Suiza aprueba en referéndum la eliminación progresiva de la energía nuclear

¿No te parece raro que si buscas en Google: Suiza referendum nuclear mayo 2017, apenas 3 periodicos españoles tengan la noticia ?

Ahora ojea un periodico y observa qué empresas del IBEX 35 pagan sus anuncios. Si tienes ganas puedes ver también quienes son sus accionistas. Muchos de ellos serán comunes con las empresas Energéticas del IBEX 35.

Suiza ha aprobado el 25 de mayo en referéndum la Ley de Energía que prevé la eliminación progresiva de las centrales nucleares con un 58,2 % de los votos. La norma prohíbe la construcción de nuevas centrales y prevé el cierre paulatino de las instalaciones activas.

Hay paises donde la Democracía tiene otro nivel, no diremos que sea perfecta porque todos sabemos como se las gastan Suiza, Canadá o Reino Unido, pero al menos preguntan a sus ciudadanos sobre muchos aspectos, en lugar de llevarles a votar cada 4 años para luego tenerlos viendo fútbol el resto del tiempo.

¿Te imaginas en España preguntando a los ciudadanos y ciudadanos por algo que se ha aprobado en Las Cortes?. Pero dejemos la ciencia ficción aparte.

La votación suiza se ha celebrado para valorar la propuesta del Gobierno, denominada Estrategia Energética 2050, elaborada en 2011 tras el accidente nuclear de la central de Fukushima, en Japón. La iniciativa fue aprobada por el Parlamento en 2016, pero faltaba el referéndum, celebrado este domingo.

Las cinco centrales nucleares actualmente en funcionamiento producen 22,1 terawatios anuales –aproximadamente un tercio de las necesidades suizas– y podrán seguir funcionando mientras cumplan la normativa de seguridad. El horizonte es su cierre en un plazo de 20 o 30 años.

La energía que no produzcan las nucleares se suplirá a través de un plan de ahorro energético que prevé reducir el consumo medio por persona un 43 por ciento con respecto a las cifras de 2000. El resto se compensará con energías renovables, un cambio que se financiará con un incremento del precio de la energía para los consumidores. El kWh pasará de 1,5 céntimos a 2,3 céntimos.

La participación se ha situado en un 42,3 por ciento, 2,3 millones, mientras que el país está habitado por algo más de 8 millones de personas.

EDF no quiso ni regaladas las dos centrales nucleares de Alpiq en Suiza

Los medios de comunicación suizos informaron que el operador de reactores nucleares suizo Alpiq no había podido encontrar comprador para sus dos plantas nucleares y, por lo tanto, está esperando para donárselas al Estado suizo. El CEO de la firma era citado afirmando que la francesa EDF no estaba interesada, incluso sin costo alguno, ya que “tiene sus propios problemas relacionados con la energía nuclear en la actualidad”. (leer más)

Fuente: diariodeavisoos.com

Accionistas de los Medios Desinformativos

“La energía nuclear es la más barata” pero queremos más primas. Si lo entiendes, enhorabuena.

No contentas con que sea el erario público el que sufrague el coste de gestionar los residuos de alta intensidad durante miles de años, las empresas del Oligopolio Eléctrico Español piden primas para seguir operando las nucleares.

El sector aplaude que el Gobierno conceda más tiempo para la renovación de las licencias.

Mientras en Alemania y Suiza cierran las centrales nucleares sin dar ningún tipo de indemnización cuando se ha vencido su vida útil, en España se utilizan como chantaje al gobierno de todos y todas las españolas para lucrarse aún más, mientras generan nuevas toneladas de residuos nucleares. Los tribunales al parecer impondrán alguna indemnización sin especificar cuantía.

Las nucleares quieren aprovechar el tiempo extra que les ha concedido el Gobierno —que no obligará a dos de las centrales más importantes del país a solicitar ya la renovación de su licencia para operar más allá de los 40 años— para negociar un cambio en su sistema retributivo. Piden algo así como unas primas que garanticen la rentabilidad del negocio. Las eléctricas —propietarias de las centrales— se quejan de que las cuentas no les salen debido, según dicen, al aumento de la carga fiscal en los últimos años sobre el sector.

Ignacio Araluce, presidente del Foro Nuclear —la asociación que defiende los intereses de este sector—, aplaudió este miércoles que el Ministerio de Energía haya emprendido una reforma de urgencia para retrasar el momento en el que las centrales deben solicitar la renovación de su licencia. Si no se cambiaba la norma vigente, dos de las cinco centrales del país —Almaraz y Vandellòs— tendrían que presentar sus solicitudes de renovación ya. Almaraz este mes y Vandellòs en julio. Y sería para operar más allá de los 40 años.

Sin embargo, los grupos conservacionistas —como Ecologistas en Acción— y Equo han criticado esta medida. El partido verde acusa al Ejecutivo de tomar “decisiones que nuevamente benefician a las empresas propietarias de las centrales”.

El ministerio justifica el retraso en la presentación de las solicitudes en que esta legislatura se debe acordar en el Congreso una estrategia energética de largo recorrido que debe establecer qué tipo de tecnologias y en qué proporción utilizará España en las próximas décadas para generar electricidad. En ese plan también se tendría que decidir si las centrales nucleares deben seguir operando más allá de los 40 años o cerrar al cumplir las cuatro décadas, lo que supondría el fin de este sector la próxima década.

Araluce apostó este miércoles por seguir utilizando la energía nuclear. Argumentó que esta forma de generar electricidad no emite gases de efecto invernadero, aunque produce unos residuos radiactivos para los que no se ha encontrado una solución definitiva.

El responsable del Foro Nuclear abogó también por replantearse, además del mix energético, el “futuro” del marco retributivo de las centrales y de los impuestos y tasas.

Iberdrola —propietaria junto a Endesa de la mayoría del parque nuclear español— ha encabezado una batalla pública para que el Gobierno le reduzca los impuestos, argumentando que el negocio atómico ya no es rentable por la fiscalidad. Pero el Ministerio de Hacienda ha descartado tocar los impuestos.

Araluce defendió este miércoles esa bajada fiscal. Y también el cambio en el sistema de retribución. Según explicó, a las centrales se les debería compensar de alguna forma que son “estables”, es decir, que siempre están disponibles. Se trataría de establecer un sistema de primas o un pago por capacidad como el que reciben las centrales térmicas, de cargón y gas natural, por estar disponibles para garantizar la seguridad del sistema eléctrico.

Foro Nuclear

Alemania pide 24.000€ millones a las eléctricas por gestionar sus residuos

Fuente: elpais.com

Garoña: ejemplo de mala praxis y desinformación

Garoña tras el aval del CSN: repuestos caducados, bidones radiactivos corroídos y una denuncia anónima.

Dos días después del visto bueno del regulador nuclear a la prórroga de la planta, la inspección del organismo recibió una denuncia sobre las condiciones laborales en un almacén de residuos radioactivos.

Ese depósito custodia 2.800 bidones radiactivos que es necesario reprocesar y algunos “han perdido la integridad y el residuo se encuentra disperso por el interior del silo”, según el CSN

Tras quejas del personal por la exposición a la radiación al sacar esos contenedores, uno de ellos se rompió y desparramó parte de su contenido por el suelo de la central

Repuestos caducados desde hace tres años; un empleado de la brigada contra incendios que dice que en la zona de Protección Radiológica no se oye la megafonía; una denuncia sobre las condiciones de trabajo en un almacén que custodia bidones radiactivos corroídos; quejas del personal durante el reprocesamiento de esos bidones, uno de los cuales cae desde una altura de tres metros y desparrama parte del contenido por el suelo…

Son episodios ocurridos en la central nuclear de Santa María Garoña (Burgos) tras el visto bueno que, contra sus propias directrices previas, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) otorgó en febrero a la prórroga de la licencia de la planta, la más antigua de España y parada por decisión de sus propietarias, Endesa e Iberdrola, desde finales de 2012.

El último acta de inspección trimestral del CSN señala que en el primer trimestre no hubo “sucesos notificables” en Garoña y “en todo momento” se cumplieron sus Especificaciones Técnicas de Funcionamiento y los requisitos para su situación actual de parada. Pero recoge varias “desviaciones”, casi todas relacionadas con el Almacén Transitorio de Residuos y Bidones (ATR) de Garoña.

El último suceso conocido

El 24 de marzo a las 10.15 horas se produjo un “incidente radiológico” con un bidón con agua radiactiva, “sin tapa y al que se le coloca un cierre provisional de aluminio”, extraído de ese almacén. Como informó Europa Press, pendía de una grúa cuando cayó al suelo accidentalmente desde una altura de tres metros. Se vertieron unos tres litros de desechos, según el titular de la instalación, que “inmediatamente” cubrió con plástico la zona del derrame e instaló un recinto cerrado con plásticos para recuperar el vertido en su interior, cosa que ocurrió a las 18.30 horas de ese día. Los operarios retiraron unos 2 o 3 centímetros del asfalto afectado.

Según el CSN, de acuerdo con la normativa vigente, el suceso, comunicado con “retraso” a la sala de control, no fue “notificable” porque se produjo en una zona clasificada radiológicamente cuyos límites de dosis están establecidos y estos no se superaron. Nuclenor, la sociedad que tiene la titularidad de Garoña,  subrayó el miércoles que el incidente no tuvo “ninguna incidencia en el exterior de dicha área” y “en ningún momento ha supuesto un riesgo para las personas ni el medio ambiente”.

El incidente del bidón culminó una cadena de hechos que arranca el 10 de febrero. Dos días después del dictamen favorable del CSN, se registra una “denuncia anónima” y confidencial de personal de la planta relativa a “condiciones laborales en los trabajos del ATR”, el almacén que custodiaba el bidón siniestrado. Ese día, Nuclenor “decidió incluir los trabajos del ATR dentro de la planificación general de la planta, generándose un plan de trabajos específico, sujeto a gran variabilidad debido a la gran cantidad de imprevistos que van surgiendo”.

Fuentes de Nuclenor, que aseguran que “en ningún caso estamos hablando de combustible gastado, ni de componentes del reactor o de la piscina”, explican que el ATR “es una instalación clasificada como zona controlada, con control de accesos, lectores dosimétricos y un pórtico a la salida para impedir la salida de contaminación. Está diseñado para la manipulación de este material y para las contingencias que su manejo pueda generar. En su interior se almacenan residuos de baja y media actividad debidamente acondicionados (ropas de trabajo, equipos obsoletos, etc…) en su mayoría en el interior de bidones si la capacidad lo permite”.

Respecto a la denuncia, señalan que “en el hallazgo incluido en este sistema interno de comunicación se hacía referencia a la posibilidad de sustitución de una herramienta que se empleaba para mover los bidones, una pértiga. Como consecuencia del hallazgo, la empresa ha instalado un brazo hidráulico y ha implantado mejoras organizativas adicionales en los trabajos de procesado”.

El ATR consiste en una serie de silos o celdas cubiertas con 2.396 bidones de concentrados radiactivos y otros 414 de barros y lodos inmovilizados con microcel (una espuma de celulosa microcristalina) y yeso. Este tratamiento dejó de emplearse en 1982. Se constató, según el CSN, que su comportamiento en condiciones de humedad “era deficiente” y no cumplía “los requisitos de aceptación por parte de Enresa”, la empresa pública que gestiona los residuos radiactivos en España.

Garoña tiene pendiente extraer esos bidones para enviarlos al almacén de residuos de media y baja actividad de Enresa en El Cabril (Córdoba) desde hace, al menos, siete años, tal y como refleja un acta de marzo de 2010. Su actividad radiológica “se debe fundamentalmente a Co-60 [Cobalto 60] y CS-137” [Cesio 137], altamente radiactivos. El acta que ha publicado ahora el CSN recoge que, durante los trabajos de reacondicionamiento, se detectó que “algunos silos contienen bidones que han perdido la integridad y el residuo se encuentra disperso por el interior del silo”.

“Se estaba procesando la celda O, con unos bidones en estado de conservación muy irregular” y con el material radiactivo “contenido en una bolsa de plástico”. “En numerosos casos esta bolsa no estaba cerrada en su parte superior, de modo que el residuo entraba en contacto con la tapa metálica del bidón y la corroía totalmente”. Cada bidón tiene 220 litros de capacidad.

“El residuo, una vez en contacto con la atmósfera, aumentaba de volumen y rebosaba, afectando entonces a las paredes laterales del bidón”, señala el acta. Hay “casos en los que la tapa ha desaparecido”, como el del bidón que se cayó el 24 de marzo: el aro metálico que sujetaba el cierre provisional de aluminio que se le colocó se rompió.

Durante los trabajos en la celda O, el mal estado de los bidones impidió utilizar el método normal de extracción, con una pinza suspendida de un puente grúa. “A medida que fue avanzando la extracción en el silo y empezaron a aparecer bidones con un alto grado de deterioro fue precisa la entrada de operarios a la casamata del ATR”, un compartimento estanco para proteger al personal de la radiación.

“Quejas del personal”

Equipados con protección respiratoria y vestimenta especial, los operarios se introdujeron en la casamata “para desde sus laterales y empleando pértigas metálicas, empujar los bidones para que adoptasen una postura que los hiciese susceptibles de ser sujetados por la pinza” de la grúa. “A medida que se iban extrayendo bidones, los que se sacaban eran progresivamente en peor estado, precisando de entradas a la casamata cada vez más frecuentes y prolongadas, lo que motivó las quejas del personal”, recoge el acta, que no precisa la fecha de este episodio.

El documento dice que, según el servicio de Protección Radiológica, “no se ha producido un aumento en los rechazos en el pórtico de vigilancia de contaminación en el punto de acceso a zonas exteriores que pudiese ser achacable a los trabajos de extracción de bidones”.

La dosis más elevada, en personal encargado de movimiento de bultos y limpieza del ATR, fue de 562 microsieverts en 153,28 horas. El físico nuclear Francisco Castejón, de Ecologistas en Acción, recuerda que supone el 10% de la dosis anual que puede recibir un trabajador de una central nuclear. En su opinión, el estado de esos bidones refleja la “dejadez generalizada” de los dueños de Garoña en el mantenimiento de la central.

Otra de las “desviaciones” que recoge el acta se detectó el 22 de marzo. “Se reparó en que todos los repuestos a instalar” de las correas de un extractor “presentaban fechas de caducidad sobrepasadas”. Una de ellas caducaba en noviembre de 2013. “Los operarios no concedían importancia a dicha circunstancia”, relata el documento. Ese día, también se celebró un simulacro de incendios no programado. Un miembro de la Brigada de Primera Intervención se presentó indebidamente equipado. “En su descargo afirmó que en la zona de PR [Protección Radiológica] la megafonía no se escuchaba con claridad”, dice el inspector.

Fuentes de Nuclenor subrayan que desde la puesta en marcha del sistema de alertas por colores del CSN en 2007, el organismo “no ha clasificado ningún hallazgo derivado de estas inspecciones mayor que verde, es decir, todos ellos han tenido un impacto mínimo en la seguridad de la central y la protección radiológica”.

Este acta es la primera que se publica desde que el 8 de febrero el pleno del CSN avaló la reapertura de Garoña pese a tener pendientes desde hace años unos 200 millones de euros de inversiones. Una de sus propietarias, Iberdrola, no quiere realizarlas. Dice que los impuestos del Gobierno a la generación nuclear llevan a estas plantas a pérdidas. La decisión definitiva del Ejecutivo sobre la renovación de la licencia de Garoña llegará previsiblemente este verano. Posiblemente, en agosto.

Dos años más para decidir, o el cuento de nunca acabar.

Antes, el 8 de junio, los dueños de la central de Almaraz (encabezados por Iberdrola) debían activar el proceso de renovación de la licencia de esta planta más allá de los 40 años y en julio le tocaba a Vandellós (Endesa). Pero ya no hay prisa: el Gobierno ha cedido a la presión de las eléctricas y les dará dos años para decidir sobre la renovación, según avanzaron el viernes El Independiente y El Economista.

Fuente:  eldiario.es

Valoran como “inseguros” los almacenes de residuos nucleares

Uno de los desafíos a los que se enfrenta la industria nuclear son los residuos radiactivos para los que aún no hay una solución definitiva, aunque muchos países, entre ellos España, optan por Almacenes Temporales Centralizados (ATC), que el físico nuclear Julio Gutiérrez cree “innecesarios e inseguros”.

Gutiérrez explicó que estos emplazamientos son innecesarios debido a que se pueden construir almacenes en los terrenos de las propias centrales (ATI) evitando, de esta manera, el transporte y la manipulación posterior de estos residuos que se mantienen radiactivos cientos de miles de años.

“Soy partidario de los almacenes a pie de planta nuclear, no hace falta añadir riesgos a nuevas zonas de nuestro territorio”, señaló Gutiérrez.

Se evita el transporte pero es más costoso controlar 8 almacenes por todo el territorio que uno sólo en una ubicación concreta. Otra cosa es que sus terrenos sean inseguros como los de Villar de Cañas en Cuenca

Fuente:  eldia.es/sociedad/2017-05-16/293-Valoran-inseguros-almacenes-residuos.htm

CCOO de Burgos pide el cierre de Garoña y que se reactive el plan de reindustrialización

11/05/2017

El sindicato CCOO exige el cierre definitivo de la central nuclear de Santa María de Garoña al “suponer un peligro para el entorno” y beneficiar “solo” a las eléctricas

Insisten en la necesidad de recuperar el plan de reindustriaización de la zona

CCOO de Burgos pide que se proceda al cierre definitivo y desmantelamiento de la central nuclear de Garoña, al “haber superado con creces su período de vida útil de 40 años y suponer un peligro para el entorno y un aumento de los residuos nucleares para los que no existe tratamiento alguno”. Además, añade el sindicato en un comunicado, “esta incertidumbre está paralizando las posibilidades de reactivar el plan de dinamización económica para la zona de influencia de la central que se aprobó en 2009 pero que fue interrumpido por el Gobierno de Rajoy en 2012”.

En este sentido, desde el sindicato consideran que “las maniobras que ha realizado el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para alargar la vida de las nucleares no ayuda a establecer un calendario de cierre de los reactores nucleares como han aprobado otros países y sólo beneficia a los intereses de las eléctricas propietarias de las centrales que quieren alargar su vida útil, para seguir aumentando los beneficios por unas centrales ya totalmente amortizadas”. “Este informe favorable del CSN para reabrir la central de Garoña hasta los 60 años, hecho inédito en nuestro país, abre también la puerta al alargamiento de la vida útil del resto de centrales operativas”, destacan.

Asimismo, tal y como viene señalando el sindicato de manera reiterada, “la zona donde se ubica la central de Garoña debería haber contado con un Plan de reactivación más estable y prolongado, con participación social, que garantizase que en la zona se pusiesen en pie actividades alternativas para preservar la actividad económica y el empleo de forma sostenible. Un plan de este tipo debe mantenerse durante un período de tiempo más prolongado y adecuarse a las fases en las que se desmantela la instalación, en las que se mantiene una parte del empleo y que dura muchos años”.

Fuente: burgosconecta.es

Situación de emergencia en una central nuclear de Estados Unidos tras un accidente en un túnel que almacenaba plutonio

Trabajadores de la reserva nuclear de Hanford en Richland fueron evacuados por la inestabilidad de los túneles ferroviarios que contienen material contaminado, reportaron autoridades federales.

La alerta se ha emitido después de que se produjese el derrumbe en uno de los túneles cerca de la Planta de Extracción de Plutonio y Uranio

Dado que “los túneles contienen materiales contaminantes”, las autoridades han ordenado la evacuación de la planta, que cuenta con cerca de 200.000 metros cúbicos de residuos radiactivos

“El Departamento de Ecologia del estado de Washington reconoció hace años  que hay basura nuclear que llega al rio Columbia hoy dia desde Hanford ”.

9 de mayo de 2017

La central nuclear de Hanford, que lleva más de 20 años vacía, se creó en el marco del desarrollo de la primera bomba nuclear y posteriormente se dedicó a la generación de armas nucleares durante la Guerra Fría

La ciudad de Hanford declaró este dia “alerta de emergencia”, dispuso que los trabajadores de la reserva nuclear Hanford en Richland fueran evacuados y se les ordenó a otros que permanezcan en el interior después de que se declaró una emergencia por la inestabilidad de túneles ferroviarios que contienen material contaminado.

De acuerdo al Departamento de Energía de Estados Unidos hay preocupaciones acerca de la hundimiento en el suelo que cubre túneles ferroviarios cerca de una antigua planta de procesamiento químico.

El Departamento de Energía abrió un centro de operaciones de emergencia en el sitio justo antes de las 08:30 de este martes (tiempo local) y el Departamento de Bomberos de Hanford se presentó en la escena.

Justo después de las 10:00 horas de este martes, el Departamento de Energía dijo que había una zona cuadrada de cuatro pies sobre uno de los túneles que había “cedido” entre dos y cuatro pies descubierta originalmente durante una inspección de rutina por los trabajadores.

Los túneles están cubiertos por unos ocho pies de tierra. “El personal de respuesta se están acercando a la zona donde el suelo ha disminuido para una mayor inspección visual”, indicó el Departamento de Energía.

Esta foto de  2012 del Departamento de energia de EE.UU. muestra el tanque AY-102 filtrando contaminación de alta intensidad.

Un portavoz del Centro de Información Conjunta de Hanford expresó que el incidente se produjo en el área de 200 East PUREX del sitio y acotó que no había pruebas de una liberación radioactiva, pero que los funcionarios todavía estaban investigando.

PUREX se refiere a la Planta de Plutonio de Extracción de Uranio del sitio, una instalación masiva de más de tres campos de fútbol de longitud que se utilizó para recuperar plutonio de barras de combustible irradiadas.

El edificio, que se extiende 40 pies bajo tierra y tiene más de seis pisos de altura, ha estado vacía durante casi 20 años, pero sigue siendo altamente contaminado.

Un túnel cerca del sitio contiene varios vagones que han sido enterrados temporalmente porque fueron utilizados para transportar barras de combustible irradiadas y permanecen contaminados.

Brian Calvert, un planificador de emergencias con los servicios de emergencia del condado de Benton, dijo que tenían varios organismos encargados de hacer cumplir la ley y de bomberos de pie, si es necesario.

Hanford hizo el plutonio para  armas nucleares durate años y lleva en fase de limpieza décadas, con inversión multimillonaria de los desperdicios.

La planta de PUREX lleva vacía más de 20 años, pero sigue estando altamente contaminada tras haber albergado las operaciones de procesamiento de contenedores que habían almacenado plutonio.

El Departamento de Energía ha explicado que por el momento no se han tomado medidas respecto a los habitantes de los condados de Benton y Franklin, cercanos a las instalaciones nucleares, y en los que residen cerca de 280.000 personas.

La central nuclear de Hanford fue creada en 1943, dentro del proyecto Manhattan para el desarrollo de la primera bomba nuclear lanzada en Nagasaki (Japón) y posteriormente se dedicó a la generación de armas nucleares durante la Guerra Fría.

El portavoz de Columbia Riverkeeper Dan Serres señala que el público debería empezar a preocuparse por los niveles de filtración en los acuíferos y en el rio.

“El Departamento de Ecologia del estado de Washington reconoce que hay basura nuclear que llega al rio Columbia hoy dia desde Hanford ” dijo.

Los costes de limpieza anual del sitio se estiman en 1.500 millones de dolares

Trabajadores con trajes de protección. en un vertedero de tierra en la reserva nuclear Hanford    Abril 3, 2008 cerca de Richland. Cada año el gobierno federal gasta unos 2.000 millones de dolares en trabajos para descontaminar el sitio nuclear más contaminado de EEUU

 

Trabajadores con trajes de protección. en un vertedero de tierra en la reserva nuclear Hanford    Abril 3, 2008 cerca de Richland. Cada año el gobierno federal gasta unos 2.000 millones de dolares en trabajos para descontaminar el sitio nuclear más contaminado de EEUU

Cosas que saber de los resuduos del almacen de   koin.com

Iberdrola cifra en 916 millones las pérdidas por reabrir Garoña y pide “desistir” y desmantelar la central

La italiana Endesa desconfía de las cifras y prefiere esperar a que el Gobierno español resuelva para tomar una decisión sobre el futuro de la instalación.

Traducido: que el gobierno baje los impuestos para que ganen más.

Iberdrola tiene muchas centrales térmicas de gas medio paradas y el reactor de Garoña no está en condiciones  técnicas adecuadas; ni siquiera con las invesiones previstas se garantizaría su correcto funcionamiento.

La pretendida tensión en torno a la central nuclear ubicada en Santa María de Garoña (Burgos) no para de aumentar. Al insólito consejo de Nuclenor -la sociedad participada por Iberdrola y Endesa que gestiona la instalación- celebrado la pasada semana, en el que ambas eléctricas chocaron al votar sobre el futuro de la central, se ha sumado en los últimos días un cruce de informes encargados a consultoras internacionales donde se trata la rentabilidad o irrentabilidad, según se mire, de Garoña y del resto del parque nuclear del país.

Las dos eléctricas no se ponen de acuerdo en la forma de actuar en torno a la central burgalesa y la falta de entendimiento entre ambas ha desatado una nueva guerra en el sector eléctrico. Garoña, parada desde el año 2012, recibió el pasado mes de febrero la luz verde del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para retomar su actividad y ampliar sine die su operación siempre y cuando sus propietarios realizaran unas inversiones que las empresas cifran en torno a los 300 millones de euros. El veredicto del regulador nuclear no es vinculante y ahora la decisión sobre la reapertura la tiene que tomar el ministro de Energía, Álvaro Nadal, que se ha dado de plazo hasta agosto para escuchar a todas las partes interesadas y resolver.

En el sector energético cada día que pasa se tiene más claro que Garoña nunca va a reabrirse. La central lleva cuatro años parada y esta situación no ha supuesto ningún tipo de tensión para el sistema eléctrico, dotado de una enorme sobrecapacidad por la entrada masiva de centrales térmicas de gas y renovables en la primera década del siglo.

Informe de la consultora PriceWaterhouseCoopers

Por si fuera poco, Iberdrola ha puesto cifras a su tesis de que Garoña no tiene futuro. La eléctrica que preside Ignacio Galán presentó en el último consejo de Nuclenor un «informe estrictamente privado y confidencial» elaborado por la consultora PriceWaterhouseCoopers (PwC) en el que se ponen cifras al agujero que supondría en las cuentas de ambas eléctricas poner en marcha la central. Según este documento, al que ha tenido acceso EL MUNDO, la central estaría sometida a continuas pérdidas entre los años 2017 y 2031 si se tuvieran que llevar a cabo las inversiones previstas de 308 millones en ese periodo. De esta cifra, 193 millones corresponderían a mejoras en materia de seguridad y mantenimiento y el resto estaría ligado a la recarga del combustible nuclear.

En total, teniendo en cuenta la proyección de precios a futuro realizada por la consultora y comparándola con los 66 euros por megavatio hora que necesitaría la central para ser rentable dada la carga fiscal que recae sobre estas instalaciones, las pérdidas totales ascenderían a 916 millones de euros en el conjunto del periodo. «En conclusión, la opción más favorable para la sociedad sería desistir de la solicitud de renovación de autorización de explotación de la central dado que con las condiciones actuales o previsibles de mercado no generan el ebitda que permita recuperar las inversiones necesarias para su explotación hasta el final de su vida útil», concluye PwC.

El informe realizado por la consultora sorprendió a los consejeros de Endesa en el órgano de control de Nuclenor. Galán había conseguido introducir en el orden del día de la reunión una votación para desistir en el intento de lograr la reapertura de la instalación sin esperar al veredicto del Ministerio de Energía. La eléctrica elevaba así el pulso que mantiene con el Gobierno, donde ha llegado a insinuar que dejará de operar sus nucleares si no se suavizan los impuestos a la generación eléctrica y a los residuos nucleares que hoy, según sus cálculos, hacen «irrentables» a todas las centrales.

El informe no convenció en Endesa y sus consejeros votaron en contra de desistir en el intento de reabrir Garoña. La desunión provocó un empate que bloqueó la situación hasta el próximo consejo de administración. El grupo que dirige Borja Prado alega que es mejor esperar a ver la resolución de Energía antes de tomar una decisión.

En la sede de Endesa no ha sentado nada bien que Galán se pronuncie de forma tan contundente sobre el futuro de Garoña ni que, a espaldas de su socio en Nuclenor, se haya realizado un informe utilizando información sensible de la instalación. El propio Prado aprovechó una intervención ante los medios de comunicación en la Junta de Accionistas de la eléctrica celebrada la pasada semana para pedir «respeto» sobre la posición de su eléctrica sobre Garoña. Las fuentes del sector consultadas consideran que el informe de PwC carece de fundamentos y está lejos de reflejar la situación real de la central si operase hasta 2031.

Más allá de la situación particular de la central burgalesa, eléctricas y Gobierno mantienen estas semanas un pulso que determinará el futuro de la energía nuclear en el mix energético nacional. En esta partida están en juego alrededor de 2.200 millones de euros, que es lo que ingresan cada año las seis centrales que operan en España. Endesa, propiedad del gobierno italiano,  es el grupo con una mayor participación en el negocio nuclear  y no le interesa que esos ingresos vayan a deparar a otras fuentes de generación alternativas como el gas.

A pesar de esta cifra de negocio, las eléctricas sostienen con informes técnicos elaborados por consultoras como FTI que sus instalaciones están en pérdidas por los altos impuestos que tienen que pagar y el deterioro de unos activos que «no están amortizados».

Por suerte todos sabemos que FTI es una empresa especializada en manipulación de la realidad. FTI fué contratada en su dia por el lobby del fracking en España para lavar su imagen y según su página Web es especialista en lavado de imagen corporativa y alterar la percepción de la gente sobre el mundo real.  (leer sobre FTI Consulting)

Fuente: elmundo