El Congreso pide por unanimidad la paralización de la mina de uranio en Salamanca

La Comisión de Energía ha aprobado un informe sobre las actividades del Consejo de Seguridad Nuclear que incluye varias resoluciones relativas a la mina de cielo abierto de Retortillo

El informe de la Ponencia encargada de las relaciones con el Consejo de Seguridad Nuclear, que contempla la petición de paralización del proyecto de la mina de uranio en Salamanca, ha sido aprobado por unanimidad en la Comisión de Energía. Las enmiendas relativas a la mina de uranio fueron planteadas por el grupo Unidos Podemos (Izquierda Unida, Equo y Podemos)-En Comú Podem-En Marea.

En ese documento se señala:

“El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a paralizar el proyecto de construir una mina de uranio en Retortillo (Salamanca).

El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a facilitar toda la información del proyecto al Gobierno Portugués como parte interesada, ante la afectación que le sobrevendría la puesta en marcha de la mina.

El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a garantizar el mantenimiento de los indicadores ambientales y sanitarios de la zona.

El Congreso de los Diputados insta al Consejo de Seguridad Nuclear a enviar a esta Cámara, antes de julio de 2018, un informe detallado del estado actual de evaluación de la solicitud de la autorización de construcción de una mina”.

En este sentido el coportavoz de Equo y miembro de la Ponencia nuclear ha afirmado que “Hoy el Congreso ha pedido la paralización del proyecto de la mina de uranio en Retortillo (Salamanca). Esto es una muestra decisiva del rechazo político que genera esta instalación. Por eso esperamos que esa decisión sea tenida en cuenta y finalmente se paralice este proyecto tan destructivo”.

“Es una buena noticia para toda la región. Los proyectos extractivos que atentan contra nuestro territorio no traerán porvenir, sino graves consecuencias para los negocios de la zona, el turismo, la salud de las personas y el medioambiente. Esperamos que el cierre definitivo se produzca cuanto antes” ha declarado la coportavoz de Equo en Castilla y León, Mª José Bueno.

Stop Uranio, por su parte, recuerda que “faltan todavía tres permisos fundamentales para poder iniciar la producción de óxido de uranio en Retortillo: la Licencia Urbanística (competencia municipal) y las autorizaciones de construcción de la Planta de concentrados de uranio y de puesta en marcha de la misma que debe conceder el nuevo Ministerio de Transición Ecológica”.

José Sarrión, de Izquierda Unida, ha felixcitado a los vecinos de la comarca afectada “por este gran avance” y lamenta que el PSOE haya rechazado otra resolución que pedía prohibir la extracción de uranio en España, pues “no es razonable oponerse a una mina de uranio y al mismo tiempo rechazar blindar al país frente a futuros proyectos”.

Fuente:  salamanca24horas.com

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Berkeley anuncia su próxima salida a Bolsa, con su permiso en el aire

La empresa constructora de la mina de Retortillo ha celebrado un evento informativo este miércoles en el Colegio Arzobispo de Fonseca

Con el objetivo de dar un mayor acceso tanto a inversores españoles como europeos interesados por el proyecto minero de Berkeley, la empresa ha anunciado este miércoles en un acto en el Colegio Arzobispo de Fonseca su próxima salida a Bolsa en el Mercado Continuo de España. Ocurre justo después de la salida a Bolsa en el Mercado Principal de Londres.

En el evento han estado presentes el CEO de la empresa, Paul Atherley, así como el vicepresidente ejecutivo de la compañía, Francisco Bellón. Este último ha destacado que la salida a Bolsa, que se producirá en los próximos días, “no tiene un interés en cuanto a la financiación del proyecto, pero sí es una oportunidad para que los inversores interesados en invertir en zona euro en vez de en zona dólar o libra, puedan hacerlo”.

El vicepresidente explicaba la situación actual de la empresa, por lo que están a la espera de la licencia urbanística y del informe de autorización de construcción del Consejo de Seguridad Nuclear, “a sabiendas de que el Consejo ya informó positivamente tanto para la declaración de impacto medioambiental, de la concesión de explotación minera como dela autorización previa de la instalación radioactiva”.

Asimismo, Bellón se ha referido a la noticia publicada este miércoles sobre la petición por parte del Congreso para paralizar la mina. “La realidad es que la Comisión de Energía del Congreso ha solicitado tres cosas: que se exija al Gobierno que se cumpla con todos los estándares tanto medioambientales como de seguridad, cosa que estamos haciendo desde el primer día; que se informe al Gobierno de Portugal de todo aquello que tenga que ser informado y que el Consejo de Seguridad Nuclear informe antes del mes de julio del estado de tramitación del proyecto”.

Añadía que “si alguien quiere traducir eso como que se está paralizando el proyecto, es una traducción un poco distinta a la realidad”. Aseguraba que el proyecto minero “sigue adelante” y que esta noticia no afectará a la salida a Bolsa: “El mercado bursátil es suficientemente inteligente como para saber reconocer qué es un mero titular y cuál es la realidad. Esperamos que no tenga ninguna relevancia”.

Fuente: salamanca24horas.com

¿Quien es esta banda?

Ricardo González Manero la vuelve a liar

Stop Uranio vuelve a gritar ‘No a la Mina’ en un acto convocado por Berkeley en Salamanca

Decenas de personas se manifestaron a las puertas del Colegio Arzobispo Fonseca para protestar por el proyecto de la mina de uranio en Salamanca.

Stop Uranio se ha concentrado este 13 de junio a las puertas del Colegio Arzobispo Fonseca de Salamanca para “informar a las personas que acudieron a la celebración de Berkeley Minera que no hay nada por lo que felicitarse, ni por el futuro de la comarca del Campo Charo si finalmente se construyen las instalaciones previstas, ni por el porvenir de las inversiones que pueda captar la multinacional australiana ante la creciente oposición de España y Portugal a un proyecto tan controvertido”.

Así lo señalaron en este acto, en el que lanzaron gritos y consignas en contra de la empresa y de la construcción de la mina. No en vano, Berkeley celebró un “vino” por “su salida a la Bolsa principal de Londres, y próximamente a la española, cuando el Congreso de Diputados pide la paralización del proyecto de Retortillo”.

Respecto a esto último, Stop Uranio ha puesto de relieve que “la Comisión de Energía del Congreso ha aprobado por unanimidad” un documento en el que “el Congreso de los Diputados insta al Gobierno a paralizar el proyecto de construir una mina de uranio en Retortillo”.

Fuente:  tribunasalamanca.com

 

Despoblación es el segundo nombre del almacén nuclear de Córdoba

Almacen de El Cabril (Córdoba)

El almacén de El Cambril alberga materiales radioactivos con una vida de más de trescientos años. La falta de transparencia sobre el transporte sin medidas de seguridad por vía terrestre y los residuos de centrales nucleares como Garoña ha llevado al grupo de IU Andalucía a pedir una visita “urgente” de la Comisión Europea a estas instalaciones.

En Hornachuelos, un municipio de menos de 5.000 habitantes de la provincia de Córdoba, se ubica el único cementerio de residuos radioactivos que existe en España. Sus instalaciones, conocidas como El Cabril, se mantienen en la comarca cordobesa del Guadiato. A tan solo cincuenta kilómetros del área de población.

La lucha de ecologistas y partidos políticos de la zona como Izquierda Unida se centra en el conocimiento de los materiales que se almacenan en él. Son de alta, media, baja y muy baja intensidad procedentes, en un amplio porcentaje, de restos de centrales nucleares españolas. La descomposición de estos compuestos tiene una duración media que supera los 300 años.

Las instalaciones de El Cabril, gestionadas desde los años ochenta por la empresa pública Enresa, prometían bienestar económico a la zona y un bajo índice de paro. Hoy esta comarca con posible irradiación ha provocado un 50% de desempleo. Pero so no es lo único. El despoblamiento es otro grave problema, que se visualiza en municipios como Peñarroya Pueblonuevo, centro neurálgico de la comarca. En medio siglo casi 20.000 habitantes han salido del censo.

Si llegan los últimos restos de centrales como Garoña se superaría con creces la capacidad del cementerio nuclear

Paco Castejón, ingeniero y portavoz de Ecologistas en Acción, narra a Público que “el 95% de los residuos que llegan al Cabril proceden de las centrales nucleares”. Un dato desconocido para los alcaldes y habitantes de la zona que creían que albergaba en su mayoría material hospitalario. Y calcula que “el volumen total de este tipo de residuos será de más de 25.000 metros cúbicos” si llegan los últimos restos de centrales como Garoña, lo que superaría con creces la capacidad del cementerio nuclear.

Castejón habla junto a otros compañeros ecologistas como Alberto Ruiz Peña, del Movimiento Ibérico Antinuclear . “Cada año se producen decenas de transportes por carretera de residuos de todas las instalaciones a El Cabril sin medidas de seguridad”. El riesgo de accidente y posible fuga es demasiado elevado para la población colindante con un “grave incumplimiento de las directivas europeas” en esta materia.

El cementerio nuclear de El Cabril, en la provincia de Córdoba.

El cementerio nuclear de El Cabril, en la provincia de Córdoba.

“El cementerio nuclear del Cabril nunca debería haberse construido porque está en el sur de la Península Ibérica”, afirma Castejón. Muy alejado de la mayoría de instalaciones nucleares y radiactivas. En estas condiciones, añade que no tiene ningún sentido “la ampliación de este almacén”.

El incumplimiento de las directivas europeas

La preocupación de los riesgos del traslado de restos radioactivos es cada vez más alarmante entre colectivos como la Plataforma Antinuclear de Córdoba. Pepa Beiras recuerda a Público que “este cementerio está es un sitio equivocado, en plena sierra de Hornachuelos, a las puertas de un parque natural, con un grave riesgo sísmico. Y encima ha generado nulo desarrollo de la zona” que no solo afecta al Guadiato. También a zonas de la Campiña Sur de Badajoz y la Sierra Norte de Sevilla.

“Este cementerio ha generado nulo desarrollo de la zona”

Alberto Ruiz Peña, miembro de Ecologistas en Acción y de IU en Extremadura reclama la fragilidad de los suelos graníticos en la comarca que “de por sí son suelos radiactivos”. De la descomposición del material de estos suelos se desprendería gases como el radón, “altamente cancerígeno para la población”. A pesar de los intentos de peticiones para la realización de estudios oncológicos por parte de la Consejería de Salud de la Junta, los ecologistas no han conseguido dar una respuesta sobre la cifras de muertes por cáncer que hay en la zona de afectación del Cabril.

Encuentro de ecologistas en Acción por el desmantelamiento de El Cabril.

Encuentro de ecologistas en Acción por el desmantelamiento de El Cabril.

La falta de transparencia sobre el tipo de material radioactivo que se ubica en el Cabril han llevado al grupo Izquierda Unida Andalucía a presentar una solicitud de respuesta ante la Comisión Europea para investigar el posible traslado de ‘basura radiactiva’ con total opacidad al cementerio nuclear de El Cabril, procedente en los últimos meses de la central nuclear de Garoña.

La falta de transparencia de El Cabril hace temer lo peor, explica Maíllo, coordinador de IU

El coordinador de IU, Antonio Maíllo ha destacado que este “silencio” hace temer lo peor. “Se antoja urgente presentar iniciativas ante la Comisión Europea porque no podemos permitir que Andalucía sea un cementerio que amplia instalaciones para asumir la basura radioactiva” del norte de España.

Maíllo considera indispensable “solicitar la visita de una misión de investigación de la Comisión Europea y Europarlamento a Hornachuelos” para que las instalaciones de El Cabril sean realmente “transparentes”. El traslado de residuos radiactivos sin medidas de seguridad por transporte terrestre supondría una grave “violación de las Directivas sobre participación pública, Habitas y Aves y gestión de residuos radioactivos”.

Una lucha por el desmantelamiento desde los años 80

Pedro Cabrera es vecino del pueblo de Peñarroya y portavoz de IU en el municipio. Como conocedor de la situación habla de un claro “despropósito” con una población envejecida por el despoblamiento. “Sabemos que nuestros jóvenes se van, que hay paro, que nadie se quiere quedar aquí y encima la Junta que cobra el impuesto del Gobierno Central por tener este tipo de instalaciones no lo revierte en la zona”.

“La Junta, que cobra el impuesto del Gobierno Central por tener este tipo de instalaciones, no lo revierte en la zona”, denuncian los vecinos

Cabrera habla de varios planes fallidos para los vecinos que se encuentran en el entorno del Cabril. “Aún nos deben millones de euros del Plan Miner de Europa de hace cinco años. La Ecotasa que cobra la Junta por albergar este tipo de instalaciones con materiales radioactivos no se invierte con fondos. Tampoco llegan a los vecinos con planes de empleo ni ayudas”. La partida presupuestaria de esta tasa asciende a los ocho millones de euros en 2016 desde el Gobierno central.

Pedro Cabrera no puede olvidar las primeras movilizaciones en torno a la actividad de la empresa Enresa en el año 1984. “Los vecinos aún luchaban y se manifestaban. Pedían ayudas públicas y un puesto fijo para dar crecimiento a una zona que había tenido minas de uranio en los años 30”. Enresa empieza su actividad como empresa pública sin dar crecimiento a la zona. “Los jóvenes se iban a Córdoba a estudiar, los más mayores son los que se han ido quedando pero sabemos que ese era el objetivo de la empresa, iniciar una actividad de alta peligrosidad en zonas despobladas” sin mediar con los vecinos.

Residuos almacenados sin autorización

Aedenat inició hace más de dos décadas una lucha legal que, tras varias sentencias en contra de Enresa y sus consiguientes recursos, consiguió una sentencia firme del Tribunal Supremo en contra de esta empresa pública. En el año 2002 se declaraba la ilegalidad del cementerio nuclear. En la actualidad las instalaciones solo han tenido el propósito de continuar en crecimiento. La sentencia no ha trascendido para cesar el almacenamiento de material que siempre se había creído con procedencia única de residuos de hospitales.

El Supremo declaró ilegal el cementerio en el año 2002

El almacenamiento en el Cabril se encuentra actualmente a un 70% de su capacidad. La industria nuclear española apuesta por duplicar la capacidad de almacenamiento para permitir el alargamiento del parque nuclear.

Ante esta situación, el Movimiento Ibérico Antinuclear recalca que la mayor opacidad en este asunto fue el traslado en 2015 de más de de 111 kilos de óxidos de uranio procedentes de la fábrica de Enusa en Juzbado (Salamanca) al Cabril. Un hecho que contraviene las normas de este cementerio nuclear que tiene limitada la recepción de estos productos a aquellos cuya vida radiactiva no supere los 300 años. “Este material sería mucho más peligroso con una vida de millones de años de radiación y que no permitirían estar dentro de estas instalaciones”, afirma Alberto Ruiz Peña.

Un transporte de residuos radioactivos condestino al cementerio nuclear de El Cabril, en la provincia de Córdoba.

Un transporte de residuos radioactivos condestino al cementerio nuclear de El Cabril, en la provincia de Córdoba.

A la espera de una respuesta por parte de la Comisión Europea, las movilizaciones de en las zonas del Cabril pretenden mover con más fuerza la conciencia de los ciudadanos. La paralización en Villar de Cañas de otro almacén nuclear no augura una vida corta para el Cabril. “Ya saben la experiencia de Hornachuelos y los vecinos de Villar de Cañas no quieren vivir cerca de estos materiales que solo traen despoblamiento”.

El Movimiento Ibérico Antinuclear ha exigido en un reciente comunicado el “cierre escalonado” de todas las centrales nucleares para no seguir aumentando el problema irresoluble de los residuos radiactivos, y buscar otro emplazamiento para evacuar los residuos para los que el Cabril no tiene autorización. “Buscamos que no haya traslados ni riesgos para una población que tampoco tiene beneficios por un riesgo de vivir en una zona con peligro de radiación”.