Manuel Rodríguez Martí nuevo Secretario General del CSN

El pasado día 23 de marzo tuvo lugar en la sede del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)  el acto de la toma de posesión de Manuel Rodríguez Martí, como nuevo secretario general del CSN, según el Real Decreto 280/2017 publicado en el BOE con fecha 17 de marzo de 2017.

23/03/2017

Manuel Rodriguez asume el cargo después de haber pilotado el expediente para la reapertura de Garoña de forma “distinta” a lo habitual (leer) cuando era subdirector de Instalaciones Nucleares del CSN.

Las quejas de los técnicos y el secretismo en el expediente de Garoña han sido sonadas.

Era un expediente que necesitaba confidencialidad y tuvo un sistema de gestión documental especifico”, ha defendido el nuevo secretario general del CSN, quien fue el encargado de dirigir la tramitación del dictamen sobre Garoña.

La toma de posesión se celebró en el salón de actos del organismo regulador y contó con la presencia de los restantes miembros del Pleno, numerosos técnicos del CSN y representantes de instituciones y del sector, así como de altas autoridades del Estado.

El acto comenzó con unas palabras del presidente del Consejo de Seguridad Nuclear, Fernando Marti Scharfhausen, en las que primeramente ha querido agradecer en nombre de todo el Pleno el trabajo desempeñado por Mª Luisa Rodríguez como anterior secretaria general del organismo regulador. Después, transmitió su completa confianza en Manuel Rodríguez tanto por sus conocimientos técnicos como por su experiencia en el funcionamiento del propio CSN.

Manuel Rodríguez, tras dar las gracias por su nombramiento, aseguró que es “todo un honor y un orgullo convertirse en secretario general del CSN” donde lleva 32 años trabajando, prácticamente la totalidad de su vida profesional. En este mismo sentido quiso destacar que se trata de una gran ocasión pero al mismo tiempo de una gran responsabilidad, ya que es la primera vez que un técnico del organismo regulador ocupa este puesto.

Concluyó, el nuevo secretario general asegurando que también es consciente de todos los retos que afronta y prometió que pondrá todo su entusiasmo y su dedicación en la “exigencia de no defraudar”.

Fuente: CSN

El Cabril dejará de recibir residuos radiactivos dentro de 23 años (alrededor de 2040)

El PSOE quiere que se mantengan las ayudas después del cese de la actividad. La capacidad total estimada es de 130.000 metros cúbicos de material

El Centro de Almacenamiento de El Cabril, de Hornachuelos, cesará en su actividad de recepción de residuos radiactivos nucleares en torno al año 2040, según ha anunciado el Gobierno de la Nación, en respuesta a preguntas del diputado nacional del PSOE por Córdoba, Antonio Hurtado, quien ha demandado que, a partir de esa fecha, se siga compensando económicamente a los municipios cordobeses y sevillanos del entorno de El Cabril.

En concreto, en su respuesta escrita a Hurtado, a la que ha accedido Europa Press, el Ejecutivo ha contestado a cuestiones como «¿en qué situación se encuentra la celda 30 del Centro de Almacenamiento de El Cabril?». También quiso saber Hurtado «¿hasta cuándo se estima que el Almacenamiento de El Cabril admitirá más residuos nucleares?. También pregutó, por los gastos de explotación y los ingresos que genera la actividad.

Ante estas y otras preguntas, el Gobierno central ha respondido que «actualmente la celda 30 se encuentra en explotación, realizándose las operaciones de almacenamiento de residuos radiactivos de muy baja actividad» y, para ello, «la inversión concluyó en julio de 2016», teniendo «una capacidad estimada de almacenamiento de 50.000 metros cúbicos, y se estima que se podrá utilizar durante un periodo de 18 años», mientras que «la inversión que ha supuesto la construcción de esta celda ha sido de cinco millones de euros».

Junto a ello, el Ejecutivo ha señalado que «se estima que hasta el año 2040 El Cabril admitirá residuos nucleares, siendo la capacidad total de las celdas para residuos radiactivos de muy baja actividad de 130.000 metros cúbicos». En cuanto al valor de ésta instalación, «una vez concluida la construcción de la totalidad de las celdas, es de 26 millones de euros», añadiendo el Gobierno, en lo referido a los ingresos anuales, que «no existen ingresos asociados directamente con el almacenamiento».

Sobre los gastos de explotación de la instalación, ascendieron a 29,3, 31, 30,8, 32 y 19,6 millones de euros desde el año 2012 al 2016.

Ante estos datos, Antonio Hurtado señaló que, “una vez concluya el llenado de la celda 30, el Cabril debe concluir su actividad» y exige que dado que el peligro continúa se mantengan las ayudas a los pueblos cercanos.

Fuente:  diariocordoba.com

Fuente Obejuna y Hornachuelos exigen otro plan de desarrollo por El Cabril

Los ayuntamientos insisten en la necesidad de contar con una compensación económica por parte del Gobierno a pesar de que la recepción de residuos nucleares se paralice en 2040

Hornachuelos y Fuente Obejuna son los municipios cordobeses -además de los sevillanos de Alanís de la Sierra y Las Navas de la Concepción- que reciben una compensación económica por encontrarse ubicados en el radio de acción del centro de almacenamiento de residuos radiactivos de muy baja, baja y media actividad de El Cabril. Una situación que podría agotarse en 2040, que es la nueva fecha que el Gobierno central ha previsto para que esta instalación deje de recibir este tipo de residuos.

Sin embargo, para los dos ayuntamientos es necesario que desde el Gobierno central se siga manteniendo esa compensación y que se establezca un plan de desarrollo económico en la zona por seguir albergando los residuos. La alcaldesa de Hornachuelos, María del Pilar Hinojosa (Grupo Independiente de Hornachuelos), lo tiene claro y sostiene que una vez que en El Cabril dejen de recibirse este tipo de residuos se ponga en marcha “un plan desarrollo económico que supla esa falta de ingresos” que ahora mismo sí reciben. Hinojosa reconoce también que, hasta el momento, desde el Gobierno central nadie les ha comunicado esta previsión de que dentro de 23 años la instalación vaya a dejar de recibir los residuos nucleares y señala que “no tenemos novedades al respecto”, si bien, incide en que “es lógico pedir ese plan, ya que prestamos una serie de servicios”.

Según aparece en la web de la Empresa Nacional de Residuos (Enresa) los residuos de baja y media actividad llegan a El Cabril en “transportes especializados y se descargan en la zona de acondicionamiento o bien en alguno de los almacenes temporales”. Señala también que la mayor parte de los residuos generados en las centrales nucleares “llegan acondicionados en bidones”, mientras que los procedentes de hospitales, centros de investigación o industrias, son tratados y acondicionados en las propias instalaciones de El Cabril”.

“Aunque dejen de entrar residuos, siguen en El Cabril”. Es el argumento que utiliza la alcaldesa de Fuente Obejuna, Silvia Mellado (PSOE), quien incide en la necesidad de contar “con un plan de desarrollo” para la zona. A su juicio, se trataría de una “compensación positiva”. Hasta la fecha, continua, “no se ha realizado un plan así”. Mellado también advierte de la despoblación que sufre esta zona de la provincia y del aumento del paro, por lo que considera que la puesta en marcha de un programa de estas características “sería importante” para evitar ambas situaciones.

La respuesta de ambas alcaldesas llega después de que el Gobierno central haya fijado el año 2040 para El Cabril como fecha tope en una pregunta formulada por el diputado socialista Antonio Hurtado, que también ha señalado que una vez concluya el llenado de la celda 30, la instalación “debe concluir su actividad, aunque por ser almacenamiento, la radioactividad y la peligrosidad tardará mucho más tiempo en desaparecer”. Por ello, el diputado socialista también ha exigido al Gobierno central “la modificación del artículo siete de la orden donde se recoge el cese de las compensaciones por cierre de actividad, en tanto en cuanto el riesgo y la peligrosidad continúan”, especialmente para los cuatro municipios del área de influencia.

Esta nueva previsión supone, como mínimo, una década más de actividad de lo que la propia directora de la instalación, Eva Noguero, calculó en mayo del año pasado durante una visita de medios de comunicación al almacén. Entonces, aseguró que, con la capacidad actual, El Cabril tendría vida útil hasta los años 2027 ó 2028. Con todo ello, el Gobierno central “estima” ahora que hasta el año 2040 El Cabril admitirá residuos nucleares, con una capacidad total de las celdas para residuos radiactivos de muy baja actividad de 130.000 metros cúbicos. En cuanto al valor de esta instalación para residuos radiactivos de muy baja actividad, “una vez concluida la construcción de la totalidad de las celdas será de 26 millones”.

Fuente:  eldiadecordoba.es

Garoña: De central a cementerio nuclear

El Gobierno central consigna una partida en los presupuestos para la reconversión de la planta burgalesa en almacén de residuos radiactivos

Al mismo tiempo que Iberdrola y Endesa, propietarias de Garoña, tratan de resolver su división de opiniones sobre el futuro de la central, con la primera posicionada abiertamente en contra de la reapertura y la segunda agazapada a la espera de que se pronuncie el ejecutivo de Rajoy -aún tiene de plazo hasta otoño, como el propio presidente recordó en febrero-, la planta burgalesa mantiene abierto un segundo frente, de menor calado que su reactivación pero no por eso menos preocupante, en forma de almacén temporal de residuos nucleares.

Un proyecto, ligado irremediablemente al futuro de Garoña se produzca o no la reapertura, para el que los Presupuestos Generales del Estado de 2017 han consignado una partida de 3,4 millones de euros que serán sufragados por Enresa, la empresa nacional de residuos radiactivos. Y es que, abra o no sus puertas de nuevo, los residuos de Garoña tendrán que ir a parar a algún sitio, especialmente ante el eterno retraso en la construcción del Almacén Temporal Centralizado (ATC), para el que el Ministerio de Energía ni siquiera ha concedido aún la autorización administrativa para su emplazamiento, previsto inicialmente en Cuenca.

Cuestionado sobre la puesta en marcha del almacén temporal de Garoña, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) se limitó a responder que, por el momento, el espacio “se autorizó con condiciones el 17 de diciembre de 2014” con “una propuesta de dictamen técnico” que recogía “nueve condiciones a la autorización de ejecución y montaje”, además de requerimientos relacionados con la vigilancia radiológica ambiental o la protección contra incendios, entre otros. Sobre la fecha de su puesta en marcha en caso de que Garoña no reabra sus puertas, el CSN instó a contactar con Nuclenor, que cuestionada al respecto no quiso realizar valoraciones.

Tras conocer esta semana la inclusión de esos 3,4 millones de euros en los Presupuestos generales para fortalecer la puesta en marcha del cementerio nuclear, el grupo ecologista Eguzki apuntaba que la noticia “evidencia un futuro acordado, escenificado y negro para Garoña”. “Se levanta el telón y el teatro ya tiene el siguiente acto anunciado. Si no se reabre la planta, las obras acometidas de las que tanto presume Nuclenor pueden ser para el almacenamiento de los residuos de otras plantas nucleares cuya vida se prolonga sine die”, denuncian.

“Engañando con discursos de rentabilidad y palabras bonitas se plantea una medida impopular y que mantiene el sistema energético, el negocio de Nuclenor y otros, anteponiendo los intereses del lobby nuclear a cualquier otro principio de seguridad, voluntad popular o modelo energético sostenible alternativo”, lamentan desde Eguzki, además de exigir a las formaciones políticas “un compromiso claro a favor del cierre definitivo y el desmantelamiento de Garoña, sin cementerio o almacén nuclear que los sustituya”.

Acuíferos

El Almacén Temporal Individualizado (ATI) de Garoña fue adjudicado a la ingeniería Idom con un presupuesto inicial de 10,7 millones de euros. Un coste en el que sólo se incluían los primeros cinco contenedores encargados de albergar el material radiactivo, aunque el proyecto recoge la construcción de hasta dieciséis contenedores de almacenamiento -la capacidad máxima podría ampliarse a 32- levantados sobre dos losas sísmicas de hormigón.

El silo de desechos nucleares de la planta burgalesa, ubicada a cuarenta kilómetros de Gasteiz, se levantaría por cierto en un punto en el que bajo tierra sus aguas están conectadas de forma directa con el acuífero subterráneo de Subija en la Llanada Alavesa , como la Diputación Foral de Araba denunció en junio del pasado año, cuando el Ayuntamiento burgalés del Valle de Tobalina concedió la licencia de obras para su construcción. Antes, en octubre de 2015, el Ministerio de Medio Ambiente concedía al proyecto la necesaria declaración de impacto ambiental favorable.

Sobre el papel, el almacén temporal de Garoña debería albergar los residuos en seco durante un máximo de diez años, en lugar de en la piscina como hasta ahora -donde se guardan 2.505 elementos combustibles- pero el límite de tiempo lo fijará en última instancia la puesta en marcha -si llega- del citado almacén temporal centralizado de Villar de Cañas, en Cuenca. Con cerca de una hectárea de ocupación, de la que 7.207 metros cuadrados estarán pavimentados e impermeabilizados, las dos losas tendrán sesenta centímetros de espesor y 800 metros cuadrados.

En una reciente entrevista a este periódico, la exministra socialista y actual consejera del CSN, Cristina Narbona, apuntaba que “en un par de años” los residuos nucleares de Garoña que actualmente están en la piscina “podrían estar ya en su almacén temporal en condiciones de seguridad”.

Mientras tanto, los ojos continúan puestos todavía en el principal foco de atracción: la posible reapertura de la central.

Fuente:  deia.com

El pulso de Garoña y una posible fusión Endesa-Gas Natural

Manifestacion cierre central nuclear garoña . Vitoria, 18-03-2017. Fotografia Rafa Gutierrez

Apenas aporta el 0,5% de la producción de energía en España. Un volumen insignificante en términos absolutos. Sin embargo, Garoña es el epicentro de la lucha de poderes del mapa energético español. La vieja central nuclear es el gran órdago del ministro de Energía Álvaro Nadal hacia Iberdrola. Un pulso directo con Ignacio Sánchez Galán. La ausencia de ‘feeling’ es bidireccional. Y Garoña se articula como piedra rosetta en la estrategia energética del ministro. Detrás de las luchas palaciegas sobre su reapertura se esconde la recomposición del mix energético: aumento del peso de la nuclear, con apoyo del carbón, y un abaratamiento de las energías renovables. La estrategia choca de bruces con los intereses de Iberdrola, virada a las energías limpias, y de su núcleo de accionistas extranjeros, menos sensibles al intercambio de favores políticos. El debate no es Garoña sí o Garoña no. Hay muchas más aristas.

Galán no quiere Garoña. Y no lo esconde. “No es viable”, dijo abiertamente hace pocos días ante los accionistas de Iberdrola. Pero hubo más mensajes hacia Nadal. “Se hace demasiada política con la energía”, aseguró antes poner en revisión la viabilidad de todos los activos nucleares de la compañía.  Galán no explica el porqué del alto número de expolíticos en los consejos de Administración de las Eléctricas.

Iberdrola es accionista mayoritaria en las dos centrales de Almaraz y posee al 100% la de Cofrentes, que alcanzará los 40 años de operación en 2025. Tres activos vitales en la estrategia nuclear de Nadal, ávido del apoyo de Endesa, el socio de Galán en Garoña, pero también en las dos sedes de Almaraz. La eléctrica de Borja Prado posee un 36% en las dos centrales de Almaraz, que serán las próximas en llegar a los 40 años de operación comercial (en los años 2023 y 2024). También en 2024 alcanzará este hito Ascó I, propiedad íntegramente de Endesa, y algo más tarde Ascó II (85% Endesa). El futuro del plan de Nadal está en el resto, en las que empezaron a operar en plena democracia. Y la primera piedra de ese futuro está, precisamente, en la última del pasado. De nuevo, Garoña.

Galán no quiere Garoña. Y no lo esconde. “No es viable”, dijo abiertamente hace pocos días ante los accionistas de Iberdrola

Endesa no se cierra a sacrificar Garoña, a perder dinero allí, a cambio de lograr más años de funcionamiento del resto. Las condiciones impuestas por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para que Garoña vuelva a funcionar hacen prácticamente inviable la puesta en marcha del reactor. Paradójicamente, el dictamen del organismo supervisor supone, al mismo tiempo, la cara y la cruz para la instalación. La cara, porque abre la posibilidad de que el Gobierno atienda la petición de su operadora, Nuclenor (participada al 50% por Endesa e Iberdrola) para prolongar la vida útil de la planta hasta los 60 años. La cruz, porque amortizar las inversiones necesarias, un desembolso que podría superar los 300 millones, para cumplir con las condiciones del CSN y las ya realizadas en los años anteriores es prácticamente un imposible. El futuro de Garoña pasa por varias alternativas, desde la venta de la participación de Iberdrola en Nuclenor hasta, incluso, una hipotética nacionalización de la central. Nadal no se cierra a esta última opción como vía para ofertar energía barata a la industria. Uno de sus grandes anhelos desde su época en la Oficina Económica de Moncloa: lograr un crecimiento de la inversión industrial a través del abaratamiento de la energía.

El próximo día 26 de abril marcará el próximo hito en el camino de Garoña. En esta fecha, Endesa celebra su junta general de accionistas, en la que alguno de sus principales directivos podría hacer alguna mención al futuro de la central nuclear, en respuesta a las palabras Galán. No obstante, los directivos de Endesa podrían encontrarse con otro mensaje de Iberdrola y sin mucho tiempo para reaccionar. A primera hora de ese mismo día, la eléctrica vasca presenta sus resultados del primer trimestre, a través de una conferencia con analistas en la que es más que probable que alguna de las preguntas se refiera al futuro de Garoña. Si le faltaban tazas al caldo, es más que probable que Nuclenor, la sociedad que opera la central, celebre ese mismo día un consejo de administración que aborde la posibilidad de solicitar el desistimiento de operación, un asunto que los representantes de Iberdrola pondrán encima de la mesa del consejo. Esta importante reunión podría incluso venir acompañada de una junta extraordinaria de accionistas para tratar de ratificar los acuerdos, si finalmente se pacta alguno.

El futuro de Garoña pasa por varias alternativas, desde la venta de la participación de Iberdrola en Nuclenor hasta, incluso, una hipotética nacionalización de la central

En la partida de Garoña se juega también el futuro de las primas a las renovables. De nuevo, choque de trenes entre Nadal y Galán. El ministro no se opone a las renovables. La apuesta por las renovables, impuesta desde Bruselas, marcha por buen camino. Las previsiones de la Comisión Europea apuntan que en España se producirá un 20,9% de energía con fuentes renovables en 2020, casi un punto por encima de lo exigido. Pero sí es cierto que una de las líneas rojas del ministro es la rebaja sustancial de las primas a las renovables. En 2019, pasado mañana, expira el plazo de las subvenciones a un primer paquete de inversiones en energías renovables. Inversiones efectuadas durante los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero a cambio de unas abultadas primas. En la mano de Nadal está alargar el plazo y el nivel de esas primas, que nunca llegarán a los niveles de las firmadas por el Gobierno socialista. ¿Y quién se juega más en esta decisión de Nadal? Iberdrola, que realizó una importante inversión en parques eólicos.

Predominio nuclear, primas a las renovables… y el futuro equilibrio de poderes en el sector energético. Es la tercera arista del pulso de Garoña. El devenir del duelo entre Nadal y Galán puede determinar la necesidad de un importante contrapunto a Iberdrola. Además, si hay un político que defienda la importancia estratégica de la energía en la política económica de un país ése es Álvaro Nadal. En el sector no se descarta que el desenlace de la crisis de Garoña provoque una posible alianza entre Endesa y Gas Natural. La operación cuadra con la estrategia del fondo GIP, nuevo accionista de Gas Natural, un socio con vocación de permanencia. Incluso, es de su agrado. Los italianos de Enel, dueños de Endesa, no descartan estudiar ofertas si el precio es satisfactorio. Otro ingrediente. Isidro Fainé ganaría peso en el sector, sin duda Gas Natural se convertiría en el campeón nacional de la energía en toda regla, y, de paso, se limarían las asperezas por la falta de apoyo de Nadal, todo lo contrario que el ministro de Exteriores Alfonso Dastis, en la crisis colombiana de Electricaribe. Movimientos políticos aparte, los movimientos de concentración también están alentados por la propia dinámica del negocio en España. El mercado está ya maduro, existe un exceso de generación que apenas deja márgenes, por lo que las compañías se han orientado a ser meras redistribuidoras y comercializadoras de energía. Todo depende de Garoña. La mecha del futuro mapa energético.

Fuente: vozpopuli.com

El alcalde de Zamanzas defenderá en Bruselas el cierre de Garoña

En su intervención ante la Comisión de Peticiones el 25 de abril, expondrá que «accionar el botón de puesta en marcha supondría retroceder 46 años» y pide un plan de reindustrialización.

Estará acompañado por Fernando Ruíz, concejal de Vivir en Tobalina y Marco Antonio Manjón de Imagina Burgos.

El alcalde de Valle de Zamanzas, Juan José Asensio, defenderá su petición de cierre definitivo y desmantelamiento de la Central Nuclear de Santa María de Garoña ante la Comisión de Peticiones de la Unión Europea. Será el próximo 25 de abril, con motivo de la reunión ordinaria del ente, en la que los miembros debatirán la propuesta y tomarán una decisión al respecto. Y se ha invitado al peticionario a asistir al momento, e incluso a intervenir, y Asensio está decidido a viajar a Bruselas, aunque aún está cerrando los flecos del viaje y su financiación.

La Comisión de Peticiones aceptó a finales de 2016 la petición registrada por Asensio, al considerar que cumplía requisitos para ser examinada. Al admitirse a trámite se pedía también a los miembros de la Comisión que realizasen una investigación preliminar del caso para, a su vez, emitir una respuesta. Ahora, se acaba de comunicar al alcalde de Valle de Zamanzas que su petición ha sido incluida en el orden del día de la próxima reunión, y se le invita a acudir para defenderla personalmente, e incluso a aportar más documentación si así lo considera necesario.

En octubre recibió la confirmación de que su petición había sido aceptada. El apoyo del eurodiputado Florent Marcellesi ante la Comisión de Energía (Equo-Los Verdes) resultó fundamental para dar salida a su proposición y tener voz. Ahora, Asensio se prepara para sintetizar en cinco minutos todas sus razones para reclamar el desmantelamiento definitivo de la planta. A grandes rasgos, su mensaje deja entrever que «accionar el botón de puesta en marcha supondría retroceder 46 años».

Aunque acudirá el 25 de abril en calidad de invitado y sabe que sus palabras no son vinculantes, el regidor espera que los parlamentarios tengan constancia de que la central se cerró en su día «por cuestiones de seguridad». Por ello, en su discurso expone que Garoña desde 2012 «ha notificado 136 incidentes y arrastra desde hace más de 30 años fallos estructurales de diseño en la vasija del reactor que hacen peligrar la seguridad de cerca de 3.000.000 de personas».

Al margen de ese «riesgo muy elevado», Asensio asegura que los cuatro años de parón «no han sido impedimento» para garantizar el abastecimiento de la red eléctrica nacional. Así pues, reclamará un «plan urgente» de revitalización que «genere seguridad y un mundo rural que deje de perder población y oportunidades». En este sentido, pide la implicación de Europa a la hora de aportar fondos que ayuden a poner en marcha la reindustrialización del entorno, ya que «no llegaron» cuando se decretó su cierre en 2013.

Asensio no entra en el tira y afloja que mantienen en estos momentos el Ejecutivo central e Iberdrola sobre el futuro de la planta, pero sostiene que el aluvión informativo en torno a Garoña arroja «dudas» sobre la decisión final. Visto lo visto, mantiene sus reservas a la hora de hacer pronósticos.

En principio, Asensio no estará solo. Está previsto que le acompañen el portavoz provincial de Imagina Burgos, Marco Antonio Manjón y  Fernando Ruíz, concejal de Vivir en Tobalina en el Valle de Tobalina.

El alcalde de Zamanzas agradece el apoyo de la candidatura ciudadana a esta reivindicación al trasladar una moción similar a la que él presentó en la Diputación. En su opinión, el futuro de Garoña debe circunscribirse primeramente a Burgos, por eso no alcanza a comprender las negociaciones entre el PNV -aunque reme en la misma dirección- con el PP como si de una moneda de cambio se tratase.

Fuentes:

burgosconecta.es

elcorreodeburgos.com

Berkeley se lava la cara en Vitigudino mientras arrasa Retortillo

El Consistorio de Vitigudino  cederá los terrenos para la plantación, en un principio, de 50 hectáreas con 5.000 encinas, ampliable a 100 hectáreas, mientras Berkeley arrasa las encinas centenarias para la mina de uranio en Salamanca.

La Junta de Castilla y León hace dejación total. Los guardas forestales no controlan el estrago causado por Berkeley pero multan a los vecinos si cortan una rama más gruesa de lo debido.

El Ayuntamiento de Vitigudino y la empresa minera Berkeley han alcanzado un acuerdo de colaboración que se resume en la reforestación de 50 hectáreas de la dehesa vitigudinense con la plantación de 5.000 encinas, un acuerdo ampliable en un principio a 50 hectáreas más y que supondrá la plantación de 10.000 encinas.

Por la cesión de estas 50 hectáreas por un periodo de tres años, el Ayuntamiento recibirá a cambio 40.000 euros por la plantación y 15.000 euros más en concepto de alquiler por tres años en los que la empresa minera deberá realizar las labores de mantenimiento de la plantación. Del pago de estas cantidades, el segundo se materiaizaba este lunes tras la firma del convenio de colaboración, mientras que los 40.000 euros se harán efectivos en el momento que se inicien las actuaciones de reforestación.

Estos 55.000 euros se materializarán en la mejora de infraestructuras para el municipio, en primer lugar de la dehesa, con reparación de la valla perimetral y otras necesidades que se estimen en la dehesa. También la empresa minera construirá un campo de fútbol para entrenamientos y los vestuarios bajo el graderío del nuevo campo de fútbol.

Según explicó el alcalde de la localidad, Germán Vicente, “el dinero no pasará por el Ayuntamiento, la empresa se encargará de licitar, adjudicar y ejecutar las obras mediante empresas externas, así como de plantar las encinas, el Ayuntamiento no tendrá que hacer nada, tan solo ceder el uso del terreno por tres años, pero podrá seguirse aprovechando igual por el ganado”.

La plantación de encinas “no supondrá impedimento alguno para continuar con el uso tradicional del terreno”, habitualmente como pasto para el ganado, añadía el regidor. “Las plantas estarán protegidas para que el ganado pueda continuar pastando, y además se procederá a acondicionar zonas de pradera, por lo que la ocupación real de zonas de pasto será cuestión de meses”.

Para el alcalde esta propuesta “es un tren que no debíamos dejar pasar porque supondrá un aumento considerable del valor de la dehesa y sin que requerimientos especiales”, es más el alcalde deseaba que la experiencia de la plantación de 5.000 encinas en estas primeras 50 hectáreas resulte positiva para ampliar el acuerdo a las 100 hectáreas y si es posible a un mayor número. El valor de la dehesa de Vitigudino se multiplicará por cuatro, porque además del aprovechamiento de la bellota, muy importante, el ganado tendrá también cobijo y dejará de ser el actual erial sin apenas árboles. La revalorización de la dehesa de Vitigudino será un hecho sin precedentes”.

Sobre el proyecto minero de Berkeley en Retortillo, Germán Vicente quería mantenerse al margen, “nosotros ni entramos ni salimos en ese tema, lo que hacemos es aprovechar la oportunidad que se nos ofrece y que si no la cogemos nosotros lo hará otro Ayuntamiento. Creo que no nos condiciona a nada y no tenemos nada que perder, Berkeley no nos ha puesto ninguna condición, únicamente se trata de facilitarles el suelo durante tres años para plantar y mantener en ese tiempo la plantación”.

El coste de la plantación por hectárea será de 3.500 euros y será una empresa externa, contratada por Berkeley, la que se encargue de los trabajos. A la espera de que Berkeley logre las autorizaciones necesarias, el inicio de la plantación podría darse en el próximo otoño. La zona elegida para la plantación es la situada en la margen izquierda de la carretera dirección a Yecla de Yeltes.

Arrancan encinas centenarias para abrir una mina de uranio en Salamanca

La gigantesca mina de uranio que la multinacional australiana Berkeley Energía pretende explotar en Retortillo (Salamanca), diseñada como la más grande de Europa, muere matando antes incluso de haber nacido.

A pesar de carecer de todos los permisos necesarios para continuar un proyecto con tan poco futuro como es el de la energía nuclear, ha comenzado a destruir la zona en la que tiene previsto ubicar la mina a cielo abierto. Un encinar adehesado de extraordinario valor ambiental donde se están arrancando de cuajo decenas de encinas centenarias localizadas en un espacio protegido declarado por Europa Red Natura 2000, las “Riberas de los Ríos Huebras, Yeltes, Uces y afluentes”.

La plataforma Stop Uranio, ONG como el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y partidos como IU o Equo han calificado este arranque de atentado medioambiental. Son las primeras encinas que caen. WWF calcula que serán taladas más de 30.000 árboles, cifra que la empresa rebaja a 8.996, prometiendo la futura plantación de 30.000 encinas jóvenes como parte de su plan de restauración ambiental.

La Fiscalía investiga la mina de uranio de Salamanca por delito medioambiental

La Fiscalía de Salamanca ha admitido a trámite la denuncia presentada por la plataforma Stop Uranio ante el comienzo de las obras de la mina sin tener todos los permisos.

Ha incoado diligencias por la excavación de una balsa de 25.000 m2 junto a suelo protegido bajo el paraguas de obras de exploración que no necesitan permiso

La Guardia Civil y el servicio regional de Medio Ambiente consideran que se han hecho labores “extractivas” que necesitan una autorización previa

La Fiscalía de Medio Ambiente también abre diligencias por la tala de cientos de encinas en un hábitat protegido de la Red Natura 2000

 

Fuente:  blogs.20minutos.es/cronicaverde/2017/03/24/arrancan-encinas-centenarias-para-abrir-una-mina-de-uranio-en-salamanca/

salamancartvaldia.es/not/146192/ayuntamiento-vitigudino-berkeley-alcanzan-acuerdo-para-dehesa/

eldiario.es/sociedad/Fiscalia-investiga-Salamanca-delito-medioambiental_0_622588584.html