Endesa: “Garoña está en perfecto estado de revista”

José Bogas, el consejero delegado de Endesa, ha transmitido “tranquilidad” ante la situación de la central nuclear.

Silencio total sobre los incidentes en Garoña.

Bogas, ha destacado que la central nuclear de Garoña está “en perfecto estado de revista” y que “podría seguir adelante” desde el punto de vista del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

José Bogas, consejero delegado de ENDESA , tras varios vertidos radioactivos en Garoña

Así lo ha señalado durante su conferencia en el seminario ‘La cuarta revolución. ¿Cómo afecta la agenda digital a la economía y a la industria?’ organizado en la Universidad Menéndez Pelayo (UIMP) por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), en la que ha transmitido “tranquilidad” ante la situación de la central.

“Nosotros no hemos cambiado de punto de vista, creemos que las cosas hay que hacerlas de forma ordenada”, ha señalado Bogas. “Decía el ministro que la política energética del país no podía supeditarse solo a decisiones económicas y yo estoy de acuerdo con él”, ha añadido.

En este sentido, ha apuntado que debería alcanzarse un consenso sobre cómo hacer las cosas y dejar manifestarse al Gobierno en “un tema tan importante como este”.

A pesar de que Bogas ha hecho hincapié en que la planta de Garoña está en perfecto estado de funcionamiento, reconoce que abrirla o cerrarla “no influye ni cambia absolutamente nada”, porque solo supone “450 megavatios nada más”. En esta línea, ha afirmado que si la vida útil de las nucleares finalizase a los 40 años “hoy habría un déficit”, lo que no sucedería si cerrasen a los 50.

Respecto al debate sobre la rentabilidad de la actividad nuclear, el consejero delegado de Endesa ha señalado que para cumplir con los objetivos de renovables de la UE con vista a 2030 es necesario incrementar en 30.000 megavatios.

“Si en esa transición eliminas las nucleares, eliminas 7.000 megavatios”, ha apuntado, para justificar que no es viable sustituirlos por ciclos combinados, que no permitirían cumplir con el objetivo de emisiones cero, ni por energía renovable, que sería “físicamente imposible”. “Nuestra opinión, por tanto, es que son necesarias las nucleares”, añadió.

Fuente: expansion.es

 

 

Suiza aprueba en referéndum la eliminación progresiva de la energía nuclear

¿No te parece raro que si buscas en Google: Suiza referendum nuclear mayo 2017, apenas 3 periodicos españoles tengan la noticia ?

Ahora ojea un periodico y observa qué empresas del IBEX 35 pagan sus anuncios. Si tienes ganas puedes ver también quienes son sus accionistas. Muchos de ellos serán comunes con las empresas Energéticas del IBEX 35.

Suiza ha aprobado el 25 de mayo en referéndum la Ley de Energía que prevé la eliminación progresiva de las centrales nucleares con un 58,2 % de los votos. La norma prohíbe la construcción de nuevas centrales y prevé el cierre paulatino de las instalaciones activas.

Hay paises donde la Democracía tiene otro nivel, no diremos que sea perfecta porque todos sabemos como se las gastan Suiza, Canadá o Reino Unido, pero al menos preguntan a sus ciudadanos sobre muchos aspectos, en lugar de llevarles a votar cada 4 años para luego tenerlos viendo fútbol el resto del tiempo.

¿Te imaginas en España preguntando a los ciudadanos y ciudadanos por algo que se ha aprobado en Las Cortes?. Pero dejemos la ciencia ficción aparte.

La votación suiza se ha celebrado para valorar la propuesta del Gobierno, denominada Estrategia Energética 2050, elaborada en 2011 tras el accidente nuclear de la central de Fukushima, en Japón. La iniciativa fue aprobada por el Parlamento en 2016, pero faltaba el referéndum, celebrado este domingo.

Las cinco centrales nucleares actualmente en funcionamiento producen 22,1 terawatios anuales –aproximadamente un tercio de las necesidades suizas– y podrán seguir funcionando mientras cumplan la normativa de seguridad. El horizonte es su cierre en un plazo de 20 o 30 años.

La energía que no produzcan las nucleares se suplirá a través de un plan de ahorro energético que prevé reducir el consumo medio por persona un 43 por ciento con respecto a las cifras de 2000. El resto se compensará con energías renovables, un cambio que se financiará con un incremento del precio de la energía para los consumidores. El kWh pasará de 1,5 céntimos a 2,3 céntimos.

La participación se ha situado en un 42,3 por ciento, 2,3 millones, mientras que el país está habitado por algo más de 8 millones de personas.

EDF no quiso ni regaladas las dos centrales nucleares de Alpiq en Suiza

Los medios de comunicación suizos informaron que el operador de reactores nucleares suizo Alpiq no había podido encontrar comprador para sus dos plantas nucleares y, por lo tanto, está esperando para donárselas al Estado suizo. El CEO de la firma era citado afirmando que la francesa EDF no estaba interesada, incluso sin costo alguno, ya que “tiene sus propios problemas relacionados con la energía nuclear en la actualidad”. (leer más)

Fuente: diariodeavisoos.com

Accionistas de los Medios Desinformativos

Garoña: ejemplo de mala praxis y desinformación

Garoña tras el aval del CSN: repuestos caducados, bidones radiactivos corroídos y una denuncia anónima.

Dos días después del visto bueno del regulador nuclear a la prórroga de la planta, la inspección del organismo recibió una denuncia sobre las condiciones laborales en un almacén de residuos radioactivos.

Ese depósito custodia 2.800 bidones radiactivos que es necesario reprocesar y algunos “han perdido la integridad y el residuo se encuentra disperso por el interior del silo”, según el CSN

Tras quejas del personal por la exposición a la radiación al sacar esos contenedores, uno de ellos se rompió y desparramó parte de su contenido por el suelo de la central

Repuestos caducados desde hace tres años; un empleado de la brigada contra incendios que dice que en la zona de Protección Radiológica no se oye la megafonía; una denuncia sobre las condiciones de trabajo en un almacén que custodia bidones radiactivos corroídos; quejas del personal durante el reprocesamiento de esos bidones, uno de los cuales cae desde una altura de tres metros y desparrama parte del contenido por el suelo…

Son episodios ocurridos en la central nuclear de Santa María Garoña (Burgos) tras el visto bueno que, contra sus propias directrices previas, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) otorgó en febrero a la prórroga de la licencia de la planta, la más antigua de España y parada por decisión de sus propietarias, Endesa e Iberdrola, desde finales de 2012.

El último acta de inspección trimestral del CSN señala que en el primer trimestre no hubo “sucesos notificables” en Garoña y “en todo momento” se cumplieron sus Especificaciones Técnicas de Funcionamiento y los requisitos para su situación actual de parada. Pero recoge varias “desviaciones”, casi todas relacionadas con el Almacén Transitorio de Residuos y Bidones (ATR) de Garoña.

El último suceso conocido

El 24 de marzo a las 10.15 horas se produjo un “incidente radiológico” con un bidón con agua radiactiva, “sin tapa y al que se le coloca un cierre provisional de aluminio”, extraído de ese almacén. Como informó Europa Press, pendía de una grúa cuando cayó al suelo accidentalmente desde una altura de tres metros. Se vertieron unos tres litros de desechos, según el titular de la instalación, que “inmediatamente” cubrió con plástico la zona del derrame e instaló un recinto cerrado con plásticos para recuperar el vertido en su interior, cosa que ocurrió a las 18.30 horas de ese día. Los operarios retiraron unos 2 o 3 centímetros del asfalto afectado.

Según el CSN, de acuerdo con la normativa vigente, el suceso, comunicado con “retraso” a la sala de control, no fue “notificable” porque se produjo en una zona clasificada radiológicamente cuyos límites de dosis están establecidos y estos no se superaron. Nuclenor, la sociedad que tiene la titularidad de Garoña,  subrayó el miércoles que el incidente no tuvo “ninguna incidencia en el exterior de dicha área” y “en ningún momento ha supuesto un riesgo para las personas ni el medio ambiente”.

El incidente del bidón culminó una cadena de hechos que arranca el 10 de febrero. Dos días después del dictamen favorable del CSN, se registra una “denuncia anónima” y confidencial de personal de la planta relativa a “condiciones laborales en los trabajos del ATR”, el almacén que custodiaba el bidón siniestrado. Ese día, Nuclenor “decidió incluir los trabajos del ATR dentro de la planificación general de la planta, generándose un plan de trabajos específico, sujeto a gran variabilidad debido a la gran cantidad de imprevistos que van surgiendo”.

Fuentes de Nuclenor, que aseguran que “en ningún caso estamos hablando de combustible gastado, ni de componentes del reactor o de la piscina”, explican que el ATR “es una instalación clasificada como zona controlada, con control de accesos, lectores dosimétricos y un pórtico a la salida para impedir la salida de contaminación. Está diseñado para la manipulación de este material y para las contingencias que su manejo pueda generar. En su interior se almacenan residuos de baja y media actividad debidamente acondicionados (ropas de trabajo, equipos obsoletos, etc…) en su mayoría en el interior de bidones si la capacidad lo permite”.

Respecto a la denuncia, señalan que “en el hallazgo incluido en este sistema interno de comunicación se hacía referencia a la posibilidad de sustitución de una herramienta que se empleaba para mover los bidones, una pértiga. Como consecuencia del hallazgo, la empresa ha instalado un brazo hidráulico y ha implantado mejoras organizativas adicionales en los trabajos de procesado”.

El ATR consiste en una serie de silos o celdas cubiertas con 2.396 bidones de concentrados radiactivos y otros 414 de barros y lodos inmovilizados con microcel (una espuma de celulosa microcristalina) y yeso. Este tratamiento dejó de emplearse en 1982. Se constató, según el CSN, que su comportamiento en condiciones de humedad “era deficiente” y no cumplía “los requisitos de aceptación por parte de Enresa”, la empresa pública que gestiona los residuos radiactivos en España.

Garoña tiene pendiente extraer esos bidones para enviarlos al almacén de residuos de media y baja actividad de Enresa en El Cabril (Córdoba) desde hace, al menos, siete años, tal y como refleja un acta de marzo de 2010. Su actividad radiológica “se debe fundamentalmente a Co-60 [Cobalto 60] y CS-137” [Cesio 137], altamente radiactivos. El acta que ha publicado ahora el CSN recoge que, durante los trabajos de reacondicionamiento, se detectó que “algunos silos contienen bidones que han perdido la integridad y el residuo se encuentra disperso por el interior del silo”.

“Se estaba procesando la celda O, con unos bidones en estado de conservación muy irregular” y con el material radiactivo “contenido en una bolsa de plástico”. “En numerosos casos esta bolsa no estaba cerrada en su parte superior, de modo que el residuo entraba en contacto con la tapa metálica del bidón y la corroía totalmente”. Cada bidón tiene 220 litros de capacidad.

“El residuo, una vez en contacto con la atmósfera, aumentaba de volumen y rebosaba, afectando entonces a las paredes laterales del bidón”, señala el acta. Hay “casos en los que la tapa ha desaparecido”, como el del bidón que se cayó el 24 de marzo: el aro metálico que sujetaba el cierre provisional de aluminio que se le colocó se rompió.

Durante los trabajos en la celda O, el mal estado de los bidones impidió utilizar el método normal de extracción, con una pinza suspendida de un puente grúa. “A medida que fue avanzando la extracción en el silo y empezaron a aparecer bidones con un alto grado de deterioro fue precisa la entrada de operarios a la casamata del ATR”, un compartimento estanco para proteger al personal de la radiación.

“Quejas del personal”

Equipados con protección respiratoria y vestimenta especial, los operarios se introdujeron en la casamata “para desde sus laterales y empleando pértigas metálicas, empujar los bidones para que adoptasen una postura que los hiciese susceptibles de ser sujetados por la pinza” de la grúa. “A medida que se iban extrayendo bidones, los que se sacaban eran progresivamente en peor estado, precisando de entradas a la casamata cada vez más frecuentes y prolongadas, lo que motivó las quejas del personal”, recoge el acta, que no precisa la fecha de este episodio.

El documento dice que, según el servicio de Protección Radiológica, “no se ha producido un aumento en los rechazos en el pórtico de vigilancia de contaminación en el punto de acceso a zonas exteriores que pudiese ser achacable a los trabajos de extracción de bidones”.

La dosis más elevada, en personal encargado de movimiento de bultos y limpieza del ATR, fue de 562 microsieverts en 153,28 horas. El físico nuclear Francisco Castejón, de Ecologistas en Acción, recuerda que supone el 10% de la dosis anual que puede recibir un trabajador de una central nuclear. En su opinión, el estado de esos bidones refleja la “dejadez generalizada” de los dueños de Garoña en el mantenimiento de la central.

Otra de las “desviaciones” que recoge el acta se detectó el 22 de marzo. “Se reparó en que todos los repuestos a instalar” de las correas de un extractor “presentaban fechas de caducidad sobrepasadas”. Una de ellas caducaba en noviembre de 2013. “Los operarios no concedían importancia a dicha circunstancia”, relata el documento. Ese día, también se celebró un simulacro de incendios no programado. Un miembro de la Brigada de Primera Intervención se presentó indebidamente equipado. “En su descargo afirmó que en la zona de PR [Protección Radiológica] la megafonía no se escuchaba con claridad”, dice el inspector.

Fuentes de Nuclenor subrayan que desde la puesta en marcha del sistema de alertas por colores del CSN en 2007, el organismo “no ha clasificado ningún hallazgo derivado de estas inspecciones mayor que verde, es decir, todos ellos han tenido un impacto mínimo en la seguridad de la central y la protección radiológica”.

Este acta es la primera que se publica desde que el 8 de febrero el pleno del CSN avaló la reapertura de Garoña pese a tener pendientes desde hace años unos 200 millones de euros de inversiones. Una de sus propietarias, Iberdrola, no quiere realizarlas. Dice que los impuestos del Gobierno a la generación nuclear llevan a estas plantas a pérdidas. La decisión definitiva del Ejecutivo sobre la renovación de la licencia de Garoña llegará previsiblemente este verano. Posiblemente, en agosto.

Dos años más para decidir, o el cuento de nunca acabar.

Antes, el 8 de junio, los dueños de la central de Almaraz (encabezados por Iberdrola) debían activar el proceso de renovación de la licencia de esta planta más allá de los 40 años y en julio le tocaba a Vandellós (Endesa). Pero ya no hay prisa: el Gobierno ha cedido a la presión de las eléctricas y les dará dos años para decidir sobre la renovación, según avanzaron el viernes El Independiente y El Economista.

Fuente:  eldiario.es

Stop Uranio y 50 municipios de la zona solicitan que la Diputación de Salamanca se posicione en contra.

La plataforma Stop Uranio y una mancomunidad formada por 50 municipios de la comarca de Vitigudino, según el alcalde de la localidad salmantina de Villavieja de Yeltes, pidieron ayer a la Diputación de Salamanca, con el apoyo del grupo Ganemos, el respaldo de la institución provincial contra el proyecto de construcción e instalación de la mina de uranio a cielo abierto que la empresa australiana Berkeley quiere llevar a cabo en los términos municipales de Retortillo y Villavieja de Yeltes.

El diputado de Ganemos Salamanca en la institución provincial, Gabriel de la Mora, abrió la rueda de prensa para denunciar que la Junta de Castilla y León remitió el expediente de expropiación de terrenos privados por más de 2.000 hectáreas para la desviación de la carretera de Retortillo a la Diputación provincial, de cara a que sea este quien lleve a cabo la expropiación, informó Ical.

Explicaciones

Este último término fue inmediatamente desmentido en un comunicado por la Diputación, afirmando que no expropiará ningún bien en Retortillo puesto que «la Junta en ningún momento ha requerido a la Diputación de Salamanca que proceda a la expropiación de ningún bien o derecho que tenga relación con la construcción de la variante, que se ejecutaría por la empresa».

Por su parte, el alcalde de Villavieja de Yeltes, Jorge Rodríguez, afirmó que una mancomunidad formada por 50 municipios de la comarca de Vitigudino acordó el pasado 14 de abrilpresentar un recurso contencioso-administrativo contra la Consejería de Fomento y Medio Ambiente para solicitar una resolución desfavorable de la petición de uso excepcional de suelo rústico solicitado por Berkeley.

20 municipios reclaman la paralización de la mina de uranio de Salamanca

Aseguran que las instalaciones mineras pretenden instalarse en un lugar protegido ambientalmente por la Red Natura 2000

Una veintena de alcaldes de localidades cercanas a la futura mina de uranio de Berkeley Minera en la provincia de Salamanca piden el informe desfavorable de utilidad pública del proyecto.

El regidor de Villavieja de Yeltes, Jorge Rodríguez, municipio cercano a la futura explotación de uranio, ha firmado hoy un documento junto a otros alcaldes de la zona en el que solicitan el informe desfavorable en relación a la utilidad pública del proyecto minero de Berkeley Minera España.

  “Se está tramitando el uso excepcional de suelo rústico y es la Comisión Territorial de Urbanismo la que decide si es autorizable o no la actividad que se pretende, ese expediente requiere que el Ayuntamiento de Retortillo declare la utilidad pública del proyecto”, ha puntualizado Jorge Rodríguez a la entrada de las oficinas de Berkeley.

Tras sus palabras, el regidor de Villavieja ha compartido en voz alta cada uno de los puntos sobre los que versa el documento y en el que piden al Ayuntamiento de Retortillo que informe desfavorablemente sobre el proyecto de la que será la mayor mina de uranio a cielo abierto en Europa.

De los seis puntos en los que basan su argumento, Rodríguez ha subrayado que las instalaciones mineras pretenden instalarse en un lugar protegido ambientalmente por RED NATURA 2000 y ZEPA, como son las riberas de los ríos Huebra, Yeltes, Uces y sus afluentes.

“Los vertidos autorizados en las aguas del río Yeltes constituyen un deterioro de la calidad de las mismas y como consecuencia acarrearán un deterioro difícilmente reversible de todos los hábitats relacionados con ellos”, ha afirmado el regidor.

Junto a él, han firmado el documento los regidores de Cubo de Don Sancho, Pozos de Hinojo, Sanchón de la Ribera, Moronta, Peralejos de Arriba, Villar de Samaniego, Puertas, Peralejos de Abajo, Iruelos, Valsalabroso, Villarmuerto, Espadaña, Yecla de Yeltes, Boada, Bogajo, Martín de Yeltes, Ahigal de Villarino y Villar de Peralonso.

Fuente:  hoy.es

 

“Alerta de emergencia” en la central nuclear de Ascó tras un incendio en sus instalaciones

23/05/2017

La central nuclear Ascó I (Tarragona) ha sufrido durante la madrugada de este martes un incendio de duración superior a 10 minutos, que ha obligado a detener su programa de parada de recarga y a activar las maniobras de descarga del combustible. El incidente se ha controlado rápidamente y no han habido consecuencias.

Según informó el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), el incendio ha sido ocasionado por la caída de agua sobre los interruptores de una barra de alimentación eléctrica normal durante trabajos de recarga en el edificio de turbina.

Como consecuencia, se perdió el suministro eléctrico normal y entró en funcionamiento el generador diésel de emergencia de forma correcta.

A las 3.31 horas se desclasificó la alerta de emergencia de este suceso, que no ha tenido repercusión en los trabajadores, la población ni el medio ambiente y ha sido clasificado provisionalmente como nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (INES).

CCOO de Burgos pide el cierre de Garoña y que se reactive el plan de reindustrialización

11/05/2017

El sindicato CCOO exige el cierre definitivo de la central nuclear de Santa María de Garoña al “suponer un peligro para el entorno” y beneficiar “solo” a las eléctricas

Insisten en la necesidad de recuperar el plan de reindustriaización de la zona

CCOO de Burgos pide que se proceda al cierre definitivo y desmantelamiento de la central nuclear de Garoña, al “haber superado con creces su período de vida útil de 40 años y suponer un peligro para el entorno y un aumento de los residuos nucleares para los que no existe tratamiento alguno”. Además, añade el sindicato en un comunicado, “esta incertidumbre está paralizando las posibilidades de reactivar el plan de dinamización económica para la zona de influencia de la central que se aprobó en 2009 pero que fue interrumpido por el Gobierno de Rajoy en 2012”.

En este sentido, desde el sindicato consideran que “las maniobras que ha realizado el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para alargar la vida de las nucleares no ayuda a establecer un calendario de cierre de los reactores nucleares como han aprobado otros países y sólo beneficia a los intereses de las eléctricas propietarias de las centrales que quieren alargar su vida útil, para seguir aumentando los beneficios por unas centrales ya totalmente amortizadas”. “Este informe favorable del CSN para reabrir la central de Garoña hasta los 60 años, hecho inédito en nuestro país, abre también la puerta al alargamiento de la vida útil del resto de centrales operativas”, destacan.

Asimismo, tal y como viene señalando el sindicato de manera reiterada, “la zona donde se ubica la central de Garoña debería haber contado con un Plan de reactivación más estable y prolongado, con participación social, que garantizase que en la zona se pusiesen en pie actividades alternativas para preservar la actividad económica y el empleo de forma sostenible. Un plan de este tipo debe mantenerse durante un período de tiempo más prolongado y adecuarse a las fases en las que se desmantela la instalación, en las que se mantiene una parte del empleo y que dura muchos años”.

Fuente: burgosconecta.es