Stop Uranio y 50 municipios de la zona solicitan que la Diputación de Salamanca se posicione en contra.

La plataforma Stop Uranio y una mancomunidad formada por 50 municipios de la comarca de Vitigudino, según el alcalde de la localidad salmantina de Villavieja de Yeltes, pidieron ayer a la Diputación de Salamanca, con el apoyo del grupo Ganemos, el respaldo de la institución provincial contra el proyecto de construcción e instalación de la mina de uranio a cielo abierto que la empresa australiana Berkeley quiere llevar a cabo en los términos municipales de Retortillo y Villavieja de Yeltes.

El diputado de Ganemos Salamanca en la institución provincial, Gabriel de la Mora, abrió la rueda de prensa para denunciar que la Junta de Castilla y León remitió el expediente de expropiación de terrenos privados por más de 2.000 hectáreas para la desviación de la carretera de Retortillo a la Diputación provincial, de cara a que sea este quien lleve a cabo la expropiación, informó Ical.

Explicaciones

Este último término fue inmediatamente desmentido en un comunicado por la Diputación, afirmando que no expropiará ningún bien en Retortillo puesto que «la Junta en ningún momento ha requerido a la Diputación de Salamanca que proceda a la expropiación de ningún bien o derecho que tenga relación con la construcción de la variante, que se ejecutaría por la empresa».

Por su parte, el alcalde de Villavieja de Yeltes, Jorge Rodríguez, afirmó que una mancomunidad formada por 50 municipios de la comarca de Vitigudino acordó el pasado 14 de abrilpresentar un recurso contencioso-administrativo contra la Consejería de Fomento y Medio Ambiente para solicitar una resolución desfavorable de la petición de uso excepcional de suelo rústico solicitado por Berkeley.

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La mina de uranio de Salamanca hace dimitir al alcalde de Retortillo

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Berkeley ha conseguido que la Junta de Castilla y León le conceda la licencia medioambiental tras ocultar que iba a generar residuos radiactivos

Lorenzo Calderón tira la toalla al verse traicionado por sus concejales, con la sombra de Berkeley sobre el escenario.

La dimisión de Lorenzo Calderón, alcalde de Retortillo y un firme luchador contra la instalación del almacén de residuos radiactivos que la minera Berkeley quería construir en la zona del Yeltes, se ha convertido en una nueva batalla ganada por la empresa australiana para acabar abriendo la mina de uranio y el almacén de residuos en el oeste de la provincia.

Calderón se ha visto traicionado por los otros dos ediles del PSOE en el municipio (hay tres socialistas y dos del PP), Manuel Francisco Hernández y Juan Francisco Matías, primero en su lucha contra el almacén de residuos radiactivos que afectaría a Retortillo, Villavieja de Yeltes, Villares de Yeltes y Alameda de Gardón, y a partir de ahí en otras decisiones de menor calado que han ido minando la confianza entre ellos hasta desembocar en su marcha.

Calderón llevaba en su programa electoral la consulta popular para que los vecinos dijeran si querían o no la mina y el almacén de residuos radiactivos en su pueblo. Como el Consejo de Ministros no lo autorizó, esa idea quedó desechada.

Posteriormente, se produjo el primer desengaño de Calderón con sus dos compañeros de partido. Fue cuando la Confederación Hidrográfica del Duero abrió el periodo de alegaciones a la autorización a Berkeley para utilizar el agua del río Yeltes para limpiar la tierra separada del mineral extraído de la mina, y devolver esas aguas al cauce del Yeltes.

Para su sorpresa hubo cuatro votos en contra de alegar por uno solo, el suyo, a favor de recurrir la autorización. “No comparto esa opción, pero la decisión se tomó por mayoría y yo la acepté porque soy demócrata”, explica el exalcalde de Retortillo.

Residuos radiactivos

Calderón habría aceptado la mina de uranio “porque en sí no es problema y da trabajo”, pero lo que le hizo combatir el proyecto de Berkeley, además del uso de las aguas del Yeltes, es su intención de construir un almacén de residuos radiactivos, “un cementerio nuclear” que afectaría a los municipios de Villares de Yeltes, Villavieja, Retortillo y, ya en La Raya con Portugal, a Alameda de Gardón, lo cual ha suscitado la protesta de los ecologistas lusos. “Ya que somos pobres, fíjate si ponen en esta zona un cementerio nuclear”, recalca Calderón.

Paralelamente, aumentaba la brecha entre el alcalde y los otros dos concejales socialistas, que a sus espaldas acudieron al diputado del PSOE en la zona y concejal de Ciudad Rodrigo, Carlos Fernández Chanca, para decirle que “la mayoría de los vecinos del pueblo estaban contra mi forma de actuar“, relata el alcalde dimisionario, y que (Chanca) debía elegir “entre ellos y yo. Yo quiero lo mejor para mi pueblo, que es donde nací. Soy demócrata y acepto la mayoría, aunque no comparta sus decisiones, pero para estar de alcalde y no pintar nada me voy, porque los votos los tienen otros. Dimito porque no tengo la confianza de los otros dos concejales del PSOE. ¿Para qué quiero ser alcalde si cuando se plantea cualquier cosa la mayoría está en otro lado? Yo dejo la vía libre para que el pueblo salga beneficiado de los posicionamientos que se tomen a partir de ahora”, comenta Calderón.

Intereses

Los dos concejales del PP, Andrés Matías y Eustaquio Martín, trabajan para Berkeley, y el anterior alcalde, Javier Santamartina, también del PP, vendió en 2012 una finca de su propiedad a la compañí aminera por 197.000 euros, el doble de su precio de mercado para instalar allí sus oficinas. Esta operación se cerró meses después de que la minera iniciara la tramitación de los permisos ante la Junta y ante el propio Ayuntamiento.

Lo que queda por saber son los motivos por los que los dos ediles del PSOE han conspirado contra él y se han alineado con los del PP en la votación para evitar las alegaciones ante la CHD y sobre otros asuntos de menor enjundia propuestos por el alcalde que le han empujado a presentar su renuncia. El último, la supresión de las vaquillas de las fiestas de junio y destinar ese dinero a contratar a alguien en el pueblo. La propuesta se votó en el pleno de presupuestos del pasado 18 de marzo, y Calderón volvió a quedarse solo. Fue el detonante y lo que se quiere utilizar desde el otro frente para justificar su dimisión.

Está orgulloso de haber conseguido reducir ya este año un 10% el IBI (quería bajarlo un 25% en la legislatura), pero se va con la espina clavada de no haber podido abrir la casa asistida (residencia de ancianos) Cristo del Consuelo, y unas cuantas puñaladas por la espalda.

El camino de Berkeley

Berkeley ha conseguido que la Junta le conceda la licencia medioambiental tras ocultar que iba a generar residuos radiactivos; el Ministerio de Industria le dio su autorización pese a los recelos del Consejo de Seguridad Nuclear; y la UE le ha dado su visto bueno porque considera la extracción del uranio como una actividad “estratégica”, aunque no es de extrañar que algo haya tenido el buen hacer de Lamela (pagado por la mina) con Arias Cañete, comisario de Energía de la UE, y su exjefe en el Ministerio de Agricultura, para obtener las bendiciones europeas.

Ahora, desaparece otro obstáculo en el camino de la minera para lograr su objetivo de abrir la mina de uranio a cielo abierto y un almacén de residuos radiactivos. Ha bastado con que dos concejales de pueblo traicionen al alcalde que miró más allá del empleo y prebendas que iba a generar un proyecto cuyo impacto en la zona durará siglos y que pone en riesgo la agricultura, ganadería y el balneario.

Fuente:  lacronicadesalamanca.com

Stop Uranio de Salamanca celebra el nuevo ‘traspiés’ de Berkeley para la autorización de la mina de uranio

La Plataforma Stop Uranio, colectivo en contra de la explotación minera de uranio que la empresa Berkeley pretende poner en marcha en los términos municipales de Retortillo y Villavieja de Yeltes, celebra que la Comisión Territorial de Urbanismo de Salamanca haya rechazado la solicitud presentada por la empresa para que este proyecto se tramite como dos expedientes distintos de acuerdo con su ubicación en cada uno de los municipios.

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Hay que recordar que el proyecto minero de Berkeley contempla la extracción de uranio a cielo abierto, planta de procesamiento y almacén de residuos radiactivos de primera categoría, como desveló el Consejo de Seguridad Nuclear en su informe, lo que puso en alerta –aún más si cabe– a la población, especialmente en el municipio de Villavieja, y donde a partir de ese momento su Ayuntamiento se ha mostrado contrario a la instalación.

Según un comunicado emitido por Stop Uranio,  “desde el principio, la empresa minera abordó este proyecto en un único expediente. Pues bien, esta Comisión, en reunión celebrada el pasado 4 de febrero, ha denegado la solicitud formulada por Berkeley para que eleve un informe a la Dirección General en el que haga constar que la actividad minera que pretende desarrollar en los términos municipales de Retortillo y Villavieja de Yeltes sea considerado en dos expedientes distintos”, petición que para esta Plataforma se trata de un intento “torticero y tramposo de lograr sus objetivos”. 

De acuerdo a ese comunicado, Stop Uranio sostiene que Berkeley pretende separar el expediente de Retortillo porque “cuenta con el beneplácito de varios de los concejales del Ayuntamiento”, en tanto que, aseguran, “mantienen relación laboral con la empresa minera”. Mientras que, por otro lado, el Ayuntamiento de Villavieja

“mostró su disconformidad al descubrir que Berkeley les había ocultado información de máxima importancia, como era que los residuos mineros resultantes deberían ser tratados como residuos radioactivos de primera categoría, y no como residuos inocuos, como la empresa minera pretendía hacer creer”. 

Ante este nuevo rechazo de la Comisión de Urbanismo, desde “la Plataforma Stop Uranio, junto a los colectivos que nos apoyan, celebramos que esta solicitud haya sido denegada, al considerar que se trata de una triquiñuela más para comprar voluntades políticas y ponerlas a favor de su destructivo proyecto minero, y que –aseguran– la ciudadanía rechaza de plano por su peligrosidad, como lo ha demostrado comprometiéndose con más de 120.000 firmas, que han sido entregadas en la Presidencia de la Junta de Castilla y León y en el Ministerio de Industria”, aunque en la actualidad cuentan ya con “más de 160.000 firmas”.  

 Asimismo, Stop Uranio recuerda que el proyecto de  la mina de uranio Retortillo-Santidad fue presentado en su día en la Junta de Castilla y León, en el Ministerio de Industria y en el Consejo de Seguridad Nuclear “como único, es decir, como un solo proyecto”. Por ello, añaden que ”dividirlo ahora en dos, entiende esta Plataforma ciudadana, debería servir para obligar a la empresa minera a empezar otra vez de cero; máxime cuando las razones que da Berkeley no parecen ser otras que la defensa de intereses empresariales ocultos, que tienen mucho que ver con la recalificación de terrenos”. 

Por otro lado, este colectivo denuncia que “la minera australiana, en su afán de conseguir apoyos institucionales para su inútil proyecto, ha contratado recientemente al polémico exconsejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid y exabogado del Estado, Manuel Lamela Fernández, para defender sus intereses en el seno de la Unión Europea y en Madrid”.

Según Stop Uranio, Lamela figura en el registro de lobbies en Bruselas, desde hace apenas un mes, como representante en la Unión Europea del despacho Acountax Madrid, del que es uno de sus socios más relevantes

Fuente: salamancartv.com