Suiza aprueba en referéndum la eliminación progresiva de la energía nuclear

¿No te parece raro que si buscas en Google: Suiza referendum nuclear mayo 2017, apenas 3 periodicos españoles tengan la noticia ?

Ahora ojea un periodico y observa qué empresas del IBEX 35 pagan sus anuncios. Si tienes ganas puedes ver también quienes son sus accionistas. Muchos de ellos serán comunes con las empresas Energéticas del IBEX 35.

Suiza ha aprobado el 25 de mayo en referéndum la Ley de Energía que prevé la eliminación progresiva de las centrales nucleares con un 58,2 % de los votos. La norma prohíbe la construcción de nuevas centrales y prevé el cierre paulatino de las instalaciones activas.

Hay paises donde la Democracía tiene otro nivel, no diremos que sea perfecta porque todos sabemos como se las gastan Suiza, Canadá o Reino Unido, pero al menos preguntan a sus ciudadanos sobre muchos aspectos, en lugar de llevarles a votar cada 4 años para luego tenerlos viendo fútbol el resto del tiempo.

¿Te imaginas en España preguntando a los ciudadanos y ciudadanos por algo que se ha aprobado en Las Cortes?. Pero dejemos la ciencia ficción aparte.

La votación suiza se ha celebrado para valorar la propuesta del Gobierno, denominada Estrategia Energética 2050, elaborada en 2011 tras el accidente nuclear de la central de Fukushima, en Japón. La iniciativa fue aprobada por el Parlamento en 2016, pero faltaba el referéndum, celebrado este domingo.

Las cinco centrales nucleares actualmente en funcionamiento producen 22,1 terawatios anuales –aproximadamente un tercio de las necesidades suizas– y podrán seguir funcionando mientras cumplan la normativa de seguridad. El horizonte es su cierre en un plazo de 20 o 30 años.

La energía que no produzcan las nucleares se suplirá a través de un plan de ahorro energético que prevé reducir el consumo medio por persona un 43 por ciento con respecto a las cifras de 2000. El resto se compensará con energías renovables, un cambio que se financiará con un incremento del precio de la energía para los consumidores. El kWh pasará de 1,5 céntimos a 2,3 céntimos.

La participación se ha situado en un 42,3 por ciento, 2,3 millones, mientras que el país está habitado por algo más de 8 millones de personas.

EDF no quiso ni regaladas las dos centrales nucleares de Alpiq en Suiza

Los medios de comunicación suizos informaron que el operador de reactores nucleares suizo Alpiq no había podido encontrar comprador para sus dos plantas nucleares y, por lo tanto, está esperando para donárselas al Estado suizo. El CEO de la firma era citado afirmando que la francesa EDF no estaba interesada, incluso sin costo alguno, ya que “tiene sus propios problemas relacionados con la energía nuclear en la actualidad”. (leer más)

Fuente: diariodeavisoos.com

Accionistas de los Medios Desinformativos

Vertido de líquido radioactivo en Garoña, retiran parte del suelo donde cayó

El incidente se produjo hace 2 meses, el 24 de marzo de 2017.

El acta trimestral del Consejo de Seguridad Nuclear certifica un “suceso no notificable” en Garoña tras la caída de un bidón y el vertido de tres litros de material radioactivo

El derrame se produjo en una zona controlada y se limpió ese mismo día

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha certificado un “suceso no notificable” registrado el pasado 24 de marzo en la central nuclear de Santa María de Garoña motivado por la caída de un bidón y el vertido de unos tres litros de material radioactivo al suelo. Según expone el acta trimestral de la inspección de la planta nuclear del Valle de Tobalina, el suceso tuvo lugar en torno a las 10:15 horas de la mañana, al caer un contenedor que había sido extraído del Almacén Temporal de Residuos (ATR) y estaba siendo transportado en una grúa.

El inspector del CSN constató la inexistencia de un protocolo de actuación ante sucesos como este

El contenedor, según relata el técnico que firma el acta, transportaba en su interior un bidón que se había extraído sin tapa y al que se le había puesto un cierre provisional de aluminio. En un momento dado, relata el informe, “se rompió el arco metálico que sujeta la tapa al contenedor y este cayó al suelo desde una altura de 3 metros, quedando la tapa del contenedor suspendida de la pinza”. Al impactar contra el suelo, el contenedor volcó y la tapa de aluminio del bidón cedió, desparramando parte del contenido, que el titular de la planta estimó en “unos tres litros”.

Como consecuencia del suceso, los técnicos de la planta se vieron obligados a tapar toda la zona con plásticos y adaptar un espacio de trabajo en condiciones de seguridad para poder limpiar el vertido. Según explica el informe, los trabajos finalizaron a las 18:30 horas de ese mismo día tras la retirada de entre 2 y 3 centímetros de asfalto potencialmente contaminado.

En este sentido, desde el CSN se ha valorado el suceso como no notificable, toda vez que se trató de un vertido relativamente menor acontecido en una zona controlada que no implicó en ningún caso un riesgo para la salud. De hecho, el ATR se encuentra en una zona debidamente aislada cuyo acceso se encuentra restringido y controlado.

No había protocolo de actuación después de 46 años

Sin embargo, el inspector también certificó la inexistencia de un protocolo en el ATR que contemple cómo actuar en situaciones como esta. Asimismo, el inspector dio cuenta de que “no se estaban tomando medidas ambientales en torno al lugar del suceso”, una cuestión justificada por parte de los técnicos en el hecho de que “no se había detectado contaminación superficial fuera del área tapada con los plásticos”.

Fuente:  burgosconecta.es

Dimiten los cuatro delegados de prevención de la central nuclear de Trillo al ponerse en peligro la seguridad de la planta

Los cuatro delegados de prevención de la central nuclear de Trillo (Guadalajara), representantes de CCOO y UGT, han presentado su dimisión ante los reiterados incumplimientos del convenio y los permanentes cambios de jornada.

Además, han tomado esta decisión al comprobar el alto grado de presión y estrés al que se somete a la plantilla, una situación que aumenta considerablemente el riesgo de que la planta sufra un accidente. CCOO denuncia que en la central no se cumplen las horas de descanso ni se respeta lo acordado sobre las horas extraordinarias, lo que ha puesto en serio peligro la seguridad de los trabajadores.

La central nuclear de Trillo es la única planta atómica del país que está sin delegados de prevención debido a la nula implicación de la dirección.

Según lo explican los cuatro delegados de prevención en la carta que han dirigido al responsable de relaciones laborales de la central, la situación en la que se encuentra Trillo “afecta seriamente” a la seguridad de los trabajadores y “pone en entredicho la necesaria colaboración de la empresa para velar por la seguridad”.

Fuente:  elperiodicodelaenergia.com

Iberdrola cifra en 916 millones las pérdidas por reabrir Garoña y pide “desistir” y desmantelar la central

La italiana Endesa desconfía de las cifras y prefiere esperar a que el Gobierno español resuelva para tomar una decisión sobre el futuro de la instalación.

Traducido: que el gobierno baje los impuestos para que ganen más.

Iberdrola tiene muchas centrales térmicas de gas medio paradas y el reactor de Garoña no está en condiciones  técnicas adecuadas; ni siquiera con las invesiones previstas se garantizaría su correcto funcionamiento.

La pretendida tensión en torno a la central nuclear ubicada en Santa María de Garoña (Burgos) no para de aumentar. Al insólito consejo de Nuclenor -la sociedad participada por Iberdrola y Endesa que gestiona la instalación- celebrado la pasada semana, en el que ambas eléctricas chocaron al votar sobre el futuro de la central, se ha sumado en los últimos días un cruce de informes encargados a consultoras internacionales donde se trata la rentabilidad o irrentabilidad, según se mire, de Garoña y del resto del parque nuclear del país.

Las dos eléctricas no se ponen de acuerdo en la forma de actuar en torno a la central burgalesa y la falta de entendimiento entre ambas ha desatado una nueva guerra en el sector eléctrico. Garoña, parada desde el año 2012, recibió el pasado mes de febrero la luz verde del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para retomar su actividad y ampliar sine die su operación siempre y cuando sus propietarios realizaran unas inversiones que las empresas cifran en torno a los 300 millones de euros. El veredicto del regulador nuclear no es vinculante y ahora la decisión sobre la reapertura la tiene que tomar el ministro de Energía, Álvaro Nadal, que se ha dado de plazo hasta agosto para escuchar a todas las partes interesadas y resolver.

En el sector energético cada día que pasa se tiene más claro que Garoña nunca va a reabrirse. La central lleva cuatro años parada y esta situación no ha supuesto ningún tipo de tensión para el sistema eléctrico, dotado de una enorme sobrecapacidad por la entrada masiva de centrales térmicas de gas y renovables en la primera década del siglo.

Informe de la consultora PriceWaterhouseCoopers

Por si fuera poco, Iberdrola ha puesto cifras a su tesis de que Garoña no tiene futuro. La eléctrica que preside Ignacio Galán presentó en el último consejo de Nuclenor un «informe estrictamente privado y confidencial» elaborado por la consultora PriceWaterhouseCoopers (PwC) en el que se ponen cifras al agujero que supondría en las cuentas de ambas eléctricas poner en marcha la central. Según este documento, al que ha tenido acceso EL MUNDO, la central estaría sometida a continuas pérdidas entre los años 2017 y 2031 si se tuvieran que llevar a cabo las inversiones previstas de 308 millones en ese periodo. De esta cifra, 193 millones corresponderían a mejoras en materia de seguridad y mantenimiento y el resto estaría ligado a la recarga del combustible nuclear.

En total, teniendo en cuenta la proyección de precios a futuro realizada por la consultora y comparándola con los 66 euros por megavatio hora que necesitaría la central para ser rentable dada la carga fiscal que recae sobre estas instalaciones, las pérdidas totales ascenderían a 916 millones de euros en el conjunto del periodo. «En conclusión, la opción más favorable para la sociedad sería desistir de la solicitud de renovación de autorización de explotación de la central dado que con las condiciones actuales o previsibles de mercado no generan el ebitda que permita recuperar las inversiones necesarias para su explotación hasta el final de su vida útil», concluye PwC.

El informe realizado por la consultora sorprendió a los consejeros de Endesa en el órgano de control de Nuclenor. Galán había conseguido introducir en el orden del día de la reunión una votación para desistir en el intento de lograr la reapertura de la instalación sin esperar al veredicto del Ministerio de Energía. La eléctrica elevaba así el pulso que mantiene con el Gobierno, donde ha llegado a insinuar que dejará de operar sus nucleares si no se suavizan los impuestos a la generación eléctrica y a los residuos nucleares que hoy, según sus cálculos, hacen «irrentables» a todas las centrales.

El informe no convenció en Endesa y sus consejeros votaron en contra de desistir en el intento de reabrir Garoña. La desunión provocó un empate que bloqueó la situación hasta el próximo consejo de administración. El grupo que dirige Borja Prado alega que es mejor esperar a ver la resolución de Energía antes de tomar una decisión.

En la sede de Endesa no ha sentado nada bien que Galán se pronuncie de forma tan contundente sobre el futuro de Garoña ni que, a espaldas de su socio en Nuclenor, se haya realizado un informe utilizando información sensible de la instalación. El propio Prado aprovechó una intervención ante los medios de comunicación en la Junta de Accionistas de la eléctrica celebrada la pasada semana para pedir «respeto» sobre la posición de su eléctrica sobre Garoña. Las fuentes del sector consultadas consideran que el informe de PwC carece de fundamentos y está lejos de reflejar la situación real de la central si operase hasta 2031.

Más allá de la situación particular de la central burgalesa, eléctricas y Gobierno mantienen estas semanas un pulso que determinará el futuro de la energía nuclear en el mix energético nacional. En esta partida están en juego alrededor de 2.200 millones de euros, que es lo que ingresan cada año las seis centrales que operan en España. Endesa, propiedad del gobierno italiano,  es el grupo con una mayor participación en el negocio nuclear  y no le interesa que esos ingresos vayan a deparar a otras fuentes de generación alternativas como el gas.

A pesar de esta cifra de negocio, las eléctricas sostienen con informes técnicos elaborados por consultoras como FTI que sus instalaciones están en pérdidas por los altos impuestos que tienen que pagar y el deterioro de unos activos que «no están amortizados».

Por suerte todos sabemos que FTI es una empresa especializada en manipulación de la realidad. FTI fué contratada en su dia por el lobby del fracking en España para lavar su imagen y según su página Web es especialista en lavado de imagen corporativa y alterar la percepción de la gente sobre el mundo real.  (leer sobre FTI Consulting)

Fuente: elmundo

Hacienda descarta bajar los impuestos a las nucleares

El Gobierno no se plantea tocar la fiscalidad de la energía nuclear. Así lo indica el Ministerio de Hacienda, que recuerda que España, como miembro de la UE, tiene que gravar determinadas actividades. Las compañías eléctricas —encabezadas por Iberdrola— piden que se reduzca la carga impositiva y argumentan que el sector está en pérdidas debido a esos gravámenes. Ignacio Sánchez Galán advirtió hace un mes de que los accionistas de Iberdrola no estarán dispuestos en el futuro a “operar las centrales en pérdidas”.

Este pulso llega en un momento en el que está en juego el futuro de las plantas para que operen más allá de los 40 años, para los que en principio fueron diseñadas. Las eléctricas —dueñas de las cinco centrales activas en España— tienen la vista puesta en los dos impuestos que el Gobierno creó en 2012 para gravar los residuos radiactivos, el gran problema de este tipo de tecnología al generar la electricidad.

Fuentes del departamento de Cristóbal Montoro argumentan que no es fácil “eliminar un impuesto de estas características porque existe una armonización comunitaria que lleva a gravar esos hechos imponibles”.

De hecho, España está muy por debajo de la media europea en la fiscalidad verde. La Comisión Europea presentó en febrero el análisis de las políticas medioambientales de los 28. Y Bruselas criticó que España sea el tercer país de la UE con los ingresos más bajos por fiscalidad ambiental. En concreto, estos impuestos supusieron el 1,85% del PIB en 2014, frente al 2,46% de media en la UE. Entre los pocos puntos positivos que la Comisión resaltaba estaba la implantación por parte del Gobierno de “impuestos a la producción de energía eléctrica, a la producción de combustible nuclear y al almacenamiento de residuos radiactivos”, en 2012.

“Al mundo nuclear se le ha ido metiendo impuestos de todo tipo y hemos llegado a un momento en el que se han comido todos los márgenes”, se quejaba en una entrevista en EL PAÍS hace unos días Ignacio Araluce, presidente del Foro de la Industria Nuclear Española, que representa los intereses de este sector. No solo se refería a los tributos estatales, sino también a otros que implantan comunidades autónomas. Cataluña lo lleva intentando desde hace años. En 2014 la Generalitat aprobó un tributo específico sobre la producción de energía eléctrica de origen nuclear. Pero el Tribunal Constitucional lo anuló el pasado año al entender que era similar al que ya tenía el Estado, lo que suponía una doble imposición. En los presupuestos para este año la Generalitat ha vuelto a incluir un impuesto a este sector, pero sobre el “riesgo de radiactividad”. El Gobierno catalán espera recaudar cada año 60 millones de euros, que asumirán fundamentalmente las centrales de Ascó y Vandellòs, ambas en Tarragona.

Lo paradójico es que, pese a las quejas de los propietarios de las centrales, lo que pagan no es suficiente para asegurar en el futuro el tratamiento de los residuos radiactivos que generan. Así al menos lo entendía el Tribunal de Cuentas, que en 2015 remató su informe de fiscalización de Enresa, la empresa pública encargada de gestionar los desechos de las nucleares. En ese análisis se apuntaba a que las tasas que pagan las centrales no bastan y que, con el actual ritmo de recaudación, de aquí a 2085 quedarían sin cubrir 1.800 millones.

Respecto al nuevo impuesto implantado por el Gobierno en 2012, el órgano fiscalizador advertía de que era una vía “contradictoria con el modelo garantista adoptado por España”, ya que, a diferencia de las tasas, no es finalista y lo recaudado se puede emplear para cualquier fin.

Por un pacto de Estado energético

Endesa e Iberdrola, más allá de sus diferencias nucleares, coinciden en la necesidad de un nuevo marco regulatorio “adecuado y sostenible”, como dijo Borja Prado el miércoles. El presidente de Endesa reclamó un pacto de Estado que incluya un plan de transición energética para que la evolución hacia un sistema descarbonizado “se haga en condiciones de seguridad energética y competitividad económica”, algo que está también en las exigencias del de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán.

Sin embargo, Prado cree “pasar de la cultura de mayorías absolutas a la de pactos no es sencillo” y, por ello, advirtió del peligro de que necesidades políticas y fiscales a corto plazo “pongan en peligro la estabilidad del sistema”, que, a su juicio, no es aceptable. “Endesa no va a entrar en ese juego”, dijo.

Plataforma contra el ATC de Cuenca presenta una queja por la falta de información del CSN

 

La Plataforma contra el Cementerio Nuclear en Cuenca ha presentado una queja al Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG) ante la negativa de la dirección del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) a facilitar la información solicitada sobre la tramitación de la autorización de construcción del Almacén Temporal Centralizado (ATC) en Villar de Cañas (Cuenca).

La Plataforma ha recordado a través de una nota de prensa que el CSN vuelve a negarse a ofrecer información a pesar del “varapalo” que recibió del Consejo de Transparencia que le obligaba a publicar varios informes a instancia de ‘Transparencia Internacional’, negados hasta ese momento.

En la queja que ha presentado la Plataforma a través de Ecologistas en Acción, se incide en que “el análisis de los errores humanos en el accidente nuclear de Fukushima puso de manifiesto que la transparencia es un aspecto crítico en la seguridad nuclear”.

A ello ha añadido también que “la información solicitada se dará a conocer a la población en general y especialmente a la local que vive en las cercanías de los terrenos del proyecto de almacén nuclear”.

Por otro lado, la Plataforma contra el Cementerio Nuclear de Cuenca se encuentra ultimando los detalles de la que será la 8ª Marcha a Villar de Cañas, convocada para el domingo 7 de mayo.

Los responsables de la organización han confirmado la asistencia de tres autobuses, que partirán a las 8:30 horas de la Plaza de España, de Madrid; a las 10:00 horas, de Tarancón (Cuenca), y a las 9:30 horas de la estación de autobuses de Cuenca capital.

Los autobuses y otros vehículos que asistan a la marcha confluirán en la urbanización Casalonga, para iniciar a las 11:00 horas una marcha a pie hasta Villar de Cañas donde se leerá un manifiesto tras el recorrido que se ha acortado unos 500 metros con respecto a años anteriores.

Fuente:  clm24.es

El alcalde de Zamanzas pide en Bruselas el cierre definitivo de Garoña

Ver video

Juan José Asensio ha realizado esta solicitud en el marco de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, desde donde se han comprometido a requerir información a las comisiones de Energía y Medio Ambiente, así como al Ejecutivo central, acerca de los cambios que se han acometido en la planta para poder reabrirla, según ha informado Imagina Burgos.

El alcalde del Valle de Zamanzas ha centrado su intervención, de cinco minutos, en los fallos estructurales de la central y en la necesidad de revisar el modelo energético español, con el objetivo de favorecer uno que priorice las energías “limpias y renovables” y ha pedido “que se deje de multar por usar la energía solar”, a la vez que ha solicitado que se trabaje en planes energéticos a largo plazo y no en “improvisaciones de licencias que sólo ayudas a la cuenta de beneficios de las grandes empresas energéticas”.

Asensio ha remarcado que la planta nuclear de Santa María de Garoña es una “central obsoleta”, que ya ha cumplido con su cometido, y ha recordado que la instalación lleva parada desde diciembre de 2012, así como que tenía previsto por mandato gubernamental su cierre el 6 de julio de 2013. Asimismo, ha explicado que la planta nuclear burgalesa ha notificado 136 incidentes en su último periodo y ha reiterado que “arrastra desde hace más de 30 años fallos estructurales de diseño” en la vasija del reactor.

El regidor municipal ha realizado una valoración “positiva” tras su comparecencia ante el Parlamento Europeo, ya que considera “un logro importante” que el alcalde de un pequeño pueblo de Burgos haya podido trasladar su reivindicación ante este organismo internacional.

Fuente : 20minutos.es