España en coma: El Gobierno vetará cualquier medida que BAJE el precio de la luz porque recaudaría menos impuestos.

alvaro-nadal

“¿Alguien se imagina a un Gobierno criticando la bajada del precio del petróleo porque cobrará menos impuestos?”

Tal y como dice el titular, el gobierno del Partido Popular no permitirá el autoconsumo, e incluso subirá el precio de la electricidad para recaudar mas impuestos. Así como suena.

El Gobierno de Mariano Rajoy antepone los ingresos del Estado a que baje el precio de la luz. Es por ello que vetará cualquier medida que haga bajar el precio de la electricidad o fomente el ahorro de energía eléctrica.

Según el informe de la Secretaría de Estado de Energía (firmado por Alberto Nadal, ahora secretario de Presupuestos, el pasado 13 de octubre) sobre la Proposición de Ley 122-17 CPL 2360 sobre medidas urgentes de fomento del autoconsumo eléctrico del grupo parlamentario de Ciudadanos al que ha tenido acceso El Periódico de la Energía, el Gobierno vetará cualquier medida que haga bajar el precio de la luz o fomente el ahorro de energía eléctrica porque “tendría un impacto presupuestario por una menor recaudación tributaria (menor recaudación del impuesto sobre el valor añadido (IVA), impuesto especial de electricidad e impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica)”.

Dicho informe asegura que el autoconsumo eléctrico tendría un impacto negativo en las cuentas del Estado. Según la SSE, habría un “impacto asociado por menor demanda y por tanto menor precio en el pool eléctrico”, entre otros.

“Es increíble, nunca he visto nada igual procedente de un Gobierno”, afirma Jorge Morales de Labra, vicepresidente de la Fundación Renovables. “Penaliza tanto el ahorro directo como el inducido”, afirma Morales. “Lo que nos está diciendo el Gobierno es que no va a aprobar ninguna medida que haga bajar el precio de la luz porque recaudaría menos. Es una salvajada”.

Según las cuentas del Gobierno, “se estima que el 2% del consumo eléctrico se produce con autoconsumo (cifra tomada de las apreciaciones del sector)”, dice. Una cifra que estima, que el Gobierno es incapaz de sacarla de un informe económico, y encima la achaca a terceros, en este caso al sector.

El 2% del consumo eléctrico español serían cerca de 5.000 GWh anuales, teniendo en cuenta los datos de REE de 2016 cuando se consumieron un total de 249.499 GWh en todo el ejercicio.

En la actualidad, toda la fotovoltaica, que tiene una potencia instalada de 4,5 GW, genera un total de 8.000 GWh si se tiene en cuenta la Península y Baleares. Si el autoconsumo genera 5.000 GWh y en su mayoría es fotovoltaico, tendría que haber instalados unos 2.800 GW de autoconsumo en España.

Según el registro de autoconsumo eléctrico del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, hay inscritos 560,2 MW de potencia eléctrica a través de instalaciones de autoconsumo, la gran mayoría de tipo 2.

Por lo que estas cifras estimadas por el Gobierno son totalmente engañosas, por no decir que son mentira.

Según el cálculo del Gobierno, el impacto sobre los presupuestos generales sería de unos 235 millones de euros procedente de:

1.- Impacto directo menor recaudación en el pool eléctrico:

El valor económico del pool son unos 11.000 Millones de euros (M€) anuales .
El 2% del consumo suponen 220 M€ que no se negociarían en el mercado. De los que se perderían los correspondientes impuestos:

– Impuesto de generación (7%): 15 M€
– Impuesto especial de electricidad (5,11%): 11 M€
– IVA (21%): 48 M€
– Total impacto directo menor recaudación en el pool: 74 M€

2.- Impacto asociado por menor demanda y por tanto menor precio en el pool eléctrico:

Se estima que retirar el 2% de la generación del pool equivale a 1€/MWh de reducción de precio (tomando como referencia lo que ha supuesto el incremento de la interconexión con Francia).

1€/MWh supone el 2% del precio del pool es decir otros 220 M€ (valor similar al impacto directo anterior) cuyos impuestos asociados serían otros 74 M€ de menor recaudación.

3.- Impacto asociado a la menor recaudación de peajes

Si el 2% dejara de recaudarse supondría 50 M€ menos de peajes. Que supondrían a su vez menos impuestos recaudados de 14 M€.

En total 162 M€ (asociados a impuestos en pool y peajes) más los impuestos no recaudados por el balance neto, que ascenderían a otros 73 M€ y que son difícilmente cuantificables, pudiendo ser incluso superiores, advierte el Gobierno. Así salen los 235 millones, y es por ello que el Gobierno hace este informe desfavorable sobre la proposición no de Ley de Ciudadanos.

Datos falsos

Según Frederic Andreu Casademont, de Solar Tradex, las cifras del Gobierno son totalmente engañosas porque el autoconsumo en España no genera el 2% de la electricidad consumida durante el año. “Partiendo de la primera premisa, no se puede aceptar este informe como válido”, asegura el experto en autoconsumo.

Casademont además entiende que existe una grave contradicción del Gobierno con este informe respecto a la política de eficiencia energética que se quiere propulsar desde la Administración. “El ministro dijo hace unos días que la energía más barata es la que no se consume, pues en este informe dice todo lo contrario”.

Más ingresos 

Desde el punto de vista tributario, el informe también resulta engañoso. Según Morales de Labra el Gobierno no tiene en cuenta los beneficios fiscales del autoconsumo. Sin ir más lejos, “el IVA que obtendrían las arcas del Estado por la simple puesta en marcha de casi 3 GW de fotovoltaica”.

Haciendo unas cuentas a bote pronto, Morales asegura que unos 3 GW de fotovoltaica supondrían unos 3.000 millones de euros por lo que el Estado obtendría el 21% de IVA que resultaría unos 630 millones de euros para las Arcas, “mucho más dinero que el impacto negativo que dice el Gobierno”.

En palabras parecidas se muestra también Daniel Pérez, socio del bufete Holtrop. “El informe del Gobierno, que no cita fuentes, tiene en cuenta solo una cara de la moneda como es la supuesta reducción de ingresos, y no la otra, que el el incremento de los ingresos fiscales que genera el autoconsumo (venta de instalaciones, IRPF de trabajadores, etc). Por no hablar del incremento de las rentas disponibles que tendrían los consumidores si se abaratara la electricidad”, afirma el abogado.

“¿Alguien se imagina a un Gobierno criticando la bajada del precio del petróleo porque cobrará menos impuestos?”, se pregunta Daniel Pérez. “A que no”, apostilla.

Asimismo, José Álvarez, de Goiener, afirma que el informe afirma que reducir la demanda es un problema. Algo inaudito para él ya que “las medidas de eficiencia energética tiene un impacto mayor en positivo”.

“Solo un ejemplo. ¿Cuánto se ahorrarían todas las administraciones si se implantara el autoconsumo eléctrico en los edificios públicos? Eso repercutiría luego en todos los ciudadanos”, afirma.

Álvarez explica a este diario que las medidas de eficiencia energética tienen una gran repercusión sobre las empresas y la competitividad de las mismas. “Se general más valor”.

Réplica de partidos

Según ha podido saber este diario, Ciudadanos y el resto partidos que apoyan esta proposición de Ley sobre fomento de autoconsumo, ya están trabajando en un contrainforme que eche para atrás estas cuentas del Gobierno.

Concretamente, el diputado de En Comú Podem, Josep Vendrell está realizando un informe en el que eche para atrás las tesis del Gobierno sobre la recaudación de impuestos de una medida como el autoconsumo.

Fuente: elperiodicodelaenergia.com

 

El Gobierno de Rajoy-Nadal no quiere que baje la luz

Por increíble que parezca, lo ha puesto por escrito. El impacto presupuestario de una menor recaudación tributaria —mayoritariamente relativa al IVA— es razón suficiente para que el Gobierno haya vetado un proyecto de ley impulsado por el Congreso de los Diputados.

El fondo, cómo no, es del famoso autoconsumo. Ese “atentado” que algunos “desalmados” pretenden perpetrar contra el sistema eléctrico español poniéndose unos paneles en el tejado para ahorrar unos euros en su factura de la luz a la vez que —qué cosas— contribuyen a ser más sostenibles con su deteriorado entorno. Luego nos quejaremos de que nos prohíban circular en coche por las ciudades…

Lo más grave es que en este caso, por mucha obsesión que tenga el Gobierno con el autoconsumo, el contexto es irrelevante. El argumento no es, como en otras ocasiones, que al dejar de pagar una parte de su factura los “desalmados” impongan al resto mayores cargos (lo de que las eléctricas ingresen menos por vender menos no se contempla). Es que la rebaja en la factura implica una menor recaudación de impuestos. Principalmente el omnipresente IVA y el impuesto especial de electricidad.

En un informe sin precedentes, en el que ni siquiera se tiene en cuenta el IVA que sí se ingresaría por la venta e instalación de los paneles (varias veces superior, por cierto, al que se dejaría de ingresar por los ahorros anuales en la factura de la luz), la demencia abarca no sólo el ahorro directo sino también el inducido. Efectivamente, el Gobierno reconoce que quien se pone un panel solar, al reducir la demanda que deben atender las eléctricas, contribuye a reducir la factura de la luz de sus vecinos. Y eso es intolerable, pues de ser así ellos también pagarían menos IVA.

Con el mismo argumento el Gobierno podría hacer uso de su facultad constitucional para -atención- vetar cualquier ley que pretendiera aprobar el Parlamento siempre que supusiera un ahorro en la factura de la luz.

Quizás entonces, al contrario de lo que nos dicen públicamente, nuestros responsables políticos celebren que el mercado eléctrico esté marcando estos días precios máximos de tres años. ¡Qué despropósito!

En un país con una altísima dependencia energética del exterior, que sufre descarnadamente cada vez que se dispara el precio del petróleo (ya lo estamos empezando a notar otra vez), reducir las facturas energéticas utilizando para ello fuentes renovables debería ser objetivo prioritario de cualquier gobierno, con independencia de su orientación política. Mucho más cuando quien está dispuesto a hacerlo no pide subvención ni apoyo alguno.

Es claro que nuestra Constitución requiere una reforma. Esa que evite que un Gobierno en minoría pueda ningunear al Parlamento con argumentos falaces y que, sobre todo, impida que se legisle en contra del interés general.

Fuente: 20 minutos

“Que las energías renovables no son rentables es una leyenda urbana”, Presidente de Canarias

canarias
“No me importa remar en contra, lo he hecho durante muchísimos años en mi vida. Cuando empezamos defendiendo las renovables nos tachaban de utópicos, pero hoy nadie duda de que son la alternativa”

“Con la privatización de Aznar y Rato empieza la deriva de todo el oligopolio español: ponen en manos privadas un recurso y empiezan las puertas giratorias, ese conchavo político empresarial”

“Uno de los grandes riesgos que tenemos ahora en Canarias es que fondos buitre del mundo se queden con nuestros recursos renovables”

–A fuerza de insistir se ha convertido en el “Pepito Grillo” de las administraciones públicas canarias, en la conciencia de nuestro futuro sostenible.

–Si eso es así, nunca lo he pretendido. Lo que he pretendido es defender un modelo de desarrollo para nuestra tierra, porque creo en él firmemente. No me importa remar en contra, lo he hecho durante muchísimos años en mi vida; no me importa que mis planteamientos no coincidan con la generalidad institucional o política. Cuando empezamos defendiendo las renovables nos tachaban de ingenuos y de utópicos, pero hoy nadie duda de que son la alternativa. Y lo hago, además, desde un profundo conocimiento de lo que estoy defendiendo: no se trata sólo de una idea política, estamos hablando de una propuesta técnica, solvente, rigurosa
–La gente mayor suele comentar, recordando otros tiempos de pobreza y autosuficiencia y viendo hoy tanto supermercado bien surtido, que “como nos cierren el muelle se les van a acabar los yogures a la juventud”. Habría que añadir “¡y el petróleo!”, porque al problema de la soberanía alimentaria (otra de sus preocupaciones) hay que sumar el de la dependencia energética…

–Sí. Tenemos que resolver tres temas, fundamentalmente: el de la soberanía energética, la soberanía del agua (ambas van muy unidas) y la soberanía alimentaria. Que la FAO plantee que un territorio aislado como el nuestro debe resolver sus necesidades de recursos alimenticios en un cuarenta por ciento y nosotros apenas estamos en un ocho por ciento no puede ser. Y además, teniéndolo todo: ahora afortunadamente tenemos agua, y tenemos viento, tenemos sol, tenemos geotermia… Podemos generar energía a través de múltiples recursos. Por lo tanto: sí, hay que romper con todas esas dependencias y hay que hacer un esfuerzo enorme por garantizar la supervivencia en esta tierra. En estos momentos, el Estado gasta 42 mil millones de euros en traer combustibles sólidos desde países con alta conflictividad: en cualquier momento podemos tener serios riesgos de suministro. Con las posibilidades que tenemos de generar recursos del sol y del viento, es una barbaridad que no lo hagamos.
–Greenpeace ha presentado hace pocas fechas un documentado informe, redactado por la Agencia Espacial Alemana, sobre el horizonte energético idóneo para Canarias: entre las propuestas más destacadas está la de pasar de los combustibles fósiles directamente a las energías alternativas, sin pasar por la transición del gas. Es lo que usted lleva tiempo diciendo: ¿le copiaron o es que no queda otra?

–[Ríe] ¡Es que no queda otra! La Agencia Internacional de la Energía dice que dos tercios de los combustibles fósiles deben permanecer en el subsuelo. La misma OCDE ha advertido de la necesidad de ir por las renovables. Es que ya los grandes fondos de inversión en el mundo han lanzado la consigna de que ese es el nicho de negocio del futuro. De hecho, ese es uno de los grandes riesgos que tenemos en Canarias, que los grandes fondos de inversión vuelvan a quedarse con nuestros recursos y que esa soberanía quede en manos del exterior. Lo venimos diciendo y lo venimos combatiendo: deberíamos crear posibilidades para que esa energía esté aquí en manos públicas y en manos privadas. Por eso yo era partidario de concursos limitados; esa subasta a la que ahora vamos a acceder va a abrir el mercado a cualquier fondo buitre del mundo.

–Lleva muchos años esgrimiendo y escribiendo argumentos sólidos en favor de la aplicación de energías renovables en Canarias. La suma de sus artículos en prensa son casi una tesis doctoral. ¿Por qué hay quien se empeña en el gas o, peor aún, en poner piedras en la rueda de las energías limpias?

–El 80 por ciento de las emisiones en el planeta dependen, en este momento, de la energía. Las mayores petroleras y multinacionales generan entre el 10 y el 15 por ciento del CO2 que se emite en el mundo; en España, el 60 por ciento. Aquí lo que hay es un problema de poder: energía, poder y clima están muy ligados. Los oligopolios internacionales (y, desde luego, los nacionales) están invirtiendo en las energías renovables. Pero hasta que no copen el mercado y hasta que no decidan renunciar a unos activos energéticos fósiles para apostar por los renovables, nos tienen a todos condicionados.

“Jeremy Legget, geólogo inglés que trabajó para las petroleras BP y Shell y hoy es militante de la energía solar, dice que estamos viviendo una auténtica guerra civil mundial en torno a la energía. Y España es el escenario más nítido de esa guerra civil: empieza en el 96 con la liberalización [del sector eléctrico] que en realidad fue una privatización. La excusa fue la liberalización para que todos pudiéramos tener mejores precios a través de la competencia y al final es mentira. Fue una privatización pura y dura por la que señor Aznar y el señor Rato ponen al señor Pizarro (su amigo de pupitre) a gestionar Endesa, que venden y ha servido para varios pelotazos seguidos y que al final termine siendo propiedad de otro Estado: el italiano. A partir de esa política empieza la deriva de todo el oligopolio español: ponen en manos privadas un recurso y empiezan las puertas giratorias, ese conchavo político empresarial.

“Hoy el señor Aznar está sentado en el consejo de administración de Endesa cobrando 300 mil euros al año y el señor Rato, en los últimos papeles que se le descubrieron, había gestionado en los últimos años 26 millones en publicidad de Endesa. Esos son los señores que se inventaron el déficit tarifario, que dicen que las renovables eran el caos porque eran las que aumentaban el precio de la luz: es mentira. Se pagan mucho más primas al carbón, a las nucleares, al gas, a las plantas de ciclo combinado para que estén disponibles todo el año aunque estén cerradas, como en este momento hay diez en España.

“Luego llega Rajoy y suprime las primas y pone una moratoria a las renovables. Suprime las primas con carácter retroactivo y hace que sea el Estado español el que más recursos y contenciosos internacionales tienen estos momentos con distintos países del mundo. Y pone el famoso impuesto al sol para castigar el autoconsumo. Y hace una modificación de las tarifas que castiga el ahorro y la eficiencia, y prima el consumo. Por lo tanto es una barbaridad enorme que nos lleva, paradójicamente, a que las eléctricas sigan aumentando las ganancias año tras año, que aumente un 83 por ciento el recibo de la luz en los últimos años, y que empresas que habían apostado por la innovación y las renovables como Abengoa se hundan.    (leer entero)

Fuente:   pellagofio.es