La energía nuclear en los programas de los partidos

cementerio_nuclear¿Qué política energética tendremos después del 26J?

En particular, ¿qué pasará con las centrales nucleares? Los sondeos de opinión con respecto a los resultados de las próximas elecciones generales no permiten, en estos momentos, hacerse una idea clara de qué podrá pasar al respecto. Los líderes de los cuatro principales partidos han manifestado públicamente que no habrá unas terceras elecciones, que es seguro que se alcanzará un acuerdo de gobierno tras los comicios, pero ¿cuál? Ahora mismo no parece que vaya a ser una tarea sencilla lograrlo. En cualquier caso, mientras tanto, lo único que podemos hacer es comparar la parte energética de los programas electorales de unos y otros y tratar de hacer cábalas sobre qué pasará al final en virtud de las diferentes combinaciones posibles para formar gobierno.

En algunos temas energéticos, como la fracturación hidráulica (fracking) o el autoconsumo eléctrico, todos los partidos relevantes, menos el Partido Popular, están prácticamente de acuerdo. A excepción del PP, todos las demás fuerzas políticas coinciden en que hay que reformar drásticamente la actual normativa sobre el autoconsumo eléctrico, que con la regulación impuesta (y aún vigente) por el ex ministro Soria queda totalmente impedida y maniatada. Así mismo, casi todos los demás coinciden en el rechazo, más o menos explícito, a la obtención de gas no convencional por la insostenible tecnología del fracking, o a las prospecciones de hidrocarburos en el mar.

Pero con la energía nuclear ya es otro cantar. Analizando los programas electorales es muy curioso comprobar cómo, a pesar de la importancia del tema y de lo candente que son asuntos como la reapertura o no de la central nuclear de Garoña (Burgos) o la continuidad del proyecto del cementerio nuclear de residuos nucleares de alta actividad (ATC), actualmente propuesto en Villar de Cañas (Cuenca), hay un número significativo de partidos que ni siquiera hacen mención de todo ello en sus programas electorales.

Es el caso de Ciudadanos: en su programa no hay ni una sola mención al tema nuclear. Es el único caso entre los cuatro partidos principales con aspiración formar parte del futuro gobierno. Si bien es verdad que, en el transcurso de la anterior campaña electoral, sus portavoces hicieron declaraciones diciendo que cerrarían las nucleares y, posteriormente, lo que es más significativo, en el “Acuerdo para un gobierno reformista y de progreso” alcanzado con el PSOE de cara al debate de investidura de Pedro Sánchez, Ciudadanos se comprometió a un “Cierre progresivo de las centrales nucleares al cumplir los 40 años de vida útil”.

El Partido Popular se ha mostrado siempre proclive a la energía nuclear. Durante toda su legislatura quedó muy claro que el PP es partidario de alargar la vida de las centrales nucleares hasta, por lo menos, 60 años, y poner en marcha nuevamente la central de Garoña (que lleva parada desde diciembre de 2012). También quiere construir el ATC, sea como sea, en Villar de Cañas. Si bien es verdad que en otros programas electorales anteriores, como el que presentó para los comicios del 20D, expresaba su apoyo a la nuclear con redacciones un tanto ambiguas, esta vez, en el programa del PP para las del 26J, ha quedado muy claro. Así, en el apartado “Apoyamos una energía competitiva para crecer y crear empleo” (página 36), se dice: Mantendremos las centrales nucleares como parte integrante del mix energético al contribuir a reducir el coste de la electricidad y culminaremos la construcción del almacén temporal centralizado (ATC) para disminuir los costes asociados a la gestión de los residuos nucleares”. Ninguna de las razones que da el PP para ello son ciertas, pero al menos su posición pronuclear está expresada sin ambages.

En el extenso programa del PSOE hay dos referencias al tema nuclear, en las páginas 189 y 195, respectivamente. La más importante está en la primera de las páginas citadas, que figura dentro del apartado ”Una economía al servicio de la ciudadanía”, donde se concreta: “Revisaremos la decisión sobre la instalación del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de Villar de Cañas e implantaremos un calendario de cierre de las centrales nucleares con 40 años de vida, comenzando con la clausura definitiva de Garoña, que culminará en la fecha límite del 2028, de tal manera que podrá abordarse el gran salto hacia el nuevo modelo a lo largo de la próxima década. (…)”

Por su parte, Unidos Podemos sí hace varias menciones al asunto en su programa electoral. Sorprendentemente, en la parte del documento que se parece a un catálogo de IKEA, a la que se le supone mayor atractivo y la que en teoría será más vista y leída, no aparece ninguna referencia al tema nuclear, lo que resulta incomprensible. Sin embargo, en la parte del programa llamada “queremos, sabemos, podemos. un programa para cambiar nuestro país”, ya en la página 129, hay un par de menciones. La primera en la medida 7, referida a la modificación del marco legal retributivo para acabar con los beneficios injustificados de las centrales nucleares e hidroeléctricas. Un poco más adelante, en la medida 9, se dice: “Procederemos al cierre paulatino de las centrales nucleares en funcionamiento en España” pero sin especificar una fecha límite para ello, lo cual es como no decir nada.

Y no es hasta la parte del programa denominada “Acuerdo Unidos Podemos. 50 pasos para gobernar juntos” (pág. 188) cuando se concreta del todo la propuesta de abandono de la energía nuclear: “El cierre definitivo de la central nuclear de Santa María de Garoña y la no extensión de los permisos de operación para el resto de centrales nucleares en funcionamiento, de modo que todas ellas estén cerradas en 2024”. En esa fecha expiraría la licencia correspondiente a la instalación atómica de Trillo (Guadalajara) en 2024, la última que fue puesta en marcha en España.

Con respecto al ATC, hay una referencia en las “Propuestas de ámbito autonómico y municipal” de Castilla-La Mancha, medida 359 (pág. 176) en la que se pide: “Paralización completa del almacén temporal centralizado de Villar de Cañas” y la sustitución de la instalación proyectada “por una planta de investigación de energía limpia (biocombustibles, fotovoltaica, eólica, etcétera)”.

Con todo estos datos en mente, si finalmente hubiera pacto de gobierno, algunas de las combinaciones posibles y factibles que podrían darse entre los partidos con ese propósito, podría conducirnos, si se cumplen los programas, a un abandono progresivo de las centrales nucleares, cerrando la última entre 2024 y 2028, según los detalles de dicho pacto, y, por supuesto, la central de Garoña no volvería a entrar en funcionamiento.

Más difícil es saber en qué quedaría la cuestión del cementerio nuclear. El PSOE plantea revisar la decisión sobre su instalación en la localidad conquense de Villar de Cañas, donde Podemos Castilla-La Mancha se opone tajantemente a su construcción, pero no se conoce la postura detallada al respecto de la gestión de residuos radiactivos de ninguno de estos partidos a nivel estatal ni tampoco la de Ciudadanos.

Fuente: 20minutos.es

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