Secretario del CSN admite que el expediente Garoña tuvo una gestión distinta

El nuevo secretario general del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Manuel Rodríguez Martí, reconoció el 7 de marzo de 2017, en su comparecencia en la Comisión de Energía, que la documentación del expediente para la reapertura de la central de Garoña (Burgos) se gestionó de manera “distinta” a lo habitual.

El hasta ahora subdirector de Instalaciones Nucleares del CSN ha comparecido hoy en la Comisión de Energía del Congreso, en la que se que ha dictaminado de manera favorable a su nombramiento como secretario general del regulador nuclear, con la abstención del grupo socialista y Ciudadanos; y el voto en contra de Unidos Podemos.

Rodríguez Martí, quien llega al cargo desde su posición de técnico del CSN al que se llegó en 1985 como ingeniero industrial, ha defendido en su intervención su idoneidad para el cargo y la no existencia de incompatibilidades para su desarrollo del mismo.

Tras su discurso se ha abierto un turno de preguntas en el que diputados de los tres grupos que no han votado a favor han cuestionado el “secretismo” con el que se ha tramitado el expediente de la reapertura de la planta de Garoña.

El nuevo secretario general del CSN ha admitido en su respuesta “que se estableció un sistema distinto con la documentación que se iba generando -en el expediente de reapertura de Garoña- para limitar el acceso” al mismo.

Y es que, mientras la documentación relativa al resto de expediente es de libre acceso para los técnicos, como ha reconocido Rodríguez Martí, no lo fue en el caso de Garoña, donde los documentos se manejaron en papel y no se pusieron a disposición de la totalidad de los técnicos.

Era un expediente que necesitaba confidencialidad y tuvo un sistema de gestión documental especifico”, ha defendido el nuevo secretario general del CSN, quien fue el encargado de dirigir la tramitación del dictamen sobre Garoña.

Rodríguez Martí ha justificado que el informe favorable a la conexión a la red de la planta burgalesa, si realizaba las mejoras que se le pedían, “fue consecuente con las funciones del CSN, estuvo centrado en la evaluación de los técnicos y no tuvo segundas intenciones ajenas a la responsabilidad a informar en materia de seguridad y protección radiológica”.

Ha dicho también que las discrepancias de parte del cuerpo técnico sobre cómo se gestionó ese expediente y otros relativos a las centrales de Almaraz (Cáceres) o Vandellós (Tarragona), “fueron puestos de manifiesto por técnicos que no intervenían en el proceso”.

El nuevo secretario general del CSN ha negado que “exista una barrera entre personal técnico y jerarquía” del organismo regulador, como le han dicho varios diputados, y ha insistido en que el regulador “funciona en el desarrollo estricto de sus funciones, sin entrar en el debate de la política energética, que es una competencia que no le corresponde”.

Rodríguez Martín ha dicho que su objetivo como secretario general del CSN será “mejorar aspectos en la comunicación interna” del regulador, y “mantener sus actuaciones en el máximo rigor técnico”.

El diputado de Unidos Podemos Juan López de Uralde ha justificado el voto contra de su grupo al nombramiento argumentando que el nuevo secretario general del CSN ha tenido “un papel clave en el aval para la reapertura de Garoña, aún cuando no había cumplido los propios requisitos de seguridad que le impuso el regulador”.

“Pensamos que Rodríguez Martí es una pieza más en la complicidad que existe entre la dirección de las centrales nucleares y la del CSN”, ha concluido el diputado

Fuente:  orain.eus

Manuel Rodríguez Martí nuevo Secretario General del CSN

El pasado día 23 de marzo tuvo lugar en la sede del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)  el acto de la toma de posesión de Manuel Rodríguez Martí, como nuevo secretario general del CSN, según el Real Decreto 280/2017 publicado en el BOE con fecha 17 de marzo de 2017.

23/03/2017

Manuel Rodriguez asume el cargo después de haber pilotado el expediente para la reapertura de Garoña de forma “distinta” a lo habitual (leer) cuando era subdirector de Instalaciones Nucleares del CSN.

Las quejas de los técnicos y el secretismo en el expediente de Garoña han sido sonadas.

Era un expediente que necesitaba confidencialidad y tuvo un sistema de gestión documental especifico”, ha defendido el nuevo secretario general del CSN, quien fue el encargado de dirigir la tramitación del dictamen sobre Garoña.

La toma de posesión se celebró en el salón de actos del organismo regulador y contó con la presencia de los restantes miembros del Pleno, numerosos técnicos del CSN y representantes de instituciones y del sector, así como de altas autoridades del Estado.

El acto comenzó con unas palabras del presidente del Consejo de Seguridad Nuclear, Fernando Marti Scharfhausen, en las que primeramente ha querido agradecer en nombre de todo el Pleno el trabajo desempeñado por Mª Luisa Rodríguez como anterior secretaria general del organismo regulador. Después, transmitió su completa confianza en Manuel Rodríguez tanto por sus conocimientos técnicos como por su experiencia en el funcionamiento del propio CSN.

Manuel Rodríguez, tras dar las gracias por su nombramiento, aseguró que es “todo un honor y un orgullo convertirse en secretario general del CSN” donde lleva 32 años trabajando, prácticamente la totalidad de su vida profesional. En este mismo sentido quiso destacar que se trata de una gran ocasión pero al mismo tiempo de una gran responsabilidad, ya que es la primera vez que un técnico del organismo regulador ocupa este puesto.

Concluyó, el nuevo secretario general asegurando que también es consciente de todos los retos que afronta y prometió que pondrá todo su entusiasmo y su dedicación en la “exigencia de no defraudar”.

Fuente: CSN

El Cabril dejará de recibir residuos radiactivos dentro de 23 años (alrededor de 2040)

El PSOE quiere que se mantengan las ayudas después del cese de la actividad. La capacidad total estimada es de 130.000 metros cúbicos de material

El Centro de Almacenamiento de El Cabril, de Hornachuelos, cesará en su actividad de recepción de residuos radiactivos nucleares en torno al año 2040, según ha anunciado el Gobierno de la Nación, en respuesta a preguntas del diputado nacional del PSOE por Córdoba, Antonio Hurtado, quien ha demandado que, a partir de esa fecha, se siga compensando económicamente a los municipios cordobeses y sevillanos del entorno de El Cabril.

En concreto, en su respuesta escrita a Hurtado, a la que ha accedido Europa Press, el Ejecutivo ha contestado a cuestiones como «¿en qué situación se encuentra la celda 30 del Centro de Almacenamiento de El Cabril?». También quiso saber Hurtado «¿hasta cuándo se estima que el Almacenamiento de El Cabril admitirá más residuos nucleares?. También pregutó, por los gastos de explotación y los ingresos que genera la actividad.

Ante estas y otras preguntas, el Gobierno central ha respondido que «actualmente la celda 30 se encuentra en explotación, realizándose las operaciones de almacenamiento de residuos radiactivos de muy baja actividad» y, para ello, «la inversión concluyó en julio de 2016», teniendo «una capacidad estimada de almacenamiento de 50.000 metros cúbicos, y se estima que se podrá utilizar durante un periodo de 18 años», mientras que «la inversión que ha supuesto la construcción de esta celda ha sido de cinco millones de euros».

Junto a ello, el Ejecutivo ha señalado que «se estima que hasta el año 2040 El Cabril admitirá residuos nucleares, siendo la capacidad total de las celdas para residuos radiactivos de muy baja actividad de 130.000 metros cúbicos». En cuanto al valor de ésta instalación, «una vez concluida la construcción de la totalidad de las celdas, es de 26 millones de euros», añadiendo el Gobierno, en lo referido a los ingresos anuales, que «no existen ingresos asociados directamente con el almacenamiento».

Sobre los gastos de explotación de la instalación, ascendieron a 29,3, 31, 30,8, 32 y 19,6 millones de euros desde el año 2012 al 2016.

Ante estos datos, Antonio Hurtado señaló que, “una vez concluya el llenado de la celda 30, el Cabril debe concluir su actividad» y exige que dado que el peligro continúa se mantengan las ayudas a los pueblos cercanos.

Fuente:  diariocordoba.com

Fuente Obejuna y Hornachuelos exigen otro plan de desarrollo por El Cabril

Los ayuntamientos insisten en la necesidad de contar con una compensación económica por parte del Gobierno a pesar de que la recepción de residuos nucleares se paralice en 2040

Hornachuelos y Fuente Obejuna son los municipios cordobeses -además de los sevillanos de Alanís de la Sierra y Las Navas de la Concepción- que reciben una compensación económica por encontrarse ubicados en el radio de acción del centro de almacenamiento de residuos radiactivos de muy baja, baja y media actividad de El Cabril. Una situación que podría agotarse en 2040, que es la nueva fecha que el Gobierno central ha previsto para que esta instalación deje de recibir este tipo de residuos.

Sin embargo, para los dos ayuntamientos es necesario que desde el Gobierno central se siga manteniendo esa compensación y que se establezca un plan de desarrollo económico en la zona por seguir albergando los residuos. La alcaldesa de Hornachuelos, María del Pilar Hinojosa (Grupo Independiente de Hornachuelos), lo tiene claro y sostiene que una vez que en El Cabril dejen de recibirse este tipo de residuos se ponga en marcha “un plan desarrollo económico que supla esa falta de ingresos” que ahora mismo sí reciben. Hinojosa reconoce también que, hasta el momento, desde el Gobierno central nadie les ha comunicado esta previsión de que dentro de 23 años la instalación vaya a dejar de recibir los residuos nucleares y señala que “no tenemos novedades al respecto”, si bien, incide en que “es lógico pedir ese plan, ya que prestamos una serie de servicios”.

Según aparece en la web de la Empresa Nacional de Residuos (Enresa) los residuos de baja y media actividad llegan a El Cabril en “transportes especializados y se descargan en la zona de acondicionamiento o bien en alguno de los almacenes temporales”. Señala también que la mayor parte de los residuos generados en las centrales nucleares “llegan acondicionados en bidones”, mientras que los procedentes de hospitales, centros de investigación o industrias, son tratados y acondicionados en las propias instalaciones de El Cabril”.

“Aunque dejen de entrar residuos, siguen en El Cabril”. Es el argumento que utiliza la alcaldesa de Fuente Obejuna, Silvia Mellado (PSOE), quien incide en la necesidad de contar “con un plan de desarrollo” para la zona. A su juicio, se trataría de una “compensación positiva”. Hasta la fecha, continua, “no se ha realizado un plan así”. Mellado también advierte de la despoblación que sufre esta zona de la provincia y del aumento del paro, por lo que considera que la puesta en marcha de un programa de estas características “sería importante” para evitar ambas situaciones.

La respuesta de ambas alcaldesas llega después de que el Gobierno central haya fijado el año 2040 para El Cabril como fecha tope en una pregunta formulada por el diputado socialista Antonio Hurtado, que también ha señalado que una vez concluya el llenado de la celda 30, la instalación “debe concluir su actividad, aunque por ser almacenamiento, la radioactividad y la peligrosidad tardará mucho más tiempo en desaparecer”. Por ello, el diputado socialista también ha exigido al Gobierno central “la modificación del artículo siete de la orden donde se recoge el cese de las compensaciones por cierre de actividad, en tanto en cuanto el riesgo y la peligrosidad continúan”, especialmente para los cuatro municipios del área de influencia.

Esta nueva previsión supone, como mínimo, una década más de actividad de lo que la propia directora de la instalación, Eva Noguero, calculó en mayo del año pasado durante una visita de medios de comunicación al almacén. Entonces, aseguró que, con la capacidad actual, El Cabril tendría vida útil hasta los años 2027 ó 2028. Con todo ello, el Gobierno central “estima” ahora que hasta el año 2040 El Cabril admitirá residuos nucleares, con una capacidad total de las celdas para residuos radiactivos de muy baja actividad de 130.000 metros cúbicos. En cuanto al valor de esta instalación para residuos radiactivos de muy baja actividad, “una vez concluida la construcción de la totalidad de las celdas será de 26 millones”.

Fuente:  eldiadecordoba.es