Garoña cierra ¿y ahora que? Experiencia de otros municipios con centrales cerradas

Localidades del burgalés Valle de Tobalina miran el turismo como una de las alternativas de desarrollo de la zona tras el anuncio de cierre de Garoña, una situación que han tenido que afrontar anteriormente otros municipios con nucleares: Almonacid de Zorita (Guadalajara) y Vandellós (Taragona).

Catorce son los municipios de este valle de Castilla y León que buscan ahora revitalizar su economía tras la clausura de la central, aunque el área de influencia de la actividad de Garoña abarque también localidades del País Vasco, La Rioja y Cantabria al encontrarse algunas de ellas a menos de 80 kilómetros de la instalación. .

El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, anunció este martes un plan de reactivación para las localidades afectadas, sin detallarlo.

Y aunque la actividad de la central creó puestos de trabajo directos o por subcontratas, tampoco significó una solución a la despoblación para muchos de ellos.

Así, la alcaldesa de Trespaderne, Ana Isabel López, prefiere ver el cierre de Garoña como “una oportunidad” para el entorno, mientras otros regidores ponen ahora su vista en el desarrollo del turismo y el sector hortofrutícola como alternativa a su economía.

En España dos instalaciones, la José Cabrera, más conocida como Zorita, en Almonacid de Zorita (Guadalajara), y la de Vandellós I (Tarragona), se encuentran en el proceso de cierre con experiencias muy distintas.

Zorita, abierta en 1968 y cuyo desmantelamiento se inició en 2006, ha sufrido el despoblamiento y envejecimiento de la población, según ha explicado a la Agencia Efe su alcaldesa Elena Gordón Altares.

Además, la población de la localidad “está desanimada” ante la falta de salidas económicas para la zona, ha asegurado la regidora, quien trabaja junto a otros 200 trabajadores aproximadamente en el desmantelamiento de las instalaciones.

En su día, el Gobierno anunció el desarrollo de un plan de compensación al cierre de la planta, sin embargo, “nadie nos resuelve problemas como el mal acondicionamiento de las carreteras”, factor que ha alejado a los inversores, ha aseverado la alcaldesa de los 750 habitantes de Almonacid de Zorita.

“Nadie nos hace caso, es la pescadilla que se muerde la cola”, ha asegurado Gordón, a pesar de haber puesto en marcha proyectos como un vivero de empresas, el desarrollo del turismo, la construcción de un camping, “pero los emprendedores no vienen por el estado de la vía”.

La central “no hizo daño a la zona, hemos vivido tranquilos durante su funcionamiento”, ha manifestado la alcaldesa, quien ha añadido que “poca gente en el pueblo dirá que estaba a disgusto” con la nuclear, porque “estamos perfectamente informados”.

“Es más el miedo de la gente de fuera, que los que vivimos en primera persona”, ha indicado.

Muy diferente es la situación de la localidad de Vandellós (Tarragona), según ha explicado a Efe su alcalde, Alfonso García, quien ha aclarado que hay dos factores distintos que influyeron en el cierre de esa central.

El primero, el accidente que se produjo en 1989, el más relevante ocurrido en España, y el segundo el proceso sociopolítico de la localidad de 6.200 habitantes.

Ha manifestado, además, que el cierre de Vandellós I coincidió con la apertura de Vandellós II -de mayor potencia-, lo que facilitó que un buen número de trabajadores pasaran a las nuevas instalaciones, mientras otros se acogían a la jubilación anticipada.

Asimismo ayudó, según García, la ubicación geográfica de la localidad cercana al litoral, lo que facilitó que otras personas se vincularan a actividades relacionadas con el turismo o con un polígono industrial cercano.

En el proceso de desmantelamiento “hay picos de trabajo”, ha dicho el alcalde, en los que se necesita “potenciar la formación de las personas para diversificar la economía local”.

“La energía nuclear es de transición”, ha sostenido García, por ello hace falta un plan de desarrollo con “recursos endógenos y exógenos” para la creación de alternativas, la planificación y diversificación, y que el territorio no empobrezca.

El gerente de la Asociación de Municipios en Áreas de Centrales Nucleares (AMAC), Mariano Vila d’Abadal, ha manifestado a Efe que con el anuncio del cierre de Garoña “nos tememos lo peor”.

“Han dicho que van a mantener unas ayudas que existen y han existido desde 1990, que son compensaciones a los municipios por tener residuos de las nucleares, pero no son fondos por el cierre”, ha asegurado.

Ha anunciado que este viernes AMAC se reunirá con los alcaldes de los municipios del Valle de Tobalina afectados.

Esta mañana, el diputado general de Álava, Ramiro González, ha dicho tras la reunión del Consejo de Gobierno Foral, que la Diputación Foral mantendrá “pleno contacto” con el Gobierno central sobre el proceso de desmantelamiento de Garoña y para la revitalización de los municipios de la zona.

Ha asegurado que es necesaria la puesta en marcha de un plan de revitalización de la zona afectada por la central.

El político ha añadido que en este plan deben estar presentes los municipios de la zona de Añana, que, ha recordado, quedaron fuera del primer plan de revitalización planteado en el momento de la primera parada de Garoña en 2012.

Ha añadido que el principal problema de la Cuadrilla de Añana es la elevada edad de sus habitantes y que el objetivo primero es “fijar” población en la zona, para lo que es necesario dotarla de servicios.

Fuente: eldiario.es

Enresa estudiará el acuífero sito en los terrenos donde pretende ubicar el ATC

Deberá analizar si habría capacidad de reacción ante una posible fuga de material radioactivo y evitar que llegue a El Záncara.

Enresa sigue estudiando los terrenos del Almacén Temporal Centralizado de Villar de Cañas. Se prevé que en breve analice el comportamiento del acuífero que se situaría debajo de la construcción del silo nuclear conquense. Se trata de una información adicional que el CSN solicitó a la empresa, y una de las cuestiones más sensibles del proyecto.

Enresa está pendiente de adjudicar el contrato por el que, durante dos años, se comprobarán los valores pizométricos en los terrenos donde se pretende construir en ATC y sus alrededores. Con esto, se controlará al detalle cuál es el movimiento de las aguas subterráneas.

Informes anteriores hablan de un “movimiento moderado” de las aguas del acuífero, asegurando que hay “riesgo potencial” de contaminación del cauce más cercano, El Záncara y, por tanto, podría afectar al agua de riego y agua de uso de boca en la zona e, incluso, podría expandirse hacia las Tablas de Daimiel.

Ahora quieren que los estudios sean más precisos. Así las cosas, la captura de los datos que de ahí se obtengan serán determinantes para determinar cómo actuar y dónde en caso de fuga, según explica a la SER Carlos Villeta, responsable de comunicación de la Plataforma contra el Cementerio Nuclear de Cuenca.

Mientras, la Plataforma ha vuelto a acudir al Consejo de Transparencia tras haber solicitado al Consejo de Seguridad Nuclear el Informe de Construcción y haber recibido información parcial del documento, como ya ocurriera con el Informe de Ubicación. Pasados tres meses, el colectivo se plantea acudir a instancias superiores. Temen que el CSN vuelva a seguir adelante con el proyecto a pesar de que los estudios determinen que los riesgos superan los umbrales permitidos.

Desde la Plataforma calculan que en seis meses el CSN podría dar el visto bueno al segundo de los tres permisos necesarios para construir del ATC.

Fuente: cadenaser.com

Situación de emergencia en una central nuclear de Estados Unidos tras un accidente en un túnel que almacenaba plutonio

Trabajadores de la reserva nuclear de Hanford en Richland fueron evacuados por la inestabilidad de los túneles ferroviarios que contienen material contaminado, reportaron autoridades federales.

La alerta se ha emitido después de que se produjese el derrumbe en uno de los túneles cerca de la Planta de Extracción de Plutonio y Uranio

Dado que “los túneles contienen materiales contaminantes”, las autoridades han ordenado la evacuación de la planta, que cuenta con cerca de 200.000 metros cúbicos de residuos radiactivos

“El Departamento de Ecologia del estado de Washington reconoció hace años  que hay basura nuclear que llega al rio Columbia hoy dia desde Hanford ”.

9 de mayo de 2017

La central nuclear de Hanford, que lleva más de 20 años vacía, se creó en el marco del desarrollo de la primera bomba nuclear y posteriormente se dedicó a la generación de armas nucleares durante la Guerra Fría

La ciudad de Hanford declaró este dia “alerta de emergencia”, dispuso que los trabajadores de la reserva nuclear Hanford en Richland fueran evacuados y se les ordenó a otros que permanezcan en el interior después de que se declaró una emergencia por la inestabilidad de túneles ferroviarios que contienen material contaminado.

De acuerdo al Departamento de Energía de Estados Unidos hay preocupaciones acerca de la hundimiento en el suelo que cubre túneles ferroviarios cerca de una antigua planta de procesamiento químico.

El Departamento de Energía abrió un centro de operaciones de emergencia en el sitio justo antes de las 08:30 de este martes (tiempo local) y el Departamento de Bomberos de Hanford se presentó en la escena.

Justo después de las 10:00 horas de este martes, el Departamento de Energía dijo que había una zona cuadrada de cuatro pies sobre uno de los túneles que había “cedido” entre dos y cuatro pies descubierta originalmente durante una inspección de rutina por los trabajadores.

Los túneles están cubiertos por unos ocho pies de tierra. “El personal de respuesta se están acercando a la zona donde el suelo ha disminuido para una mayor inspección visual”, indicó el Departamento de Energía.

Esta foto de  2012 del Departamento de energia de EE.UU. muestra el tanque AY-102 filtrando contaminación de alta intensidad.

Un portavoz del Centro de Información Conjunta de Hanford expresó que el incidente se produjo en el área de 200 East PUREX del sitio y acotó que no había pruebas de una liberación radioactiva, pero que los funcionarios todavía estaban investigando.

PUREX se refiere a la Planta de Plutonio de Extracción de Uranio del sitio, una instalación masiva de más de tres campos de fútbol de longitud que se utilizó para recuperar plutonio de barras de combustible irradiadas.

El edificio, que se extiende 40 pies bajo tierra y tiene más de seis pisos de altura, ha estado vacía durante casi 20 años, pero sigue siendo altamente contaminado.

Un túnel cerca del sitio contiene varios vagones que han sido enterrados temporalmente porque fueron utilizados para transportar barras de combustible irradiadas y permanecen contaminados.

Brian Calvert, un planificador de emergencias con los servicios de emergencia del condado de Benton, dijo que tenían varios organismos encargados de hacer cumplir la ley y de bomberos de pie, si es necesario.

Hanford hizo el plutonio para  armas nucleares durate años y lleva en fase de limpieza décadas, con inversión multimillonaria de los desperdicios.

La planta de PUREX lleva vacía más de 20 años, pero sigue estando altamente contaminada tras haber albergado las operaciones de procesamiento de contenedores que habían almacenado plutonio.

El Departamento de Energía ha explicado que por el momento no se han tomado medidas respecto a los habitantes de los condados de Benton y Franklin, cercanos a las instalaciones nucleares, y en los que residen cerca de 280.000 personas.

La central nuclear de Hanford fue creada en 1943, dentro del proyecto Manhattan para el desarrollo de la primera bomba nuclear lanzada en Nagasaki (Japón) y posteriormente se dedicó a la generación de armas nucleares durante la Guerra Fría.

El portavoz de Columbia Riverkeeper Dan Serres señala que el público debería empezar a preocuparse por los niveles de filtración en los acuíferos y en el rio.

“El Departamento de Ecologia del estado de Washington reconoce que hay basura nuclear que llega al rio Columbia hoy dia desde Hanford ” dijo.

Los costes de limpieza anual del sitio se estiman en 1.500 millones de dolares

Trabajadores con trajes de protección. en un vertedero de tierra en la reserva nuclear Hanford    Abril 3, 2008 cerca de Richland. Cada año el gobierno federal gasta unos 2.000 millones de dolares en trabajos para descontaminar el sitio nuclear más contaminado de EEUU

 

Trabajadores con trajes de protección. en un vertedero de tierra en la reserva nuclear Hanford    Abril 3, 2008 cerca de Richland. Cada año el gobierno federal gasta unos 2.000 millones de dolares en trabajos para descontaminar el sitio nuclear más contaminado de EEUU

Cosas que saber de los resuduos del almacen de   koin.com

Iberdrola cifra en 916 millones las pérdidas por reabrir Garoña y pide “desistir” y desmantelar la central

La italiana Endesa desconfía de las cifras y prefiere esperar a que el Gobierno español resuelva para tomar una decisión sobre el futuro de la instalación.

Traducido: que el gobierno baje los impuestos para que ganen más.

Iberdrola tiene muchas centrales térmicas de gas medio paradas y el reactor de Garoña no está en condiciones  técnicas adecuadas; ni siquiera con las invesiones previstas se garantizaría su correcto funcionamiento.

La pretendida tensión en torno a la central nuclear ubicada en Santa María de Garoña (Burgos) no para de aumentar. Al insólito consejo de Nuclenor -la sociedad participada por Iberdrola y Endesa que gestiona la instalación- celebrado la pasada semana, en el que ambas eléctricas chocaron al votar sobre el futuro de la central, se ha sumado en los últimos días un cruce de informes encargados a consultoras internacionales donde se trata la rentabilidad o irrentabilidad, según se mire, de Garoña y del resto del parque nuclear del país.

Las dos eléctricas no se ponen de acuerdo en la forma de actuar en torno a la central burgalesa y la falta de entendimiento entre ambas ha desatado una nueva guerra en el sector eléctrico. Garoña, parada desde el año 2012, recibió el pasado mes de febrero la luz verde del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para retomar su actividad y ampliar sine die su operación siempre y cuando sus propietarios realizaran unas inversiones que las empresas cifran en torno a los 300 millones de euros. El veredicto del regulador nuclear no es vinculante y ahora la decisión sobre la reapertura la tiene que tomar el ministro de Energía, Álvaro Nadal, que se ha dado de plazo hasta agosto para escuchar a todas las partes interesadas y resolver.

En el sector energético cada día que pasa se tiene más claro que Garoña nunca va a reabrirse. La central lleva cuatro años parada y esta situación no ha supuesto ningún tipo de tensión para el sistema eléctrico, dotado de una enorme sobrecapacidad por la entrada masiva de centrales térmicas de gas y renovables en la primera década del siglo.

Informe de la consultora PriceWaterhouseCoopers

Por si fuera poco, Iberdrola ha puesto cifras a su tesis de que Garoña no tiene futuro. La eléctrica que preside Ignacio Galán presentó en el último consejo de Nuclenor un «informe estrictamente privado y confidencial» elaborado por la consultora PriceWaterhouseCoopers (PwC) en el que se ponen cifras al agujero que supondría en las cuentas de ambas eléctricas poner en marcha la central. Según este documento, al que ha tenido acceso EL MUNDO, la central estaría sometida a continuas pérdidas entre los años 2017 y 2031 si se tuvieran que llevar a cabo las inversiones previstas de 308 millones en ese periodo. De esta cifra, 193 millones corresponderían a mejoras en materia de seguridad y mantenimiento y el resto estaría ligado a la recarga del combustible nuclear.

En total, teniendo en cuenta la proyección de precios a futuro realizada por la consultora y comparándola con los 66 euros por megavatio hora que necesitaría la central para ser rentable dada la carga fiscal que recae sobre estas instalaciones, las pérdidas totales ascenderían a 916 millones de euros en el conjunto del periodo. «En conclusión, la opción más favorable para la sociedad sería desistir de la solicitud de renovación de autorización de explotación de la central dado que con las condiciones actuales o previsibles de mercado no generan el ebitda que permita recuperar las inversiones necesarias para su explotación hasta el final de su vida útil», concluye PwC.

El informe realizado por la consultora sorprendió a los consejeros de Endesa en el órgano de control de Nuclenor. Galán había conseguido introducir en el orden del día de la reunión una votación para desistir en el intento de lograr la reapertura de la instalación sin esperar al veredicto del Ministerio de Energía. La eléctrica elevaba así el pulso que mantiene con el Gobierno, donde ha llegado a insinuar que dejará de operar sus nucleares si no se suavizan los impuestos a la generación eléctrica y a los residuos nucleares que hoy, según sus cálculos, hacen «irrentables» a todas las centrales.

El informe no convenció en Endesa y sus consejeros votaron en contra de desistir en el intento de reabrir Garoña. La desunión provocó un empate que bloqueó la situación hasta el próximo consejo de administración. El grupo que dirige Borja Prado alega que es mejor esperar a ver la resolución de Energía antes de tomar una decisión.

En la sede de Endesa no ha sentado nada bien que Galán se pronuncie de forma tan contundente sobre el futuro de Garoña ni que, a espaldas de su socio en Nuclenor, se haya realizado un informe utilizando información sensible de la instalación. El propio Prado aprovechó una intervención ante los medios de comunicación en la Junta de Accionistas de la eléctrica celebrada la pasada semana para pedir «respeto» sobre la posición de su eléctrica sobre Garoña. Las fuentes del sector consultadas consideran que el informe de PwC carece de fundamentos y está lejos de reflejar la situación real de la central si operase hasta 2031.

Más allá de la situación particular de la central burgalesa, eléctricas y Gobierno mantienen estas semanas un pulso que determinará el futuro de la energía nuclear en el mix energético nacional. En esta partida están en juego alrededor de 2.200 millones de euros, que es lo que ingresan cada año las seis centrales que operan en España. Endesa, propiedad del gobierno italiano,  es el grupo con una mayor participación en el negocio nuclear  y no le interesa que esos ingresos vayan a deparar a otras fuentes de generación alternativas como el gas.

A pesar de esta cifra de negocio, las eléctricas sostienen con informes técnicos elaborados por consultoras como FTI que sus instalaciones están en pérdidas por los altos impuestos que tienen que pagar y el deterioro de unos activos que «no están amortizados».

Por suerte todos sabemos que FTI es una empresa especializada en manipulación de la realidad. FTI fué contratada en su dia por el lobby del fracking en España para lavar su imagen y según su página Web es especialista en lavado de imagen corporativa y alterar la percepción de la gente sobre el mundo real.  (leer sobre FTI Consulting)

Fuente: elmundo

Plataforma contra el ATC de Cuenca presenta una queja por la falta de información del CSN

 

La Plataforma contra el Cementerio Nuclear en Cuenca ha presentado una queja al Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG) ante la negativa de la dirección del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) a facilitar la información solicitada sobre la tramitación de la autorización de construcción del Almacén Temporal Centralizado (ATC) en Villar de Cañas (Cuenca).

La Plataforma ha recordado a través de una nota de prensa que el CSN vuelve a negarse a ofrecer información a pesar del “varapalo” que recibió del Consejo de Transparencia que le obligaba a publicar varios informes a instancia de ‘Transparencia Internacional’, negados hasta ese momento.

En la queja que ha presentado la Plataforma a través de Ecologistas en Acción, se incide en que “el análisis de los errores humanos en el accidente nuclear de Fukushima puso de manifiesto que la transparencia es un aspecto crítico en la seguridad nuclear”.

A ello ha añadido también que “la información solicitada se dará a conocer a la población en general y especialmente a la local que vive en las cercanías de los terrenos del proyecto de almacén nuclear”.

Por otro lado, la Plataforma contra el Cementerio Nuclear de Cuenca se encuentra ultimando los detalles de la que será la 8ª Marcha a Villar de Cañas, convocada para el domingo 7 de mayo.

Los responsables de la organización han confirmado la asistencia de tres autobuses, que partirán a las 8:30 horas de la Plaza de España, de Madrid; a las 10:00 horas, de Tarancón (Cuenca), y a las 9:30 horas de la estación de autobuses de Cuenca capital.

Los autobuses y otros vehículos que asistan a la marcha confluirán en la urbanización Casalonga, para iniciar a las 11:00 horas una marcha a pie hasta Villar de Cañas donde se leerá un manifiesto tras el recorrido que se ha acortado unos 500 metros con respecto a años anteriores.

Fuente:  clm24.es

Un escape en el sistema de refrigeración obliga a paralizar la central nuclear de Ascó

27/04/17

La central nuclear de Ascó ha dado parte al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) de la parada forzosa de uno de los dos reactores que operan en el complejo tras descubrirse una anomalía en el sistema de refrigeración de la instalación. En concreto, según han informado fuentes de la central, y así lo ha confirmado la subdelegación del Gobierno en Tarragona, el protocolo de seguridad se activó durante la noche del miércoles tras detectarse un aumento del caudal de “agua no identificada” en el sistema refrigerante del reactor.

Al no poder descartar que se tratase de una fuga de la barrera de presión del sistema de refrigeración del reactor, los técnicos de la central optaron por ordenar una parada preventiva de la unidad. Tras la investigación pertinente se ha identificado el origen de la fuga en una válvula de drenaje y se ha descartado una avería en la barrera de presión. Los servicios de mantenimiento mecánico de la central están trabajando en la reparación. La planta cuenta con sumideros dentro de la contención para asegurar la recogida de posibles pérdidas de agua y, según aseguran fuentes de la nuclear, “Ascó I se encuentra en condición segura”. Añaden que la incidencia no ha tenido afectación para las personas ni para el medioambiente.

Noviembre de 2014. La nuclear de Ascó II informa de un vertido de 1.000 litros de agua contaminada

El vertido se ha producido debido al mal cierre de una de las tres cañerías que se utilizan para devolver el agua al sistema. Durante cinco minutos ha estado saliendo el agua que se guarda en tanques cuando se realiza la recarga y que se devuelve al sistema cuando está a punto de finalizar la recarga, como es el caso. El vertido recogido está considerado de baja y media actividad. (leer)

Abril de 2011. Una fuga en Ascó vierte agua radiactiva sobre 14 operarios

Una fuga de 25.000 litros de agua radiactiva en la nuclear de Ascó I (Tarragona) vertió líquido contaminado sobre 14 operarios de la planta que trabajaban en el edificio de contención donde se aloja el reactor, que se encuentra parado por recarga de combustible.  (leer)

Abril de 2008. La fuga radiactiva en Ascó fue cien veces mayor de lo declarado

El Consejo de Seguridad Nuclear acusó a la planta de ocultar información y le abrió un expediente – Analizaría a 700 personas por si resultaron afectadas

No fue un suceso menor, como dijo la central nuclear de Ascó I, en Tarragona. La planta, propiedad de Endesa, declaró el pasado 4 de abril de 2008 que había detectado una fuga radiactiva. Pero dijo que era insignificante, nimia, apenas nada. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), que debió de ver algo extraño, pidió los informes originales sobre los que se basaba. La documentación terminó de llegar ayer y la respuesta es contundente. En una nota durísima, el CSN acusó a la central de “inadecuado control del material radiactivo” y de proporcionar “información incompleta y deficiente”. (leer)

Fuente: elpais

Garoña: De central a cementerio nuclear

El Gobierno central consigna una partida en los presupuestos para la reconversión de la planta burgalesa en almacén de residuos radiactivos

Al mismo tiempo que Iberdrola y Endesa, propietarias de Garoña, tratan de resolver su división de opiniones sobre el futuro de la central, con la primera posicionada abiertamente en contra de la reapertura y la segunda agazapada a la espera de que se pronuncie el ejecutivo de Rajoy -aún tiene de plazo hasta otoño, como el propio presidente recordó en febrero-, la planta burgalesa mantiene abierto un segundo frente, de menor calado que su reactivación pero no por eso menos preocupante, en forma de almacén temporal de residuos nucleares.

Un proyecto, ligado irremediablemente al futuro de Garoña se produzca o no la reapertura, para el que los Presupuestos Generales del Estado de 2017 han consignado una partida de 3,4 millones de euros que serán sufragados por Enresa, la empresa nacional de residuos radiactivos. Y es que, abra o no sus puertas de nuevo, los residuos de Garoña tendrán que ir a parar a algún sitio, especialmente ante el eterno retraso en la construcción del Almacén Temporal Centralizado (ATC), para el que el Ministerio de Energía ni siquiera ha concedido aún la autorización administrativa para su emplazamiento, previsto inicialmente en Cuenca.

Cuestionado sobre la puesta en marcha del almacén temporal de Garoña, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) se limitó a responder que, por el momento, el espacio “se autorizó con condiciones el 17 de diciembre de 2014” con “una propuesta de dictamen técnico” que recogía “nueve condiciones a la autorización de ejecución y montaje”, además de requerimientos relacionados con la vigilancia radiológica ambiental o la protección contra incendios, entre otros. Sobre la fecha de su puesta en marcha en caso de que Garoña no reabra sus puertas, el CSN instó a contactar con Nuclenor, que cuestionada al respecto no quiso realizar valoraciones.

Tras conocer esta semana la inclusión de esos 3,4 millones de euros en los Presupuestos generales para fortalecer la puesta en marcha del cementerio nuclear, el grupo ecologista Eguzki apuntaba que la noticia “evidencia un futuro acordado, escenificado y negro para Garoña”. “Se levanta el telón y el teatro ya tiene el siguiente acto anunciado. Si no se reabre la planta, las obras acometidas de las que tanto presume Nuclenor pueden ser para el almacenamiento de los residuos de otras plantas nucleares cuya vida se prolonga sine die”, denuncian.

“Engañando con discursos de rentabilidad y palabras bonitas se plantea una medida impopular y que mantiene el sistema energético, el negocio de Nuclenor y otros, anteponiendo los intereses del lobby nuclear a cualquier otro principio de seguridad, voluntad popular o modelo energético sostenible alternativo”, lamentan desde Eguzki, además de exigir a las formaciones políticas “un compromiso claro a favor del cierre definitivo y el desmantelamiento de Garoña, sin cementerio o almacén nuclear que los sustituya”.

Acuíferos

El Almacén Temporal Individualizado (ATI) de Garoña fue adjudicado a la ingeniería Idom con un presupuesto inicial de 10,7 millones de euros. Un coste en el que sólo se incluían los primeros cinco contenedores encargados de albergar el material radiactivo, aunque el proyecto recoge la construcción de hasta dieciséis contenedores de almacenamiento -la capacidad máxima podría ampliarse a 32- levantados sobre dos losas sísmicas de hormigón.

El silo de desechos nucleares de la planta burgalesa, ubicada a cuarenta kilómetros de Gasteiz, se levantaría por cierto en un punto en el que bajo tierra sus aguas están conectadas de forma directa con el acuífero subterráneo de Subija en la Llanada Alavesa , como la Diputación Foral de Araba denunció en junio del pasado año, cuando el Ayuntamiento burgalés del Valle de Tobalina concedió la licencia de obras para su construcción. Antes, en octubre de 2015, el Ministerio de Medio Ambiente concedía al proyecto la necesaria declaración de impacto ambiental favorable.

Sobre el papel, el almacén temporal de Garoña debería albergar los residuos en seco durante un máximo de diez años, en lugar de en la piscina como hasta ahora -donde se guardan 2.505 elementos combustibles- pero el límite de tiempo lo fijará en última instancia la puesta en marcha -si llega- del citado almacén temporal centralizado de Villar de Cañas, en Cuenca. Con cerca de una hectárea de ocupación, de la que 7.207 metros cuadrados estarán pavimentados e impermeabilizados, las dos losas tendrán sesenta centímetros de espesor y 800 metros cuadrados.

En una reciente entrevista a este periódico, la exministra socialista y actual consejera del CSN, Cristina Narbona, apuntaba que “en un par de años” los residuos nucleares de Garoña que actualmente están en la piscina “podrían estar ya en su almacén temporal en condiciones de seguridad”.

Mientras tanto, los ojos continúan puestos todavía en el principal foco de atracción: la posible reapertura de la central.

Fuente:  deia.com