que “no hay ninguna desviación” del presupuesto de una instalación cuyo coste se cifraba hace cuatro años en 700 millones de euros. De momento, la empresa lleva licitados unos 100 millones y ya ha realizado las primeras adjudicaciones.

Enresa, que insiste en la “plena idoneidad del emplazamiento” elegido para ubicar el ATC pese a las incertidumbres que presenta desde el punto de vista geológico, ha declinado detallar las razones de ese baile de cifras y se ha ceñido a la respuesta que remitió hace una semana a este diario.

En ese escrito, entre otras cosas, Enresa negaba “rotundamente” que haya fraccionado licitaciones relacionadas con el ATC en varios concursos; que esto vaya a provocar un incremento de los costes del proyecto, así como que la SEPI le haya expresado algún malestar por este motivo.

Varias fuentes confirman, sin embargo, el creciente malestar en el seno de SEPI, dependiente del Ministerio de Hacienda, por la forma en que la empresa presidida por el exalcalde de Ciudad Real, Gil Ortega, está llevando a cabo el proceso de construcción de la multimillonaria instalación.

Esas fuentes señalan, entre las razones del desencuentro, el temor a que el coste del proyecto se dispare por una mala elección de los terrenos; el riesgo de que las incertidumbres sobre el emplazamiento echen por tierra el objetivo de que el centro esté operativo en 2018 e, incluso, discrepancias por el fraccionamiento de contratos relativos al ATC, que contribuirían al consiguiente descontrol de costes.

Mientras resuelve las dudas sobre si el solar elegido es válido o no para albergar el ATC, Enresa ha encomendado los mayores contratos adjudicados hasta ahora para poner en marcha el silo nuclear a consorcios en los que participa, de forma directa o indirecta, Iberdrola Ingeniería, una de las mayores empresas de ese sector en España, que hace año y medio fichó como consejero a Ignacio López del Hierro, marido de María Dolores de Cospedal, la gran valedora de Gil Ortega.

Se trata, por este orden, de la ingeniería principal del silo nuclear (21,5 millones), adjudicada a un consorcio liderado por Westinghouse en el que Iberinco está presente a través de su participada Empresarios Agrupados; los servicios de ingeniería para el diseño del laboratorio de combustible gastado y residuos radiactivos del Centro Tecnológico (5,45 millones), que construirá una UTE también liderada por esa multinacional estadounidense y en la que está presente Ghesa (participada por Iberinco); y los trabajos de ingeniería del almacén de espera de Contenedores (3,8 millones) y el módulo del almacén de residuos de Media Actividad (3,4 millones), encomendados a un consorcio formado por las filiales de ingeniería de Iberdrola y Gas Natural.

Esos cuatro contratos (los únicos adjudicados hasta ahora por Enresa para el ATC que superan el millón de euros) suman un importe agregado (IVA incluido) de 34.228.593 euros, el 97,4% de la factura total a la que hasta ahora ha ascendido el silo nuclear.

Fuente:   vozpopuli.com

Precio de la energia en España a 2012: solar, eolica, nuclear

Reproducimos aquí un estudio de la Universidad Pública de Valencia, referente al precio de producción de la electricidad en España, a fecha de 2012. Los datos habrán cambiado tras el parón de producción de Garoña, los cambios de legislación y las subidas de precios de recibo de la luz de 2013 y 2014, aunque no en lo sustancial.

Mención aparte merece la información errónea tantas veces repetida por periodistas y políticos en el sentido de que dependemos energéticamente de la compra diaria de energía que hacemos a Francia. Este es un dato falso

Coincidiendo con el accidente nuclear de la central nuclear de Fukushima en Japón y el debate que se generó respecto a la energía nuclear publicamos este artículo. Pasados casi dos años desde su publicación, proponemos aquí una actualización de los datos que aparecían en él, puesto que en lo que se refiere al coste de la energía solar y de la eólica se ha producido un descenso significativo en los mismos, que vale la pena reseñar.

Energia

Coste por Gigavatio (€)

Riesgo

Gestionabilidad

Dependencia

Extranjera

Solar

1.200 millones

No

Casi ninguna. Irregular

No

Eólica

600 millones

No

Casi ninguna. Irregular

No

Nuclear

Inferior a la solar. Difícil de valorar.

Costes ocultos como gestión de residuos

Escapes, almacenamiento residuos.

Baja

Si

De nuevo, es un intento de aclarar dudas y arrojar un poco de luz, desde un aspecto técnico y económico, en un momento en el que muchas voces siguen diciendo que tenemos que construir nuevas centrales nucleares y aceptar sus riesgos como única manera de mantener el modelo de vida actual, en el aspecto de consumo energético.

Una central nuclear actual tiene un coste de construcción de 4.000 millones de euros por cada Gigavatio de potencia instalado. Funciona las veinticuatro horas del día, aunque todos los años debe realizar una parada técnica para revisar los equipos y en algunos momentos se baja el nivel de producción y no tiene un rendimiento del cien por cien de su potencia nominal.

Los datos publicados por Red Eléctrica Española en 2011 indican que la potencia nuclear instalada en España es de 7.777 MW y la producción de 2011 fue de 57.731 GWh, es decir, el número de horas efectivas de trabajo de las nucleares españolas fue de 7.423 horas/año.

Utilizando estos datos podemos obtener la producción media de una central de 1 GW (multiplicando 1GW por las 7.423 horas/año), que sería de 7.423 Gigavatios hora por año, siendo esta la energía total que transfiere a la red y que nosotros consumimos.

Con un ejercicio de cálculo sencillo podemos saber cuánta energía se produciría en ese mismo año utilizando los 4.000 millones de euros que cuesta la central nuclear si los utilizásemos para crear centrales con otros tipos de tecnologías y, sobre todo, con energía renovables, de las que habitualmente se dice que son demasiado caras y no rentables.

La energía eólica tiene un coste actualmente de 600 millones de euros por cada Gigavatio de potencia instalado (*). Con los 4.000 millones de euros de la central nuclear que comentábamos antes, se pueden instalar 6,666 Gigavatios de potencia eólica, es decir el equivalente a más de seis centrales nucleares.

Los equipos eólicos se instalan habitualmente en zonas de no menos de 2.000 horas efectivas de trabajo cada año. Este valor depende de la zona geográfica en la que se coloquen y de los niveles de viento que posee cada zona. De hecho en muchas zonas la cantidad de horas es bastante superior, pero tomamos este valor como referencia para hacer un cálculo con valores medios bajos.

Con 2.000 horas de funcionamiento al año los 6,666 GW producen 13.333 Gigavatios hora por año, es decir, producen más energía eléctrica que la central nuclear que ha costado la misma cantidad de dinero. Porcentualmente la energía eólica en una zona de viento de tipo medio bajo, produce un 179,62 % más de energía eléctrica que la central nuclear construida con la misma cantidad de dinero. Con la misma inversión se produce más energía.

Si los equipos eólicos se sitúan en una zona con mejores niveles de viento, por ejemplo zonas de Galicia con 2.700 horas/año (en España tenemos zonas de más de 3.000 horas/año) estos valores se modifican y nos llevan a obtener una producción con los mismos equipos de 18.000 Gigavatios hora por año, es decir, un 242,48 % (más del doble) de lo obtenido con la misma inversión hecha en nuclear.

Con estos datos básicos podemos extraer una primera conclusión: Con la misma inversión la energía eólica produce en un año mucho más que la energía nuclear.

Es evidente que para hacer un balance completo de los costes tenemos que considerar el periodo de vida útil de las centrales. En el caso de la eólica suele considerarse de 20 años, aunque centrales como las de Tarifa llevan más de 22 años en funcionamiento y las centrales actuales se están certificando para 30 años. En el caso de las nucleares se considera un periodo de vida útil de 40 años, aunque hay que puntualizar que en casos como Vandellos I solo funcionó durante 17 años y en el de Zorita fueron 37 años.

También hay que considerar los costes del combustible nuclear (que importamos de otros países y además son finitos y agotables), los costes de la gestión y los de almacenamiento de los residuos nucleares, para hacer un balance con todos los costes respecto a los de la eólica, que tiene coste de combustible cero, es inagotable y tiene menores gastos de mantenimiento.

Se escapa de este artículo hacer el balance completo, pero sirvan como referencia los números expuestos para concluir que la energía eólica tiene un coste inferior a la nuclear y ventajas adicionales, puesto que la eólica, además de inagotable, nos hace independientes de terceros países para producir energía.

Si hacemos este mismo estudio para la energía solar fotovoltaica podemos obtener resultados que nos permitan hacer comparaciones con la nuclear y la eólica y sacar conclusiones sobre cuál es el coste actual de este tipo de energía, que en boca de supuestos expertos llegan a cifrar en 400 veces más cara que la nuclear.

El coste de la fotovoltaica se sitúa en la actualidad en 1.200 millones de euros por cada Gigavatio de potencia instalada. Con los 4.000 millones de euros de coste de la central nuclear podemos construir una central fotovoltaica de 3,333 Gigavatios de potencia.

En una zona como Alicante, tendríamos el equivalente a 1.600 horas efectivas (descontando ya las pérdidas que se producen en la central) de producción anual, por lo que el primer año produciríamos 5.333 Gigavatios hora, es decir el 71,84 % de lo que produce una central nuclear del mismo coste.

Esta producción sería mayor, evidentemente, en zonas como Murcia o buena parte de Andalucía, que tienen mejores niveles de radiación solar. También sería mayor en sistemas de seguimiento del sol que tienen un número de horas efectivas de trabajo mucho mayores.

Como se observa, la energía solar fotovoltaica es hoy en día más cara que la nuclear, aunque los costes han disminuido mucho en los últimos años y la tendencia sigue siendo a la baja, con una disminución de un 10% anual en los últimos años.

De hecho, de seguir en esta línea de disminución de precios, se calcula que en el año 2.014 el precio de la energía solar fotovoltaica alcanzará la paridad con otros sistemas de producción eléctrica.

Además el periodo de vida de las centrales fotovoltaicas se puede fijar en 40 años (no confundir con los 25 años de garantía de las placas que proporciona el fabricante, como hacen en muchos estudios). Probablemente será más aunque no se tienen centrales suficientemente antiguas para saberlo.

El coste de mantenimiento es muy bajo y el del combustible es cero, por lo que las condiciones de competitividad de la fotovoltaicas son excelentes a fecha de 2012. Teniendo en cuenta que producen casi el 72 % de una nuclear y que no precisan gastos de combustible cada año, ni producen residuos que hay que gestionar a lo largo de miles de años, el coste de producir energía eléctrica con energía solar fotovoltaica es inferior al de producir con una central nuclear.

Se suele decir que el problema de las centrales de tipo eólico o la solar fotovoltaica reside también en la no gestionabilidad e irregularidad en su producción, al depender de las condiciones de viento y sol. Es cierto.

Pero para ello el sistema de producción energética posee centrales hidráulicas, de ciclo combinado y gas, que actúan para compensar estos desequilibrios, al utilizarse para producir la energía que falta en los momentos en los que el resto de centrales no cubren la demanda total.

Este tipo de centrales producen la energía con un grado de flexibilidad que hace que sean el complemento perfecto para el resto de sistemas de producción y nos llevan a la conclusión de que necesitamos un sistema combinado que garantice el consumo final de los usuarios.

Tampoco las centrales nucleares presentan ventajas en este sentido, puesto que en su caso la producción es constante durante las veinticuatro horas del día. La regulación de la producción en las centrales nucleares es difícil, lenta y no instantánea.

La demanda eléctrica, sin embargo, no es constante, por lo que en caso de intentar suministrar toda la producción con nuclear tendríamos que tirar, literalmente, buena parte de la producción, en las horas en que la demanda de energía fuese inferior a la producción.

Dicho de otra manera, las centrales nucleares dependen de las hidráulicas, de ciclo combinado y gas en un grado de dependencia similar al de la energía eólica y solar. Además la solución para compensar los desequilibrios en la producción respecto a la demanda está ya inventada. Se viene realizando mediante elevación de agua, en centrales de bombeo como la de Cortes-La Muela, actualmente en ampliación.

Por otra parte, no hemos entrado aquí a valorar el tema de los riesgos de la energía nuclear, como los escapes radiactivos, la contaminación que supone y los costes que se derivan de ello. Hemos teniendo ocasión de comprobarlo en Japón, aunque siempre se puede afirmar que esto ocurre en pocas ocasiones. Además, ya hemos comentado que el enfoque de este estudio quiere ser fundamentalmente técnico y económico.

Con todo ello, las conclusiones son obvias. La energía nuclear no es la alternativa en la actualidad, puesto que resulta cara frente a otros sistemas de producción, hace que sigamos dependiendo energéticamente del exterior (el combustible nuclear hay que comprarlo de fuera de España), produce residuos que hay que gestionar durante miles de años y, como sabemos, lleva consigo riesgos para la salud de las personas.

Unido a esto hay que citar que el número de puestos de trabajo que generan la energía eólica y la energía solar fotovoltaica es mucho mayor que el de la energía nuclear, para el mismo grado de inversión. Además, esos puestos de trabajo están muy distribuidos y en muchas ocasiones se sitúan en zonas rurales, generando un tejido productivo que sirve de motor y mantenimiento a estas zonas normalmente deprimidas económicamente.

Mención aparte merece la información errónea tantas veces repetida por periodistas y políticos en el sentido de que dependemos energéticamente de la compra diaria de energía que hacemos a Francia. Este es un dato falso, que se puede comprobar entrando en la web de red eléctrica española

https://demanda.ree.es/generacion_acumulada.html

en la que podemos ver que España exporta energía y la vende precisamente a nuestros vecinos.

Juan Ángel Saiz – Departamento de Ingeniería Eléctrica, Universitat Politècnica de València, Camino de Vera s/n 46022 Valencia

David Rodríguez, Iser Smart Energy

Jaime Cardells, Iser Energías Renovables
(*) En realidad nos han proporcionado precios de 750.000 euros para generadores eólicos de 1,6 MW (en primeras marcas a nivel mundial), es decir, el precio sería de 468.750 euros por MW o 468,75 millones de euros por GW instalado. De hecho en otros estudios que hemos realizado hemos cogido como referencia 500 millones de euros por GW, pero hemos querido ser aquí un poco más conservadores utilizando un dato más alto, superando incluso los precios de los fabricantes más caros.

De utilizar este valor, con 4.000 millones de euros podríamos instalar 8 GW de potencia eólica que producirían 16.000 GWh/año en la zona de 2.000 horas/año, un 215,54 % más que la nuclear, más del doble pues de lo que produce la misma inversión en nuclear.

Nota.- Se autoriza la reproducción de este artículo comunicándolo a jasaiz@die.upv.es, citando la procedencia, a los autores y colocando un enlace con el artículo original.

Fuente: http://ges.webs.upv.es/articulos/117-energias-renovables-frente-

Plataforma recurrirá ante el Juzgado por el inicio de las obras del silo y pedirán su paralización cautelar

CUENCA, martes, 25/02/14

La Plataforma contra el cementerio nuclear presentará un recurso contencioso administrativo ante los juzgados de Cuenca por el inicio de la obras del Almacén de Temporal Centralizado (ATC) y si, éste se admite a trámite, solicitarán al juez la paralización cautelar de las mismas.

En un comunicado, la plataforma ha indicado que las obras del vivero de empresa y el laboratorio, (ambas no nucleares) se han iniciado,” sin que la Junta de Castilla-La Mancha haya resuelto el recurso de alzada interpuesto”. Este recurso lo presentó la plataforma al considerar que esta obra “debería haberse sometido a evaluación de impacto ambiental”.

Por otro lado, ha convocado una protesta en puentes de la provincia de Cuenca el 9 de marzo a las 12.00 horas, al cumplirse 3 años desde el accidente de Fukushima y para mostrar su rechazo al Almacén de Temporal Centralizado (ATC).

Las protestan tendrán como lema ‘Después de Fukushima cerramos las nucleares’ y ‘No al cementerio nuclear ni aquí ni en ningún sitio’. Las acciones consistirán en concentraciones en varios puentes en línea con la campaña internacional ‘Ocuppy Atomic Bridges’.

Los 6 puentes serán el puente de San Pablo, en Cuenca capital, el puente sobre el río Záncara en la carretera CM-3110 de Las Pedroñeras a La Alberca de Záncara; el puente adyacente al Centro de Especialidades de Tarancó y en las salidas a Zafra de Záncará, de Belinchón y a Atalaya del Cañavate.

Fuente: noticias.lainformacion.com

EL OPUS DEI Y LA POLÍTICA

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En honor la presidente del CSN Fernando Martí Scharfhausen, exsecretario de estado con el primer gobierno Rajoy y exdirectivo de Repsol.

HISTORIA ORAL DEL OPUS DEI

Alberto MoncadA

CAPÍTULO 3. EL OPUS DEI Y LA POLÍTICA   FUENTE

“Cuando el padre Escrivá hablaba de política en los años treinta -relata Miguel Fisac-, generalmente lo hacía, como tantos otros eclesiásticos de la época, para dolerse de la descristianización de España y evocar un esfuerzo de la juventud católica militante para cambiar ese estado de cosas.”

Pero no parece que sus primeras intenciones fueran el alentar a sus seguidores para tomar partido de una forma inmediata y entrar en la política activa de entonces. Él se encontraba, dentro de lo limitado de su entorno, algo distanciado del catolicismo político oficial, aunque su primer contacto con el mundo eclesiástico dominante se produjera cerca de los ámbitos de la Acción Católica y en particular con los propagandistas de Ángel Herrera.

Parece que Escrivá fue introducido en la Escuela de periodismo del “Debate” y allí se familiarizó con las consignas propagandísticas de la Iglesia oficial. Desde entonces le quedó esa obsesión por el apostolado de la prensa. Pero a medida que él iba haciendo su recluta de universitarios sentía la necesidad de alejarse de ese mundo de la acción directa a la que le invitaban desde el Debate. Parece que el mismo Ángel Herrera, al percatarse de su labor apostólica, le propuso que se incorporara a su movimiento y fusionara sus propósitos con los de la santa casa, ya orientada hacia la constitución de la CEDA y la creación de la confesionalidad política en el marco de los acontecimientos republicanos.

“Pero el Padre insistía más en la práctica de la vida interior, en la preparación sobrenatural y en la preparación profesional -continúa Fisac-, y a mí me parece que él no consideraba compatible esa movilización política inmediata de los propagandistas, con los fines a largo plazo de la Obra que, según él, Dios le había inspirado.”

De todas formas, el ambiente de la residencia de Ferraz estaba claramente decantado contra la política que estaba haciendo la República.

“Es que, en aquellos tiempos, ser católico equivalía a ser de derechas -explica Fisac-, porque las continuas provocaciones de la izquierda abrieron un foso imposible de cerrar entre los creyentes y los defensores del progresismo social.”

La España de los años treinta no estaba para muchos matices confesionales, y, ni desde Roma, ni desde los centros confesionales españoles, se tendían puentes de entendimiento con la intelectualidad y los movimientos progresistas o agnósticos. Ello era particularmente notorio en el mundo universitario, al que concurrían habitualmente los hijos de Escrivá.

Por ello Escrivá no tuvo la menor duda, a la hora de estallar la guerra civil, de que su lugar, y el de su apostolado, estaba en la zona nacional, a la que se pasó en cuanto pudo y en cuyo cuartel general, Burgos, hizo buenas relaciones con los futuros dirigentes del franquismo, al tiempo que escribía Camino, en cuyo texto pueden rastrearse notorias referencias a lo que el mundo católico español llamaría la Cruzada.

Fueron precisamente esas amistades, con las cabezas civiles y militares del alzamiento, las que le darían apoyo, mucho más que sus contactos eclesiásticos, para su acción posterior, de modo que la conexión posterior de la Obra con el franquismo político tiene esos antecedentes de la camaradería bélica.

Escrivá vivió la guerra con el mejor fervor nacionalista, pero como una peripecia circunstancial que favorecía en último término sus planes. Sus cartas a los miembros de la Obra que estaban en el frente, rezuman un marcado carácter religioso, y casi de exaltación mística y simbólica en las escritas durante su estancia en la zona republicana. Y al igual que tantas otras personas, fechaba sus misivas: primer o segundo año triunfal, de acuerdo con la cronología de la guerra.

Aparte de sus contactos personales con quienes, civiles o militares, actuaban con Franco en Burgos, no se puede decir que en aquella época sus simpatías se decantaran por algún grupo en particular de los que constituyeron la coalición franquista.

“Pero indudablemente -sostiene Fisac-, la presencia de José María Albareda impulsó al Padre a un trato más directo con el ministro Ibáñez Martín, que durante catorce años controló el mundo de la educación y la cultura.
“Sin embargo -continúa Fisac-, para el pensamiento del Padre, José María Albareda tenía un talante liberal y, por ello, y por su indudable personalidad de hombre ya maduro, nunca lo consideró como a uno de sus más íntimos colaboradores.”

No hay que olvidar que Albareda fue becario de la Junta de Ampliación de Estudios y siempre hablaba con respeto y admiración de las gentes de la Institución Libre de Enseñanza que, como a Castillejo, había conocido personalmente.

“Al Padre le molestaba mucho ese cierto liberalismo de la Democracia Cristiana. Creía que se trataba de una típica deformación de los Propagandistas que, para él, no eran muy de fiar ideológicamente. Todo aquello -subraya Fisac- me empezó a sonar a mí, ya entonces, como demasiado estrecho, lo mismo que muchas otras opiniones profanas suyas, sobre todo en Arte, con las que mi discrepancia era total, aunque compatible con un sincero afecto hacia él.”

Sin embargo, el catolicismo de Escrivá, sus barruntos de modernización y laicismo, se destacaba de las actitudes aún más tradicionales del resto de los católicos oficiales que formaban parte de los primeros equipos gubernamentales del primer franquismo. Por eso, además de por su amistad con Ibáñez Martín y con Carrero Blanco, Escrivá se granjeó en seguida las simpatías, o al menos el respeto, de la gente que rodeaba al general Franco, llegando incluso a formar parte del grupo de sacerdotes que daban ejercicios espirituales al general y con los que éste mantenía largas conversaciones acerca de la unión entre la Iglesia y el Estado, que luego sus críticos vendrían en llamar nacionalcatolicismo.

Esta cercanía de Escrivá a los ambientes del poder, al mundo de “El Pardo”, que él explicaba a sus hijos en términos de funcionalidad al desarrollo del apostolado propio, era en cierto sentido una compensación al menor éxito, a las confrontaciones que tenía con el mundo eclesiástico, aunque el obispo de Madrid, Eijo y Garay, uncido él también a la corte franquista, desempeñara un papel protector.

Aquella posición de cierto privilegio fue resentida por otros grupos políticos, como los falangistas, que tenían sus problemas de acomodo al franquismo y que, más tarde, verían en el Opus otra fuerza competitiva en el reparto del poder, influencias y diseño del nuevo Estado.

Pero con quienes Escrivá mantenía sus mayores pulsos seguía siendo con los laicos católicos, con los miembros de Acción Católica o los Propagandistas, de entre los cuales sin embargo reclutaba algunos adeptos, como Alfredo López o el propio Alberto Ullastres.

La animadversión llegó a tener algún que otro tinte violento. En 1949 algunos estudiantes del Colegio Mayor “César Carlos” de Madrid fueron una noche al Colegio Mayor “Moncloa” a recitar puyas satíricas sobre la Obra.

Al día siguiente, un grupo de numerarios fue al “César Carlos” y organizó una batalla campal a puñetazos. Aunque aquello no pasaba de ser un lance estudiantil, reflejaba las tensiones entre hombres, casi todos doctores, que, con el tiempo, llegarían a la cúspide del poder franquista y pelearían entre sí por el mayor control de la situación.

El pleito de quizá mayor duración y más extendido fue el que se mantuvo con Ruiz Jiménez, que se pondría a la cabeza del catolicismo reformista años después de cesar como embajador en la Santa Sede. De aquella época nació el primer resquemor. “El padre Escrivá no solía ir a reuniones en las que no quedara claro de antemano que él iba a ser la persona más importante -cuenta Antonio Pérez-. Por eso iba a tan pocas. Pero una tarde le invitó Ruiz Jiménez a una recepción en la Embajada española y al llegar, le saludó con un, “¿Cómo está usted, padre Escrivá?”. Escrivá se dio media vuelta y se marchó. Luego nos explicaba Alvaro Portillo que aquélla no era manera de tratarle. Ruiz Jiménez le hubiera podido decir, padre o monseñor Escrivá, pero no “padre Escrivá”. Aquel incidente marcó el inicio de una hostilidad que se manifestaría plenamente cuando, a comienzos de los años cincuenta, y con Ruiz Jiménez de ministro de Educación, se empiezan a producir los primeros enfrentamientos culturales dentro del franquismo. Ruiz Jiménez acaudilla un grupo de universitarios e intelectuales que preconizan la apertura cultural, hacen regresar a Ortega y Gasset y permitieron las primeras celebraciones de libertad de expresión universitaria. Quizás el símbolo de todo aquello es un libro de Pedro Laín Entralgo, “España como problema”.

De las filas del Opus surge la contestación a ese libro. Es el escrito por Rafael Calvo Serer, titulado “España sin problema”, que contiene una reafirmación de la tradición católica sin fisuras y preconiza la transición hacia una Monarquía de corte tradicional. Rafael Calvo es el último socio de la Obra de antes de la guerra y su trayectoria intelectual representa un cierto símbolo para los pensadores del Opus hasta que, años más tarde, se produjera su colisión con el franquismo oficial.

En los años cuarenta, Calvo, que coopera con Albareda en el Consejo de Investigaciones Científicas, se va con una beca del mismo Consejo a estudiar a Suiza. Allí entra en contacto con don Juan de Borbón y algunos intelectuales monárquicos, lo que contribuye a formar su pensamiento, que se va acercando por otra parte al catolicismo de la CEDA. Cuando regresa a España, ya catedrático de Universidad, aunque continúa haciendo viajes al extranjero para sus contactos políticos e intelectuales, constituye la editorial “Rialp”, con Florentino Pérez Embid, Raimundo Panikkar, Antonio Fontán y otros miembros ilustrados del Opus y comienza a publicar libros de pensamiento, en esa línea tradicional.

Calvo Serer es, y seguirá siendo, un socio bastante atípico del Opus Dei, por cuanto que casi nunca vive en casas de la Obra, como es costumbre de los numerarios, y mantiene y conserva relaciones con grupos que incluso eran hostiles a Escrivá. Pero su pensamiento por entonces es homogéneo con la doctrina de la Obra, tanto, que se le llega a considerar en algunos ambientes como portavoz político de Escrivá.

Por esos primeros años de los cincuenta, Calvo constituye informalmente el grupo que vendría a llamarse la tercera fuerza, al que aparte de Fontán y Pérez Embid se incorporan otros socios, como Rodríguez Casado y gentes que no son de la Obra como el médico López Ibor que, con su ayudante Póveda, se especializará en atender las neurosis y conflictos psicológicos de los socios del Opus Dei. La tercera fuerza tiene conflictos doctrinales con los falangistas y se convierte en punta de lanza contra la operación de apertura de Joaquín Ruiz Jiménez. Antonio Fontán llegaba a decir en broma que “él llevaba de examen particular -una de las prácticas piadosas de la Obra- el cómo hacer cada día algo contra Joaquinito”.

“Yo tengo que aclarar -dice Fisac- que esa batalla a mí no me afectó para nada y yo seguí siendo amigo de Ruiz Jiménez, sin que notara por su parte ningún cambio de actitud hacia mí.”

A su vez Ruiz Jiménez acaudilla los primeros ataques de otros grupos franquistas contra el monopolio opusdeísta del Consejo de Investigaciones Científicas. Son fintas políticas, luchas capitalinas, dentro todavía de la hegemonía indiscutida de “El Pardo”.

Escrivá deja hacer a Calvo Serer al que incluso utiliza en sus operaciones de acercamiento a la familia Borbón.

En los finales cuarenta, como es sabido, Franco inicia una estrategia cuya meta final era la educación de Juan Carlos de Borbón en España. Escrivá está atento a ello y consigue participar desde sus comienzos.

“En el verano del 47 -cuenta Antonio Pérez- yo estaba en Molinoviejo, la casa de ejercicios de la Obra cerca de Segovia. Una tarde apareció por allí Carrero Blanco que fue recibido por el Padre y un rato después llegó Eugenio Vegas Latapié, acompañado por Rafael Calvo Serer. Yo entonces no sabía nada de lo que se tramaba aunque Eugenio Vegas, que había sido letrado del Consejo de Estado, al enterarse de que yo también lo era, empezó a conversar conmigo. Luego supe que aquélla fue la primera reunión entre representantes de don Juan y de Franco acerca de la educación del príncipe.

“Escrivá era franquista convencido pero era también monárquico y estaba a favor de que después de Franco reinara en España don Juan de Borbón, al que tuvo ocasión de tratar más tarde en Roma. En el equipo de educadores del príncipe entran bastantes numerarios y entre ellos destaca Ángel López Amo, que moriría en accidente en los Estados Unidos en 1957.”

Del grupo de opusdeístas que rodean al príncipe desde el primer momento se destaca también Federico Suárez.

“Federico Suárez era un valenciano muy integrista, que llegó a catedrático de Universidad y que en 1947 fue ordenado sacerdote -comenta Antonio Pérez-. Era bastante carlista y no demasiado intelectual por lo que mi recomendado para el cargo de capellán del príncipe fue Pepe Orlandis. Pero al final eligieron a Federico.”

Después, una asociada del Opus Dei, Laura Hurtado de Mendoza, es nombrada secretaria de la princesa Sofía, puesto en el que continúa.

Con el paso del tiempo, Escrivá también permitiría el que otros socios de la Obra cortejasen a la rama de los Borbón Parma. En la Universidad de Navarra un grupo constituido por Ramón Masó, Pedro Lombardía y Alvaro D’ors se caracterizan por su carlismo y agasajan a la princesa Teresa de Borbón, que reside unos meses en la residencia universitaria femenina. Hacia 1952, numerarias de la Obra intervienen en la conversión de la princesa Irene de Holanda. Son actividades que se inscriben en esa vieja costumbre eclesiástica de cultivar a los príncipes, que Escrivá aprende en la tradición española.

En 1951 se produce el acceso del primer numerario a la administración franquista, con la entrada de Pérez Embid, como director general, en el Ministerio de Información y Turismo que dirige Gabriel Arias Salgado. Arias empieza a respetar el equilibrio de fuerzas del franquismo evolucionando y desea colocar a un representante del Opus en su Ministerio, al lado de un falangista, un católico tradicional, etc.

“Yo no me acuerdo muy bien -comenta Antonio Pérez- si cuando vino a verme Arias Salgado traía ya el nombre de Florentino o me pidió un nombre de la Obra y yo le di ése. Sé que había tanteado a Mariano Navarro para subsecretario, pero que lo descartó porque le había parecido demasiado protagonista políticamente.”

La entrada de Pérez Embid, como director general de información, representa en cierto sentido la consolidación de la tercera fuerza -Florentino llama en público a Rafael Calvo el jefe- y proporciona una vía de penetración para otros socios de la Obra a la vez que la protección oficial para las por aquel entonces modestas aventuras opusdeístas en el mundo editorial.

Pero el acontecimiento que propiciaría la consolidación del grupo Opus en la política franquista fue la relación que se establece entre Carrero Blanco, el buen amigo del padre Escrivá y ya hombre de confianza de Franco, y Laureano López Rodó.

Carrero Blanco veraneaba en Galicia y un día le invitaron a la residencia del Opus en Santiago, “La Estila”, donde había un acto académico en el que López Rodó dio una conferencia sobre la reforma administrativa. A Carrero le gustó mucho. López Rodó se la envió meses más tarde, publicada en la revista “Nuestro Tiempo” de Pamplona y, acto seguido, Carrero le llamó a su despacho para proponerle que pusiera en práctica esas ideas.

A partir de entonces, empieza una espectacular carrera de López Rodó en los pasillos del poder franquista. Su indudable tenacidad y laboriosidad le hacía cada vez más imprescindible para la inevitable modernización de la Administración pública en la década de los cincuenta en que la apertura económica y el fin del período autárquico demandaba nuevos modos en el gobierno del Estado.

López Rodó se hizo con la confianza de Carrero y empezó a dibujarse el perfil del tecnócrata opusdeísta, un hombre de buena formación técnica, ajeno a coaliciones y grupos políticos convencionales, muy de fiar personalmente y además devoto de Escrivá, con cuya doctrina estaba cada vez más de acuerdo “El Pardo”. Pronto empezaron a surgir las envidias contra López Rodó y el conjunto de personas que él y los demás altos cargos del Opus incorporaron a la Administración, la mayoría socios también del Opus, como Andrés de la Oliva, José María Sampelayo, Vicente Mortes, Alvaro Lacalle. Uno de los epicentros de la confrontación fue la política cultural, con Ruiz Jiménez en el papel de aperturista y los del Opus más cercanos al conservadurismo doctrinal, estratégicamente compatible con la modernización económica y administrativa.

Los años 53, 54, 55 y 56 son años de consolidación de la influencia política de López Rodó y coinciden con la expansión de las sociedades auxiliares de la Obra en el que socios numerarios y supernumerarios se ejercitan en la gestión, en el conocimiento del comercio internacional. Pero son también años en que arrecia la crítica contra la Obra.

En 1956 ocurren los incidentes universitarios en Madrid que van a producir la salida del gobierno de Ruiz Jiménez. En esos días circulan las listas de represaliables intelectuales, que los falangistas hacen circular y se produce un clima de belicosidad contra los protagonistas de la apertura doctrinal, frenada como es sabido por la disciplina militar. En las listas figura algún miembro de la Obra pese a que en general estos se alineaban con la postura de rechazo a la apertura. Concretamente en las casas del Opus Dei de Madrid se habían dado instrucciones a los estudiantes universitarios para oponerse a los intentos de libertad de expresión.

Pero Rafael Calvo había despertado las iras franquistas porque en un artículo publicado en “Ecrits de Paris” abogaba por una transición a la monarquía y atacaba las bases totalitarias del falangismo.

“A nosotros todo aquello nos asustó un poco -comenta Antonio Pérez- y comprendimos que teníamos pocas defensas, poco apoyo político, si querían meterse con la Obra. Incluso temíamos por nuestra seguridad física y sólo la amistad de José Javier López Jacoisti con Arias Navarro, por ser ambos notarios, y éste director general de seguridad, podía servirnos de consuelo.

“Entonces yo empecé a pensar y a comentar con Luis Valls y algún otro la conveniencia de buscar la entrada de gente de la Obra en el Gobierno. Al fin y al cabo ya había habido algún caso, como el de Pérez Embid, Mariano Navarro había sido subsecretario con Vallellano, y teníamos un grupo de personas ni más ni menos, preparadas para ello que los demás grupos. Se habló también con los que ya estaban en la política y, en concreto, con Laureano, encargado de preparar el terreno con Carrero Blanco.

“A nosotros nos interesaban dos sectores, el mundo económico, en el que tener algún ministro serviría de apoyo para mejorar nuestra situación financiera y lo relativo a Gobernación, por la citada y necesaria protección. A las gestiones con Carrero se unió otra, que surgió fortuitamente. Por aquella época, José Luis de Arrese estaba bastante desanimado de la lucha política y quería retirarse a Navarra, su tierra. Era amigo de Jesús Arellano y, a través suyo, nos pidió si le podíamos ayudar en organizar un centro educativo rural. Con este motivo tuvimos varios encuentros, le debimos caer bien y Luis Valls, que siempre estaba muy atento a buscar zonas de influencia, terminó interesándole en la promoción de miembros de la Obra a las esferas del gobierno.

“Nuestras gestiones llegaron a oídos de la gente de la tercera fuerza, Rafael Calvo, Florentino, los cuales creyeron que era su momento, aunque Rafael tenía un planteamiento rupturista, antifranquista en el fondo, y una estrategia, la de publicar y predicar la nueva doctrina, que a mí y a otros nos parecía descabellado. Nosotros creíamos que, en aquellas circunstancias, y si queríamos tener influencia, había que sentarse en la mesa del Consejo de Ministros.

“La idea que adelantamos y que prosperó fue consolidar la teoría tecnocrática del Gobierno, buena gestión, atención a la situación internacional, algo que Carrero entendió muy bien e hizo llegar a Franco. El Caudillo necesitaba un recambio para la política económica. La autarquía y la estrategia sindical de Girón estaban poniendo al país al borde de la ruina. Para Franco aquello era también la oportunidad de uncir a su carro a estos nuevos católicos, como había uncido a los anteriores.

“Supimos que Franco iba a abrir una crisis inmediatamente y empezamos a preparar listas y a ir y venir a Presidencia del Gobierno. El despiste de la tercera fuerza fue notable y eso que Florentino vivía en la misma casa que nosotros, el piso noble de la residencia de Diego de León, que hacía de casa central de la Obra en España. Recuerdo que una noche llegó Rafael Calvo muy excitado asegurando que llevaba consigo la lista buena del Gobierno que iba a salir al día siguiente. Nos la leyó y yo, que conocía la realidad, no quise decirle en ese momento que no había acertado en ningún nombre. Aquella noche precisamente estaba cenando con nosotros Alberto Ullastres, que sería nombrado el día siguiente ministro de comercio, con Mariano Navarro de Hacienda y un buen amigo nuestro y de Franco, don Camilo Alonso Vega, ministro de Gobernación. Al saberse al día siguiente el nuevo Gabinete, el enfado de Calvo y sus corifeos fue mayúsculo. Estuvo varios meses sin venir a verme y Florentino bautizó todo aquello con el nombre de operación Esfina.”

Los ministros del Opus Dei, los cercanos, como el citado Alonso Vega, Laureano López Rodó, que entonces todavía no era ministro, iniciaron a continuación una serie de nombramientos subalternos en los que entraron miembros del Opus Dei por docenas. Había recomendaciones, presiones internas, y se inició una psicosis, que ya nunca cesaría, de identificar la cercanía a la Obra con la posibilidad de medrar políticamente. La última palabra la tenía Diego de León, donde había personajes especialmente proclives a esa costumbre, tan tradicional por otra parte, en todos los grupos, de nombrar amigos de confianza para cargos de confianza. Uno de ellos era José María Hernández de Garnica, superior mayor, sacerdote encargado de la sección femenina, que persuadió a Alberto Ullastres para que nombrara subsecretario de comercio a Faustino García Moncó, un supernumerario abogado del Estado, a quien él personalmente no conocía. De la mano de García Moncó llegarían otros, como Gregorio López Bravo, supernumerario de toda confianza, que haría una larga carrera política en el franquismo y luego en las finanzas y que, hasta su muerte, presidiría el Instituto de Educación e Investigación, que tanto renombre conseguiría, después, como entidad puente en los donativos del grupo Rumasa al Opus Dei:

“Los modos de nombramiento de amigos eran típicos de aquella mezcla de apostolado e intereses -cuenta Saralegui-. Me acuerdo de que yo estaba de director de una semana de convivencia para jóvenes supernumerarios en Molinoviejo, cuando apareció por allí don José María Hernández de Garnica. Me preguntó si entre aquellos no habría alguno en condiciones para un puesto de confianza. Repasamos la lista y el resultado fue el nombramiento de Ramón San Román como secretario particular de Alberto Ullastres.”

Los tecnócratas opusdeístas se dedicaron preferentemente a los temas económicos y su primer parto fue el plan de estabilización, conocido y ya bien analizado por los historiadores, pero no dejaron de ocupar zonas claves para los intereses del Instituto, como la Dirección General de Seguridad, que fue confiada a un supernumerario de confianza, José Vicente Izquierdo.

Al entrar en el mundo de la política hombres que habían protagonizado con anterioridad la expansión económica, como ejecutivos de las sociedades auxiliares de la Obra, y el caso prototípico era Alberto Ullastres, se produjo una cierta fluidez entre ambas zonas, lo que permitió intentar la consolidación de las finanzas opusdeístas y alentó un sinfín de iniciativas de cooperadores y amigos viejos y nuevos para aprovechar, en beneficio personal y corporativo, la nueva situación.

Pero casi en seguida brotaron los conflictos y sobre todo se redobló la crítica externa contra la Obra que tenía esta vez acento internacional, algo muy preocupante para las relaciones de Escrivá con la Santa Sede.

La primera reacción de Escrivá ante estos nombramientos fue de satisfacción. “En primer lugar -cuenta Antonio Pérez- era la traducción de aquellos presagios que nos había hecho el Padre de que nosotros tendríamos que ocupar puestos de responsabilidad en la sociedad. Y aquello estaba ocurriendo antes de lo que muchos pensábamos.”

El ver a tantos hijos suyos encumbrados halagaba su vanidad y se convirtió en un componente de su creciente megalomanía. En uno de aquellos encuentros multitudinarios en Pamplona, cuando los hombres del Opus se acercaban a vitorearle y besarle las manos, siempre tenía un rato para los importantes. “A ti un beso, por ser director general, a ti dos por ser subsecretario”, les dijo a González Valles y a García Moncó, altos cargos del Ministerio de Comercio.

La cosa llegó a tanto que Escrivá impuso, como un ritual añadido a la liturgia interna sobre el Padre, enriquecida en el Congreso General del Opus Dei de 1956, con el rodillazo que había que dar en su presencia, una disposición, que reflejaba la nueva situación política. Decidió e hizo cumplir que cada vez que él llegara a España, le fueran a esperar, junto a las autoridades de la Obra, todos los ministros de Franco pertenecientes a ella. Y aquello, que no tenía mayor importancia cuando llegaba en avión, siempre recibido en la sala de VIPs, resultaba un tanto chocante cuando venía por carretera, con Ullastres y los demás teniendo que trasladarse al efecto a Irán. Era sin duda una reminiscencia de los usos episcopales, a los cuales no tuvo el acceso deseado.

Pero al generalizarse la cooptación opusdeística de hombres políticos, se hizo también más generalizada la crítica y Escrivá terminó enfadándose.

“Me dijo que aquello tenía que acabarse y que en adelante, antes de cualquier nuevo nombramiento, había que pedirle permiso -relata Antonio Pérez-. Pero la dinámica política no permitía aquellos trámites y la cosa continuó más o menos igual.”

Con el paso del tiempo, la tecnocracia opusdeísta se transformó en una más de las familias políticas del franquismo, con sus derivaciones de poder económico, sus mecanismos de cooptación endogámica y su connotación ideológica, dentro de lo que permitía el sistema. Y aunque, a lo largo de la etapa se produjeron en ella algunas reacomodaciones, puede decirse que sus cabezas visibles eran López Rodó, en el Gobierno, y Valls Taberner, en la sombra. Muchos socios recuerdan el rosario de visitas políticas y de superiores internos a la casa de la Obra de Madrid situada en la calle Daniel de Urrabieta, en el barrio del Viso, donde residían ambos personajes.

La coloración apostólica de la operación tiene anécdotas, como los ejercicios espirituales especialmente organizados para altos cargos o el nombramiento de un capellán de la Obra, Gabriel Blanco, para la Escuela de funcionarios de Alcalá, una de las realizaciones de López Rodó.

“Pero las peleas y discusiones fraternales -cuenta Antonio Pérez- comenzaron a estar a la orden del día y aunque, una y otra vez, tratábamos de mediar, era muy difícil presionar en aquellos hombres a los que el poder había transformado. Y el testimonio apostólico de los nuestros se fue cada vez deteriorando más, lo cual, junto a las intervenciones del Padre, me hicieron muchas veces arrepentirme de aquella estrategia.”

La tecnocracia opusdeísta comenzó a tomar partido en relación con la sucesión del franquismo y eso provocó también no pocas confrontaciones fraternales. Especialmente era incómoda la posición de quienes participaban de varios grupos a la vez como Fernando Herrero Tejedor, supernumerario y a la vez falangista, o su protegido Adolfo Suárez, que también tuvo durante un breve período ambas afiliaciones.

Todo ello tenía lugar con ocasión de las luchas por parcelas de poder inmediato o temas especialmente conflictivos. Es muy conocida la intentona de Fraga de descabalgar el poder opusdeísta con ocasión del asunto Matesa, que paradójicamente tuvo el efecto de consolidar transitoriamente a los atacados.

Quizá la consecuencia interna más notoria del asunto Matesa fue la forma de repartir las responsabilidades políticas derivadas del affaire, puesto que los dirigentes opusdeístas apostaron a salvar a unos como López Bravo, mientras que otros, como Navarro Rubio, fueron, o así les pareció a ellos, menos protegidos.

A medida que se veía el fin del período franquista se tomaban también internamente medidas estratégicas. Desde Roma llegaban notas confidenciales de cómo obrar al respecto. Una en particular recomendaba el introducirse en alguna de aquellas asociaciones cuasi políticas del franquismo tardío para tratar de influir desde dentro. Aquella nota disfrutaba de la condición especial de supersecreto, con la indicación de ser destruida después de leída.

“El Padre -cuenta Antonio Pérez- tenía siempre una gran preocupación por el secreto. Ello le llevaba a aplicar a estos temas la misma estrategia que a los asuntos internos, es decir, que sólo unos pocos, en la cúpula, los conocían y los negociaban con los directamente responsables, manteniendo al resto de los socios fuera de esa información. Esto se producía sobre todo mediante el control de la documentación y la mayor o menor accesibilidad a las notas y avisos de Roma.”

Había incluso un código secreto para la correspondencia, en el que cada numeral o combinación de numeral con vocales tenía una significación. “El código se guardaba en un libro llamado San Girolamo”, recuerda María del Carmen Tapia.

Producida la desaparición del franquismo, las decisiones corporativas en materia política cambiaron radicalmente de signo y prácticamente desaparecieron, puesto que los políticos de la Obra, a tenor de la ideología de la institución, se incorporaron a los partidos de derecha que surgieron en el nuevo entramado constitucional, y las alianzas por estricta dependencia de la Obra fueron siendo cada vez más innecesarias.

Como contrapartida, se hizo más ostensible la presencia de hombres del Opus Dei en los llamados poderes fácticos. Los dos primeros jefes de Estado Mayor del Ejército de Tierra del período constitucional, Alvaro de Lacalle y José María Saenz de Tejada, son supernumerarios. Igualmente, dos numerarios, Rafael Termes y el omnipresente Valls Taberner, forman parte de la patronal bancaria.

La comarca de la central de Garoña tiene mas paro que el resto de Burgos.

Con lo cual queda mas que demostrado que Garoña no solo no es beneficiosa para la comarca del Valle de Tobalina sino que es perjudial.

Tambien se reconocia así en las Normas Urbanísticas Municipales del Valle de Tobalina de 2006  ver noticia

En la noticia que recogemos  a continuación parece existir una seria contradicción en las declaraciones del colegio de Economistas de Burgos ya que dicen que Garoña es insustituible pero a la vez reconocen que

el desempleo en su área de influencia es el mayor de Burgos.

Y esto es así porque no han hecho público un  DATO IMPORTANTE: de los 300 trabajadores de la central de Garoña (que no 800) muy pocos  son o viven en el Valle de Tobalina (donde se ubica Garoña), en su mayoria viven en Medina de Pomar , Miranda de Ebro o Trespaderne.

Claramente la influencia de Garoña en el Norte de Burgos ha ocasionado un serio retraso para el empleo y el desarrollo económico, pese a toda la propaganda del lobby nuclear, aunque en el plano positivo el despoblamiento ha permitido tener en la actualidad una naturaleza muy bien conservaba, que ha favorecido la creación de 2 parques naturales en torno al rio Ebro y el embalse y el  desfiladero de Sobrón.

Por otro lado si van a hacer falta mas trabajadores para desmantelar Garoña que para explotarla en vida ¿Que esperamos para cerrar Garoña?  ¿a que tenga un escape serio?

El Colegio de Economistas de Burgos asegura que el Plan Garoña es complementario a la Central Nuclear de Santa María pero que no servirá para sustituirla, tal y como refleja el informe elaborado por el organismo burgalés para valorar el grado de cumplimiento y la evolución de este Plan de Dinamización Económica y Medidas para el Empleo puesto en marcha por el Gobierno Central, hace ahora un año, para paliar las consecuencias del cierre de Garoña.

A pesar de que las primeras medidas desarrolladas están teniendo resultados positivos, no han sido capaces de superar los efectos adversos que ha provocado el anuncio de cierre de Santa María de Garoña, unido a la situación de crisis económica, lo que demuestra que el Plan Garoña es necesario, pero como complemento a las instalaciones de la Central Nuclear, dado que en ningún momento servirá para sustituir la actividad económica y el empleo que ésta genera, según el decano del Colegio de Economistas de Burgos, Carlos Alonso de Linaje.

Esta conclusión, extraída del análisis sobre el primer año de vida del Plan Garoña, se sustenta también en los datos del desempleo en la zona de afección de la Central Nuclear, que demuestran que el paro en este área concreta es peor que el que se registra en la provincia burgalesa y que la media nacional. De este modo, Carlos Alonso de Linaje ha insistido en que las iniciativas empresariales generadas a través de este plan no han mitigado la situación adversa del empleo en la zona.


Analizando el desarrollo del Plan de Dinamización Económica y Medidas para el Empleo creado por el Gobierno Central en este primer año de vida, la conclusión que se extraen es que la medida que más activa se encuentra es el Plan Reindus, dado que en 2010 ha aprobado 38 proyectos en la zona de influencia de la Central Nuclear. Entre ellos, la ubicación del Puerto Seco por parte de la Autoridad Portuaria de Bilbao en Pancorbo, una iniciativa que está generando polémica política en el País Vasco pero que se ve con buenos ojos desde el Colegio de Economistas, como cualquier otro proyecto que sirva para generar actividad económica en la zona.

Carlos Alonso de Linaje ha lamentado que dos de las principales actuaciones en materia de infraestructuras se hayan caído, como son la conversión en autovía de la N-1 entre Burgos y Miranda de Ebro y la construcción de la Autopista AP-69 “Dos Mares”, y ha recordado que sólo se ha actuado en la mejora de la N-629. Del mismo modo, se mantienen los proyectos del Tren de Alta Velocidad entre Burgos y Vitoria y el Corredor Cantábrico-Mediterráneo.

Además, los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año prevén 3 millones de euros en el Plan de Intervención Multimodal para el apoyo de los trabajadores, y se sigue a la espera de que se produzca el cambio normativo en lo que se refiere a los fondos destinados para los municipios afectados por el futuro cierre de Garoña, previsto en el plan gubernamental.

Ver mas reportajes sobre Garoña y sus comarca

Fuente: radio arlanzon

El cierre de Garoña es efectivo según la Audiencia Nacional

La Audiencia Nacional afirma en su sentencia ante el recurso presentado por Greenpeace contra el Ministerio de Industria que la orden de revocación del cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) ha quedado sin efecto, tal y como pedía la organización ecologista. La sentencia desestima el recurso interpuesto por la organización ecologista contra el Ministerio de Industria, porque el propio Ministerio ha dejado sin efecto su orden de revocación.  (VER LA SENTENCIA)

14 febrero 2014

La Audiencia Nacional ha sentenciado, ante un recurso presentado por Greenpeace contra Industria, que la orden de revocación del cierre de la nuclear de Garoña (Burgos) ha quedado sin efecto, tal y como pedía la organización ecologista.

La orden de cierre definitivo de Garoña fue aprobada por el anterior presidente del Ejecutivo José Luis Rodríguez Zapatero en julio de 2009, pero el Gobierno del PP revocó la decisión, y se mostró favorable a la prolongación de su vida útil -fue una de sus promesas electorales-.

Nuclenor se negó entonces a solicitar la prórroga (hasta 2019) si no se le eximía de pagar las nuevas tasas que recoge la ley de medidas fiscales para la sostenibilidad energética.

En virtud de la sentencia de la Audiencia Nacional, Greenpeace asevera que “la orden de cierre de Garoña del PSOE está en vigor y el único camino, que cumple con la legalidad vigente y con la seguridad nuclear, es el desmantelamiento de la segunda central nuclear más vieja de Europa”, en palabras de Raquel Montón, responsable de la campaña Nuclear de Greenpeace.

En julio de 2012, Industria revocó parcialmente la Orden Ministerial del 3 de julio de 2009, que establecía la parada de Garoña para el 6 de julio de 2013.

Esto permitía a Nuclenor (Endesa e Iberdrola) solicitar una nueva autorización de explotación por seis años más.

Esta orden ha quedado sin efecto según la Audiencia Nacional porque el cese definitivo de explotación anula la orden de reapertura y “carece de sentido pronunciarse sobre la legalidad de una orden que ha quedado sin efecto”.

“Solo hay una única dirección posible según marca la ley y según indican las normativas de seguridad nuclear: el desmantelamiento. Si el Gobierno modifica las leyes para hacer este carril de doble dirección estará jugando con nuestra seguridad nuclear”, ha concluido Montón.

Fuente: elcorreo

El Gobierno redacta un real decreto a la medida de Garoña para legalizar su reapertura

En el pais de pandereta en que el PP ha convertido a España, una central de 41 años, con un reactor de 2ª mano y de un modelo único en el mundo (e idéntico al de Fukushima), podría volver a la actividad si solicita una renovación de la licencia de explotación antes del próximo 6 de julio de 2014.pandereta

La empresa Nuclenor, titular de la central nuclear de Santa María de Garoña, podrá pedir una solicitud de renovación de la autorización de explotación antes del 6 de julio próximo, de acuerdo con el último borrador de un Real Decreto redactado a la medida de la planta burgalesa para legalizar su apertura.

Así, el ‘Proyecto de Real Decreto para la gestión responsable y segura del combustible nuclear gastado y de los residuos radiactivos’, al que ha tenido acceso Europa Press, plantea la fórmula de ‘renovación de la autorización de explotación’ para que la planta burgalesa pueda volver a operar.

De acuerdo con el Reglamento de Instalaciones Nucleares vigente, una licencia de cese de explotación como la que afecta a Garoña está encaminada al desmantelamiento de la planta, por lo que, en caso de que pretenda evitarlo y prolongar la vida de la central hasta 2019, Nuclenor debía solicitar una nueva autorización de explotación y seguir los requerimientos que esto conlleva.

Para evitarlo, el texto incorpora una disposición adicional primera que modifica el Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas de 1999 en sus artículos 5, 12, 20, 28, 36, 37 y agrega una disposición transitoria sexta que se refiere, precisamente, al caso en el que se encuentra la central burgalesa.

Un año de plazo

Dicha disposición transitoria se refiere a las centrales que hubieran obtenido una declaración de cese definitivo de la explotación por razones distintas a las de seguridad nuclear o protección radiológica. Según el borrador, podrán solicitar la renovación de la autorización de explotación siempre que no hubiera llegado a transcurrir un año desde la obtención de declaración de cese.

El documento precisa que el procedimiento a seguir será «el establecido para solicitar una renovación de la autorización de explotación», y deberá adjuntar la actualización de los correspondientes documentos, a lo que añadirá la documentación o requisitos adicionales que se determinen en cada caso, teniendo en cuenta la situación concreta de la instalación, los avances científicos y tecnológicos, el estado del arte de la normativa aplicable y la experiencia operativa propia y ajena acumulada durante el periodo de explotación de la instalación, así como otros aspectos relevantes para la seguridad. «Transcurrido el citado plazo de un año sin que haya tenido lugar la solicitud, la declaración de cese adquirirá, igualmente, carácter definitivo», añade el texto.

Fuente: www.elcorreo.com/vizcaya/v/20140131/sociedad/gobierno-redacta-real-decreto-20140131.html

La Agencia Federal Nuclear belga pide cerrar 20 reactores, incluidos Cofrentes y Garoña

Los pobre belgas se asustan porque encuentran unas microfisuras que el Garoña llevan descubiertas hace 20 años. Por algo le llama “Garoña, la central de las 1.000 grietas”

Pide el cierre si se encuentran fisuras serias en la vasija de los reactores, como ocurrió en la central belga de Doel. Los 20 reactores son responsabilidad del mismo fabricante del de Doel. Bélgica está a la espera de los resultados para saber si también se han producido fisuras en un reactor de la central de Tihange.Garona_Cierre_ya

El director general de la Agencia Federal Nuclear belga (AFNB), Willy De Roovere, se ha mostrado este sábado a favor del cierre “permanente” de los veinte reactores nucleares en todo el mundo cuya vasija ha construido el fabricante holandés Rotterdam Droogdok Maatschappij.

Este fabricante es el responsable del tercer reactor de la central belga de Doel, en el norte del país, donde se encontraron fisuras serias. La agencia aboga por el cierre de los otros veinte reactores, diez en EE UU, nueve en Europa y otro en Argentina, si se encuentran fisuras como las de Doel, según el diario galo Le Monde. Según han confirmado fuentes del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), en España hay dos centrales que compraron los materiales para fabricar sus vasija en la misma empresa: la de Santa María de Garoña (Burgos) y Cofrentes (Valencia). “Estas centrales tienen que cerrar de forma permanente si encontramos fisuras serias. Esperamos que todos estos países lleven a cabo inspecciones, especialmente si descubrimos que también hay fisuras en Tihange”, ha explicado De Roovere en una entrevista publicada este sábado en el diario De Morgen.

De Roovere, que este jueves informó a expertos nucleares de varios países, incluido España, sobre los problemas detectados en Doel III, puso en duda la continuidad del reactor belga a partir del 31 de septiembre por las fisuras descubiertas —8.000 de dos centímetros— en la vasija del reactor, que permanecerá cerrado hasta entonces para concluir los análisis técnicos definitivos. La reparación es casi “imposible” Nunca antes se ha cambiado una vasija de un reactor nuclear en ninguna parte del mundo, pero la agencia nuclear belga considera en todo caso que la reparación de la vasija es “prácticamente imposible” y no sería la opción adecuada por los riesgos de radiación y de provocar más fisuras.

La reparación es casi “imposible”

Los fallos detectados en Doel III, a priori achacados a un fallo de fabricación de la vasija, fueron descubiertos en el marco de una inspección de seguridad rutinaria en la central, que llevaron a su cierre provisional a principios de junio. Se ha confirmado que Bélgica revisará la seguridad de todos los reactores sin excepción. De Roovere ha reconocido al diario De Morgen que estaría “sorprendido” si no se detectan problemas similares a Doel III en el segundo reactor de la central belga de Tihange, cuyas inspecciones se llevarán ahora a cabo.
“Hay más del 50% de probabilidades que encontremos fallos de fabricación similares”, ha admitido, aunque hasta “mediados de septiembre”  no se conocerán los resultados de los controles.
Aunque las primeras pruebas en Doel III apuntan a un fallo de fabricación en la vasija, el director de la agencia nuclear belga no descarta que las fisuras detectadas puedan deberse a un problema de calidad del acero empleado en su fabricación. De Roovere ha reconocido que el cierre de ambos reactores en Bélgica provocaría problemas de suministro eléctrico en el país en invierno, dado que se perdería una producción de unos 2.000 megavatios.

El CSN recibe en secreto a los dueños de Garoña, empeñados en reabrir con el apoyo de Soria

El Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear recibió en secreto el 22 de enero, a las 16.30 horas, a la cúpula de Nuclenor, la empresa de Endesa e Iberdrola que controla Garoña y que está en campaña, junto al ministro Soria, para reabrir la central nuclear cerrada en julio pasado.

El Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), integrado por su presidente Fernando Marti y los otros cuatro consejeros, recibió en secreto en la sede del organismo a la cúpula directiva de Nuclenor, la empresa de Endesa e Iberdrola que explota la central de Santa María de Garoña.

La reunión, que tuvo lugar el pasado 22 de enero a las 16.30 horas, no estaba recogida en la agenda oficial y pública del supervisor nuclear, que para ese día sólo marcaba la sesión del Pleno, que tuvo lugar por la mañana. Todos los consejeros acudieron al encuentro con Nuclenor después de comer.

Fuentes cercanas al CSN confirmaron esa reunión, que forma parte de las que el organismo mantiene de forma periódica con las compañías que operan las centrales nucleares españolas. Nada trascendió del contenido de la misma, señalan estas fuentes.

Sin embargo, el encuentro tiene especial relevancia, no sólo por haberse celebrado de forma secreta sino porque se produce en un momento clave para el futuro de la planta burgalesa, que dejó de producir electricidad en diciembre de 2012 y entró en cese de explotación el 6 de julio de 2013.

Tanto los responsables de Nuclenor como los más altos directivos de sus dueños, Endesa e Iberdrola, están en campaña para que la planta pueda volver a producir energía nuclear a partir de 2015. Y más en campaña aún están el Gobierno y, en concreto, el Ministerio de Industria y Energía. Tanto el titular de la cartera, José Manuel Soria, como su ‘número dos’, el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, han reiterado en varias ocasiones que harán todo lo posible para que Garoña vuelva a funcionar y modificarán las normativa vigente para que eso se pueda producir.

De hecho, el Real Decreto que permitirá su reapertura ya está redactado y se aprobará en alguno de los Consejos de Ministros de este mes de febrero, en línea con lo avanzado por el propio Nadal hace unos días.

El Ejecutivo también aprobó en septiembre de 2013 un cambio en el impuesto de residuos nucleares para que Endesa e Iberdrola puedan ahorrarse 153 millones de euros en tasas cuando Garoña retome su actividad.

Pese al empeño del Gobierno, el CSN avanza en el proceso de cierre definitivo de la planta y por ello la acaba de sacar del sistema de Supervisión y Vigilancia por el que se rige el resto de reactores, tal y como adelantó Vozpópuli.

En las próximas semanas, una vez que el Real Decreto sea aprobado, se conocerán los procesos legales y administrativos que tendrá que seguir Garoña para recibir las autorizaciones pertinentes para volver a operar y cómo ese proceso se encajará en el que el CSN desarrolla ahora bajo la premisa de que Garoña está en situación de “cese definitivo de explotación”.

Según el borrador Real Decreto, Nuclenor podrá pedir una solicitud de renovación de la autorización de explotación antes del 6 de julio próximo. Así, el Proyecto de Real Decreto para la gestión responsable y segura del combustible nuclear gastado y de los residuos radiactivos, apuesta por la fórmula de renovación de la autorización de explotación como vía para que la planta burgalesa vuelva a operar, informa Europa Press.

Fuente: /vozpopuli.com/economia-y-finanzas/38117-el-csn-recibe-en-secreto-a-los-duenos-de-garona-empenados-en-reabrir-con-el-apoyo-de-soria

Las eléctricas no ven clara la resurrección de la central de Garoña

Traducido: Que quieren pagar menos impuestos.

Tendrían que invertir 150 millones para cumplir con la seguridad, dudan de la reforma energética de José Manuel Soria y temen que un Gobierno del PSOE cambie otra vez las reglas del juegomani garoña 2011

El ministerio de Industria que dirige José Manuel Soria está preparando la modificación de la ley para que las empresas dueñas de la central de Garoña, Endesa e Iberdrola al 50%, vuelvan a ponerla en marcha. Dejará así sin efecto el cierre de esta instalación decretado por el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero en 2009 y todo quedará en manos de las dos eléctricas, que tendrán que decidir si piden de nuevo la reapertura de Garoña o la desmantelan.

De acuerdo con el borrador de Real Decreto que se ha filtrado, el departamento que dirige Soria dará facilidades a las eléctricas para que decidan poner en marcha la central de nuevo. En primero lugar, que tengan hasta el 6 de julio de plazo para solicitar la reapertura. Y segundo, que bastará con solicitar la renovación de la licencia, no la apertura de nuevo, por lo que se reducen considerablemente los plazos y trámites burocráticos necesarios.

Pero las eléctricas no las tienen todas consigo. Ven positivo que el gobierno del PP eliminara en septiembre pasado el impuesto que introdujo el PSOE a las nucleares, que suponía un coste de 153 millones de euros, motivo por el que decidieron cerrarla.

Y también reconocen un cambio de actitud en el ministerio tras el polémico episodio de la subasta de diciembre. Fueron días en los que el ministro Soria y el sector se amenazaban mutuamente con demandas por el resultado de esa subasta eléctrica, que fue suspendida por el Gobierno.

Pese a ese cambio, las eléctricas no ven clara la reapertura de la central. En primer lugar por la rentabilidad de esa decisión. Eliminado el impuesto a las nucleares, queda todavía pendiente una inversión de 150 millones de euros para adaptar la central a las nuevas exigencias europeas de seguridad nuclear tras el accidente de la planta japonesa de Fukushima.

Semejante inversión, aunque importante, no sería un obstáculo insalvable. Las eléctricas ya han invertido en la modernización de esta central 166 millones de euros desde 2001. Y más de 400 millones desde los años ochenta. El verdadero problema es la incertidumbre legal provocada por los políticos.

En efecto, sirva como ejemplo la situación de las renovables. Vivieron un boom por las primas que daba el gobierno y, cuando constataron la irracionalidad del sistema, decidieron cambiarlo. Es lo que comúnmente se conoce como ‘cambiar las reglas del juego a mitad de partido’. Esto ha provocado que miles de inversores extranjeros y españoles que invirtieron en renovables hayan demandado al gobierno español.

Lo mismo temen las eléctricas en el caso de las nucleares y, más en general, con la reforma energética que sigue preparando el gobierno sin, hasta ahora, diálogo con el sector. “Si vamos a solicitar la reapertura y luego la reforma del sector penaliza las nucleares o beneficia a las centrales de ciclo de gas combinado, o vuelve a primar a las renovables…. ¿Para qué gastarnos 150 millones de euros en acondicinarla?”, se preguntan.

El funcionamiento del sector, el pool eléctrico, el mercado diario donde se fijan los precios, la subasta eléctrica… todo está en el aire. “Y eso es básico que lo conozcamos para tomar una decisión. No sólo que lo conozcamos. Que tengamos seguro que no va a cambiar.”, explican fuentes de las eléctricas.

Porque ese es el tercer problema. Aunque ahora el PP está a favor de las nucleares y facilitará su reapertura, ¿qué ocurriría si vuelve otra vez al poder el PSOE? ¿Volvería a cerrarla? ¿Pondría de nuevo un impuesto a las nucleares que hiciera imposible su rentabilidad?

De momento, hace unos días la ex ministra de Medio Ambiente del PSOE, Cristina Narbona, que ahora está en el Consejo de Seguridad Nuclear, declaró que si las eléctricas querían reabrir Garoña tendrían que solicitar de nuevo la autorización, lo que les obligaría a cumplir los pertinentes plazos burocráticos. En palabras de Narbona, no se podría volver a abrir antes de dos o tres años.

“Ahí lo tenemos”, aseguran estas fuentes. “Unos dicen una cosa y otros la contraria. Así no hay seguridad jurídica y no podemos arriesgar tanto dinero si no está garantizado”.

Fuente: http://www.elconfidencialdigital.com/dinero/electricas-clara-resurreccion-central-Garona_0_2210178961.html