Los empresarios de Fuente Obejuna, municipio del entorno inmediato de El Cabril, se oponen a su ampliación

La Asociación de Empresarios Mellarienses (Ademe), formada por unas 70 empresas de la comarca de Fuente Obejuna (Córdoba), uno de los municipios situados en el entorno más inmediato de El Cabril, han hecho pública su “oposición frontal a la ampliación del cementerio nuclear”, que, según han recordado, es “el único almacén de residuos radiactivos de baja y media actividad que existe en España“.

el cabriResiduos de El Cabril

La Asociación de Empresarios Mellarienses (Ademe), formada por unas 70 empresas de la comarca de Fuente Obejuna (Córdoba), uno de los municipios situados en el entorno más inmediato de El Cabril, han hecho pública su “oposición frontal a la ampliación del cementerio nuclear”, que, según han recordado, es “el único almacén de residuos radiactivos de baja y media actividad que existe en España”.

En un comunicado remitido a Europa Press, dicha patronal ha reaccionado así al anuncio “realizado el pasado 27 de enero por la Empresa Nacional de Residuos Radioactivos (Enresa)”, que gestiona El Cabril, y que fue “reconocido posteriormente en el Senado por el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, en el que dio a conocer su intención de doblar la capacidad de las instalaciones nucleares situadas en la localidad de Hornachuelos (Córdoba)“.

Ademe entiende que, “desde su creación, la cercanía del almacén nuclear de El Cabril ha perjudicado de forma directa a los municipios de la comarca de Fuente Obejuna”, pues, “además de las nefastas consecuencias económicas para el tejido empresarial de la zona, existe un incumplimiento reiterado del compromiso adquirido por Enresa en compensación por la instalación del almacén nuclear”.

En consecuencia, la organización empresarial mellariense solicita “la anulación del proyecto de ampliación del almacén de residuos nucleares de El Cabril” y también pide “la revisión del convenio firmado por Enresa y los municipios afectados”.

Este posicionamiento se basa en que, “hasta la fecha, la cercanía del cementerio nuclear de El Cabril no ha conllevado ningún beneficio para el tejido empresarial de la comarca de Fuente Obejuna”, es más, en la actualidad, “El Cabril perjudica el desarrollo económico y empresarial del término municipal, ahuyentando a posibles inversores o inversiones en infraestructuras que dinamicen y atraigan empresas a la zona”.

A ello se suma, según Ademe, que “se han incumplido de forma sistemática los compromisos adquiridos con el tejido empresarial mellariense”, es decir, a “la polémica por la ampliación del cementerio nuclear de El Cabril se suma al incumplimiento de los acuerdos firmados con algunos municipios cercanos a El Cabril, los cuáles reclaman desde 2009 la asignación monetaria prometida en su día”.

Así, desde Ademe se ha subrayado que, “según una orden ministerial, la asignación económica que reciben anualmente estas localidades se fija en base a su proximidad al almacén nuclear. En 2009 dicha asignación fue de 1.900.000 euros: el 50% para Hornachuelos, cerca del 26% para Fuente Obejuna y el 24% restante a repartir entre Las Navas de la Concepción y Alanís“, en la provincia de Sevilla. Pero, “a fecha de 1 de marzo de 2014, estos acuerdos todavía no se han cumplido”.

Por otro lado, a juicio de Ademe, “desde el año 1992 los municipios de la comarca, así como sus empresas y ciudadanos”, han “pagado con creces las consecuencias de estar en el área de influencia directa del único cementerio nuclear de toda España”. Por eso, Ademe, “en representación de las más de 400 familias” de sus asociados, seguirán “luchando” por sus “derechos y por una mejora” de su “calidad de vida.

La Asociación de Empresarios Mellarienses, fundada en 1997, está formada por un total de 70 empresas ubicadas en Fuente Obejuna y su comarca. Ademe defiende los intereses de sus miembros ante instituciones públicas y privadas con el objetivo de impulsar la competitividad del tejido industrial y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de los municipios de la zona.

Fuente: lainformacion.com

Chapuza a la española: Se inundan los terrenos del almacen nuclear de Cuenca. Un informe advierte de posibles hundimientos en el terreno del almacen nuclear

Enresa, la empresa pública que construirá el almacén de residuos nucleares de Villar de Cañas (431 habitantes, Cuenca) reconoce en uno de sus informes técnicos la posible existencia de “riesgos geotécnicos relevantes” que podrían generar hundimientos en el terreno.

El pliego de prescripciones técnicas, colgado en su página web, recoge como peligro de mayor entidad en el emplazamiento “la existencia de formas kársticas, desarrolladas en yeso”. Según este documento, se trata de una condición “desfavorable de cierta relevancia” y de “posibles consecuencias no despreciables”. Esos yesos se podrían disolver y generar hundimientos del suelo y colapsos. El mismo estudio, de julio de 2012, subraya la presencia de alguna dolina (depresión más o menos profunda) “en la misma formación yesífera en la que se encuentra el emplazamiento”.

La crecida del río Záncara, a unos 500 metros de la parcela en la que prevén levantar el almacén nuclear ha despertado en los últimos días numerosos temores sobre la seguridad del emplazamiento. El agua ha llegado a pocos metros de los terrenos —entre 300 y 1.000, según estimaciones— y aunque la zona no se ha anegado, la Plataforma contra del cementerio nuclear de Cuenca incide en que riesgos geomorfológicos, principalmente por la existencia de yesos, desaconsejan seguir adelante con el proyecto ante el peligro de hundimientos del suelo. Esos yesos se pueden disolver de varias maneras, por infiltracón de agua desde el exterior, o por movimientos horizontales, explican desde la Plataforma.

El presidente de Enresa, Francisco Gil Ortega, aseguró el pasado 27 de noviembre, durante una comparecencia en el Congreso de los Diputados, que se estaban haciendo sondeos “cada 30 metros” para saber “con certeza” lo que hay en el terreno, recoge La Tribuna de Toledo. “Ahora es cuando estamos haciendo un estudio de caracterización del terreno, porque no se podía hacer antes”, explicó a uno de los diputados, que le preguntó por el riesgo hidrogeológico.

Este jueves, el PSOE de Castilla-La Mancha ha hecho públicas unas imágenes afirmando que la parcela estaba anegada por las últimas lluvias. El alcalde de Villar de Cañas, José María Sáiz (PP), Enresa, la empresa pública encargada de la construcción y la Plataforma en contra de la infraestructura han acotado las balsas a los alrededores.

La empresa pública subraya que el hecho de que el agua no haya llegado a la parcela donde se ubicará el ATC, las siglas de almacén temporal centralizado, demuestra que la zona no es inundable. La entidad está terminando la primera fase de estudios del terreno y en los que se han hecho catas del terreno. Fuentes de Enresa explican que se ha realizado un estudio previo de inundaciones que dibujó escenarios como que el río Záncara tuviera un caudal de 3.000 metros cúbicos (algo muy superior a lo registrado). Aun en esos casos, según la empresa pública, la parcela no resultaría afectada.1365095951_269358_1365096299_noticia_normal

Esta investigación servirá para confirmar si la parcela es idónea para construir el ATC. Después comenzará la caracterización de detalle “para desarrollar la ingeniería específica”.

“Lo lógico es que estos estudios se hagan con anterioridad y no posteriormente”

, incide Carlos Villeta, coportavoz de la Plataforma contra el cementerio nuclear de Cuenca y miembro de Ecologistas en Acción. Desde la Plataforma destacan que fenómenos como la formación de torcas o dolinas son “muy rápidos”, también recuerdan que los terrenos están situados a 2.000 metros de la localidad justo en el límite que establece la legislación sobre distancia a núcleos urbanos de este tipo de instalaciones.

En Enresa consideran que el almacén de residuos atómicos se puede adaptar “a casi cualquier terreno” y se encomiendan a las pautas de seguridad del Consejo de Seguridad Nuclear.

Fuente: elpais