Denuncian “cientos de kilos” de residuos de alta intensidad en El Cabril

Organizadores del primer Encuentro contra el Cementerio Nuclear de El Cabril, hoy en la Corredera. – MIGUEL ÁNGEL SALAS

Colectivos y partidos retomarán la movilización contra el centro de residuos en Hornachuelos en un encuentro el sábado en Peñarroya-Pueblonuevo

El centro de residuos radiactivos de baja y media intensidad de Sierra Albarrana de Enresa, las conocidas instalaciones de El Cabril, alberga “cientos de kilos” de residuos radiactivosde alta intensidad, concretamente “dióxido de uranio 235”, proveniente de centrales nucleares en desmontaje, ha denunciado esta mañana el exconcejal  del Ayuntamiento de Córdoba y actual presidente de la Fundación Equo, José Larios, y al menos 111 kilos “según reconoció el Consejo de Seguridad Nacional en el 2015”, explica Guillermo Contreras, de Ecologistas en Acción.

Tanto Larios como Contreras participaron esta mañana en Córdoba en la presentación del primer Encuentro contra el Cementerio Nuclear de El Cabril, a celebrar el sábado en el mercado de abastos Sebastián Sánchez, de Peñarroya-Pueblonuevo a partir de las 11.00 horas, y en el que se relanzará la movilización contra estas instalaciones (las únicas de sus características en España como centro de almacenamiento de residuos de baja y media actividad) y los planes para que también alberguen un material de alkta intensidad radiactiva que tardará cientos de miles de años de dejar de ser peligroso, según los convocantes, una decena de colectivos y partidos políticos de Andalucía y Extremadura.

En concreto, el encuentro en Peñarroya-Pueblonuevo quiere fijar “una hoja de ruta” para retomar las movilizaciones de unas instalaciones en Andalucía que reflejan el actual el actual modelo de “extraer recursos y traernos la basura” que se emplea con la comunidad autónoma, según explicó Jorge Hidalgo, coordinador en Córdoba de Podemos Andalucía. Junto a él, el portavoz de Ganemos Córdoba en el Ayuntamiento de la capital, Rafael Blázquez, y la secretaria provincial del PCA, concejala en el mismo consistorio y exparlamentaria, Alba Doblas, dieron cuenta de los motivos que llevan a retomar las movilizaciones contra las instalaciones de Enresa y, en general, contra la energía nuclear.

Al respecto, a lo largo de la presentación del encuentro se recordó que hay dos centrales nucleares que se están desmontando (Valdellós 2 y Garoña) y que quedan 8 en funcionamiento en España, complejos que, conforme cumplan su vida útil y comiencen sus desmonjes irán multiplicando los residuos de alta intensidad, con el riesgo que ello conlleva de que más basura radiactiva de alta intensidad terminen en el cementerio nuclear de El Cabril, independientemente de la polémica sobre el Almacén Temporal Centralizado (ATC) propuesto para Cuenca donde se ubicarían los residuos radiactivos de alta intensidad.

 

Fuente: diariocordoba.com

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Alcalde de Villavieja de Yeltes (Salamanca) denuncia cercanía de mina uranio

 El alcalde del Ayuntamiento salmantino de Villavieja de Yeltes, Jorge Rodríguez, ha denunciado hoy que la excavación para la construcción de una mina de uranio del proyecto de la empresa australiana Berkeley en Castilla y León, está a cien metros de distancia del patio del centro escolar de la localidad.

Rodríguez ha explicado en entrevista con la Agencia EFE que Berkeley ha solicitado la autorización para la concesión de permiso de explotación de las Reservas (de uranio) Estatales de la zona 7 donde se encuentra el municipio.

Berkeley, ha asegurado el alcalde, “no es una empresa minera, hasta el momento no ha obtenido uranio en ninguna de las explotaciones que tienen”, y ha añadido que según la información que maneja, el proyecto tiene “irregularidades desde el inicio del proceso”.

Achaca a la Junta de Castilla y León su empeño de optar por la “actividad extractiva de minerales” en vez de buscar otras opciones para la supervivencia de los pueblos de la región y su población.

El proyecto de explotación de uranio de la empresa Berkeley “afectaría a 35 pueblos” de la provincia de Salamanca.

Todos los regidores de esas localidades, menos el de Retortillo -donde estarían ubicadas excavaciones, una balsa de agua e instalaciones para el lavado del uranio- se han manifestado en contra en mayo pasado a través de la firma de un documento en el que solicitaron la declaración desfavorable de utilidad del proyecto.

Rodríguez ha explicado que Berkeley prevé transportar el uranio desde Villavieja de Yeltes a Retortillo para su lavado y devolverlo nuevamente a su pueblo donde probable se ubique un almacén de residuos radiactivos.

Este traslado se haría por medio de una cinta transportadora en un tramo de diez kilómetros aproximadamente, actividad que “causaría contaminación radiactiva del aire, del agua del río y de zonas declaradas de especial interés de la Red Natura 2000” durante años, según el regidor.

Rodríguez ha manifestado que la Empresa Nacional de Uranio (Enusa) en un informe de 2012 declaró desfavorable la puesta en marcha del proyecto tras analizar los cuatro estudios de viabilidad (julio de 2010, noviembre de 2010, febrero de 2011 y noviembre de 2011) presentados por Berkeley.

Según la documentación facilitada por el regidor, el informe de Enusa, publicado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), dice que con fecha 30 de marzo de 2012, la Empresa Nacional comunicó a Berkeley Minera España, S.A. que “no se dan los requisitos necesarios para acometer la explotación del Dominio Minero del Estado en la provincia de Salamanca, por lo que no procede, en consecuencia, la constitución de la nueva sociedad, debido a que ésta venía condicionada a la previa acreditación de la viabilidad de la explotación en el plazo acordado”.

Rodríguez ha explicado además que Portugal ha manifestado su preocupación por la contaminación de uranio que podría llegar a su territorio.

Según Rodríguez y la documentación aportada, la empresa Berkeley es asesorada por las mismas empresas que llevaron al escándalo de la empresa Uranim y la francesa Areva.

20 municipios reclaman la paralización de la mina de uranio de Salamanca

Aseguran que las instalaciones mineras pretenden instalarse en un lugar protegido ambientalmente por la Red Natura 2000

Una veintena de alcaldes de localidades cercanas a la futura mina de uranio de Berkeley Minera en la provincia de Salamanca piden el informe desfavorable de utilidad pública del proyecto. (sigue)

Fuente: Lavanguardia

La barata energia nuclear: España paga 50 millones a Reino Unido para que se quede el plutonio de Garoña

España firmó hace 14 años un acuerdo con las autoridades británicas para evitar el regreso de la basura nuclear.

La capacidad de almacenamiento de las instalaciones nucleares es muy limitada, a la espera de que se construya el ATC.

La central nuclear de Santa María de Garoña ya es historia. El Gobierno anunció su cierre definitivo el 1 de agosto. Pero las centrales pasan y sus residuos permanecen. Sobre los generados en Garoña, el Gobierno ha tomado una decisión: transferir la titularidad del plutonio generado en el tratamiento de la basura nuclear de la central burgalesa a la empresa pública británica International Nuclear Services (INS), heredera de la antigua British Nuclear Fuels(BNFL).

El Ejecutivo español alcanzó un acuerdo con BNFL hace 14 años para evitar la vuelta de los residuos reprocesados de Garoña a cambio de 34,5 millones de euros. Ahora ha dado un paso más, con un coste “en el ejercicio 2017” de 50,4 millones de euros, según detalla la memoria de la empresa pública Enresa.

Ni la empresa pública que gestiona los residuos, ni la sociedad propietaria de la central nuclear, Nuclenor (50% de Endesa y 50% de Iberdrola), han dado detalles de la operación. Nuclenor se limitó a señalar que las cláusulas del contrato están sujetas a confidencialidad.

Un hecho destacado

La operación ha quedado reflejada en una mención del presidente de Enresa, Juan José Zaballa, en el informe de la compañía de 2016. Zaballa califica de “destacado” el hecho de que el Ministerio de Energía haya refrendado la transferencia de la titularidad del plutonio a la británica INS.

Físicamente, el sensible material siempre estuvo en Reino Unido. La central de Garoña envió entre 1971 y 1983 casi 100 toneladas de combustible nuclear gastado (uranio) para su reprocesamiento. El problema está en el resultado de ese proceso, el plutonio, un residuo muy peligroso por su larga vida y posible uso militar. El plutonio, en principio, no estaba incluido en el acuerdo entre España y Reino Unido.

Si las 100 toneladas de uranio no podían volver en 2004 por falta de instalaciones de almacenamiento, menos aún un derivado más peligroso. España no puede gestionarlos. Por eso los ha enviado a otros países como también han hecho Japón, Alemania o Italia. Según explica el sexto Plan General de Residuos Radiactivos, hay residuos almacenados de la central Vandellós I en Francia y de Garoña en Reino Unido.

El plan recoge que los compromisos contractuales con Francia “contemplan que deben volver a España entre los años 2010 y 2015”, mientras que en el caso de Reino Unido los contratos cubrían hasta el año 2011 para el uranio y sólo hasta 2008 para el plutonio. Los contratos con la empresa estatal francesa Areva, por importe de 194 millones de euros, fueron modificados para extender los plazos.

Fuentes del Ministerio de Energía confirman que Enresa, en uso de sus competencias, tomó la decisión de negociar y modificar el contrato con la empresa pública británica para solucionar el problema de la posible devolución de material altamente radiactivo. El Ministerio respaldó la decisión de Enresa-Nuclenor en la etapa en la que Alberto Nadal estaba al frente de la Secretaría de Estado de Energía, señalan las mismas fuentes.

Un problema menos

Con la transferencia, Endesa e Iberdrola (Nuclenor) se quitan un problema de encima. Si desmantelar una central nuclear es un proceso lento y costoso, que en el caso de Garoña puede durar hasta 16 años, gestionar los residuos de miles de toneladas puede ser una pesadilla. El ejemplo más cercano -y único- de proceso de cierre de una nuclear completa es la de Zorita (Guadalajara), que comenzó a ser desmontada en 2006 y será clausurada, si nada se tuerce, en 2019.

En España, hay poca capacidad de almacenamiento. El polémico Almacén Temporal Centralizado (ATC) todavía está en trámites. Los residuos más peligrosos se almacenan en piscinas y contenedores en las instalaciones nucleares. Pero rebosan. Gestionar ese material ha costado sólo entre 2010 y 2016 un total de 1.326 millones, según el informe Energía 2017 del Foro de la Industria Nuclear. En las próximas décadas, el coste se disparará a 17.397 millones.

Esa cifra, que el informe contempla desde 2010 supone un 30% de exceso sobre lo contemplado en el plan de residuos que está vigente. En el Plan Nacional de residuos, aprobado en junio de 2006, el coste total de la gestión integral de todo el proceso de gestión de residuos, hasta su almacenamiento final, es de 13.000 millones de euros (valor 2006) y hasta el año 2070.

Mientras se parchea el problema, las piscinas están ocupadas en casi un 89% de media y sólo los almacenes temporales individuales (ATI) de Ascó y de Trillo muestran ocupaciones por debajo del 40% (ver gráfico).

Fuente:  lainformacion.com

 

Enresa estudiará el acuífero sito en los terrenos donde pretende ubicar el ATC

Deberá analizar si habría capacidad de reacción ante una posible fuga de material radioactivo y evitar que llegue a El Záncara.

Enresa sigue estudiando los terrenos del Almacén Temporal Centralizado de Villar de Cañas. Se prevé que en breve analice el comportamiento del acuífero que se situaría debajo de la construcción del silo nuclear conquense. Se trata de una información adicional que el CSN solicitó a la empresa, y una de las cuestiones más sensibles del proyecto.

Enresa está pendiente de adjudicar el contrato por el que, durante dos años, se comprobarán los valores pizométricos en los terrenos donde se pretende construir en ATC y sus alrededores. Con esto, se controlará al detalle cuál es el movimiento de las aguas subterráneas.

Informes anteriores hablan de un “movimiento moderado” de las aguas del acuífero, asegurando que hay “riesgo potencial” de contaminación del cauce más cercano, El Záncara y, por tanto, podría afectar al agua de riego y agua de uso de boca en la zona e, incluso, podría expandirse hacia las Tablas de Daimiel.

Ahora quieren que los estudios sean más precisos. Así las cosas, la captura de los datos que de ahí se obtengan serán determinantes para determinar cómo actuar y dónde en caso de fuga, según explica a la SER Carlos Villeta, responsable de comunicación de la Plataforma contra el Cementerio Nuclear de Cuenca.

Mientras, la Plataforma ha vuelto a acudir al Consejo de Transparencia tras haber solicitado al Consejo de Seguridad Nuclear el Informe de Construcción y haber recibido información parcial del documento, como ya ocurriera con el Informe de Ubicación. Pasados tres meses, el colectivo se plantea acudir a instancias superiores. Temen que el CSN vuelva a seguir adelante con el proyecto a pesar de que los estudios determinen que los riesgos superan los umbrales permitidos.

Desde la Plataforma calculan que en seis meses el CSN podría dar el visto bueno al segundo de los tres permisos necesarios para construir del ATC.

Fuente: cadenaser.com

El tipo que acabó con las renovables en España ahora cobra por dar conferencias en el extranjero en las que defiende que son la mejor alternativa energética

El exministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, el padre del gran hachazo a las renovables en España, ahora tiene una nueva vida en la que se dedica a defender a ultranza a las energías renovables.

Pero lo hace fuera de España, quizá piense que las energías renovables son la mejor opción para todo el mundo menos para su propio país, uno de los más ricos en viento y sol.

El exministro Soria acudió al Crans Montana Forum que se desarrolló en la ciudad sahariana de Dakhla, allí se celebró por tercer año consecutivo este foro que cuenta con el auspicio del mismísimo Rey Mohammed VI. Este año el título era Hacia una nueva África. Estabilidad, cohesión y solidaridad para un desarrollo sostenible. El rol cohesionador de Marruecos.

 Soria fue invitado para hablar en la mesa sobre energías renovables, y defendió a capa y espada un proyecto que él conoce bien, el complejo hidroeólico de Gorona del Viento, que tiene como objetivo suministrar solo con renovables la isla de El Hierro.

La intervención de Soria se enmarcó en el panel sobre Producción y suministro de energía, definido en el programa como la clave del progreso y crecimiento de las economías emergentes. El ex ministro recalcó que no participaba en representación del Gobierno de España, sino a título personal y con el fin de aportar la experiencia adquirida durante los años en que ejerció como ministro de energía. Se manifestó a favor del uso de las energías renovables como camino a disminuir la dependencia energética del exterior que durante décadas han soportado los países no productores de petróleo.

José Manuel Soria el hombre que acabó con las renovables en España ahora se dedica a defenderlas. Como dijo el gran Groucho Marx: Estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros.

Fuente: primaveravalenciana.info

SORIA, ESE GRAN POLÍTICO ESPAÑOL

Anulada la protección medioambiental que impide el basurero nuclear en Villar de Cañas

El Gobierno castellano-manchego aprobó hace año y medio esta medida, que también fue suspendida cautelarmente por el Tribunal Supremo

Ahora, el Tribunal Superior de Justicia anula su ejecutividad, que suponía ampliar la ZEPA de la Laguna del Hito próxima al futuro emplazamiento del ATC

Nueva vuelta de tuerca judicial contra la medida aprobada por el Gobierno de Castilla-La mancha para intentar frenar el emplazamiento del cementerio nuclear en la localidad conquense de Villar de Cañas. La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCM) ha acordado suspender la ejecutividad de este decreto de la Consejería de Agricultura, mediante el que se amplió la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de la Laguna de El Hito y se realizó la propuesta a la Comisión Europea para su declaración como Lugar de Importancia Comunitaria. Al ser una zona próxima a la futura instalación del Almacén Centralizado de Residuos (ATC), la Junta pretendía con ello evitar su construcción.

La medida fue aprobada en julio de 2015, pocas semanas después de constituirse el Gobierno de Emiliano García-Page, y tiene como objetivo realizar actos en ese territorio que supongan una “transformación sensible” de la realidad física o biológica del entorno”, algo que haría que no fuera posible continuar con el proceso de construcción del almacén nuclear en Cuenca.

Posteriormente, en octubre de 2015 el Gobierno del estado presentó un recurso contencioso-administrativo ante este mismo Tribunal contra este acuerdo del Consejo de Gobierno, que ahora el Alto Tribunal castellano-manchego resuelve.

Se trata de un nuevo varapalo judicial a esta protección medioambiental, puesto que el pasado 17 de enero también el Tribunal Supremo acordó la suspensión cautelar de este acuerdo al considerar que, en la ponderación de los intereses públicos y generales en conflicto, era “más atendible” proseguir las actuaciones para la instalación del ATC, que pretende una “pronta y correcta” gestión de los residuos radioactivos, que la aprobación inmediata de la ampliación de un espacio protegido para aves.

Sobre la duración del procedimiento

Desde el Gobierno castellano-manchego afirmaron, sobre esta última decisión del Supremo, que verían las implicaciones de la misma. De hecho, el consejero de Medio Ambiente, Francisco Martínez Arroyo, explicó que este procedimiento de protección ambiental finalizó en octubre de 2016, antes de que el Tribunal opinara sobre el recurso que presentó la Delegación del Gobierno.

No obstante, ahora el auto del Tribunal de Justicia castellano-manchego determina la suspensión tanto de la aprobación inicial de la media medioambiental como del decreto posterior de en octubre de 2016. Según estipula, las mismas consideraciones que llevan a decidir la procedencia de la suspensión de aquel acuerdo también sirven para extender la suspensión cautelar del decreto.

“La valoración del conflicto y la ponderación del perjuicio, no es meramente económica, sino que atiende a la seguridad nuclear”, argumenta. Y añade que la ejecutividad del decreto recurrido implica el “entorpecimiento a la gestión de los residuos radioactivos y, por consiguiente, el debilitamiento de la seguridad nuclear, con lo que se daña un servicio público de carácter esencia”.

Fuente:www.eldiario.es

Sentencia

Alemania quiere sepultar la mitad de sus residuos nucleares en una mina abandonada a 1.300 metros de profundidad

Toma casi cinco minutos en ascensor llegar a la base del pozo. El trayecto hacia abajo es solemne y silencioso, sólo se escucha el gentil rechinido de la jaula sobre sus ejes verticales. La luz de las antorchas que cuelgan de nuestros cuellos oscila a medida que descendemos.

En el fondo, pasamos junto a viejas carretillas que se usaban para transportar mineral de hierro a través de estos túneles sombríos de color óxido.

La mina Konrad en Salzgitter, en Alemania, produjo hierro durante más de un siglo, de 1867 a 1976.

Con el paso de los años su laberinto fue extendido hacia profundidades de hasta 1.300 metros bajo el nivel de la superficie.

Pero la mina abandonada ahora tiene un nuevo papel: uno que podría durar cientos de miles de años.

La mina Konrad, en Salzgitter, Alemania, produjo hierro durante más de un siglo.

Si todo sale como está planeado, en cinco años los túneles de Konrad se convertirán en el hogar de más de 300.000 metros cúbicos de desechos radioactivos de las plantas nucleares alemanas, casi la mitad de todos los desechos nucleares que el país ha producido.

Una vez enterrado en el subsuelo, se dejará que el material se degrade lentamente.

Pero no todos están contentos con la idea. Los habitantes locales han estado haciendo campaña contra los planes desde que éstos fueron esbozados por primera vez en los 70, y desde entonces no se han dado por vencidos.

El problema de qué hacer con los desechos nucleares ha estado presente desde que se encendieron los primeros reactores nucleares hace más de 60 años.

Algunos de los elementos radioactivos producidos en los reactores nucleares tardan décadas en degradarse.

Otros -como el plutonio-239, neptunio-237 y iodo-219- pueden resistir durante miles de años. Muchos pensamos que enterrarlos en el suelo profundo dentro de contenedores asegurados, es probablemente nuestra mejor opción.

 

En Inglaterra lleva varios años librándose la batalla para enterrar desechos nucleares y hasta ahora no ha sido aprobado ningún proyecto.

Finlandia recientemente aprobó un plan para hacer esto en la isla de Olkiluoto y Corea del Sur ya comenzó a enterrar desechos nucleares de algunas de sus plantas nucleares en enormes almacenes subterráneos en Gyeongju, en el sureste del país.

Pero nadie sabe exactamente qué pasará con estos depósitos dentro de miles de años.

Reacondicionamiento

El geólogo Johannes Schneider detiene el vehículo en que viajamos -una especie de camioneta descapotable- y sale de él.

En la oscuridad nuestras antorchas iluminan una enorme máquina de minería.

“Actualmente cortamos unos cuatro metros en 24 horas”, dice Schneider. “Después de dos metros, la máquina se detiene y entonces tenemos que reforzar la roca. Los mineros colocan malla metálica en la roca y la aseguran con tornillos”.

A pesar de la enorme red de túneles existentes, la mina será extendida para almacenar los desechos.

Algunos de los conductos están siendo alargados para que pueda entrar la maquinaria que trasladará los residuos.

La vieja mina también está siendo reacondicionada. Los mineros están instalando nuevos sistemas de ventilación para mantener bajo control al polvo rojizo que lo cubre todo.

 
Otros países, como Finlandia y Corea del Sur, están experimentando con “laboratorios” subterráneos de desechos nucleares.

La mina tendrá también talleres subterráneos, donde la maquinaria que se utilice allí abajo recibirá mantenimiento.

Schneider también señala los baños, que degradarán otro tipo de desperdicio allí mismo.

Para lograr que la mina esté lista para el primer envío de desechos nucleares en 2022, cientos de mineros están trabajando turnos de siete horas bajo tierra.

Cada trabajador lleva una antorcha y un botiquín de autorescate que le abastecerá oxígeno durante una o dos horas durante una emergencia, como un incendio.

Cuando un grupo de trabajadores pasa junto a otro se dicen “Glück auf!”, un antiguo dicho minero alemán que significa, más o menos, “buena suerte”.

En la entrada de los túneles hay un santuario de Santa Bárbara, que se dice cuida de los mineros, artilleros y aquéllos que trabajan con explosivos.

 
Utilizando máquinas como ésta los mineros cortan cuatro metros de roca en 24 horas.

Apilados y sellados

Para lograr la aprobación del gobierno, el proceso de llenar la mina con material radioactivo tiene que se descrito con detalle.

Durante el curso de unas cuantas décadas, trenes y camiones entregarán desechos nucleares que han sido comprimidos y sellados en contenedores especiales.

Los contenedores serán trasladados bajo tierra a través de los pozos existentes y después serán colocados en su última morada, en alguno de los túneles, con máquinas operadas por humanos.

 
Los deshechos nucleares tardan miles de años en dejar de ser nocivos.

Los contenedores serán apilados y sellados, cada 50 metros, por un muro de concreto. El espacio entre estos muros será rellenado con más concreto a medida que los túneles se vean gradualmente abarrotados con desperdicios.

Por casualidad, el año en que Konrad espera su primera entrega de desechos es el quese espera que las últimas plantas nucleares de Alemania sean clausuradas.

Desde hace tiempo este país ha estado pensando en abandonar la energía nuclear y el gobierno de Angela Merkel finalmente decidió hacerlo en 2011, después del accidente de Fukushima en Japón.

Aún así, los desechos de las plantas desmanteladas, y el material contaminado de los edificios que las componen, seguirá siendo radioactivo durante miles de años.

Desde mediados de los 70, la mina Konrad ha estado catalogada como receptora potencial de desechos nucleares.

Pero la licencia para almacenar dicho material no fue otorgada hasta 2007 y desde entonces ha habido retrasos.

Se suponía que el almacenamiento ya tenía que haber empezado, pero ha sido postergado casi 10 años. Una portavoz del gobierno explica que esto se debe a que es necesario reconstruir algunos de los pozos para hacerlos seguros.

Los túneles de la antigua mina están siendo extendidos para permitir que entre la maquinaria que trasladará a su lugar a los desechos nucleares.

Barriles corroídos

El retraso ha tenido efectos secundarios. En 2014, se descubrió que los barriles de desechos nucleares que iban a ser enviados a Konrad y que fueron almacenados temporalmente en una planta desmantelada, estaban corroídos.

Éstos fueron colocados en fosas con muros de concreto que no fueron diseñadas para almacenamiento de largo plazo.

También se ha ido incrementando el costo. Se calcula que la Oficina para la Protección de Radiación de Alemania, una agencia gubernamental, está gastando casi US$3.600 millones para convertir a Konrad en un depósito y trasladar los desechos hasta allí.

Y más retrasos podrían seguir aumentando esa cifra.

Se eligió a Konrad en parte porque es una mina inusualmente seca, gracias a una capa de barro de 400 metros de grosor que sella a la mina del agua subterránea.

Uno de los mayores temores sobre el almacenamiento subterráneo de desechos radioactivos es que el agua que se filtra gradualmente erosione los contenedores y que el material radioactivo se traslade hacia la superficie.

Incluso si este proceso toma miles de años, podría ser desastroso.

“Aquí hay cierta humedad”, admite Schneider, y señala una hilera de brillantes estalactitas blancas. Pero éstas están formadas principalmente de sal y explica que las soluciones salinas son menos móviles que el agua dulce subterránea.

 
Escena tras la explosión en la planta Daiichi en Fukushima, Japóon, en marzo 2011.

Los que están involucrados en el proyecto creen que tomaría al menos 300.000 años para que esta humedad llegara hasta la superficie.

Para entonces, los desechos radioactivos deberían ser inocuos.

Oposición

El pueblo de Bleckenstedt está a unos dos minutos manejando desde la entrada principal a Konrad.

A ambos lados de la carretera y en los jardines de los pobladores hay barriles de petróleo amarillo brillante, pintados para simular recipientes de material radioactivo.

Esta es una de las formas cómo algunos de los 600 residentes de la localidad están demostrando su oposición a la transformación de la mina vecina en un vertedero de desechos nucleares.

También están desplegados letreros de marchas anti nucleares y un elaborado mural pintado en la puerta de una granja que advierte sobre los peligros de la radiación.

Uno de los residentes está indignado porque compró un apartamento en el pueblo hace una década, antes de que se otorgara la licencia para el almacenamiento nuclear a Konrad.

Alega que desde entonces el valor de su propiedad se ha reducido a una tercera parte de su precio original. Cree que el gobierno alemán debe compensar a los locales por el efecto del almacén en los valores de las propiedades.

Otra residente me dice que está preocupada por si ocurre algo malo en la mina. “Hemos visto lo que ocurrió en Asse”, dice.

 
Los residentes locales colocaron en las calles barriles de petróleo pintados de amarillo para simular recipientes de material radioactivo.

Asse II, a sólo 25 km de distancia, es el nombre de otra antigua mina, y quizás el mayor percance de desechos nucleares de la historia de Alemania.

Es hogar de 126.000 barriles de material radioactivo que fueron desechados allí y apilados descuidadamente entre 1967 y 1978.

Algunos años después se descubrió que una salmuera radioactiva se estaba filtrando de la mina y el hecho se hizo público en 2008.

Nadie sabe exactamente qué hacer con el problema. En teoría, los desechos de Asse II podrían ser trasladados a un nuevo depósito, dice la portavoz de Konrad.

Pero la actual licencia de Konrad no incluye esa posibilidad.

Rosemarie Streich, quien ha vivido en Bleckenstedt toda su vida, me invita a su casa.

Está en sus 80 años y recuerda haberse unido a protestas contra Konrad en los 1970. Todavía hoy sigue asistiendo a manifestaciones.

“Obviamente, soy consciente de que esto tiene que ser almacenado en alguna parte y quizás tiene que ser aquí”, dice. “Pero el problema es cómo surgió”.

Transparencia

 
En muchas naciones del planeta hay oposición a los almacenes nucleares.

No siente que los que están detrás del proyecto han sido siempre transparentes con los residentes sobre los riesgos involucrados. Pero piensa que las protestas han tenido un efecto para retrasar el proyecto.

Esa también es la opinión de Ludwig Wasmus, un agricultor local, y Ursula Schonberger, un activista político.

Wasmus nació aquí y rápidamente se volvió parte del movimiento anti Konrad. “Fue algo natural”, dice.

Schonberger es originario de Múnich pero ha estado tomando parte en manifestaciones anti nucleares durante 35 años. Hoy, su hija está con ella. “La próxima generación”, dice.

Wasmus y Schonberger son miembros de un comité que se opone al almacén de Konrad que fue fundado después del desastre nuclear de Chernóbil. En 2017 es su 30º aniversario.

La organización ahora tiene un pequeño edificio en Bleckenstedt que sirve como lugar de reuniones y centro de información anti nuclear.

Las paredes están cubiertas con folletos y afiches, incluido uno con una fotografía de un montón de barriles de Asse II mal apilados.

Ambos piensan que se les ha impuesto Konrad sin consultarlos.

“Si inspeccionamos todos los distintos sitios y concluimos que Konrad es en realidad en lugar más seguro, no tendría problemas en estar de acuerdo con eso”, dice Schonberger.

El problema es que todo ha sido presentado como hecho, dice Wasmus. “Ellos simplemente eligieron este lugar, eso es todo”.

Ludwig Wasmus y Ursula Schönberger están ayudando a dirigir un centro de información anti nuclear en una población local.

Otro almacén

Una de sus preocupaciones es que Alemania tiene muchos más desechos nucleares de lo que puede almacenarse en Konrad, lo cual sugiere que tendrá que encontrarse otro lugar para mantener el resto.

“Tendremos dos regiones contaminadas”, afirma Schonberger. “Esto no tiene sentido”.

“El movimiento continuará”, dice Wasmus. “Aún creemos que podemos evitar el almacén de Konrad”.

Las autoridades alemanas, sin embargo, se mantienen firmes en su plan. Todos, incluidos los manifestantes, están de acuerdo en que algo debe hacerse para almacenar los desechos nucleares a largo plazo.

Pero guardarlos bajo la superficie significa lograr la aceptación de quienes viven cerca.

En Reino Unido, por ejemplo, hay una batalla continua y hasta ahora no se han aprobado depósitos.

Debajo de Bleckenstedt, los mineros continúan su trabajo. Los túneles de Konrad, que se extienden por kilómetros bajo la superficie, pronto recibirán una enorme porción de desechos nucleares alemanes.

El único signo visible de qué se encuentra allí son las instalaciones de alta seguridad sobre la superficie, y los barriles de petróleo amarillos.

Fuente:   bbc.com