El PP se queda solo frente a un Congreso que le pide el cierre definitivo de Garoña

El Congreso de los Diputados de España se ha unido al Parlamento vasco, navarro y aragonés en pedir el cierre de la central más antigua de España

La oposición se une en una proposición de Bildu, modificada por el resto de grupos, que exige iniciar un desmantelamiento supervisado

Se reclama un plan alternativo de reindustrialización y adaptación económica para el área de influencia

La oposición se ha unido esta tarde para exigir el cierre definitivo de la Central Nuclear de Santa María de Garoña, respaldando una proposición no de ley (PNL) presentada por Bildu, y que ha sido modificada por una transaccional apoyada por PSOE, Ciudadanos, Unidos Podemos, PNV y ERC. De este modo, el Congreso de los Diputados ha instado al Gobierno central a que ponga en marcha las medidas necesarias para proceder al cierre definitivo de Garoña, dejando solo al Partido Popular en su defensa de la nuclear burgalesa.

La proposición incluye también la exigencia de proceder a un desmantelamiento inmediato de las instalaciones, bajo la supervisión del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), y a activar un plan alternativo de reindustrialización y adaptación económica del área de influencia. Fuera del texto se ha quedado la petición de dimisión del presidente del CSN, Fernando Marti, por parte de Bildu, formación que ha criticado que el Gobierno central esté utilizando Garoña como “moneda de cambio” en la negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

Peña acusa al Gobierno de opacidad y critica las “contradicciones” del CSN

Desde el PSOE, la burgalesa Esther Peña ha acusado al Gobierno y al CSN de opacidad en todos los procedimientos relativos a la nuclear, denunciando las “contradicciones” del último informe del órgano de seguridad, favorable a la reapertura de la central aun cuando no se han ejecutado las inversiones comprometidas. Por su parte, Juantxo López de Uralde, portavoz de Unidos Podemos, ha reiterado que la autorización de reapertura de Garoña sentaría precedente para alargar la vida del resto del parque nuclear.

El Partido Popular se ha quedado solo defendiendo la continuidad de Santa María de Garoña. Su portavoz, Guillermo Mariscal, ha acusado a la oposición de prejuiciosa, y considera que la petición de cierre de la nuclear no es solo un acto de irresponsabilidad sino también una “frivolidad”. Los ‘populares’ insisten en que la central es necesaria para el mix energético, y si las decisiones que se toman no son las adecuadas se vivirá una situación de déficit energético que acabará con subidas en el precio de la luz.

La dimisión del presidente del CSN no se ha incluido

Durante el debate, el diputado de Bildu Oskar Matute ha aceptado el texto a pesar de que no se han incluido algunas de sus reivindicaciones, entre las que figuraba la dimisión del presidente del CSN, Fernando Martí. “No recoge la dimisión, pero sí lo esencial”, ha señalado. Matute ha apuntado que busca “garantizar” la salud de los ciudadanos que pueden verse afectados por las consecuencias de Garoña. “El derecho a la salud no deb …

Fuente: burgosconecta.es

Parlamento vasco

Parlamento navarro

Parlamento aragonés

Comisión de energía del Congreso

17 municipios de Álava piden el cese de Scharhausen, presidente  del CSN

El Parlamento navarro exige el desmantelamiento de la central nuclear de Garoña

Exige al gobierno central la elaboración de un plan de transición energética “basado en un modelo seguro y sostenible”

El pleno del Parlamento de Navarra ha aprobado hoy una moción en la que se exige al Gobierno central el “desmantelamiento urgente y cierre definitivo” de la Central Nuclear Santa María de Garoña y la elaboración de un plan de transición energética.

Pamplona. La propuesta, presentada por Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra, ha contado con los votos a favor de estas formaciones y del PSN, frente al rechazo de UPN y PPN.

En la resolución, se exige al Gobierno español el cierre de Garoña y la elaboración de un plan de transición energética “basado en un modelo seguro y sostenible en términos económicos y medioambientales”.

Una enmienda presentada por el PSN ha añadido dos nuevos apartados, planteando que se declaren nulas las autorizaciones que se hubieran emitido por el Consejo de Seguridad Nuclear para la reapertura de la central y que se adopten las medidas oportunas para poner en marcha un plan de adaptación económica y de reindustrialización de las comarcas afectadas por el fin de la actividad.

La parlamentaria de I-E Marisa de Simón, que ha recordado que “aunque no funcione”, la central “sigue sin desmantelar”, ha recordado la “peligrosidad” y los “serios problemas que sufrió la infraestructura”, que derivaron en más de 8 accidentes.

Tras lamentar la intención del PP de reabrir la central, ha subrayado el daño “irreparable” ocasionado al río Ebro, que “tardará años en volver a recuperarse” porque la contaminación “tuvo sus efectos en la fauna”.

La socialista Inma Jurío ha advertido de la existencia de intereses económicos “ocultos” detrás de la intención del PP de reabrir la central. “La reapertura puede poner en peligro la seguridad medioambiental y sanitaria de muchas personas”, ha señalado.

El parlamentario de Geroa Bai Patxi Leuza ha apuntado que “en estos cinco años no se ha tenido la necesidad de la electricidad que dejó de producir”, por lo que esta decisión de reapertura “se corresponde más a los intereses” que el PP “tiene con todas esas empresas en las que, tarde o temprano, acaba colocando a sus amiguetes”.

En nombre de EH Bildu, Dabid Anaut ha lamentado que el Consejo de Seguridad Nuclear haya dado el visto bueno al prolongamiento de la vida de la central hasta 2031, algo “incomprensible” pues ya tiene 40 años de antigüedad y está “obsoleta”, presentando “grandes dudas” acerca de su seguridad.

“Pese a que una serie de reformas exigidas por el propio Consejo no se han llevado a cabo, ha dado su autorización”, ha lamentado, tras recordar que era necesaria una “gran inversión” para su puesta en marcha.

Anaut se ha mostrado en contra de la reapertura por razones “medioambientales y de seguridad”, pero además ha cuestionado “el modelo energético vigente”.

La portavoz de Podemos, Laura Pérez, ha recordado que la central ya cumplió con la vida útil de 40 años con la que fue diseñada y ha explicado que la “falta de cautela del órgano, en principio independiente”, existe debido a un “vicio democrático de origen”, pues cinco de sus miembros fueron designados por PSOE y PP.

Tras destacar este “problema de fondo”, ha precisado que se está tratando de favorecer el “gran negocio eléctrico” poniendo en peligro a su juicio la seguridad de la ciudadanía. “La única central segura es la que está cerrada, y a veces ni esa”, ha zanjado.

Por el contrario, el regionalista Iñaki Iriarte ha explicado que España es un país con un gran “déficit energético”, y se ha mostrado favorable a la elaboración de un plan de transición energética.

“Nos gustaría conseguir que toda la energía que necesita nuestra economía provenga de fuentes limpias y renovables, pero en estos momentos no nos parece realista”, ha indicado.

Fuente: noticiasdealava.com

 

El PP vasco abre brecha en el partido por la central nuclear de Garoña

Quiroga y Maroto rechazan ahora la reapertura de Garoña que impulsa Rajoy. Votan en el Parlamento, por primera vez en su historia, el cierre de la nuclear

L. IGLESIAS / J. IZARRA / Bilbo

«El grupo popular, el Partido Popular del País Vasco por primera vez en esta Cámara va a votar juntos para pedir el cierre definitivo de la central nuclear de Santa María de Garoña», anunció Javier Maroto ayer desde la tribuna del Parlamento Vasco. El hasta ayer parlamentario díscolo del PP sobre Garoña se convertía así en el portavoz de un cambio de 180 grados en los argumentos y en los posicionamientos que el partido de Arantza Quiroga había defendido no sólo durante el año largo de su presidencia sino durante todo el ya largo debate que durante décadas se ha mantenido en las instituciones vascas sobre la central burgalesa situada a 45 kilómetros del sur de Vitoria. Quiroga, que había anticipado el pasado miércoles cambios en «algunas posiciones» del PP vasco, concretaba con su ‘no’ a Garoña su intención de acercar a su partido a la sociedad vasca frente a la estrategia del Gobierno de Mariano Rajoy de facilitar la reapertura solicitada por Nuclenor.

Javier Maroto y Arantza Quiroga cocinaron durante los últimos días una ciaboga mayúscula en el hasta ahora sólido posicionamiento del PP vasco sobre la central burgalesa de Santa María de Garoña. Tanto en los cuatro debates celebrados en los últimos años en el Parlamento Vasco como en los desarrollados en el resto de instituciones alavesas el PP había seguido las directrices marcadas por el Gobierno español que oficialmente ha condicionado la continuidad de la central, primero, y su reapertura, después, a los informes que elabora el Consejo de Seguridad Nuclear. Un criterio que defendió el parlamentario vasco Carmelo Barrio en los dos últimos debates sobre Garoña y que sólo Javier Maroto, a título personal, se había atrevido a ignorar.

Maroto fue ayer quien en una reunión del grupo parlamentario previa a la celebración del pleno solicitó asumir la portavocía para, ya en la segunda de sus intervenciones, realizar un anuncio que sorprendió a propios y a extraños. Maroto contextualizó el viraje del PP vasco en la «sensibilidad de los ciudadanos especialmente en Álava y especialmente en Vitoria». Un argumento que, al parecer, desdeña los utilizados y votados con anterioridad por el PP vasco y que, como adelantó EL MUNDO del País Vasco, fue utilizado por Javier Maroto en el encuentro informal que mantuvo con el ministro de Industria y Energía José Manuel Soria el pasado 20 de mayo durante la presentación del nuevo modelo de la furgoneta fabricada en Vitoria por Mercedes Benz.

Pero el voto afirmativo de los diez parlamentarios del PP vasco constituye un torpedo en la estrategia del Gobierno de Mariano Rajoy de facilitar la reactivación de la central de Garoña solicitada por Nuclenor. La moción aprobada ayer por todos los grupos del Parlamento Vasco salvo UPyD que se abstuvo se apoya en posicionamientos anteriores en los que el PP votó en contra para solicitar al Ejecutivo central que rechace la petición de Nuclenor, empresa coparticipada por Iberdrola y Endesa.

Además, solicita el amparo de la Comisión Europea como garante de que el procedimiento que se seguirá para autorizar o no la reapertura de la central cumple las exigencias de seguridad que se implementaron tras el accidente sufrido por la central de Fukushima el 11 de marzo de 2011. Una petición que no sólo cuestiona el papel del Ministerio de Industria y Energía sino también del CSN que, hasta ahora, era el garante para el PP vasco de la seguridad con sus dictámenes.

El nuevo posicionamiento del PP vasco constituye, además, un alivio para el diputado general de Álava Javier De Andrés que también hasta el pasado miércoles había condicionado el cierre o la reapertura de la central de Garoña a lo determinado por los informes del CSN. De Andrés comenzó en el pleno de Juntas Generales el cambio de criterio del PP vasco cuando mostró «sorpresa» por el plazo de un año que el CSN puede llegar a necesitar para elaborar un dictamen sobre la seguridad en una Garoña de nuevo en funcionamiento. La central nuclear situada en el norte de Burgos fue inaugurada en 1970 y desde el año 2006 ya era la más antigua en funcionamiento en España. Nuclenor dejó de producir energía el 16 de diciembre de 2012. La central, desde entonces, permanece a la espera de su reactivación.

Fuente: elcorreodeburgos.com