Se aprueba la moción contra la construcción de un almacén de residuos radioactivos en Cofrentes

La concejala de Medio Ambiente, Pilar Soriano, y el concejal de Energías Renovables y Cambio Climático, Jordi Peris, han presentado una moción para oponerse a la construcción de un almacén de residuos radioactivos en la localidad de Cofrentes, así como el cierre de la Central Nuclear para 2021. Dicha moción se ha aprobado con los votos a favor del equipo de Gobierno, la abstención de Ciudadanos y el voto en contra del Grupo Popular.

La moción presentada por el Govern de la Nau, defendida por Soriano y Peris, se basa en que la “peligrosidad de las centrales nucleares está fuera de toda duda, así como el riesgo de la construcción de un almacén de residuos”. En el caso de que hubiera “una fuga radiactiva importante, afectaría a la salud de millones de valencianos y valencianas, además de contaminar la tierra y arruinar la producción agrícola”.

El debate ha comenzado con la intervención de Salvador Moncayo, de la Plataforma Tanquem Cofrents, quien ha reclamado el cierre de la actividad en la central nuclear argumentado que “hay alternativas” y que no sólo lo pide una plataforma, “sino la ciudadanía, y además, otros países europeos, como Bélgica y Suiza, ya están planificando sus alternativas”.

Por parte del grupo Ciudadanos, Santiago Benlliure, ha defendido que las políticas energéticas no deben utilizarse como estrategia política y ha pedido también alternativas. “No se puede improvisar en materia energética”, ha explicado, si bien reconoce que las energías nucleares se “acercan al final de su vida útil”. Así mismo, ha hecho hincapié en que “cualquier decisión debe tener un plan alternativo, que contemple, entre otras cosas, la pérdida de puestos de trabajo”.

Por el Grupo Popular, Mª Ángeles Ramón-Llin ha presentado una propuesta que plantea el incremento de las energías renovables y que tiene en cuenta las repercusiones del cierre, principalmente en lo que al empleo se refiere. “Queremos saber sus planes y cuáles serán las consecuencias. No hagan demagogia, sino parques eólicos, porque el acuerdo es inviable aunque se apruebe, a menos que se ofrezcan soluciones”. Su propuesta ha sido rechazada con los votos en contra del equipo de Gobierno y la abstención de Ciudadanos.

El concejal de Energías Renovables y Cambio Climático, Jordi Peris, ha defendido un “cambio de modelo energético que comprende el cierre de la central y la reconversión laboral”. “Se trata –ha explicado Peris- de una moción sobre una central nuclear obsoleta, con una energía obsoleta”, y ha recordado que para su cierre tendrá ya 35 años, cuando en Europa se fija en 25 años la vida útil de las centrales.

“Un nuevo modelo energético” ha sido también la reivindicación de la concejala Pilar Soriano. Ha recordado la “peligrosidad de los residuos que genera” y la necesidad de una “revolución energética que pase por reducir las energías no renovables en favor de las renovables”. También ha mencionado que en Europa son 25 los años de vida útil, y en España la media es de 30.

Fuente:

Vertido de líquido radioactivo en Garoña, retiran parte del suelo donde cayó

El incidente se produjo hace 2 meses, el 24 de marzo de 2017.

El acta trimestral del Consejo de Seguridad Nuclear certifica un “suceso no notificable” en Garoña tras la caída de un bidón y el vertido de tres litros de material radioactivo

El derrame se produjo en una zona controlada y se limpió ese mismo día

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha certificado un “suceso no notificable” registrado el pasado 24 de marzo en la central nuclear de Santa María de Garoña motivado por la caída de un bidón y el vertido de unos tres litros de material radioactivo al suelo. Según expone el acta trimestral de la inspección de la planta nuclear del Valle de Tobalina, el suceso tuvo lugar en torno a las 10:15 horas de la mañana, al caer un contenedor que había sido extraído del Almacén Temporal de Residuos (ATR) y estaba siendo transportado en una grúa.

El inspector del CSN constató la inexistencia de un protocolo de actuación ante sucesos como este

El contenedor, según relata el técnico que firma el acta, transportaba en su interior un bidón que se había extraído sin tapa y al que se le había puesto un cierre provisional de aluminio. En un momento dado, relata el informe, “se rompió el arco metálico que sujeta la tapa al contenedor y este cayó al suelo desde una altura de 3 metros, quedando la tapa del contenedor suspendida de la pinza”. Al impactar contra el suelo, el contenedor volcó y la tapa de aluminio del bidón cedió, desparramando parte del contenido, que el titular de la planta estimó en “unos tres litros”.

Como consecuencia del suceso, los técnicos de la planta se vieron obligados a tapar toda la zona con plásticos y adaptar un espacio de trabajo en condiciones de seguridad para poder limpiar el vertido. Según explica el informe, los trabajos finalizaron a las 18:30 horas de ese mismo día tras la retirada de entre 2 y 3 centímetros de asfalto potencialmente contaminado.

En este sentido, desde el CSN se ha valorado el suceso como no notificable, toda vez que se trató de un vertido relativamente menor acontecido en una zona controlada que no implicó en ningún caso un riesgo para la salud. De hecho, el ATR se encuentra en una zona debidamente aislada cuyo acceso se encuentra restringido y controlado.

No había protocolo de actuación después de 46 años

Sin embargo, el inspector también certificó la inexistencia de un protocolo en el ATR que contemple cómo actuar en situaciones como esta. Asimismo, el inspector dio cuenta de que “no se estaban tomando medidas ambientales en torno al lugar del suceso”, una cuestión justificada por parte de los técnicos en el hecho de que “no se había detectado contaminación superficial fuera del área tapada con los plásticos”.

Fuente:  burgosconecta.es

Registrado un terremoto de 2,3 grados cerca de donde se prevé el cementerio nuclear de Cuenca

 

El Instituto Geográfico Nacional ha detectado en la madrugada de este miércoles un terremoto de 2,3 grados en la escala de Richter en Hontanaya, en la Mancha de Cuenca.

El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de CLM pregunta que hubiera pasado si el temblor se hubiera dado con el ATC

Según la página web del Instituto, el seísmo ha tenido lugar en este término municipal a 1:03 horas de este miércoles, a doce kilómetros de profundidad.

No es la primera vez que este pueblo de la Mancha conquense, de alrededor de 300 habitantes, sufre un episodio similar.

Según ha explicado en declaraciones a Efe su alcalde, Emilio Lucas, al haber sucedido de madrugada “no se ha enterado nadie, se han dado cuenta cuando lo han escuchado al día siguiente”.

Lucas ha indicado que “ha pasado alguna vez más, con poca intensidad también, pero el año pasado fue a las cinco o las seis de la tarde y sí se notó”.

El epicentro del terremoto está situado a menos de 24 kilómetros en línea recta de la futura ubicación del Almacén Temporal Centralizado de residuos nucleares (ATC) que se quiere construir en otro municipio conquense, Villar de Cañas.

El riesgo sísmico ha sido uno de los planteamientos que han esgrimido quienes se oponen al almacén nuclear, especialmente tras el terremoto de Ossa de Montiel (Albacete) en febrero de 2015, de más de 5 grados en la escala de Richter.

QUÉ HUBIERA PASADO CON EL ATC

De otro lado, el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, ha apuntado que el terremoto registrado ha sido “pequeño”, pero ha instado a “analizar lo que hubiera podido pasar si este temblor hubiera sucedido estando el ATC construido”.

“Es para estar preocupado”, ha considerado el consejero, quien ha opinado que “aquellos que tienen que tomar las decisiones” deben “reflexionar”.

“Mientras tanto, nosotros vamos a ir, como hemos dicho desde el principio, a todas las instituciones que sea necesario. Desde luego a Europa a poner de manifiesto el incumplimiento de la Directiva Hábitats por la no protección del espacio natural”, ha aseverado.

Del mismo modo, ha afirmado que acudirán a los tribunales a recurrir “todo aquello que vaya en contra de un espacio que los ciudadanos de Castilla-La Mancha quieren que se proteja”.

CCOO de Burgos pide el cierre de Garoña y que se reactive el plan de reindustrialización

11/05/2017

El sindicato CCOO exige el cierre definitivo de la central nuclear de Santa María de Garoña al “suponer un peligro para el entorno” y beneficiar “solo” a las eléctricas

Insisten en la necesidad de recuperar el plan de reindustriaización de la zona

CCOO de Burgos pide que se proceda al cierre definitivo y desmantelamiento de la central nuclear de Garoña, al “haber superado con creces su período de vida útil de 40 años y suponer un peligro para el entorno y un aumento de los residuos nucleares para los que no existe tratamiento alguno”. Además, añade el sindicato en un comunicado, “esta incertidumbre está paralizando las posibilidades de reactivar el plan de dinamización económica para la zona de influencia de la central que se aprobó en 2009 pero que fue interrumpido por el Gobierno de Rajoy en 2012”.

En este sentido, desde el sindicato consideran que “las maniobras que ha realizado el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para alargar la vida de las nucleares no ayuda a establecer un calendario de cierre de los reactores nucleares como han aprobado otros países y sólo beneficia a los intereses de las eléctricas propietarias de las centrales que quieren alargar su vida útil, para seguir aumentando los beneficios por unas centrales ya totalmente amortizadas”. “Este informe favorable del CSN para reabrir la central de Garoña hasta los 60 años, hecho inédito en nuestro país, abre también la puerta al alargamiento de la vida útil del resto de centrales operativas”, destacan.

Asimismo, tal y como viene señalando el sindicato de manera reiterada, “la zona donde se ubica la central de Garoña debería haber contado con un Plan de reactivación más estable y prolongado, con participación social, que garantizase que en la zona se pusiesen en pie actividades alternativas para preservar la actividad económica y el empleo de forma sostenible. Un plan de este tipo debe mantenerse durante un período de tiempo más prolongado y adecuarse a las fases en las que se desmantela la instalación, en las que se mantiene una parte del empleo y que dura muchos años”.

Fuente: burgosconecta.es

Plataforma contra el ATC de Cuenca presenta una queja por la falta de información del CSN

 

La Plataforma contra el Cementerio Nuclear en Cuenca ha presentado una queja al Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG) ante la negativa de la dirección del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) a facilitar la información solicitada sobre la tramitación de la autorización de construcción del Almacén Temporal Centralizado (ATC) en Villar de Cañas (Cuenca).

La Plataforma ha recordado a través de una nota de prensa que el CSN vuelve a negarse a ofrecer información a pesar del “varapalo” que recibió del Consejo de Transparencia que le obligaba a publicar varios informes a instancia de ‘Transparencia Internacional’, negados hasta ese momento.

En la queja que ha presentado la Plataforma a través de Ecologistas en Acción, se incide en que “el análisis de los errores humanos en el accidente nuclear de Fukushima puso de manifiesto que la transparencia es un aspecto crítico en la seguridad nuclear”.

A ello ha añadido también que “la información solicitada se dará a conocer a la población en general y especialmente a la local que vive en las cercanías de los terrenos del proyecto de almacén nuclear”.

Por otro lado, la Plataforma contra el Cementerio Nuclear de Cuenca se encuentra ultimando los detalles de la que será la 8ª Marcha a Villar de Cañas, convocada para el domingo 7 de mayo.

Los responsables de la organización han confirmado la asistencia de tres autobuses, que partirán a las 8:30 horas de la Plaza de España, de Madrid; a las 10:00 horas, de Tarancón (Cuenca), y a las 9:30 horas de la estación de autobuses de Cuenca capital.

Los autobuses y otros vehículos que asistan a la marcha confluirán en la urbanización Casalonga, para iniciar a las 11:00 horas una marcha a pie hasta Villar de Cañas donde se leerá un manifiesto tras el recorrido que se ha acortado unos 500 metros con respecto a años anteriores.

Fuente:  clm24.es

Esta peli ya la has visto: Poli bueno, poli malo. La italiana ENDESA apuesta por Garoña, Iberdrola no pero si.

La polémica que rodea Garoña parece un tanto forzada. Si no es rentable como dice Iberdrola, no tendría sentido persisir en su apertura como quieren los italianos de ENDESA. ¿O sí ?

Garoña puede hacer un último servicio a sus dueños, chantajear al gobierno de los españoles.

En el Consejo de Seguridad Nuclear, el organismo que ha facilitado con sus decisiones ampliar la vida útil de las centrales más allá de 40 años, se recuerda claramente cómo en el año 2009, tanto Iberdrola como Endesa aceptaban sin demasiados problemas el fin de Garoña. Simplemente, no les salían las cuentas. Ocho años -y cien polémicas después- los intereses han cambiado.

“Garoña” sostiene el diputado de Equo-Podemos Juantxo López de Uralde “trasciende a Endesa e Iberdrola”. “Las espadas” señala “están en alto. Las empresas hacen presión para reducir impuestos y yo, lo que espero es que Garoña no vuelva a abrir. Lo contrario sería un disparate”.

Cuando dos socios no se hablan, malo. Cuando se hablan por burofax, peor.

Parece ser que Iberdrola y Endesa, socias en las centrales nucleares de Garoña (al 50%), Almaraz, Ascó II, Vandellós y Trillo, no comparten visión sobre el futuro del negocio. Iberdrola ha solicitado por burofax a su socio que desista de reabrir Garoña y que se una a la petición enviada al Ministerio de Industria para retrasar la petición de ampliar la vida útil de Almaraz.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, fue el primer ejecutivo del sector que salió de forma ostensible del cerrado coto en el que se movía la patronal eléctrica Unesa. Va a su aire, detecta bien los cambios de etapa y no le importa ir al cuerpo cuerpo cuando es necesario. Lo hizo en su momento con Florentino Pérez (ACS) que le quiso arrebatar la silla en la eléctrica y lo ha vuelto a hacer en la polémica que rodea en España al negocio nuclear.

Galán ha teñido a Iberdrola de publicidad verde para identificarla con el desarrollo de las renovables gracias a los parques eólicos, pese a emplear carbón, gas y uranio en la mayoria de su producción. El 27 de marzo, apenas unos días antes de que se celebrara la junta general de accionistas de la empresa en Bilbao, donde está la sede social de la compañía, Iberdrola envió un fax a Endesa. En el mismo solicitaba la celebración de una reunión del consejo de administración de Nuclenor (sociedad al 50% con Endesa) para “tratar la presentación del escrito de desestimiento de solicitud de renovación de la explotación de la Central Nuclear Santa María de Garoña”. En otras palabras, el certificado de defunción de la planta más pequeña y antigua de España, que el Gobierno -y las empresas- han utilizado como palanca para hacer posible la extensión de la vida útil de las centrales más allá de los 40 años.

 Iberdrola-Galán, con centrales de gas infrautilizadas, con sede en el País vasco -donde hay una fuerte oposición a reabrir Garoña- y con ganas de reverdecer aún más si cabe su marca, presiona al Gobierno. ¿Para qué? Lo dijo el propio Sánchez Galán en la junta general: Garoña, sostuvo “no es viable económicamente”, algo que se puede extender al resto de los activos nucleares. Según explicó Galán, esos activos se encuentran en una situación idéntica a Garoña; “se encuentran en pérdidas” y no son viables.

El origen de las presuntas pérdidas

El ejecutivo salmantino, que no suele dar puntada sin hilo, apuntó, por supuesto, al origen de esas pérdidas:  los impuestos y las obligaciones exigidas, que absorben el 50% de los ingresos. Galán se apuntaba así a la tesis expuesta a finales de febrero por el nuevo presidente de la Sociedad Nuclear Española (SNE), José Antonio Gago: el Gobierno tiene que bajar cargas al sector si quiere seguir contando con el 20% de la producción eléctrica que aportan las centrales y controlar la  emisión de CO2.

Con el objetivo claro -o menos impuestos o amago de abandono-, Iberdrola ha elevado la presión a su socio Endesa y al Ejecutivo. La vía: el burofax. De nuevo, la polémica se refiere a la vida útil de las centrales. Las de Almaraz (Cáceres) y Vandellós tienen que pedir ampliación para funcionar más allá de 2020. Según la normativa, la solicitud la tienen que plantear los dueños -en este caso Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa- tres años antes de que cumpla el plazo. Iberdrola quiere reinterpretar la normativa y que el Ministerio de Energía autorice retrasar la solicitud de ampliación a 2019, un año antes de que venzan los plazos. Se trata de apurar al máximo.

Endesa y su propietario italiano Enel, no está de acuerdo con las tesis de Sánchez Galán. La que fue joya pública del sector energético español, es ahora una pata clave para Enel, empresa controlada por el Estado italiano. Endesa, bien ordeñada vía dividendos, aporta a la eléctrica italiana centrales nucleares fuera del territorio y los proyectos renovables que la española desarrolló, sobre todo, en América Latina. Lo que ENEL no consigue en Italia lo quiere en España ( parlamento-italiano-prohibe-centrales-nucleares )

“No vamos a cambiar de posición” sostienen fuentes de Endesa. Por eso, la compañía va a ignorar el bombardeo de burofax. Ni habrá cambio de posición en Garoña -se precisa unanimidad de los socios para hacerlo-, ni se atenderá la petición para retrasar la toma de postura sobre Almaraz y Vandellós. “Apostamos por el funcionamiento a largo plazo de las nucleares”. En consecuencia, sostienen las fuentes consultadas en la compañía que preside Borja Prado, Endesa seguirá los procedimientos establecidos.

De donde viene Borja Prado Eulate (presidente de ENDESA)

Las prácticas incívicas de la Endesa de Borja Prado

El parlamento italiano prohíbe las centrales nucleares

Centrales italianas desmanteladas o en proceso de desmantelamiento

Aznar vende la mejor empresa española que ahora es del Gobierno italiano

Fuente:  www.bez.es

Nuclenor aborda este miércoles el futuro de Garoña con Iberdrola y Endesa

El consejo de administración de Nuclenor, propietaria de la central nuclear de Santa María de Garoña, se reúne este miércoles, con Iberdrola y Endesa, sus dos accionistas al 50%, enfrentados sobre el futuro de la planta.

La reunión se produce en un momento en que está sobre la mesa la petición de Iberdrola a Endesa, como su socio en Garoña, para que respalde la presentación de un escrito de desestimiento de solicitud de renovación de la autorización de explotación de la central nuclear.

Iberdrola ya había solicitado a finales de marzo a las partes implicadas -Nuclenor y Endesa- la convocatoria de este consejo de la sociedad, así como de una junta general extraordinaria, para el pasado 6 de abril, que finalmente tendrá lugar este miércoles.

El consejo de administración de Nuclenor se reunirá por la tarde, después de la celebración de la junta general de accionistas de Endesa y de la presentación de los resultados trimestrales de Iberdrola.

Los dos accionistas de Nuclenor llegan a la cita con una posición clara, en ambos casos, pero totalmente enfrentados respecto a la decisión final sobre el futuro de la central nuclear.

En el caso de Iberdrola, fue su propio presidente, Ignacio Sánchez Galán, quien en el marco de la junta general de accionistas de la compañía aprovechó para asegurar que la central nuclear de Santa María de Garoña “no es viable económicamente, con pérdidas cuantiosas” desde hace años, y anunció que había pedido a Endesa que desista de su explotación.

Por su parte, fuentes del sector indicaron a Europa Press que Endesa será “coherente” con su posición acerca del futuro de Garoña y, en general, del parque nuclear español. “No habrá sorpresa en la posición de Endesa porque no ha pasado nada relevante que lo justifique”, señalaron.

De hecho, las fuentes aseguraron que la compañía se mostrará partidaria de esperar a la decisión del Gobierno acerca de la autorización de la continuidad de Garoña, y adoptar la decisión definitiva una vez se sepa si existe o no autorización para la misma.

El coste de volver a arrancar

No obstante, las propias cuentas de Nuclenor dejan en una situación muy complicada la continuidad de la planta burgalesa, que en 2016 registró unas pérdidas de 67 millones de euros y lleva desembolsados 330 millones de euros en Garoña durante los últimos cuatro ejercicios, desde que la central dejó de estar operación, el 1 de enero de 2013.

Además, la sociedad cifra en 205 millones de euros el coste de volver a poner la central en funcionamiento, nunca antes del 1 de enero de 2019. Esta cifra incluiría tanto las inversiones requeridas por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) como los gastos operativos y otros como los del combustible.

Estos datos fueron ya anticipados al Ministerio de Energía, en el marco de las consultas impulsadas por el departamento dirigido por Álvaro Nadal de cara a decidir el futuro de la central.

No obstante, el Ministerio subrayó que mantenía abierto el proceso de “escuchar a todas las partes interesadas” en la eventual renovación o cierre de la central nuclear y remitió a las partes interesadas el informe preceptivo aprobado por el CSN el pasado 8 de febrero para que presenten alegaciones y comentarios.

El Gobierno tiene de plazo hasta agosto para tomar una decisión sobre la continuidad de Santa María de Garoña, tras el informe del CSN favorable a prolongar la vida útil de la planta. No obstante, la última palabra corresponde a Iberdrola y Endesa, propietarios de la central a través de Nuclenor.

Fuente:  eleconomista