Ascó y su entorno pierden más habitantes que otras comarcas

Entre los años 1982 y 1984, época convulsa de la puesta en marcha de la primera central nuclear de Ascó, en agosto de 1983, 312 habitantes de este municipio se dieron de baja en el padrón y se marcharon a otro lugar, encabezados por el combativo alcalde antinuclear Joan Carranza, que con su mujer y nueve hijos se refugió en Santa Coloma de Farners (Gerona). Fue solo el inicio de lo que ha sido un goteo continuo de pérdida de habitantes, no solo en Ascó, sino en parte de la comarca de la Ribera del Ebro.

EDWIN WINKELS
31/01/2010

Mientras que desde Mora del Ebro hacia abajo ha habido un crecimiento de población, aunque mínima, corriente arriba los pequeños pueblos que rodean la central nuclear han bajado de 1981 a 2008 entre un 15% (el propio Ascó) y un 37% (Riba-Roja d´Ebre) en número de habitantes. Ni siquiera en los últimos años han podido detener la sangría, mientras que pueblos parecidos en otras comarcas rurales y alejadas de las ciudades han iniciado una recuperación paulatina. Es como si nadie quisiera vivir ya en esta zona que solo suele ser noticia cuando pasa algo con la central nuclear y su raidación, la química Ercros de Flix y sus vertidos o, ahora, con el cementerio nuclear, denominado con el eufemismo de Almacén Temporal Centralizado (ATC).

“Siempre hemos estado muy desatendidos, ninguna administración ha querido escucharnos. Y lamentablemente esta región solo sale en los periódicos y televisiones con el tema de la nuclear, a la que siempre nos hemos opuesto. Por eso debemos unirnos y aprovechar este debate sobre el ATC para hacernos escuchar”, dice Pere Miquel Guiu, el alcalde de La Granadella, un pueblo leridano de Les Garrigues, que está a solo 25 kilómetros de Ascó y que sufre los inconvenientes pero apenas los beneficios económicos de la cercanía de la central. Recibe una compensación anual de 4.000 euros.

En los 12 municipios nucleares de Ribera del Ebro y Tierra Alta la nuclear sí ha traído compensaciones económicas y trabajo para una parte de la población, pero como si también estuviesen asustados, pocas otras industrias han querido instalarse a orillas del río Ebro. Y con la crisis han ido cerrando o reduciendo su tamaño otras, como Ercros, al que ya queda solo un 10% de su plantilla.

TEJIDO DE EMPRESAS “No se ha sido capaz de generar alrededor de la nuclear y la química, los motores de la comarca, un tejido de empresas complementarias. No ha habido diversificación, solo queda ahora una opción, la nuclear”, lamenta el alcalde de Flix, Oscar Bosch, que junto a sus homólogos de cinco municipios nucleares más (justo la mitad) se ha pronunciado en contra del ATC. “Pero no por la instalación en sí, sino por cómo se ha llevado el proceso. No ha habido buena información ni comunicación. Ahora la gente se basa en argumentos emocionales en lugar de científicos”.

Fuente: elperiodicodearagon.com

Sigue el culebrón de Garoña. Iberdrola no la quiere, pero ¿y ENDESA?

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha anunciado ante la junta de accionistas que el grupo eléctrico revisará toda su estrategia en materia nuclear por la falta de rentabilidad económica de todas las instalaciones.

Lamentó los altos impuestos que pagan las centrales nucleares, pero no su aumento de ganancias.

Así mismo, Galán ha indicado que ha pedido a Endesa, su socio en Nuclenor, que desista de la petición de licencia de reapertura de Garoña, central que lleva cuatro años parada, porque no resulta rentable y lleva varios años en perdidas.

Galán destacó que la actual regulación española, que obliga a estas instalaciones a destinar el pago del 50% de sus ingresos en obligaciones regulatorias, hace que no sean rentables y eso no se puede justificar ante los accionistas del grupo energético.

El anuncio del presidente de Iberdrola ha arrancado un sonoro aplauso entre los accionistas presentes en la Junta General de Accionistas celebrada hoy en Bilbao, en que la gestión del equipo directivo de la eléctrica y las propuestas de acuerdos han sido aprobadas con más del 90% de los votos.

Sobre el daño que Garoña ha hecho en la comarca del Valle de Tobalina en forma de despoblación y paro y el almacén nuclear que quedará allí por décadas no se comentó nada.

Estamos viendo lo rentable que es la energía nuclear cuando incluso Westinghouse, empresa que construyó Almaraz, Asco yVandellos II, ha quebrado tras años de pérdidas. Sobre lo rentable que resultará para las generaciones futuras la gestión de los residuos nucleares de alta intensidad los próximos milenios no hay ninguna duda, son una herencia envenenada.

Seguimos sin saber cual es la opinión de ENDESA.

Obviamente si Garoña no es rentable económicamente para estas empresas (para el Valle de Tobalina es ruinosa) no se entiende el porqué del silencio de ENDESA, cuando la razón para su cierre sería tan obvio.

Los motivos podrían ser otros a los esgrimidos por Galán:

  • La presión social en Euskadi, Navarra y Aragón contra Garoña que está provocando pérdida de clientes hacia las cooperativas energéticas renovables.
  • La pésima imagen del sector nuclear en España, que contrarestra los colores verdes y el marketing de molinos eólicos que vende Iberdrola,  molinos, por otro lado, de los que se desprendió hace años en Italia   y  Francia . En España mantiene sus parques, aunque  la potencia eólica instalada de Iberdrola lleva casi ‘congelada’ desde hace años.
  • La situación técnica del reactor de Garoña y su circuito de refrigeración.

Fuente: eleconomista.es