Técnicos nucleares denuncian “represalias” y maniobras “encubiertas” del CSN para reabrir Garoña

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El presidente del CSN y miembro del Opus Dei  Fernando Martí Scharfhausen

El Consejo de Seguridad Nuclear ha impuesto el “secretismo” y la “cultura del miedo”

La Asociación Profesional de Técnicos en Seguridad Nuclear y Protección Radiológica (ASTECSN) ha denunciado que en el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) se están imponiendo “represalias” y una “cultura del miedo” hacia los técnicos y especialistas, con el fin de promover una “desregulación encubierta” que facilite la reapertura de la central nuclear de Garoña o el Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares.

VITORIA-GASTEIZ. La ASTECSN, constituida por técnicos del CSN, ha presentado este jueves en el Congreso de los Diputados un informe con 31 propuestas para mejorar el funcionamiento del Consejo de Seguridad Nuclear, según ha informado esta asociación en un comunicado.

El pleno del CSN avaló el pasado día 8 la reapertura de la central nuclear de Garoña, ubicada en Burgos pero muy próxima a Euskadi, si sus propietarios (Endesa e Iberdrola) realizaban algunas mejoras en la seguridad de las instalaciones. Tras el respaldo del CSN, la decisión definitiva de permitir o no la reapertura de la planta, que permanece cerrada desde 2012, corresponde al Gobierno central.

“CACIQUISMO”

La presidenta de la ASTECSN, Nieves Sánchez Guitián, ha criticado la “politización” del CSN, y ha denunciado el nombramiento de consejeros del CSN como Javier Dies (PP), del que ha destacado que fue “impuesto” por el Gobierno del Partido Popular “sin haber recibido el respaldo del Parlamento”. Estas designaciones –ha denunciado– “restan independencia” y suponen “una muestra de caciquismo”.

En lo que respecta a Garoña, Sánchez Guitián ha advertido de que “nunca las evaluaciones técnicas deben plantearse como excusa de decisiones políticas”. Por ese motivo, ha afirmado que “nunca se debería emitir un informe favorable para una autorización de explotación cuando se incluyen condiciones imprescindibles para poner en marcha el reactor”. El permiso para la reapertura –ha añadido– “solo debería darse si ya se han realizado las modificaciones exigibles”.

La asociación también ha criticado que el Pleno del CSN  –constituido por tres consejeros designados a instancias del PP y dos propuestos por el PSOE– “no entra en materia técnica” a la hora de adoptar sus decisiones, y que a los inspectores residentes “se les ha impedido hablar directamente con los técnicos especialistas”.

Además, ha censurado que el pleno del Consejo “no establece líneas estratégicas y no marca hojas de ruta en cuestiones relevantes”; y que “no debate siempre sobre los criterios a aplicar”, ni “resuelve discrepancias”.

“CULTURA DEL MIEDO”

La presidenta de la asociación ha afirmado que la mayoría del pleno “termina aprobando lo que las direcciones técnicas proponen sin preocuparse de sus fundamentos”, y que dichas direcciones técnicas “promueven una cultura del miedo, aplicando represalias cuando lo han  considerado necesario”.

VITORIA-GASTEIZ. En la misma línea, ha censurado que en el Consejo de Seguridad Nuclear “no se crean grupos de trabajo abiertos, sino que se busca la compartimentación de los trabajos y el clientelismo”. Todo ello unido al “secretismo de algunos expedientes, como los de Garoña, el del Almacén Temporal Centralizado (ATC) o Palomares”.

De esa forma –ha añadido– “se genera el ambiente adecuado para promover una desregulación encubierta, sin que nadie asuma la responsabilidad por omisión por todo aquello que no se mira, sin que se justifique el por qué”.

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Fuente: deia.com

Técnicos del CSN acusan al organismo de malversar recursos públicos por el informe de Garoña

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El presidente del CSN y miembro del Opus Dei Fernando Martí Scharfhausen con el infausto Soria

Una asociación de técnicos de seguridad nuclear denuncia que el CSN destinó numerosos recursos para la elaboración de los informes que estipulaban las condiciones para la reapertura de la central de Garoña pese a las sospechas de que las propietarias no tienen intención de revitalizar la instalación.

La polémica está servida en el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). La Asociación de Técnicos de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica (Astecsn) emitió un comunicado en el que llegó a acusar al organismo supervisor de malversas recursos públicos en la elaboración del informe que establecía las condiciones necesarias para que la central de Santa María de Garoña volviera a la actividad.

La asociación, que se ha mostrado notablemente crítica con el CSN en numerosas ocasiones, denuncia que el mismo día que el organismo dio su visto bueno a la reapertura de Garoña, “conocíamos noticias que indicaban que las propietarias de Garoña no iban a reabrir la planta nuclear”. Una circunstancia que lleva a este colectivo a concluir que el CSN fue utilizado “para fines no declarados”.

Fines que sustancian en un proceso para prolongar la vida del resto de centrales nucleares. Para argumentar esta cuestión, el comunicado de la Astecsn asegura que el día anterior a la aprobación del informe, el CSN remitió cartas al Ministerio de Energía, una por cada central nuclear, para proponer la modificación de las autorizaciones de explotación vigentes hasta ahora.

“Tras 30.000 horas de trabajo presuroso del Cuerpo Técnico, dedicadas a evaluaciones de informes e inspecciones a una instalación de la que se sospechaba que no había intención alguna de reabrir, el resultado puede ser que se hayan malversado recursos públicos, detrayéndolos de otras actividades de supervisión necesarias”, indica el comunicado, que culpa de esta circunstancia al hecho de “no haberse acometido a otros niveles el necesario debate político, ajeno al CSN, sobre el futuro de la energía nuclear en nuestro país”.

Continúa la guerra

Cabe recordar que, por el momento, Nuclenor (participada al 50% por Endesa e Iberdrola), la compañía que posee la licencia para operar la central de Garoña, no se ha pronunciado sobre si decidirá finalmente reabrir la instalación. En primer lugar, debe esperar a que el Gobierno decida si autoriza la medida, tras elevar las consultas oportunas con el informe del CSN en la mano.

No es la primera vez que esta asociación protagoniza un choque con el organismo supervisor. De hecho, la asociación fue protagonista indirecta de la comparecencia en la Comisión de Industria del Congreso del presidente del CSN, Fernando Marti. En su exposición, Marti incluyó un documento firmado por unanimidad del pleno en el que respondía a las numerosas denuncias realizadas por parte de la Astecsn. En este escrito, que quedó incorporado al diario de sesiones, el pleno denuncia la existencia de una carta que en la que “se pretende desacreditar de manera grave, y a nuestro juicio injustificada, a este organismo regulador”.

“El Pleno del CSN debe manifestar su honda preocupación por el contenido de una carta que, con descalificaciones profesionales, juicios de valor, y afirmaciones no basadas en evidencias, puede minar de manera grave la confianza de los ciudadanos y la sociedad en el organismo regulador”, rezaba la comunicación.

En cualquier caso, parece que la batalla entre esta asociación de técnicos y el CSN tendrá continuidad y más tras el debate abierto por el informe sobre la reapertura de Garoña.

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Fuente:  vozpopuli.com