Las normas de la UE provocan el Colapso del carbón y de comarcas enteras en España

Las electricas preparan la clausura de centrales mientras se acerca el fin de las minas subterráneas

Lada, Guardo, Compostilla, Teruel, Anllares… La cuenta atrás para el cierre de estas centrales térmicas que queman carbón para generar electricidad ha comenzado. Las eléctricas se preparan ya para acometerlo. “No son económicamente viables”, señala una de las compañías sobre las costosas obras que se deben hacer para cumplir a partir de 2020 con los exigentes estándares europeos contra la contaminación y el cambio climático. “Es más fácil ahora acometer los cierres”, admiten en el sector, porque el nuevo Gobierno ha abandonado la idea de impedir por decreto el fin de las centrales de carbón que proyectó el Ejecutivo del PP. Las 15 térmicas que funcionan ahora en España son responsables del 14% de los gases de efecto invernadero de todo el país.

Las normas que la UE ha ido aprobando para luchar contra el cambio climático y la contaminación apuntan hacia un mismo lugar: el fin del uso del carbón para generar electricidad. Porque cada vez serán más duras las restricciones sobre los contaminantes que expulsan las centrales que queman este combustible; porque la UE ha modificado el sistema de comercio de derechos de gases de efecto invernadero para que cada vez sea más caro emitir CO2 a la atmósfera; porque los Veintiocho también han acordado que en 2018 se acaban las ayudas estatales a la minería del carbón…

En definitiva, porque el compromiso contra el cambio climático —que Europa dice abanderar en el mundo— ha hecho que la UE construya en los últimos años un armazón legal para que se deje de quemar carbón.

El 17,2% de la electricidad que se consumió en España en 2017 procedía de las 15 centrales térmicas que usan este combustible y que aún están operativas. Para producir esa energía esas instalaciones expulsaron a la atmósfera 46,5 millones de toneladas de CO2 equivalente (la medida que se emplea para los gases de efecto invernadero). Esto supone que esas 15 centrales acumulan ellas solas casi el 14% de los gases de efecto invernadero que emitió toda la economía española en 2017.

Las centrales son propiedad de las cinco grandes eléctricas: Iberdrola, Endesa, Gas Natural, EDP y Viesgo. Y, según la información que las empresas trasladan a EL PAÍS, hasta ocho de las 15 centrales están en riesgo de cerrar en un plazo máximo de dos años.

Iberdrola quiere clausurar de aquí a 2020 las térmicas de Lada y Guardo, las dos únicas de carbón que esta multinacional aún tiene abiertas en el mundo.

Endesa hará lo mismo con Compostilla y Teruel, porque la empresa no considera que sea rentable acometer las obras para reducir los contaminantes que la UE exige a este tipo de centrales si quieren seguir operando más allá de junio de 2020.

Gas Natural ya tiene decidido que Anllares no continuará y está a punto de decidir qué hace con Meirama. Viesgo sostiene que no tiene una decisión tomada, aunque en el caso de su térmica de Puente Nuevo en este momento no están “considerando una importante inversión” debido a “los requerimientos regulatorios y las condiciones de mercado”. Y si no acometen las obras para reducir los contaminantes, en dos años tendrá que cerrar.

 

Leer entero: elpais

Los combustibles fósiles recibieron 312.000 millones de dólares en subvenciones

Reportaje de 2010 en el que queda de manifiesto la subvencion de los combustibles fosiles.

Greenpeace celebra el llamamiento de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para reducir los 312.000 millones de dólares de subvenciones otorgadas a los combustibles fósiles en el mundo. Esto reduciría a su vez la demanda de estos combustibles y daría como resultado una bajada de 2 gigatoneladas de CO2 (5,8% de las emisiones de este gas relacionadas con la energía) según el informe de la AIE World Energy Outlook 2010 (Perspectiva Mundial de la Energía) publicado hoy  12-11-2010.

Aunque la posición de la AIE sobre energía renovable y cambio climático mejora cada año, el mix energético propuesto en el “escenario clima” de la AIE (que daría una concentración de 450ppm de gases de efecto invernadero en la atmósfera) aún descansa en tecnologías no probadas, como la captura y almacenamiento de carbono (CAC) para las centrales térmicas de carbón y en la energía nuclear.

“El informe de la AIE afirma claramente que los combustibles fósiles están fuertemente subvencionados con más de 312.000 millones de dólares cada año en el mundo, lo que da lugar a una competencia desleal con las energías renovables y limpias. Nos alegramos de que las renovables sean ahora el foco de la edición 2010” ha declarado Sven Teske, director de la campaña Energía Renovable en Greenpeace International. “La AIE está cada vez más reconociendo el importante papel que las energías renovables pueden tener para luchar contra el cambio climático y mejorar la seguridad de suministro. Sin embargo, la AIE no está cambiando sus recomendaciones tecnológicas desde tecnologías no probadas, peligrosas y caras como la CAC y la energía nuclear”.

“La hipótesis de la AIE de que después de 2020 el 98% de las nuevas centrales térmicas de carbón se construirán con capacidad de CAC está a años luz de la realidad. Cada vez más proyectos de CAC han sido cancelados debido a que los costes se han disparado y a la falta de apoyo público. Y la energía nuclear es aún la tecnología energética más cara, y el problema de los residuos no tiene solución, como han demostrado las recientes protestas contra el transporte de residuos radiactivos de Gorleben en Alemania” ha añadido Teske.

La última versión del informe de Greenpeace [R]evolución Energética: Perspectiva Mundial de la Energía Sostenible, producido junto con el Consejo Europeo de la Energía Renovable, muestra cómo las energías renovables, combinadas con mayor eficiencia energética, pueden reducir las emisiones mundiales de  CO2 relacionadas con la energía desde los actuales 29.000 millones de toneladas hasta 18.400 millones de toneladas para 2030 – menos de la mitad de las emisiones de escenario de la AIE “Políticas Actuales” en el mismo año (40.000 millones de toneladas de CO2). Usando las mismas hipótesis de crecimiento económico, costes de combustibles y desarrollo de población que la AIE, el escenario de Greenpeace también incluye proyecciones a largo plazo – con una reducción del 80% del CO2 y la completa eliminación de la energía nuclear para 2050, mientras se cierran el 90% de las térmicas de carbón del mundo.

Principales diferencias

El escenario más ambicioso (450 ppm) de la AIE alcanza el máximo de emisiones para 2020. El escenario de [R]evolución Energética logra el máximo en 2015, como dice el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU que es necesario para evitar un cambio climático catastrófico.

  • El escenario más ambicioso de la AIE reduce las emisiones debidas al uso de energía a 22 gigatoneladas al año en 2030. La [R]evolución Energética reduce estas emisiones en otro 18% más, hasta 18,3 gigatoneladas al año – menos de la mitad de las emisiones de seguir como hasta ahora.
  • El escenario más ambicioso de la AIE descansa en la insostenible energía nuclear y en la tecnología no probada de CAC. La [R]evolución Energética elimina la energía nuclear e incorpora sólo tecnologías probadas.
  • La demanda de energía para generación eléctrica en el escenario más ambicioso de la AIE y en la [R]evolución Energética es casi la misma, pero la [R]evolución Energética muestra que la demanda energética para los sectores de climatización, transporte e industria podría ser un 11% menor.


Temas clave

  1. No hay  actualmente ninguna planta comercial de CAC en operación o planeada, pero la AIE cree que el 98% de todas las térmicas de carbón nuevas que se instalen desde estarán equipadas con CAC.
  2. La incorporación de energía nuclear en los escenarios alternativos de la AIE es igualmente irrealista, ya que requieren la conexión a red de un nuevo reactor nuclear cada mes hasta 2035, mucho más de lo que es capaz la industria nuclear.
  3. Notas:
    (1)
    El último informe [R]evolución Energética 2010 está disponible enhttp://www.greenpeace.org/espana/reports/informes-revoluci-n-energetica.Tiene dos escenarios, además del tendencial: uno moderado con un objetivo mundial de reducir al 50% las emisiones mundiales de CO2 relacionadas con la energía para 2050, y otro avanzado con un objetivo de reducción del 80% de CO2 (respecto a 1990), todo ello mientras se asegura que China, India y otras economías en desarrollo tengan acceso a la energía que necesitan para desarrollarse. Los resultados que se mencionan en este comunicado de prensa se refieren sólo al escenario avanzado.
    (2) El informe se ha desarrollado junto con especialistas del Instituto de Termodinámica Técnica del Centro Aeroespacial Alemán (DLR), el instituto holandés Ecofys y más de 40 científicos e ingenieros de universidades, institutos y empresas renovables de todo el mundo.

    (3)
     El informe analiza con detalle cómo reestructurar el sistema energético mundial, basándose en un detallado análisis regional del potencial de las fuentes de energía renovables probadas, la eficiencia energética y el uso de cogeneración eficiente descentralizada. El escenario de [R]evolución Energética se compara con un escenario de “seguir como hasta ahora” proporcionado por la división del mundo en 10 regiones que utiliza la AIE en su serie de informes World Energy Outlook.

Fuente:  Greenpeace