La Diputación de Álava pide al Gobierno Central que no autorice abrir un almacén nuclear en Garoña

Vitoria, 2 nov (EFE).- La Diputación alavesa ha enviado sendas cartas a los ministros de Industria y de Medio Ambiente tras constatar que el proyecto para instalar un almacén temporal de combustible nuclear en Garoña (Burgos) ha superado la declaración de impacto ambiental y no se ha contado con la opinión de este territorio.

El pasado 9 de octubre el Boletín Oficial del Estado publicó el estudio de impacto ambiental favorable a un almacén temporal individualizado de combustible nuclear gastado en Garoña, un trámite que fue interpretado por los movimientos ecologistas como un paso hacia la reapertura de la central burgalesa.mani garoña 2011

El diputado general de Álava, Ramiro González (PNV), ha solicitado al ministro de Industria, José Manuel Soria, una reunión para trasladarle su malestar por haber dejado a Álava fuera de esta tramitación administrativa y no haber tenido en cuenta su opinión.

En la misiva remitida a Soria, a la que ha tenido acceso Efe, el diputado general de Álava pide al ministro que considere a este territorio como “parte interesada” en la tramitación de la solicitud “por la afección que podría tener para las aguas subterráneas de Álava”.

Asimismo, González expresa a Soria su temor de que este almacén resuelva un problema de la planta burgalesa, el de la producción energética con combustible nuclear, lo que “le permitirá continuar con su actividad en el futuro inmediato”.

El diputado general de Álava solicita al ministro de Industria que no acepte la petición de Nucleor de llevar adelante este almacén y reclama al Gobierno el desmantelamiento de las instalaciones, tras ejecutar un plan de desarrollo económico, social y medioambiental para todos los municipios de influencia de la central.

En otra carta enviada a la ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, González hace hincapié en los riesgos ambientales de instalar un almacén de combustible nuclear en Garoña y recuerda que aunque la central está en Burgos, estos riegos “no entienden de límites administrativos”.

Garoña se sitúa en la península que forma un meandro del río Ebro, en la cola del Embalse del Sobrón, a unos 40 kilómetros de Vitoria, y el almacén temporal individualizado (ATI) se ubicará a unos 300 metros del cauce.

El Gobierno Vasco exige ‘conocimiento y voz’ sobre el almacén nuclear de Garoña

Según ha explicado la consejera de Medio Ambiente,  el Gobierno Vasco no ha tenido conocimiento ni ha sido consultado sobre el almacén temporal de combustible nuclear en Garoña.

Que pena que no sea tan tajante con el asunto del fracking en Euskadi y Castilla y León

La consejera vasca de Medio Ambiente y Política Territorial, Ana Oregi, ha exigido hoy tener “conocimiento y voz” en la tramitación para instalar un almacén temporal de combustible nuclear en Garoña.

El pasado 9 de octubre el Boletín Oficial del Estado publicó el estudio de impacto ambiental favorable a un almacén temporal individualizado de combustible nuclear gastado en esta central, un trámite que fue interpretado por los movimientos ecologistas como un paso hacia la reapertura de la central.

Oregi ha explicado en rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno que el Ejecutivo de Iñigo Urkullu no ha tenido conocimiento ni ha sido consultado sobre este procedimiento al considerar que no afecta a la Comunidad Autónoma Vasca, algo con lo que ha dicho no está de acuerdo, ya que esta central nuclear está a unos 40 kilómetros de distancia de Vitoria y muy cerca de municipios alaveses.

“Respetamos las decisiones del órgano ambiental actuante, pero creemos que por la ubicación de Garoña Euskadi hubiera tenido que tener conocimiento y voz en las cuestiones previas”, ha matizado la consejera, quien ha dicho que va a “exigir” la documentación para valorar la situación.

Oregi ha insistido en que el Gobierno Vasco ha manifestado siempre su posición a favor del cierre de esa central nuclear de forma “definitiva y total”.

La Diputación alavesa ha enviado por su parte sendas cartas a los ministros de Industria y de Medio Ambiente tras constatar que el proyecto para ese almacén ha superado la declaración de impacto ambiental y no se ha contado tampoco con la opinión de este territorio.

Fuente: EITB.eus

PSOE, Ciudadanos y Podemos no ampliarán la vida de las nucleares

Por desgracia algunos partidos suelen olvidarse de lo que dicen durante las elecciones para traicionar ideas y promesas al dia siguiente de las elecciones con cualquier justificación.

  • Los tres partidos rechazan que las centrales funcionen más de 40 años, lo que supone el cierre total en 2028

PSOE, Ciudadanos y Podemos no contemplan que las centrales nucleares prolonguen su vida más allá de los 40 años. En el corto plazo, esto supone que la central burgalesa de Santa María de Garoña, que comenzó a funcionar en 1971 y ahora está parada, no pueda reabrir. En el largo plazo, las otras cinco centrales de España —que ahora generan el 20% de la electricidad— tendrían que cerrar en la próxima década. La última en hacerlo sería la de Trillo (Guadalajara), en 2028.

En su borrador de programa electoral para los comicios de diciembre, el PSOE sostiene: “Implantaremos un calendario de cierre de las centrales nucleares con 40 años de vida (…) que culminará en la fecha límite del 2028”. Podemos, según explica María del Carmen Romero, responsable de Medio Ambiente de este partido, también comparte la necesidad de un calendario de cierre. Romero fija en 40 años, como se daba por asumido hasta hace unos años, la vida máxima de estas instalaciones, aunque sostiene que se debe poner en marcha un plan de empleo para la “transición” en los municipios afectados, que suelen tener una dependencia económica de estas instalaciones.

Estos planteamientos de cierre no han sentado bien entre las grandes compañías eléctricas, propietarias de las nucleares españolas. El director corporativo de Iberdrola España, Fernando Becker, calificó hace unos días el programa de clausura del PSOE como una “ocurrencia”. “Son ocurrencias, y ojo con las ocurrencias en sectores estratégicos”, afirmó en unas jornadas en Bilbao.

Por su parte, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo ha cerrado filas con este sector y ha llegado a hablar de una subida del 15% de la factura de la luz si dejan de operar las nucleares. Esta amenaza sobre el encarecimiento de la electricidad es un arma que ha utilizado este departamento durante la legislatura. El ministro José Manuel Soria llegó a hablar de un encarecimiento que podría llegar al 30% si no se hacía el almacén de residuos nucleares de Cuenca y las centrales tuvieran que parar.

Auditoría de costes

La posición de PSOE y Podemos estaba clara ya. También la del PP, que no ha ocultado su intención de permitir que las centrales funcionen más allá de los 40 años. Faltaba Ciudadanos. Antonio Espinosa, miembro de la ejecutiva y coordinador del programa electoral, sostiene que su formación no cree “necesario prorrogar la vida útil de las nucleares más allá de lo que ya está establecido, de los 40 años de vida útil que se establecen en general para las nucleares”. “No pensamos que eso deba prorrogarse, pero sin dogmatismos”, insiste este dirigente de Ciudadanos.

Todos estos partidos encuadran la supresión de la energía nuclear a finales de la próxima década como una pieza del futuro modelo energético de España, que entienden que debe tender hacia las renovables. “Buscamos la independencia energética de nuestro país. Debemos transitar paulatinamente, pero sin pausa, hacia un modelo energético basado principalmente en las renovables”, añade Espinosa.

Las coincidencias en los planteamientos de estos tres partidos son importantes. Por ejemplo, los tres apostaron el martes, durante unas jornadas sobre energía solar, por realizar una auditoría de los costes del sistema eléctrico, una reivindicación del sector de las energías limpias, que se queja de que las centrales nucleares e hidráulicas reciben más de lo que deberían, ya que estas infraestructuras están amortizadas desde hace tiempo. Estas formaciones también se han comprometido a derogar el reciente decreto sobre autoconsumo aprobado por el Gobierno del PP, que contempla el llamado impuesto al sol.

La vejez atómica

Garoña. Comenzó a operar en 1971. Ha cumplido los 40 años y tramita los permisos para operar 10 años más.

Almaraz. Tiene dos reactores. Uno cumplirá los 40 en 2023 y otro en 2024. Ascó. También tiene dos, de 1984 y de 1986: llegarán a los 40 años en 2024 y 2026. Cofrentes cumplirá 40 años en 2025.

Vandellós II y Trillo datan de 1988 y llegarán a los 40 años en 2028

Fuente: elpais.es