Los ayuntamientos próximos a las nucleares intentan mantener los apoyos de la Administración que ha pagado 580 millones de subvenciones desde 1989.


Los municipios nucleares eligen nueva dirección en pleno cierre de centrales

En España hay 60 municipios situados a menos de 10 kilómetros de una central nuclear. Desde 1990, están agrupados en la Asociación de Municipios en Áreas de Centrales Nucleares (AMAC). Los municipios, con una población de unos 40.000 habitantes, viven uno de sus momentos más delicados. El Gobierno y las eléctricas han pactado el cierre escalonado de las siete plantas nucleares en funcionamiento hasta 2035 y los ayuntamientos temen por su futuro. En ese contexto, AMAC va a abrir el 1 de septiembre el proceso de renovación de su dirección, lo que incluye el cambio en la presidencia y la vicepresidencia y la ratificación de 22 miembros de la directiva en una asamblea prevista para el 18 de septiembre en Madrid.

La renovación afectará, después de cuatro años de mandato, a la actual presidenta de AMAC, Raquel González (PP), alcaldesa del Valle de Tobalina (Burgos, zona de la central de Garoña) y a la vicepresidenta y alcaldesa de Hornachuelos (Córdoba), Maria del Pilar Hinojosa, independiente. Fuentes de la asociación destacan que no se trata de un proceso de renovación marcado por la política, sino por los intereses comunes.

El fundamental de esos intereses es gestionar de la mejor manera posible el proceso de cierre de instalaciones y, sobre todo, asegurar que el flujo de las ayudas hacia los ayuntamientos no se interrumpe de forma abrupta. Los ánimos están encendidos porque la combinación de anuncios de cierres de nucleares, proyectos que sólo existen en el papel y ausencia de un Gobierno capaz de llevar las promesas al BOE alimenta la desconfianza.

25 años de ayudas

Los municipios no lo ven claro. Quieren que el flujo de fondos que han recibido desde hace 25 años no se corte. La Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) ha pagado al centenar de ayuntamientos cercanos a las centrales nucleares (los situados en torno a 20 kilómetros) más de 580 millones de euros entre 1989 y 2018, según datos oficiales de la empresa pública. Quieren atarlos con planes alternativos de desarrollo económico rubricados por el Gobierno. Y eso es lo que está en el aire.

El Ejecutivo, ahora en funciones, ha ofrecido una vía para facilitar la llegada de renovables a los emplazamientos de las nucleares. Lo hizo en el anteproyecto de Ley de Cambio Climático. Según el documento, las grandes compañías que cierren centrales contaminantes -ya sea de carbón, de gas o nucleares- tendrán derecho a conservar los derechos de acceso a la red eléctrica para sustituirlas por energías renovables. El problema es que el anteproyecto sólo es una declaración de intenciones. El exgerente y asesor de AMAC Mariano Vila sostiene que en la relación con el Gobierno “está todo parado, hasta tal punto que reuniones previstas en julio no se han celebrado“.

La inquietud de los ayuntamientos es lógica porque muchos de ellos dependen de las ayudas que reciben de la empresa pública Enresa para mantener sus presupuestos. Todos los municipios que reciben ayudas temen acabar como el de Almonacid de Zorita (750 habitantes, a 70 kilómetros de Guadalajara), que albergó la primera central nuclear española -José Cabrera- en proceso de desmantelamiento desde 2010. Según AMAC, “ninguna administración pública, ni el Estado, ni la Comunidad Autónoma, ni la Diputación provincial se han preocupado ni implicado en el futuro de los ciudadanos de los municipios de la zona“.

La Orden Ministerial más reciente sobre las ayudas a los municipios nucleares es del 11 de marzo de 2015. Sustituyó a la más antigua de julio de 1998 y regula las asignaciones a los municipios del entorno de las instalaciones nucleares, con cargo al Fondo para la financiación de las actividades del Plan General de Residuos Radiactivos que data de 2006. la Orden recogió un somero examen de lo logrado con el dinero entregado a los ayuntamientos desde el inicio, a finales de los años 80. No es muy optimista.

Según recoge la norma “transcurridos 25 años desde el origen de este tipo de ayudas”, Industria constata que los municipios “aún mantienen una marcada dependencia económica de las nucleares”, debido “a la baja incidencia” que estas ayudas han tenido en su desarrollo por su “escasa” aplicación a proyectos de inversión para generar economías alternativas. El apagón nuclear no supondrá el fin inmediato de las subvenciones -cobran por aceptar los residuos en sus proximidades y los residuos seguirán ahí durante tiempo-, pero sí exigirá un examen de los conceptos y los resultados obtenidos.

Los municipios no cobran todos lo mismo, pero para todos, las ayudas que reciben cada año de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) y de otras áreas de la Administración como el Ministerio de Interior, son más que una tabla de salvación del presupuesto anual. En muchos casos, permiten a sus habitantes disponer de servicios y atenciones impensables en otras localidades.

Fuente:   lainformacion.com

12 razones para la desconexión nuclear

Un mes antes de la huelga feminista, las mujeres que de una u otra forma (profesional o activista) nos movemos en torno a la energía, nos dimos cita en Bilbao para reflexionar juntas y una de las cosas que sacamos en claro fue que desde un planteamiento ecofeminista la energía debe ser un derecho y no un bien de consumo. Teniendo siempre claros los límites del planeta en el uso que hagamos de la misma. Obviamente desde esta perspectiva sólo las energías limpias tienen cabida, sin embargo te traigo aquí algunos argumentos que pueden resultar útiles en un debate convencional entre personas que no tengan tan claros los principios de la ecodependencia y la interdependencia.

El pasado 8 de marzo vivimos una huelga sin precedentes, algo que muchas de nosotras no hubiéramos imaginado ni en nuestros mejores sueños. Y vimos como las calles se llenaban de mujeres, y de hombres, que pedían un cambio en la forma de entender la vida y las relaciones. El manifiesto feminista decía: “Gritamos bien fuerte contra el neoliberalismo salvaje que se impone como pensamiento único a nivel mundial y que destroza nuestro planeta y nuestras vidas”.

Una de las formas de gritar bien fuerte es gritar pidiendo el cierre de las centrales nucleares, porque no podemos decir que queremos cuidar el planeta y a la vez producir/consumir una energía que pone en peligro la biodiversidad cada segundo que pasa.Un mes antes de la huelga feminista, las mujeres que de una u otra forma (profesional o activista) nos movemos en torno a la energía, nos dimos cita en Bilbao en el I encuentro Género y energía para reflexionar juntas y una de las cosas que sacamos en claro fue que desde un planteamiento ecofeminista la energía debe ser un derecho.

Teniendo siempre claros, por supuesto, los límites del planeta en el uso que hagamos de la misma. Obviamente desde esta perspectiva sólo las energías limpias tienen cabida, sin embargo te traigo aquí algunos argumentos que pueden resultar útiles en un debate convencional, entre personas que no tengan tan claros los principios de la ecodependencia y la interdependencia.

Estas son doce razones argumentadas para exigir la desconexión nuclear. Comencemos por el principio:1.- La extracción del uranio
Cuando abres una mina encuentran rocas con un gran cantidad de este mineral que puede contaminar el aire, el agua y la tierra. Bruno Chareyron

Aproximadamente, por tonelada de uranio, se generan 3.700 litros de residuos líquidos. A lo que añadimos los residuos sólidos de radio (elemento que da el nombre a la radioactividad) y otros elementos, que suponen unas cien veces el peso del material obtenido; una mezcla donde hay restos de ácido sulfúrico, bióxido de manganeso, carbonato e hidróxido de sodio, cromo, cobalto, cobre, hierro, isodecanol, molibdeno, níquel, radio 226, radio 222, vanadio, y algo de uranio aún. Los compuestos radiactivos poseen una vida media que, en algunos casos, se cuenta en miles de años.

Para extraer el uranio se dinamitan cientos de hectáreas para poder acceder al mineral que de forma natural se encuentra diseminado. Una vez reunido se muele y se realiza la lixiviación para lo que es necesario el ácido sulfúrico que ayuda a decantarlo. En el proceso de decantamiento ya tenemos emisiones de radiaciones ionizantes alfa, beta y gamma, y metales pesados solubles en ácido y gas radón 222. Pero ya hemos obtenido el uranio y algunos otros elementos como el torio, radio, protactinio, plomo, polonio.

Todas sabemos que el uranio obtenido en este proceso es altamente cancerígeno, lo sabemos de forma natural al observar a las personas que viven cerca de estas minas y a quienes las trabajan. También lo sabemos por las pruebas realizadas en animales. Sin embargo, no se ha descrito ningún tipo de cáncer en seres vivos como resultado de la exposición al uranio natural o empobrecido.

Aunque sabemos que el uranio empobrecido (U-238) se utiliza en la industria armamentistica. Este tipo de uranio que tiene una vida media de 4.500 millones de años.

2.- Los reactores nucleares liberan radiactividad en el aire y en el agua de forma continua para su correcto funcionamiento
Sin necesidad de accidentes, aunque nos hacen creer lo contrario, las centrales nucleares mantiene un flujo pequeño pero constante de fluido que expone a todas las criaturas vivas a las radioactividad que pasa por la tierra, por el agua y por el aire.

Para su correcto funcionamiento deben liberar isótopos radiactivos en pequeñas cantidades.

3.- Los residuos nucleares se mueven de un lugar a otro.
Mover los residuos nucleares es un actividad de alto riesgo y sin embargo es algo que se hace de forma continuada porque los tratamientos necesarios para su almacenaje rara vez pueden realizarse en el mismo lugar en que se producen. Los residuos generados en España deben viajar a Francia, y regresar, antes de poder ser almacenados

4.- Almacenar residuos durante miles de años de forma permanente
Vamos por la cuarta razón para la desconexión nuclear y seguimos hablando de residuos. La verdad es que desconocemos aún cuál puede ser el método seguro que permita almacenar residuos nucleares. Por supuesto, no tenemos ni idea de como eliminarlos o al menos neutralizarlos de forma segura. Ya en 1977 el presidente estadounidense Jimmy Carter tomo medidas para detener la producción y en un artículo del periódico El País de octubre de 1985 se cita el Informe Flowers (sexto informe de la Comisión Real del Reino Unido sobre Contaminación Ambiental, septiembre 1976) concluía emitiendo un veredicto crucial: “No debería permitirse un compromiso con un amplio programa de energía nuclear (sería irresponsable y moralmente equivocado) hasta que no haya sido demostrado, por encima de cualquier duda razonable, que existe al menos un método que garantice la seguridad del almacenamiento de los residuos altamente radiactivos para el futuro indefinido”.
Estas cuestiones continúan sin respuesta.

5.- Nuestra salud o la de cualquier ser vivo
Los problemas de cáncer son la parte más visible de la cercanía a minas, centrales nucleares o cementerios de residuos. La leucemia es una de las enfermedades que suelen estar asociadas a la contaminación del cuerpo con uranio enriquecido (diferenciar del natural o empobrecido). La ingestión de la manera que sea, de grandes cantidades de uranio daña los riñones e impide su funcionamiento. También el cáncer de la glándula tiroides (uno de los órganos del cuerpo más sensibles a la radiación), es habitual.

Las radiaciones ionizantes no controladas provocan alteraciones en el ADN.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), de forma normal una persona recibe unos 3 milisieverts (unidad que mide la dosis de radiación absorbida por la materia viva) en un año normal, el 80% a través de fuentes naturales de radiación y el resto a través de procedimientos y pruebas médicas.

No debemos olvidar que la radiación reduce el número de glóbulos blancos y eso nos hace más vulnerables a las infecciones.

6.- DDHH
Las normas sobre la seguridad en lo relativo al contacto con la radiación se están relajando de forma permanente. Cada nueva regulación es más laxa que la anterior, lo que significa que cada vez estamos más expuestas.
Los residuos siempre se llevan para su almacenamiento a zonas económicamente empobrecidas, lo que hace que sean las poblaciones más vulnerables las que, por una compensación económica, se arriesgan a vivir cerca de una fuente de radiación que va a durar miles de años. Si le sumamos lo anterior, parece que en lo que respecta a la energía nuclear, las clases sociales existen y los DDHH son continuamente vulnerados.

7.- Derechos medioambientales
En 1972 se comenzó a hablar de los derechos medioambientales durante la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Humano, celebrada en Estocolmo. Se habla de la necesidad de un entorno humano saludable. Y puede parecer que Naciones Unidas tiene bonitas palabras que nunca se pueden llevar a la práctica, pero en estos días en que la Constitución Española de 1978 está tan de moda, es bueno recordar que en su artículo 45, establece que tenemos derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo, y que los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva.

8.- Derechos Animales
Los animales no humanos con quienes compartimos el planeta tienen derechos, aunque no exista un documento que lo ponga por escrito. Los animales silvestres necesitan un entorno adecuado para el digno desarrollo de su vida. Las minas a cielo abierto, o el sobrecalentamiento constante del agua en la que viven o de la que beben, son aspectos que perturban gravemente el desarrollo de sus vidas.

Durante milenios el pensamiento occidental ha justificado la intervención en el medio natural y las consecuencias negativas para el resto de seres vivos, amparándose en una supuesta superioridad basada en una jerarquización de la vida. Cualquier acción humana realizada para nuestro propio interés, estaba por encima del interés de animales y plantas. Ya no podemos continuar amparándonos en este tipo de excusas, nuestra naturaleza biológica deja en claro que somos animales y nuestra ética debe ponernos en nuestro lugar, osea en un plano de igualdad respecto al resto de la vida en el planeta.

9.- Económicas 
Donde se produce un accidente nuclear no hay otra opción que abandonar el lugar. Tenemos el ejemplo de Chernobyl, actualmente un paraje abandonado, pero que significa un elevado coste monetario de más de 350 mil millones de dólares.

A partir de los 30 años de funcionamiento, cuando se amortizan la centrales nucleares, los propietarios de éstas pagan 1,5 € por kWh producido, mientras que lo venden a unos 5,5 € al mercado de la electricidad. Una empresa así es el sueño de cualquier capitalista, pero está fuera de cualquier otro análisis económico donde además del capital se ponga en el balance el coste en el bienestar de las personas, de los animales y del equilibrio ecológico.
Además, la obtención de kilovatios a través de centrales nucleares requiere la importación de uranio, que según datos del Foro Nuclear procede de Rusia en un 45%,Australia 22%, Níger en un 20% y el resto se reparte entre Kazajistán, Canadá, Sudafrica y Ucrania.

Según el Foro Nuclear , el uranio para alimentar a las centrales nucleares está garantizado durante los próximos 100 años, lo que desde el punto de vista de la economía feminista, significa que se acaba en tres generaciones. Osea, mañana mismo.

10.- La solidaridad intergeneracional
Creo que queda claro que la energía nuclear, desde su comienzo hasta su no-final, puesto que los residuos permanecen radiactivos durante miles de años, es uno de los mejores ejemplos de todo lo que de perverso hay en nuestra sociedad. Mantener la energía nuclear, cuando no sabemos manejar de forma segura los residuos que produce, delega en las generaciones futuras el riesgo, las consecuencias y la responsabilidad de gestionarlos.

11 .- Falta de transparencia
La desinformación es la norma en las zonas donde existe minería de uranio, centrales nucleares o puntos de almacenaje. La información que nos llega es gracias a filtraciones y lo más habitual es que los máximos responsables no acuden cuando son citados.

Aunque el CSN se define como un ente independiente de la Administración General del Estado que rinde cuentas al Congreso y al Senado, la verdad es que dilatan los periodos entre sus apariciones, a veces hasta dos años completos, y han ido relajando la normativa para la seguridad, dando así más facilidades a las grandes empresas energeticas, de las que también deberían ser independientes.

12.- Frena el desarrollo de las energías renovables
Uno de cada tres kilovatios utilizados en 2017 fue producido por el viento, el agua, el sol o la biomasa del territorio que compartimos. Sin embargo, esto no es una buena noticia, deberíamos producir más de esta energía limpia y a la vez replantearnos nuestro consumo, ya que nuestra dependencia energética está 20 puntos por encima de la media europea. Esta situación es la causa de que una buena parte de nosotras estemos expuestas al fenómeno llamado “pobreza energética”, dado que los precios que pagamos por la energía vienen impuestos por el mercado internacional.

En el estado español las importaciones han crecido un 18% en 2017 y el déficit energético ha aumentado un 30,4%, lo que nos aleja del objetivo con el que comenzábamos este artículo, entender la energía como un derecho.
Y quiero terminar con unas palabras en memoria de las casi dos mil encinas muertas en Retortillo. La vida de un árbol también debe ser defendida, un árbol tiene derecho a cumplir su ciclo y estas casi dos mil encinas perecieron en un acto de soberbia comercial, cuando Berkeley decidió darnos la impresión de que la mina a cielo abierto era un hecho incuestionable. Víctimas inocentes del marketing mal entendido, victimas inocentes de la prepotencia de unos animales que han olvidado que son solo una parte más en el delicado equilibrio de la vida: nosotros.

“No creo que llegue a ver jamás
un poema tan bello como un árbol”
Joyce Kilmer

Fuente:   elsaltodiario.com

¿Podremos bañarnos en el ATI de Almaraz?

ati piscina almaraz

La prometida transparencia sobre el ATI no soluciona la ilegalidad cometida por el Gobierno español

La Ministra española de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, califica de piscina el ATI de Almaraz mientras ofrece transparencia al Gobierno portugués tras la retirada de su queja ante Bruselas.

• En opinión del Movimiento Ibérico Antinuclear (MIA), del que forma parte Ecologistas en Acción, este hecho no puede ocultar el incumplimiento de la legalidad internacional en la tramitación del permiso del Almacén Temporal Individualizado (ATI) de la central nuclear de Almaraz (Cáceres).

• La evaluación de los riesgos de esta instalación, que minimiza las enormes consecuencias de una hipotética fuga radiactiva en el río Tajo, afectaría a España y Portugal.

La descripción del ATI hecha por la Ministra García Tejerina como una inocente piscina minimiza el riesgo asociado a un muro de hormigón construido con la finalidad de reducir las dosis radiactivas de los residuos nucleares de Almaraz.

Un diseño, único entre los ATI españoles, en el que las emisiones radiactivas son más altas que en otras instalaciones y en el que puede producirse un exceso de radiación por encima del muro de hormigón. Sin olvidar que el riesgo principal de este almacén temporal se asocia a un posible escape de material radiactivo que podría afectar al río Tajo y, por tanto, llegaría a Portugal.

La transparencia prometida por la ministra española llega demasiado tarde. El Gobierno español ya ha otorgado sin condiciones adicionales el permiso para la construcción del ATI en Almaraz, sin tener en cuenta al país luso y hacer una evaluación ambiental transfronteriza como exige la legalidad internacional.
Un proceso de evaluación ambiental transfronteriza en el que no solo se diera voz a las instituciones lusas para presentar alegaciones al proyecto, sino también a la ciudadanía portuguesa, un derecho que parece que no se recoge en el acuerdo entre ambos gobiernos y Europa.
De hecho las por lo menos dos comunicaciones que el Gobierno portugués dirigió al Ejecutivo español interesándose por el proyecto se desoyeron al conceder un permiso unilateral en favor de la central nuclear de Almaraz.
Para el Movimiento Ibérico Antinuclear (MIA), del que forma parte Ecologistas en Acción, el Gobierno español parece haber violado la legalidad internacional, favoreciendo con ello los intereses de la industria nuclear, ya que la construcción de este ATI solo responde a la aspiración de funcionar más allá de los 40 años de diseño para seguir incrementando unos beneficios económicos enormes a sus propietarios.
A pesar de las prometidas palabras de colaboración en la solución del conflicto no se ha tenido en cuenta ni a la Junta de Extremadura ni a la ciudadanía de la península ibérica. Del mismo modo, tampoco se les ha tenido en cuenta en la visita de la delegación lusa y comunitaria a las instalaciones de la central. Ante ello, el MIA pone de manifiesto que “la transparencia ofrecida no es suficiente. Para restaurar la legalidad se debería al menos empezar de nuevo el proceso para escuchar a toda la ciudadanía”. En opinión de este movimiento, “lo más sensato sería proceder al cese de explotación de Almaraz cuando expire su permiso y construir al ATI con todas las garantías con el único objetivo de desmantelar la central”.

Municipios con nucleares: se decide sobre centrales sin contar con población

El gerente de la Asociación de Municipios de Áreas Nucleares (AMAC), Mariano Vila D’Albadal, se ha quejado hoy de que “todo el mundo toma decisiones sobre las centrales nucleares sin tener en cuenta a la población” que vive en las zonas donde se encuentran las plantas o los almacenes de residuos radiactivos.

“Detrás de una central hay gente que come, familias que viven y niños que van al colegio, si nadie hace nada por dinamizar estas zonas -tras el cierre de una central- es una depresión económica importante; en Zorita -Guadalajara- solo hay más que ir para verlo”, ha dicho a Efe el gerente de AMAC a su entrada a una comparecencia en el Congreso.

En dicha intervención en la ponencia de energía nuclear del Congreso, a puerta cerrada, Vila D’Albadal va a transmitir a los diputados que los municipios en áreas nucleares “están de acuerdo con el alargamiento de la vida de las centrales, incluida Garoña, siempre que sean seguras y su prórroga de actividad sea conocida, discutida y hablada” con los ayuntamientos afectados.

El gerente de AMAC ha lamentado también que se estén construyendo almacenes de residuos nucleares (ATI) en las plantas nucleares, debido al retraso en la construcción del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de Villar de Cañas (Cuenca), con “una política de hechos consumados, no pactada con los municipios”.

“Entendemos que -estos ATI- no correspondían según el Plan General de Residuos Nucleares aprobado en 2006”, ha agregado.

Vila D’Albadal ha avanzado que AMAC ha pedido una reunión con el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para que les expliquen el aval dado a la central de Garoña (Burgos) para operar hasta 2031 si cumple con los requisitos de seguridad exigidos, y otra con el secretario de Estado de Energía, Daniel Navia.

Por su parte, el presidente de AMAC y alcalde de Cofrentes, Salvador Honrribia, ha incidido también en que los municipios con centrales son partidarios de que estas sigan funcionando mientras cumplan con los requisitos de seguridad exigidos por el CSN.

“Las centrales nucleares dan vida a los municipios donde están y el debate sobre el alargamiento de su vida útil no existe en ellos”, ha añadido.

Desde AMAC aseguran que hay 60.000 personas que viven en zonas con instalaciones nucleares en España.

Fuente: lavanguardia

Así manipuló Iberdrola el precio de la luz en 2013

iberdrolaCompetencia demuestra que el grupo alteró el mercado “de forma fraudulenta”  al reducir la producción en la cuenca del Miño-Sil en períodos de fuerte demanda.

Nadie da puntada sin hilo en el sector eléctrico. E Iberdrola, uno de los grandes operadores hidráulicos, no iba a ser menos. El grupo de Ignacio Sánchez Galán encajó a finales de 2015 una millonaria multa de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (nada menos que 25 millones de euros) por manipular la producción de sus centrales hidroeléctricas de varias cuencas, entre ellas la de Miño-Sil.

Competencia considera probado que Iberdrola manipuló entonces y redujo la disponibilidad de sus centrales para aprovechar puntuales alzas de precios en momentos de gran demanda, concretamente en período de Navidades, y así hacer entrar en funcionamiento las centrales de ciclo combinado (utilizan gas para producir electricidad), que son más caras. Finalmente, Iberdrola logró que la Audiencia Nacional suspendiera cautelarmente el abono de la multa, aunque el tribunal no entraba a valorar el fondo del asunto.

Esta es la estrategia desvelada por el supervisor:

El modus operandi de Iberdrola Generación tuvo su fundamento en “el propósito de hacer entrar ciclos combinados más caros, asegurando así un precio de mercado más elevado que el que se habría obtenido de otro modo”, dice Competencia en el expediente sancionador abierto a la compañía. Tal actuación supuso un incremento del precio de mercado que se ha estimado en unos siete euros por megavatio y hora, “de los que se benefició la producción inframarginal de esta empresa”.

Los beneficios estimados para Iberdrola Generación, según Competencia, fueron de unos 21,5 millones de euros, en el período comprendido entre los días 30 de noviembre al 23 diciembre de 2013, lo que representa en torno a un 9% de sus ingresos en ese período en el programa diario.

La estrategia de Iberdrola Generación consistente en reservar esa capacidad de energía hasta el punto de reducir su nivel de producción hidráulica casada en mercado diario mayorista, “no venía justificada por un posible agotamiento del recurso hídrico, pues la capacidad que tenían los embalses era superior a la de otros años, en los que, no obstante, Iberdrola Generación produjo más con precios menos elevados”.

Este tipo de actuación (que lleva al mercado a precios artificiales, que no se corresponden con la capacidad de producción que está disponible ni con los datos fundamentales del mercado, dice el expediente) “constituye una manipulación típica de mercado, como conducta prohibida por el reglamento sobre la integridad y la trasparencia en el mercado mayorista de energía”, según Competencia.

Objetivo, incrementar los precios

 Lo que es realmente llamativo para Competencia es que, en un contexto en que Iberdrola Generación venía ofertando “con normalidad una determinada capacidad hidráulica al mercado, toma la decisión de retirarla cuando precisamente el mercado pasa a un contexto de subida exponencial de precios“. “Con ello”, dice el supervisor, “provoca la entrada de tecnologías más caras, que se hacen necesarias para cubrir la demanda, y que incrementan en mayor medida el precio de casación del mercado”.

Esta actuación no es puntual ni accidental, según el expediente sancionador, sino que se mantiene de forma sostenida en un período de tiempo amplio, y exige de Iberdrola Generación la corrección constante de sus ofertas (mediante la subida progresiva de sus precios) para asegurar que la capacidad que se retira se mantiene fuera del margen de casación.

Iberdrola ve “legítimo” y “racional” su actuación

Iberdrola rechaza las conclusiones de Competencia y considera que en el periodo analizado por el organismo regulador “no hubo manipulación fraudulenta tendente a alterar el precio de la energía eléctrica porque actuó siempre como un gestor prudente y razonable de las centrales hidroeléctricas investigadas, lo que además se ha probado mediante la presentación de informes de expertos cualificados independientes”.

En su descargo, Ibredrola señala que su “comportamiento fue perfectamente racional y legítimo y los hechos en los que se basa el expediente, respecto de los que por su propia transparencia no hay discusión, se interpretan y califican por la CNMC de manera incorrecta y sesgada a través de una serie de inconsistentes juicios de intenciones”.

Fuente: economiadigital.es

Portugal entrega a la Comisión Europea su queja por el cementerio nuclear de Almaraz

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La decisión de Portugal se ha dilatado, desde que Pressdigital adelantara que el país vecino se quejaría a Bruselas por el visto bueno del Gobierno de España para la construcción de un Almacén Temporal Individualizado (ATI) en la central nuclear de Almaraz, en Cáceres.

Pero el país vecino ha entregado por fin este lunes una queja formal ante la Comisión Europea por este asunto, tras el fracaso de la reunión entre la titular de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina y su homólogo portugués, João Matos Fernandes, el pasado jueves.

De esta manera, Portugal cumple con su amenaza y recurre a instacias europeas para que dirima sobre una decisión española que han calificado de unilateral y sin que se haya hecho una evaluación previa del impacto ambiental transfronterizo, tal y como el reglamento europeo exige.

Una decisión que recibió el pasado 6 de enero la condena unánime del Parlamento portugués.

Para la secretaria de Estado de Asuntos Exteriores de Portugal, Margarida Marques, “en un determinado momento del proceso, España debía haber informado a Portugal del proceso de construcción en la central”.

Aunque dicho proyecto estuvo en consulta pública, “no hubo una información formal del Gobierno español al Gobierno portugués”.

Ha sido esta falta de comunicación lo que los portugueses consideran que es un incumplimiento del artículo número siete de la directiva 2011/92/UE, de 13 de diciembre de 2011.

LA OBRA SIGUE ADELANTE

A pesar de esto, la construcción del almacén nuclear seguirá su curso, y se iniciará “en los próximos días”, según el secretario de Estado para la Unión Europea, Jorge Toledo, que se ha reunido esta mañana con su homóloga portuguesa, Margarida Marques, en Lisboa.

“La obra civil, que durará casi un año, comenzará en los próximos días, pero es una obra civil. Todavía no se ha iniciado el procedimiento de autorización de la operación, del funcionamiento del almacén, que tendrá, como es natural, todas las garantías, y necesitará de un informe del Consejo de Seguridad Nuclear español para que tenga absolutamente todas las garantías”, ha afirmado Toledo.

LA COMISIÓN PEDIRÁ INFORMACIÓN A ESPAÑA

Por su parte, la Comisión Europea ya adelantó la pasada semana, cuando aún no había recibido la queja, que Bruselas la analizará “cuiudadosamente” y que, en caso de presentarse, pediría información a España para aclarar la situación.

“La Comisión está al tanto de las preocupaciones de las autoridades portuguesas. Hemos visto las informaciones en los medios y las declaraciones del ministro (portugués) sobre el encuentro bilateral que, aparentemente, no fue concluyente. Esperamos que el diálogo constructivo pueda continuar en esta materia”, señalaba en una rueda de prensa el portavoz del Ejecutivo comunitario para Medio Ambiente, Enrico Brivio.

Preguntado por sobre quién recae responsabilidad de elaborar un análisis de impacto, Brivio explicó que los análisis transfronterizos sólo son obligatorios si existe un “impacto significativo” sobre el medio ambiente o si está previsto que el almacén esté presente durante al menos 10 años y esté construido en un lugar diferente al de la central.

Fuente: pressdigital.es

Portugal se quejará ante la UE por el almacén nuclear en Almaraz

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El Parlamento portugués aprobó por unanimidad el pasado viernes un voto de condena sobre la posibilidad de que se construya el almacén de residuos, un rechazo que ahora, opinó, se debe trasladar a instancias europeas.

“No estamos diciendo que haya necesariamente un impacto en Portugal, pero cualquier eventual impacto tiene que ser debidamente estudiado, lo que no se ha hecho”, dijo Fernandes.

El ministerio de Energía español no hizo comentarios, mientras que el de Medio Ambiente no respondió de manera inmediata.

La central se encuentra a 100 kilómetros de la frontera con el país luso y la directiva europea contempla que también deben estudiarse los impactos un proyecto así tendría en el país vecino. Este es el argumento que el ministro luso de Medio Ambiente puso encima de la mesa en una reunión en Madrid con el Gobierno para abordar el proyecto del almacén por la cercanía de la instalación con la frontera. El encuentro terminó sin acuerdo, y Portugal anuncia que el caso lo dirimirá la Unión Europa.

Impacto ambiental transfronterizo

Ante la falta de consenso el ministro Joao Matos Fernándes anunció que pedirán a la Comisión Europea que intervenga para que se haga una declaración de impacto ambiental transfronteriza del almacén de residuos nucleares que de la central nuclear de Almaraz.

Las obras de construcción del proyecto eran inminentes tras la declaración de impacto favorable del Ejecutivo de Rajoy, pero la situación puede dar un giro después de que Portugal reclame participar en el correspondiente periodo de información pública para poder hacer alegaciones.

“La directiva europea es muy clara, cuando hay un proyecto con impactos transfronterizos el estudio de impacto ambiental del mismo debe incluir a los dos países implicados y esto no ha ocurrido con el ATI de Almaraz”, informa Efe.

Respaldo unánime de la Asamblea de Portugal

El representante del Ejecutivo luso fue claro ante la prensa y trasladó que la DIA favorable del Ejecutivo de Rajoy, sin la inclusión de Portugal, ha causado “malestar” entre países amigos y vecinos.

Cuenta con el respaldo unánime de la Asamblea de la República, que dio luz verde a una resolución que condena la posibilidad de la construcción del ATI de Almaraz. Según los siete partidos políticos de ese Parlamento la decisión supone impactos y riesgos transfronterizos, y sin embargo el Gobierno español ha “ignorado” al Ejecutivo y al pueblo lusos.

Los diputados de Podemos Extremadura, Álvaro Jaén y Obed Santos, en la protesta de Lisboa / Podemos
Los diputados de Podemos Extremadura, Álvaro Jaén y Obed Santos, en la protesta de Lisboa / Podemos

Detrás del ATI se encuentra el debate de la ampliación del periodo de vida útil de las instalaciones, que el Parlamento de Portugal ha definido como “obsoleta”, la más antigua de todas las que operan en la actualidad en España.

La resolución aprobada en Portugal se queja de que la construcción de un nuevo almacén puede ser la puerta para ampliar la capacidad de combustible gastado es un indicio de que quieren ampliar la vida de Almaraz.

Concentraciones en Madrid y Lisboa

La repulsa ciudadana a la construcción del almacén de residuos nucleares también llegó este jueves a las calles de Madrid y Lisboa. Activistas de la plataforma Movimiento Ibérico Antinuclear se manifestaron a las puertas de del ministerio de Medio Ambiente mientras tenía lugar la reunión entre los gobiernos de España y Portugal.

Allí mostraron su repulsa al ATI de Almaraz y advirtieron, en consonancia con el gobierno luso, que el proyecto nace con la intención de extender su vida útil hasta los 60 años, con el consiguiente aumento de residuos nucleares que esta ampliación produciría.

Concentración ahora mismo frente al Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente para exigir el cierre de Almaraz /  ‏@ecologistas
Concentración frente al Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente para exigir el cierre de Almaraz / ‏@ecologistas

Mientras, en Lisboa se celebró una concentración a las puertas del Consulado de España para pedir al Gobierno español el cierre de la central y contra del cementerio nuclear temporal.

El acto fue convocado también por el Movimiento Ibérico Antinuclear, que agrupa a unas 50 organizaciones ecologistas y ciudadanas, entre ellas Ecologistas en Acción y partidos políticos españoles y portugueses. Contó con la presencia de Podemos Extremadura -liderado por su secretario general, Álvaro Jaén- y colectivos sociales como Marea Granate.

Entre otras reivindicaciones piden a las autoridades portuguesas “que se posicionen a favor de una fecha de cierre definida de la central, que debería coincidir con su permiso de explotación”, en 2020.

Los antinucleares afirman que la central “pone en riesgo no solo el territorio español sino también el portugués a través de la posible dispersión de radiactividad por la atmósfera y por el río Tajo en caso de accidente con escape radiactivo”.

“Un sumidero de residuos tóxicos”

El secretario general de Podemos Extremadura, Álvaro Jaén, señaló en Lisboa que su formación planteará propuestas en España para cerrar la central nuclear, que acabará a su juicio por convertir la comunidad autónoma “en un sumidero de residuos tóxicos”.

A la protesta también acudió la coordinadora del marxista Bloque de Izquierda (BE) luso, Catarina Martins, quien recordó que Almaraz está a apenas 100 kilómetros de la frontera española con Portugal, país que puede resultar “víctima” en caso de que se produzca un accidente.

“No es comprensible ni aceptable, en ningún país europeo, que centrales nucleares puedan funcionar después de su periodo de vida. Almaraz es una central peligrosa, ya debía haber sido cerrada, ya ha llegado al fin de su ciclo de vida y por tanto es doblemente peligrosa y doblemente inaceptable la actuación del Gobierno español”, informa Efe.

Martins recordó además que el Parlamento portugués aprobó por unanimidad el pasado viernes un voto de condena sobre la posibilidad de que se construya el almacén de residuos, un rechazo que ahora, opinó, se debe trasladar a instancias europeas.

Los portugueses que acudieron a la convocatoria, en su mayoría pertenecientes a ONG, expresaron su confianza en que esta situación se resuelva lo antes posible, como expuso a Efe Andreia Pereira, de la Asociación Portuguesa de Agricultura Biológica (AGROBIO).

“Si hay un acuerdo de cerrar la central tiene que ser cumplido, y esa decisión de no cerrar no puede simplemente tomarse de esta forma. Seguramente España llegará a esa conclusión”, dijo Pereira.

Fuente: reuters

eldiario.es