Castilla y León no necesita la central de Garoña. Sólo la energía eólica cubre todo el consumo eléctrico de Castilla y León

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La región utiliza menos de la mitad de la electricidad que obtiene y exporta a otros territorios el 59% de su generación

El mercado eléctrico de Castilla y León ha experimentado grandes cambios durante los últimos tiempos, con un aumento de la producción superior al 17% en los últimos cinco años y una caída del consumo del 11%, consecuencia de la crisis económica y empresarial, y la consolidación de la energía eólica como sustituta de la hidráulica y del carbón como primera fuentes energética regional. Según los datos de los anuarios de Red Eléctrica Española (REE), la demanda de energía eléctrica en la región ha pasado de los 14.598 gigavatios hora (Gwh) del año 2010 a los 12.923 Gwh del pasado año, último con datos oficiales cerrados. Mientras, en este mismo periodo, la producción eléctrica regional ha aumentado el 17%, al pasar de los 28.145 Gwh del año 2010 a los más de 33.912 del año 2014. Como consecuencia de estos resultados, la comunidad ha acrecentado en este periodo su perfil exportador hasta el extremo de que en la actualidad vende a otras comunidades autónomas más de la mitad de la energía que produce. El pasado año envió 19.883 Gwh a otras regiones, lo que supone el 59% de toda su generación eléctrica, cuando cinco años atrás sus ventas fuera de la comunidad apenas alcanzaban los 13.000 Gwh. Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura y Aragón son las principales regiones destinatarias de la electricidad regional.

A la cabeza

La energía eólica generada en Castilla y León (12.274 Gwh) logró el pasado año abastecer prácticamente todo el consumo eléctrico regional. La comunidad es la principal productora eólica de todo el país, con el 24% del total, y también figura en primer lugar en generación eléctrica hidráulica, con una participación de algo más del 28% el pasado año. Actualmente, el 70% de la producción eléctrica que genera Castilla y León es obtenida de fuentes renovables, es decir de centrales hidroeléctricas, fotovoltaicas, solares térmicas y de biomasa y de parques eólicos. Una proporción que solo es superada por La Rioja y Navarra, si bien estas dos comunidades tienen una producción eléctrica que es veintitrés veces inferior en el caso de la primera y más de siete veces la segunda. El 30% restante de la producción regional proviene de las centrales térmicas que utilizan carbón, de las plantas de fuel, gas o de ciclo combinado y de la cogeneración.

Térmicas

El carbón, principal fuente energética regional durante decenios, ha dejado paso al empuje de las energías del régimen especial, sobre todo de la eólica. Según los datos de los anuarios de REE, en el año 2000, el carbón producía más de 17.200 Gwh de electricidad en la comunidad y era de largo la principal fuente energética, por delante de la hidráulica y la nuclear. A partir de mediados, de ese año, sin embargo, su participación en el mix energético regional comienza a decaer y en 2009 su generación eléctrica apenas alcanzaba los 5.000 Gwh. El pasado año cerró con una producción de 8.645 gigavatios, que todavía representa el 25% de la generación eléctrica de la comunidad, pero muy alejada de la producción de origen hidráulico y eólico, que ocupan los primeros lugares en la comunidad. La central de Compostilla, en León, con 4.537 gigavatios generados el pasado año, es la principal productora de electricidad de la región a partir del carbón. Las plantas de la Robla y Anllares, también en León, y la palentina de Guardo completan el sector térmico en la comunidad, con producciones que entre las tres no llegan a la mitad de total regional.

Durante estos mismos años se ha registrado, de forma paralela, un ascenso vertiginoso de las energías renovables de régimen especial. En el año 2000 este tipo de energía, especialmente la eólica, con la contribución de la solar fotovoltaica y la biomasa, generaba apenas 1.923 Gwh de producción y era la última fuente energética regional.

Cinco años más tarde, la continua apertura de parques eólicos sitúo la producción de las renovables en los 5.705 Gwh, por encima ya de la de origen hidráulico y nuclear, aunque a mucha distancia ese año del carbón, que por entonces producía 3,5 veces más. La entrada en producción de nuevas instalaciones eólicos, parques fotovoltaicos y plantas de biomasa permitió que en el año 2010 las renovables alcanzaran ya la cifra de 12.809 Gwh. El pasado año su producción se situó en 13.862 gigavatios, con una participación del 41% en la generación eléctrica de Castilla y León.

La energía de origen hidráulico también ha sido fundamental durante estos años para el mix energético regional, aunque su producción experimenta grandes oscilaciones según el año pluviométrico. En el año 2000 representaba más de 7.200 Gwh, para bajar hasta los 4.000 Gwh en el año 2005 y subir por encima de los 11.500 Gwh en el año 2010, gracias al excelente año de lluvias. El pasado año la generación eléctrica de origen hidráulico se situó en 10.233 gigavatios, tras crecer más del 28,6% respecto al anterior, porque fue un año especialmente húmedo, y actualmente representa el 31% del mix energético de la comunidad.

Crecimiento del 10%

Con una producción total de 33.912 Gwh el pasado año, que supone un aumento del 10% respecto al año anterior, frente a una caída del 2,6% en el conjunto de España, Castilla y León genera el 13% de la energía eléctrica peninsular y eso a pesar del parón de la actividad, desde diciembre de 2012, en la central nuclear de Garoña, que en los años anteriores aportaba en torno a 4.000 gigavatios a la producción energética regional. La comunidad ocupa el segundo lugar de España en generación eléctrica, solo superada por Cataluña que el pasado año produjo 41.626 Gwh por la importancia que en esta región tiene la energía nuclear con las plantas Asco I, Asco II y Vandelllós que le aportan más de la mitad de su producción. Por detrás de Castilla y León se sitúan Andalucía y Galicia, con 31.996 y 31.287 gigavatios, y ya a mayor distancia, Castilla-La Mancha y Extremadura con una producción el pasado año de 22.528 y 21.522 Gwh, respectivamente.

El consumo se estabiliza

La demanda de energía eléctrica, muy ligada a la actividad económica y empresarial, prolongó en 2014 la trayectoria descendente de los últimos años, aunque la caída fue mucho menor que en ejercicios anteriores. El consumo se situó en Castilla y León en 12.923 gigavatios hora, que suponen el 5% de toda la demanda nacional y un descenso del 1,2% respecto al año anterior. Corregidos los efectos del calendario laboral y de la temperatura, la demanda eléctrica atribuible principalmente a la actividad económica registró un leve retroceso del 0,1%, frente al descenso del 2,6 % experimentado en 2013 y de más del 11% acumulado en los últimos cinco años.

Fuente: nortedecastilla.es

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