PSOE: el Congreso de los Diputados puede pedir el cese del presidente y consejeros del CSN

CSN1

  • El Pleno del CSN apreció ayer favorablemente varias actuaciones incluidas en la evaluación que está realizando a la planta nuclear de Garoña, cuyo propietario (Nuclenor) ha pedido una licencia para volver a operar hasta el año 2031.
  • En declaraciones a EFE, la portavoz socialista de energía ha acusado al CSN de no haber escuchado a los grupos parlamentarios cuando “por respeto” debería haber considerado y respetado el contenido de la misiva.

Garoña es una cafetera y las Eléctricas sólo buscan cobrar el lucro cesante gracias al presidente del CSN.

Si alguien tenia alguna duda de porqué el PP nombró al exdirectivo de Repsol Marti Scharfhausen presidente del CSN, sus dudas se habrán disipado del todo. Martí sustituyó en 2014 a los técnicos del CSN que se encontraban en Garoña sin dar explicaciones; en diciembre varios técnicos del CSN han denunciado publicamente presiones políticas para “rebajar” las exigencias de seguridad con Garoña.

El CSN no está perdiendo el tiempo en dar el visto bueno a Garoña, central de 45 años, con fallos estructurales en la vasija del reactor, que ha incumplido presuntamente la legislación ambiental (calienta el Ebro por encima del límte legal) y ha emitido radiación sin control cuando no habia controles de radiación.

Si el CSN da via libre y el gobierno entrante bloquea su continuidad, los españoles deberían indemnizar a sus propietarios (Iberdrola y Endesa) por una decisión que ha sido responsabilidad del presidente y los técnicos del CSN.

Si el CSN da el OK a todas las condiciones técnicas impuestas para reabrir la instalación, las empresas propietarias de Garoña –Endesa e Iberdrola a través de la sociedad conjunta Nuclenor- estarían en condiciones de solicitar la reapertura y reclamar una indemnización en el caso de que fuera denegada por un hipotético Gobierno de signo distinto al PP. La tramitación de todas las cuestiones técnicas puede estar cerrada en el plazo de un mes, según señalan fuentes del Consejo. El portavoz del organismo no hizo declaraciones al respecto.

Postura actual del PSOE con el gobierno del PP en funciones.

¿Porqué no la cerró el gobierno de Zapatero hace 7 años? ¿porqué en España nunca se hacen las cosas bien y de una vez?

¿porqué no pide ahora la sustitución de Scharfhausen en lugar de mandar globos sonda ?

La secretaria de Cambio Climático del PSOE, Pilar Lucio, ha recordado hoy que el Congreso de los Diputados puede instar al cese del presidente y consejeros del Consejo de Seguridad Nuclear y ha pedido explicaciones a su máximo responsable, Fernando Martí, tras la decisión adoptada ayer por este organismo regulador.

El Pleno del CSN apreció ayer favorablemente varias actuaciones incluidas en la evaluación que está realizando a la planta nuclear de Garoña, cuyo propietario (Nuclenor) ha pedido una licencia para volver a operar hasta el año 2031.

Ese mismo día, todos los grupos parlamentarios, salvo el PP, registraron una carta en la que pedían una moratoria al presidente y a los consejeros del regulador en el proceso de evaluación hasta la constitución del nuevo Gobierno.

En declaraciones a EFE, la portavoz socialista de energía ha acusado al CSN de no haber escuchado a los grupos parlamentarios cuando “por respeto” debería haber considerado y respetado el contenido de la misiva.

“El Gobierno es ejecutor”, pero a quien tiene obligación de dar explicaciones es al Parlamento, ha enfatizado Pilar Lucio, quien ha recordado el artículo 7 de la Ley de Creación del CSN: “El Congreso de los Diputados, a través de la Comisión competente y por acuerdo de los tres quintos de sus miembros, podrá instar en cualquier momento al Gobierno el cese de Presidente y Consejeros”.

“Esto debe quedar perfectamente claro”, ha añadido la responsable socialista, que ha recordado que tanto su grupo como el resto de formaciones que firmaron la mencionada misiva han exigido la comparecencia de Fernando Martí una vez se constituya la Comisión de Industria y Energía en la Cámara Baja.

En su opinión, la decisión de ayer del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) muestra a las claras que las órdenes del Ejecutivo en funciones “se cumplen sin dilación y las peticiones del nuevo legislativo son totalmente ignoradas”.

“Es una petición (moratoria) legítima, perfectamente realizable si el presidente así lo quisiera, ya que es él quien decide los puntos del orden del día a incluir en los plenos” del Consejo de Seguridad Nuclear.

“El CSN ha vuelto a hacer caso a las exigencias de un gobierno en funciones y ha dado la espalda al Congreso de los Diputados una vez más”, ha insistido.

En caso de prosperar la renovación de la licencia de autorización de Garoña sería la primera vez en la historia del país en que se permitiría a un reactor operar 60 años, en lugar de 40 años, y que dicha licencia tuviera una duración de 17 años -hasta el momento el máximo han sido diez años-.

“Pedimos sentido común y un debate sosegado sobre nuestro modelo energético en un proceso de transición, en el cual estamos la gran mayoría de acuerdo, pero en el que el Consejo de Seguridad Nuclear va en la dirección opuesta”, ha concluido Lucio.

Fuente: efeverde

El Consejo de Seguridad Nuclear desoye a la mayoría parlamentaria y prosigue con la reapertura de Garoña

Nueve partidos, que representan el 64% del Parlamento, habían pedido que no se continuara con el proceso

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) desoye a la mayoría parlamentaria y continúa con el proceso para reabrir la central de Garoña (Burgos), que lleva parada tres años y cuyos propietarios quieren que se le concedan 17 años más de vida. “Le rogamos que detenga el proceso de evaluación hasta la formación de un nuevo Gobierno”, han pedido al presidente del CSN, Fernando Marti, nueve partidos: PSOE, Podemos, Ciudadanos, ERC, PNV, Bildu, IU, Compromís y Democràcia i Llibertat. Juntos cuentan con 225 diputados, el 64% del Congreso. Pero el CSN ha aprobado este miércoles cuatro cambios relacionados con Garoña.Garoña

Pese a esta petición de “moratoria” de la mayoría parlamentaria, el presidente ha preferido seguir adelante con la aprobación de cuatro permisos relacionados con el proceso de reapertura de Garoña. Estos informes se han sometido a votación en el pleno del CSN y se han aprobado “por mayoría”, no por unanimidad. El pleno, cuya composición final se remonta a los estertores de la anterior legislatura, está formado por Fernando Marti (PP), Fernando Castelló (PP), Javier Dies (PP), Rosario Velasco (PSOE) y Cristina Narbona (PSOE). Esta última consejera se ha enfrentado al resto de sus compañeros en varias ocasiones al rechazar el proceso de evaluación para la reapertura que está realizando el CSN.

Los nueve partidos enviaron el martes —Ciudadanos se sumó a última hora de la tarde— un escrito al presidente del CSN. En la carta se incide en que si el organismo informa favorablemente de la reapertura —y si se le da una “nueva licencia” con un Ejecutivo en funciones— las compañías propietarias (Endesa e Iberdrola) podrían reclamar “pérdidas por lucro cesante en el caso de que el próximo Gobierno decidiera” que la central no vuelva a operar. “Garoña está parada desde diciembre de 2012, por decisión unilateral y voluntaria”, se señala en el escrito de los partidos. “Esta situación de parada no ha supuesto ningún problema para el suministro eléctrico y podría seguir en esta situación unos meses más”.

Por eso piden “que el CSN detenga temporalmente el proceso de evaluación de la autorización de renovación de explotación de Garoña, hasta la formación del nuevo Gobierno al que corresponda la decisión final” sobre si se concede la reapertura de esta central, que ya cumplió sus 40 años de vida útil, el límite que hasta ahora se fijaba para estas instalaciones en España.

La posible ampliación de las operaciones más allá de los 40 años tiene un componente técnico importante, que evalúa el CSN. Los responsables de Garoña y del consejo llevan meses trabajando en los cambios necesarios para que se pueda reabrir. Sin embargo, no existe un plazo para que se pronuncie el Consejo de Seguridad Nuclear, de ahí que los partidos reclamen esa moratoria hasta que se haya despejado la configuración del próximo Gobierno central.

Porque la autorización definitiva para la reapertura es un asunto político, que dependería del Ejecutivo. Solo el PP, que ahora gobierna en funciones, se ha mostrado favorable a que Garoña vuelva a engancharse a la red.

En su escrito, los grupos firmantes resaltan que el proceso que se está siguiendo en el CSN es “una renovación inédita en la historia de la seguridad nuclear de España”. Por un lado, “porque autoriza llevar un reactor nuclear hasta los 60 años de vida” y su “vida útil de diseño estaba prevista hasta los 40 años”. Por otro, “porque permite una autorización administrativa de 17 años consecutivos”, algo que “jamás en España se había dado”. Las renovaciones se hacían de 10 en 10 años.

Explicaciones

Por lo inédito de la situación, los partidos también reclaman en su carta —que lleva el membrete del Congreso— que se ofrezca “una detallada explicación a la ciudadanía y a sus representantes en el Parlamento de las implicaciones técnicas, económicas y medioambientales” que acarrea la renovación.

El pleno ha emitido este miércoles cuatro informes favorables relacionados, por ejemplo, con modificaciones de los sistemas eléctricos y de aislamiento necesarios para que Garoña reabra. “Estas modificaciones estaban recogidas en la Instrucción Técnica Complementaria emitida por el organismo regulador en su sesión de 30 de julio”, donde se fijaban las condiciones que debía cumplir la central. Con estos informes favorables de este miércoles no basta. Todavía restan más que tienen que ir aprobando el pleno hasta llegar al informe final favorable.

Durante la anterior legislatura el Gobierno del PP cambió varias normas para permitir que Garoña pudiera volver a operar. Si lo consigue sería la primera en hacerlo, lo que abriría la misma posibilidad al resto de centrales españolas. Si no pueden ir más allá de los 40 años, todas cerrarían en la próxima década.

El informe final, a partir de junio

Al no existir un calendario, los plazos del proceso de análisis de la reapertura los establece el presidente del CSN. Todo ese proceso concluirá con el informe preceptivo sobre la reapertura que el CSN enviará a Industria, que luego concedería o no la autorización de renovación. “Está previsto que la remisión de dicho informe”, ha dicho este miércoles el CSN, “se produzca durante el segundo semestre del presente año”. Si los partidos se ponen de acuerdo en el pacto de Gobierno —sea en un sentido u otro—, los temores de los nueve grupos firmantes del escrito se disiparían, porque el Ejecutivo que decidirá sobre la reapertura no estaría en funciones. Pero si se repiten las elecciones, el informe del CSN llegaría de nuevo con un Gobierno en funciones.

Fuente: elpais.com