Esta peli ya la has visto: Poli bueno, poli malo. La italiana ENDESA apuesta por Garoña, Iberdrola no pero si.

La polémica que rodea Garoña parece un tanto forzada. Si no es rentable como dice Iberdrola, no tendría sentido persisir en su apertura como quieren los italianos de ENDESA. ¿O sí ?

Garoña puede hacer un último servicio a sus dueños, chantajear al gobierno de los españoles.

En el Consejo de Seguridad Nuclear, el organismo que ha facilitado con sus decisiones ampliar la vida útil de las centrales más allá de 40 años, se recuerda claramente cómo en el año 2009, tanto Iberdrola como Endesa aceptaban sin demasiados problemas el fin de Garoña. Simplemente, no les salían las cuentas. Ocho años -y cien polémicas después- los intereses han cambiado.

“Garoña” sostiene el diputado de Equo-Podemos Juantxo López de Uralde “trasciende a Endesa e Iberdrola”. “Las espadas” señala “están en alto. Las empresas hacen presión para reducir impuestos y yo, lo que espero es que Garoña no vuelva a abrir. Lo contrario sería un disparate”.

Cuando dos socios no se hablan, malo. Cuando se hablan por burofax, peor.

Parece ser que Iberdrola y Endesa, socias en las centrales nucleares de Garoña (al 50%), Almaraz, Ascó II, Vandellós y Trillo, no comparten visión sobre el futuro del negocio. Iberdrola ha solicitado por burofax a su socio que desista de reabrir Garoña y que se una a la petición enviada al Ministerio de Industria para retrasar la petición de ampliar la vida útil de Almaraz.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, fue el primer ejecutivo del sector que salió de forma ostensible del cerrado coto en el que se movía la patronal eléctrica Unesa. Va a su aire, detecta bien los cambios de etapa y no le importa ir al cuerpo cuerpo cuando es necesario. Lo hizo en su momento con Florentino Pérez (ACS) que le quiso arrebatar la silla en la eléctrica y lo ha vuelto a hacer en la polémica que rodea en España al negocio nuclear.

Galán ha teñido a Iberdrola de publicidad verde para identificarla con el desarrollo de las renovables gracias a los parques eólicos, pese a emplear carbón, gas y uranio en la mayoria de su producción. El 27 de marzo, apenas unos días antes de que se celebrara la junta general de accionistas de la empresa en Bilbao, donde está la sede social de la compañía, Iberdrola envió un fax a Endesa. En el mismo solicitaba la celebración de una reunión del consejo de administración de Nuclenor (sociedad al 50% con Endesa) para “tratar la presentación del escrito de desestimiento de solicitud de renovación de la explotación de la Central Nuclear Santa María de Garoña”. En otras palabras, el certificado de defunción de la planta más pequeña y antigua de España, que el Gobierno -y las empresas- han utilizado como palanca para hacer posible la extensión de la vida útil de las centrales más allá de los 40 años.

 Iberdrola-Galán, con centrales de gas infrautilizadas, con sede en el País vasco -donde hay una fuerte oposición a reabrir Garoña- y con ganas de reverdecer aún más si cabe su marca, presiona al Gobierno. ¿Para qué? Lo dijo el propio Sánchez Galán en la junta general: Garoña, sostuvo “no es viable económicamente”, algo que se puede extender al resto de los activos nucleares. Según explicó Galán, esos activos se encuentran en una situación idéntica a Garoña; “se encuentran en pérdidas” y no son viables.

El origen de las presuntas pérdidas

El ejecutivo salmantino, que no suele dar puntada sin hilo, apuntó, por supuesto, al origen de esas pérdidas:  los impuestos y las obligaciones exigidas, que absorben el 50% de los ingresos. Galán se apuntaba así a la tesis expuesta a finales de febrero por el nuevo presidente de la Sociedad Nuclear Española (SNE), José Antonio Gago: el Gobierno tiene que bajar cargas al sector si quiere seguir contando con el 20% de la producción eléctrica que aportan las centrales y controlar la  emisión de CO2.

Con el objetivo claro -o menos impuestos o amago de abandono-, Iberdrola ha elevado la presión a su socio Endesa y al Ejecutivo. La vía: el burofax. De nuevo, la polémica se refiere a la vida útil de las centrales. Las de Almaraz (Cáceres) y Vandellós tienen que pedir ampliación para funcionar más allá de 2020. Según la normativa, la solicitud la tienen que plantear los dueños -en este caso Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa- tres años antes de que cumpla el plazo. Iberdrola quiere reinterpretar la normativa y que el Ministerio de Energía autorice retrasar la solicitud de ampliación a 2019, un año antes de que venzan los plazos. Se trata de apurar al máximo.

Endesa y su propietario italiano Enel, no está de acuerdo con las tesis de Sánchez Galán. La que fue joya pública del sector energético español, es ahora una pata clave para Enel, empresa controlada por el Estado italiano. Endesa, bien ordeñada vía dividendos, aporta a la eléctrica italiana centrales nucleares fuera del territorio y los proyectos renovables que la española desarrolló, sobre todo, en América Latina. Lo que ENEL no consigue en Italia lo quiere en España ( parlamento-italiano-prohibe-centrales-nucleares )

“No vamos a cambiar de posición” sostienen fuentes de Endesa. Por eso, la compañía va a ignorar el bombardeo de burofax. Ni habrá cambio de posición en Garoña -se precisa unanimidad de los socios para hacerlo-, ni se atenderá la petición para retrasar la toma de postura sobre Almaraz y Vandellós. “Apostamos por el funcionamiento a largo plazo de las nucleares”. En consecuencia, sostienen las fuentes consultadas en la compañía que preside Borja Prado, Endesa seguirá los procedimientos establecidos.

De donde viene Borja Prado Eulate (presidente de ENDESA)

Las prácticas incívicas de la Endesa de Borja Prado

El parlamento italiano prohíbe las centrales nucleares

Centrales italianas desmanteladas o en proceso de desmantelamiento

Aznar vende la mejor empresa española que ahora es del Gobierno italiano

Fuente:  www.bez.es

El alcalde de Zamanzas pide en Bruselas el cierre definitivo de Garoña

Ver video

Juan José Asensio ha realizado esta solicitud en el marco de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, desde donde se han comprometido a requerir información a las comisiones de Energía y Medio Ambiente, así como al Ejecutivo central, acerca de los cambios que se han acometido en la planta para poder reabrirla, según ha informado Imagina Burgos.

El alcalde del Valle de Zamanzas ha centrado su intervención, de cinco minutos, en los fallos estructurales de la central y en la necesidad de revisar el modelo energético español, con el objetivo de favorecer uno que priorice las energías “limpias y renovables” y ha pedido “que se deje de multar por usar la energía solar”, a la vez que ha solicitado que se trabaje en planes energéticos a largo plazo y no en “improvisaciones de licencias que sólo ayudas a la cuenta de beneficios de las grandes empresas energéticas”.

Asensio ha remarcado que la planta nuclear de Santa María de Garoña es una “central obsoleta”, que ya ha cumplido con su cometido, y ha recordado que la instalación lleva parada desde diciembre de 2012, así como que tenía previsto por mandato gubernamental su cierre el 6 de julio de 2013. Asimismo, ha explicado que la planta nuclear burgalesa ha notificado 136 incidentes en su último periodo y ha reiterado que “arrastra desde hace más de 30 años fallos estructurales de diseño” en la vasija del reactor.

El regidor municipal ha realizado una valoración “positiva” tras su comparecencia ante el Parlamento Europeo, ya que considera “un logro importante” que el alcalde de un pequeño pueblo de Burgos haya podido trasladar su reivindicación ante este organismo internacional.

Fuente : 20minutos.es

 

Las eléctricas despiden a un joven periodista por informar de las nucleares

“La fuente había participado en el programa que muchos años antes buscaba construir la primera bomba nuclear nacional. El objetivo fue suspendido. Citó a Máximo en una cafetería, la del Círculo de Bellas Artes. Era un informe sobre vuelos de control de la radiactividad de las centrales nucleares de la época, en los años 70, cuando todavía no había normas de seguridad adecuadas o las que había eran escasas y no apropiadas.

El responsable de los programas nucleares había ordenado usar los vuelos de detección de yacimientos de uranio y otros para ver qué pasaba en los contornos de las tres centrales nucleares operativas dentro de un plan de construcción de 25.

Una historia de la ‘prehistoria’. El caso es que los firmantes del informe aseguraban que el aparato medidor se petaba de escala superior porque la radiación que captaba era más alta que la que podía medir, exactamente al acercarse y al pasar por encima del penacho de la chimenea de la central. Máximo cambió un tecnicismo en el titular: penacho radiactivo por nube y el asunto también pasó a la portada de la edición regional cercana a la central.

Los alcaldes de las zonas próximas pidieron la dimisión del responsable de toda la seguridad nuclear por entender que se les habían ocultado datos y que si no era así querían la cabeza del periodista, según fuentes cercanas al asunto desde dentro de la Administración.

Las empresas propietarias mandaron cartas de aclaración y en sus textos citaban como publicadas fragmentos de textos que no eran los publicados exactamente.

Publícalas con una “N de la R”. Máximo se quedó con cara de desconocimiento ante la orden recibida del director, pero guardó silencio. Volvió a su mesa y preguntó a su jefe directo: ¿Qué es N de la R? Nota de la Redacción… Ándale, qué fácil era.  Aturdido y algo cansado puso una N de la R corta y directa sin mencionar que en los textos se afirmaban como publicadas cosas distintas a la exactitud de las palabras escritas en la noticia. N de la R: “La Redacción se remite a los textos publicados”. Y fin de la historia.

El caso es que semanas después, justo antes de que acabara el periodo de prueba (enero 1991) para que el contrato fijo fuera tal, el jefe de personal llamó a Máximo a su despacho. Estaba despedido.  ¿Por qué? No lo sé. Yo cumplo órdenes.

El veinteañero Máximo no esperó los quince días de rigor, se sintió insultado. Cuando atravesaba la redacción con sus cosas se cruzó con el Director ¿Por qué? Preguntó con su caja de papeles, rotuladores y agendas en la mano. “Son decisiones que a veces hay que tomar”, le respondió con mirada de cariño y paso acelerado. Y se acabó.

Se quedó unos días tirado en el sofá de casa viendo películas de acción y gatear a su primer bebé y sentir crecer al segundo de camino. Le llamó una persona de confianza.

Cita en la terraza de las Vistillas. “Pidieron tu cabeza y se la dieron”. Meses después Máximo tuvo acceso a la agenda de uno de los que pidieron su cabeza, había comido con dos personas principales del diario, antes del despido y después.  Alguien informado le aseguró que una persona cercana a uno de los protagonistas de la comida sangrienta fue ‘enchufada’ en un puesto de trabajo mediante una carta de recomendación enviada. ¿Con contrato fijo? Seguro. Una empresa de comunicación que trabajaba para el sector estuvo cerca del  asunto de la presión al medio de comunicación.

El máximo responsable de la época en el control de la seguridad de las centrales nucleares asegura hoy (2017) de forma rotunda recordando el hecho: No tengan la menor duda, las eléctricas propietarias de la central pidieron su cabeza y se la dieron. Manu Militari.” (sólo habia 2 relacionadas con centrales nucleares)

CAPÍTULO APARTE DEL LIBRO ‘MÁXIMO PERIODISMO: ASÍ SE CONSIGUEN 20 NOTICIAS EXCLUSIVAS DE PORTADA Y GANA EL PREMIO NACIONAL”

¿Había algo que ocultar en aquel informe? ¿no es tan buena e inocua la energía nuclear?

¿No será quizá que los habitantes del Norte de Burgos eran prescinibles para la obtención de beneficios económicos de 2 empresas eléctricas?

 

Fuente:  noticias24horas.com

Mas info:  Zorita y Garoña violaron todos los límites de emisiones radioactivas en su primeros años de funcionamiento.