El CSN detecta irregularidades en las dosis de radiación recibida por los trabajadores de Garoña

Según los últimos datos del CSN, referidos a una inspección en la central burgalesa realizada el pasado marzo para comprobar la aplicación de medidas de protección radiológicas, se desprenden irregularidades en las dosis de radiación recibidas, tanto a nivel individual como colectivas, de los trabajadores.

Parece que Garoña nos puede seguir dando sustos después de cerrada.

Estos graves hechos unidos a los vertidos de Cesio de 2017 y a la ocultación de los mismos, indican que es necesario un control exhaustivo de esta central nuclear.

Parece que al no estar el PP en el gobierno de Madrid, el control de los sistemas nucleares se realiza con más libertad y profesionalidad.

La inspección apunta que el “indicador dosis oficial máxima individual no es coherente con el valor de nivel administrativo de dosis”.

Ante esta situación, “se exigen reestimaciones contantes de los objetivos de dosis de trabajo y de los anuales operacionales de la instalación”.

El acta del regulador atómico relativa a la “Inspección para comprobar la aplicación de medidas para la protección ocupacional (…) en la situación actual de cese definitivo de la explotación de la central”, señala que, para establecer los criterios de garantía radiológicos, desde la última inspección el titular ha realizado diez reuniones extraordinarias: cuatro en 2017, tres en 2018 y otras tres en 2019 hasta auditoría del pasado marzo.

En las actas del comité “Alara” -donde se aprueban o revisan los objetivos de dosis- “no se recogen objetivos para la dosis máxima individual anual y no hay aprobación del objetivo de dosis individual por parte del director”.

ALARA es el acrónimo en inglés de “As Low As Reasonably Achievable”, es decir, “tan bajo como sea razonablemente alcanzable”, uno de los principios básicos para establecer cualquier medida de seguridad radiológica.

El acta del CSN incide también en la “necesidad de renovación de la señalización de zona controlada de permanencia limitada, debido a que es difícil distinguir los riesgos de contaminación y/o radiación“.

La central burgalesa de Garoña no tiene actividad desde diciembre del año 2012 y su clausura definitiva se produjo el 1 de agosto de 2017, desde esa fecha se encuentra en fase de pre-desmantelamiento hasta que arranque, previsiblemente en 2021, la fase de demolición.

Fuente: estrelladigital.es

Vertido de Cesio en 2017

El Estudio de Impacto Ambiental de un aeropuerto no considera un almacen nuclear que se encuentra junto a él

El cementerio está en la comunidad de Santa María Maquixco desde hace 49 años.

El cementerio nuclear está a 14 km de Santa Lucía pero no fué tenido en cuenta en el Estudio de Impacto Ambiental.

El sitio funciona desde hace 49 años sobre 16 hectáreas de la comunidad de Santa María Maquixco, municipio de Temascalapa, Estado de México.

Queda al descubierto que el cementerio se encuentra sobre un acuífero que suministra a millones de personas.

En sus más de 900 cuartillas, el Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) para la construcción del Aeropuerto de Santa Lucía, realizado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y el Instituto de Ingeniería de la UNAM, no menciona la existencia de este Centro de Almacenamiento de Desechos Radiactivos (CADER), ubicado en el centro del acuífero Cuautitlán-Pachuca, ubicado a 13 kilómetros 630 metros en línea recta hacia el noreste del futuro Aeropuerto Felipe Ángeles.

De acuerdo con Excélsior, durante una sesión pública donde se dio a conocer el MIA, el 30 de mayo de 2019,en la escuela primaria Pedro Rodríguez, de Zumpango, Estado de México, un efectivo del Ejército mexicano en menos de 48 segundos, según el video de la sesión, acabó con el tema.

El militar se paró atrás del teniente coronel Luis Enrique Calderón responsable del proyecto, por parte de la Sedena y leyó:

“Sí, este… buenos días… el señor Juan Rivera, vecino del poblado de Temascalapa, pregunta que si en la zona de amortiguamiento del área noreste del proyecto, dice que se cuenta con un panteón nuclear y que está sobre los conos de aproximación.  Revisando la cartografía encontramos que Temascalapa se encuentra en el área noreste, aproximadamente a ocho kilómetros de lo que serían los umbrales de las pistas, que normativamente valúan pendiente de 3 % y tendríamos una altura de 250 metros. Pensamos que si bien en el momento no lo hemos considerado, lo podemos revisar a bien de que quede plenamente corroborado, gracias”.

 

La semana pasada, Agustín Gaspar Buenrostro Massieu, juez de distrito, del juzgado décimo tercero de distrito con sede en Naucalpan, Estado de México, concedió una suspensión definitiva a la construcción del aeropuerto en Santa Lucía, en tanto no tenga la anuencia del Instituto Nacional de Antropología e Historia, sobre los monumentos arqueológicos y tenga una conclusión del Manifiesto de Impacto Ambiental.

Por “razones de seguridad nacional”, la Secretaría de Energía (SE) se negó a revelar qué “fuentes” se almacenan ahí, según una minuta de trabajo del 19 de enero de 2019, de la cual Excélsior tiene copia.

Este panteón radiactivo, como lo conoce la gente de la zona del municipio de Temascalapa, Estado de México, formalmente es el Centro de Almacenamiento de Desechos Radiactivos (Cader), aunque en su primeros años de operación se denominó Centro de Recolección, Tratamiento y Almacenamiento de Desechos Radiactivos de Bajo Nivel (CRTADRBN), según el ingeniero Sergio Zorrilla Romero, gerente de Seguridad Radiológica del ININ, que a mediados de octubre de 1986 participó en un seminario de la Agencia Internacional de Energía Atómica, en Río de Janeiro, Brasil y ahí se refirió a ese centro como CRTADRBN.

DESDE 1989 NO SE ENTIERRA EL MATERIAL

Un documento del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ), que tiene a su cargo el llamado panteón radiactivo, define la vocación de éste así:

“Tiene como función confinar temporalmente los desechos radiactivos provenientes de todo el país, con excepción de los generados en la Central de Laguna Verde (CLV) de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), cuya gestión la realiza la propia Central”.

En ese terreno están almacenadas toneladas de “desechos radiactivos de baja y mediana actividad proveniente de actividades no energéticas de la energía nuclear, industria, medicina”,

según la Secretaría de Energía, aunque no especifica cuáles son los agentes químicos.

En un documento de octubre de 1998, el ININ, informó que en el Cader yacen sustancias como americio-241 (químico para radiografías), carbono-14 (para determinar edades), cesio-137 (apareció en Chernobyl), cobalto-60 (para esterilización de equipo médico), estroncio-90 (parte de reactores nucleares), fierro-55 (para elaborar medicamentos) e iridio-192 (para radiografía industrial), radio-226 (para aplicaciones médicas y químicas), tecnecio-99 (mayor uso en la medicina nuclear), yodo-131 (se usa en la medicina nuclear), yodo-125 (para trazar imágenes nucleares, entre otros.

El Cader, según un informe del año 2000 de la Dirección de Investigaciones Tecnológicas del ININ, cuenta con tres almacenes de superficie y una zona de cinco trincheras de 190 metros de longitud con diferentes profundidades, que van de 1,5 a 2,5 metros. Estas trincheras fueron utilizadas de 1970 a 1989, año en que fue suspendida la práctica de enterrar los desechos radiactivos, para cumplir con las indicaciones de la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS), conforme a la evolución de la normativa aplicable.

Desde 1993, la CNSNS requirió al ININ elaborar la estrategia y el programa para la recuperación de los desechos radiactivos depositados en las trincheras del Cader.

LA RADIACTIVIDAD  ENFERMA GENTE AHÍ

La investigación para poner en marcha este centro, inició en las presidencias de Adolfo López Mateo (1958-1964) y Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970); empezó a operar a finales de la administración de Díaz Ordaz, inicialmente sobre 14,7 hectáreas de la comunidad de Santa María Maquixco, municipio de Temascalapa, Estado de México, compradas por el gobierno federal en julio de 1970. En 1993, durante el mandato de Carlos Salinas de Gortari se compraron otras 1,7 hectáreas más.

Juan Antonio Medina Austria, de la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales, afirmó a Excélsior que desde hace 49 años esos materiales radiactivos han contaminado el acuífero Cuautitlán-Pachuca, de donde se abastecen de agua 36 municipios del Estado de México, 4 del estado de Hidalgo y la alcaldía de Gustavo A. Madero, de la Ciudad de México, según el MIA, elaborado como requisito indispensable para la construcción del aeropuerto General Felipe Ángeles en Santa Lucía.

Medina Austria afirmó que gente de esa región ha muerto de cáncer y otras han nacido con malformaciones, aunque aceptó no tener pruebas científicas de estas afirmaciones, ya que nunca se ha hecho un estudio a fondo. Aunque en distintos informes del ININ se habla de verificaciones al agua, suelo, aire y a personas.

Medina Austria solicitó a la Secretaría de Energía que expertos de la UNAM realicen estudios de agua, aire y suelo para conocer el nivel de contaminación radiactiva de la zona.

Personas de algunas comunidades de la región cercana al panteón radiactivo han visto en los últimos años el aumento de padecimientos renales, principalmente entre población joven. Solo en la comunidad de  San Miguel Atlamajac, de Temascalapa, hay nueve pacientes con insuficiencia renal.

El 28 de diciembre de 2018, desde la subsecretaría de Electricidad de la Secretaría de Energía, la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales recibió respuesta a sus peticiones hechas 24 días antes, para que se hiciera un estudio ambiental y para pedir atención a enfermos de cáncer de la región.

Sobre los estudios ambientales, la Secretaría de Energía le dijo que lo podían hacer por su cuenta y que se gestionara una solicitud ante el ININ para que conozcan los programas de vigilancia radiactiva ambiental del lugar.

Sobre los enfermos de cáncer, la SE respondió: “Con respecto al apoyo a los enfermos de cáncer y otras enfermedades en los municipios cercanos al Cader se hace notar que esta Secretaría de Energía no cuenta (con) las facultades y atribuciones al respecto. Por lo que se sugiere orientar al señor Medina Austria formule su requerimiento de apoyo a la Secretaría de Salud”.

EL ACUÍFERO

El acuífero Cuautitlán-Pachuca sobre el que está el panteón radiactivo abastece de agua a 7,5 millones de personas y tiene una superficie de 2 mil 850 kilómetros cuadrados que, según el MIA “representa 60% del área del Sistema Ambiental Regional, y a otros les corresponde el 40 %”.

En el documento de más de 900 páginas que presentó la Sedena y el Instituto de Ingeniería de la UNAM, como Manifiesto de Impacto Ambiental, además de omitir la existencia y operación desde hace 49 años del Cader, como un probable o no, agente contaminante del agua, suelo y aire.

Hasta 2002, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) tenía registrados 207.000 pozos de agua para abastecer a 4 millones y medio de personas. El MIA no da cuenta tampoco de cuántos pozos existen en el acuífero Cuautitlán-Pachuca.

El 30 de abril de 2002, la Subdirección General Técnica de la Conagua emitió una determinación de disponibilidad de agua en el acuífero Cuautitlán-Pachuca. Según las cuentas de la Gerencia de Aguas Subterráneas de la dependencia federal, “no existe volumen disponible para nuevas concesiones en la unidad hidrogeológica denominada Acuífero Cuautitlán-Pachuca”.

Uno de los últimos hechos que pusieron en la luz pública la existencia del panteón radiactivo de Temascalapa fue a finales de 2013, cuando fue robada una fuente de cobalto-60 que viajó desde Tijuana hasta el Estado de México.

Claudia Solera, reportera de Excélsior, reconstruyó el hecho.

Contó como faltando 19 kilómetros para llegar a su destino, después de haber recorrido unos 1.800 kilómetros, el chofer de un camión de mudanzas fue atacado por un grupo de hombres armados y despojado del cargamento, al parecer sin saber de qué se trataba. Por lo que después lo abandonaron con la carga radioactiva.

Fue tal la alarma y el operativo en un ejido del municipio de Hueypoxtla, donde se encontró el material radiactivo proveniente de una clínica del IMSS, que hasta robots se tuvieron que usar para el transvase del material y poder ser llevado al llamado panteón radiactivo.

Los datos

En un documento de octubre de 1998, el ININ, informó que en el Cader yacen sustancias como:

  • Americio-241 (químico para radiografías).
  • Carbono-14 (para determinar edades).
  • Cesio-137 (apareció en Chernobyl).
  • Cobalto-60 (esterilización de equipo médico).
  • Estroncio-90 (parte de reactores nucleares).
  • Fierro-55 (para elaborar medicamentos).
  • Iridio-192 (para radiografía industrial).
  • Radio-226 (para aplicaciones médicas y químicas).
  • Tecnecio-99 (mayor uso en la medicina nuclear).
  • Yodo-131 (se usa en la medicina nuclear).
  • Yodo-125 (para trazar imágenes nucleares, entre otros.

 

Fuente: Excelsior

 

El Consejo de Seguridad Nuclear eleva la gravedad de una avería de la nuclear Vandellòs II

El CSN reclasifica a nivel 1 un suceso de abril debido a la “reiteración de fallos consecutivos por la misma causa”

Un juzgado de Reus mantiene abiertas diligencias por una fuga similar del año pasado

Greenpeace y Ecologistas en Acción han sostenido en los últimos meses que la reiteración de este tipo de averías podría revelar la existencia de «algún problema estructural» debido al envecimiento de los sistemas nucleares del reactor que debería abordarse.

La central nuclear de Vandellós II ha sufrido dos fugas de agua que han obligado a parar el reactor en un lapso de tiempo muy corto, tan solo tres meses y medio, lo que ha llevado al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) a reclasificar a nivel 1 de la escala Ines el último de los sucesos, ocurrido el pasado 6 de abril. Inicialmente fue calificado de nivel cero pero ahora se ha elevado al 1 por «la reiteración de fallos consecutivos por la misma causa» y en la misma zona de la barrera de presión.

Aunque el CSN no lo hace constar en la nota hecha pública, las dos fugas se suman a otra localizada también en la barrera de presión en febrero del año pasado. Sobre ésta pesa, además, una denuncia interpuesta por la organización ecologista Sociedad Humana que investiga el juzgado de instrucción número 2 de Reus (Tarragona).

Imprudencia grave

La entidad acusa a los gestores de la central de haberla mantenido en marcha pese a que se sospechaba que el goteo procedía de las barras de presión, lo que obligaba a la parada inmediata. No la detuvieron hasta que el 3 de marzo se comprobó que, efectivamente, procedía de ese punto. El juez abrió diligencias el pasado abril para determinar si existen indicios de que los gestores cometieran una «imprudencia muy grave» por la vulneración de los protocolos de seguridad, como sostienen los demandantes.

Fuentes del CSN han precisado que «no se pueden vincular» a efectos de clasificación del suceso, los fallos detectados en lo súltimos meses con el del año pasado dado que se han producido en «lugares y por causas distintas». El del año pasado afectó al generador de vapor A de la barrera de presión y los más recientes al generador de vapor B. En diciembre el goteo se produjo en una soldadura aguas arriba de la válvula de drenaje del generador B y el de abril en otra soldadura aguas abajo del mismo .

En la barrera de presión se encuentran el conjunto de todos los componentes sometidos a la presión del reactor y que forman parte de su sistema de refrigeración o que están conectados a él.

Envejecimiento

Greenpeace y Ecologistas en Acción han sostenido en los últimos meses que la reiteración de este tipo de averías podría revelar la existencia de «algún problema estructural» debido al envejecimiento de los sistemas nucleares del reactor que debería abordarse.

La Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (Ines) abarca desde el nivel 0 (sin ninguna significación para la seguridad), hasta el 7 (accidente grave). El nivel 1 se considera una «anomalía» sin repercusión ni dentro ni fuera del emplazamiento. En los últimos años se detectó una en Cofrentes (2017) y dos en Almaraz I y II (2015).

Abierta hasta el 2033

A excepción del de Trillo (Guadalajara), el de Vandellós II es el más moderno del parque nuclear español. Se puso en marcha en agosto de 1987, por lo que los 40 años de vida útil para los que fue diseñado expiran en el 2027, aunque el acuerdo firmado por el Gobierno y las compañías eléctricas prevé que se prolongue unos seis años más. El pacto se firmó en el marco del borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) que el Gobierno ha mandado a Bruselas y que prevé alargar unos años la vida de todas las centrales para garantizar el suministro y por falta de medios técnicos y recursos económicos para gestionar un cierre casi simultáneo de los siete reactores que siguen en funcionamiento.

Imagen de portada: La central nuclear de Vandellòs II. / JOAN PUIG

Fuente: kaosenlared.net

Original

Grietas encontradas en un reactor podrían provocar evacuación de Glasgow y Edimburgo

En el vídeo aprovechan para decir que  la energia nuclear es baja en emisiones de carbono, como si en la construcción , mantenimiento y desmantelamiento no se emplearan conmustibles fósiles

Los dos reactores de la central nuclear Hunterston B, cerca de Ardrossan, tienen 43 años, el más antiguo de Europa. Han cumplido ya sus vidas operativas, que se han extendido dos veces por EDF Energy, y están programadas para cerrarse definitivamente en 2023.

Sin embargo, hay un fallo de seguridad grave en los reactores. La falla se conoce como “keyway root-cracking”: los núcleos del moderador de grafito en los reactores desarrollan grietas que conducen a inestabilidades que podrían provocar un gran accidente nuclear.

“In the very worst case the hot graphite core could become exposed to air and ignite leading to radioactive contamination of large areas of central Scotland, including the metropolitan areas of Glasgow and Edinburgh.”

Station Director Colin Weir said: “Nuclear safety is our overriding priority and reactor three has been off for the year so that we can do further inspections.

“We’ve carried out one of our biggest ever inspection campaigns on reactor three, we’ve renewed our modelling, we’ve done experiments and tests and we’ve analysed all the data from this to produce our safety case that we will submit to the ONR.

“We have to demonstrate that the reactor will always shut down and that it will shut down in an extreme seismic event.”

The operational limit for the latest period of operation was 350 cracks but an inspection found that allowance had been exceeded.

Fuente:  Meneame

Original: www.edinburghlive.co.uk

Enusa acordará el suministro de uranio con las nucleares hasta su cierre gradual

Jose Vicente Berlanga, presidente de Enusa.

El presidente de Enusa (Empresa Nacional de Uranio), Jose Vicente Berlanga, ha adelantado en una entrevista con EFEverde, que mantiene contactos “avanzados” con las propietarias de las centrales para pactar un acuerdo marco que asegure la venta nacional de uranio hasta 2035, fecha prevista para el cierre de las centrales.

Suministro de uranio

Hasta ese momento, el cierre de dicho acuerdo aseguraría el 35 % del total de las ventas de uranio dirigidas al mercado nacional cuyo valor asciende a 400 millones de euros, mientras que el 65 % restante se destinaría al mercado internacional actualmente en expansión, señala el presidente de la fábrica española de combustible nuclear.

Berlanga asegura que, “con el calendario de cierre nuclear ya en la mano, se puede abrir un proceso de negociación cómodo para todos con Iberdrola, Naturgy y Endesa -propietarios de las centrales- y, que además serviría para afianzar la producción de combustible nuclear de la fábrica de Juzbado (Salamanca)”.

En cualquier caso, y, dependiendo de la hoja de mantenimiento y seguridad de las centrales, si el cierre de cada una de ellas se retrasara algunos años más, “Enusa, con licencia para producir 500 toneladas al año de uranio enriquecido hasta el 5 %, seguiría garantizado la producción y el suministro del combustible“, enfatiza Berlanga.

El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Peniec) que el Gobierno en funciones presentó en la anterior legislatura establece el cierre escalonado de las cinco centrales nucleares (y siete reactores) que actualmente funcionan en España: Almaraz (1 y 2), Ascó (1 y 2), Cofrentes, Trillo y Vandellós 2.

El primero de los reactores en apagarse sería el de Almaraz 1 en 2027 y el último el de Trillo en 2035.

Respecto a este cierre nuclear armonizado, el presidente de Enusa -empresa pública 60 % de la SEPI y 40 % de Ciemat- detalla que lleva implícito un desmantelamiento y que, dependiendo de la capacidad de producción energética de cada central, podría “acarrear 10, 20 o 25 años de trabajo continuado”.

Desmantelamiento de las centrales nucleares

A su juicio, eso significará que España va a necesitar de “personal tremendamente cualificado” durante las próximas 3 décadas para dirigir todo el desmantelamiento nacional, un desarme que estará liderado por las empresas públicas ENRESA, ENUSA Y ENSA y que pretende ser el trampolín de la creación de nuevos puestos de trabajo dentro del sector nuclear.

“Nuestra obligación como responsables es abrir nuevos caminos donde nuestra gente siga trabajando, y el desmantelamiento de las centrales -tanto nacionales como internacionales- es uno de ellos”.

En este punto, detalla que desmantelar las plantas nucleares es una tarea muy meticulosa y complicada, incluso más que producir combustible nuclear, debido a que es necesario neutralizar cada una de las piezas radiactivas de la central por muy pequeña que sea, hasta el tornillo más pequeño .

Enusa

En palabras de su presidente, en la actualidad Enusa “goza de una salud muy importante”, el ritmo de crecimiento anual alcanza en torno al 10-12 por ciento, y destaca que la amplia experiencia demostrada y el alto nivel técnico de los últimos años, ha permitido a la empresa abrir fronteras y abordar nuevos contratos en numerosos países de Europa, Asia y países árabes.

“Somos muy ambiciosos y para afrontar cualquier tipo de demanda de cara al futuro -en el mercado interior y exterior- estamos adecuando la plantilla a las exigencias que acarrea el siglo XXI, un hecho directamente unido a la expansión internacional y a la transformación digital”.

Respeto al comercio exterior, Berlanga destaca el cierre, el pasado otoño, de un contrato de más de 100 millones de euros para proporcionar recargas de combustible y servicios asociados para la Central Nuclear de Olkiluoto (Finlandia) además de numerosos negocios con países de la Unión Europea(UE) como Bélgica, Francia y Suecia, entre otros.

Señala incursiones en países del este, “algo que no se había hecho nunca, pero que era un reto que había que intentar” y destaca, por ejemplo, que en Eslovaquia Enusa haya alcanzado la fase final en un concurso para suministro nuclear: “Ha sido un gran hito, competimos directamente con los rusos que son los que controlan todo el monopolio de los países del este”.

Berlanga enumera otros acuerdos alcanzados con Emiratos Árabes Unidos, país con el que han firmado un memorándum, en Sudamérica donde en México están a la espera de ratificar un acuerdo de desmantelamiento de una planta y negocios en Asia, concretamente en China.

“El camino del futuro se encuentra en Asia, estamos muy ilusionados con el mercado que podamos abrir allí”, concluye José Berlanga. EFEverde

Fuente : EFEverde

Lituania debe desmantelar sus única central nuclear

Lituania entró en la UE en 2004, pero con la condición de desmantelar la central nuclear que garantizaba su independencia energética de Moscú

Los dos reactores de la central nuclear de Ignalina aún tienen que ser desmantelados. El calendario estipula que esta zona estará libre de contaminación en 2038.

 

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Almacén de residuos nucleares en la central de Ignalina, en Lituania.

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Vista del desmantelamiento y descontaminación de la central nuclear de Ignalina, en Lituania.

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Uno de los dos reactores nucleares de Ignalina. La UE considera que ambos reactores son más peligrosos que el que estalló en Chernóbil (Ucrania) en 1986.

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Vista de una de las avenidas principales de Visaginas, la ciudad más cercana a la central nuclear, que está perdiendo población desde que se decidió el desmantelamiento de la planta al entrar Lituania en la UE.

 

Más fotos: El Pais

 

Abogado UE: normas europeas no se aplican al impuesto español de residuos nucleares

El abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) concluyó este miércoles que la normativa europea no es aplicable a los impuestos españoles sobre la gestión de combustible nuclear gastado, respondiendo así a una cuestión prejudicial del Tribunal Supremo.

El abogado general Gerard Hogan, cuyas conclusiones no son vinculantes pero suelen orientar la decisión de la corte, considera que la Directiva sobre normas comunes para el mercado interior de la electricidad no es aplicable a los tributos españoles sobre la producción de combustible nuclear gastado, los residuos radioactivos resultantes de la generación de energía nucleoeléctrica y el almacenamiento de dichos combustible y residuos.

El jurista sostiene que el ámbito de aplicación de la Directiva se limita a la generación, al transporte, a la distribución y al suministro de electricidad.

El Tribunal Supremo había remitido inicialmente sus dudas sobre los impuestos nucleares al Constitucional, por ser potencialmente contrarios al principio de capacidad económica establecido en la Constitución, en un contencioso que afecta a la Asociación Española de la Industria Eléctrica, Endesa Generació e Iberdrola, y, por otro lado, la Administración General del Estado.

Las eléctricas argumentaban que los modelos de autoliquidación y pago de los citados impuestos sobre combustible nuclear gastado constituyen una suerte de impuesto especial sobre los productores de energía nuclear que distorsiona el mercado español de la electricidad, lo cual debe considerarse ilícito.

El Supremo entendía que el objetivo de los impuestos es incrementar el volumen de ingresos del sistema financiero de la energía eléctrica, para que los productores de energía nuclear asuman una parte de la financiación del “déficit tarifario” (diferencia entre los ingresos que las compañías eléctricas españolas reciben de los consumidores y el coste del suministro de la electricidad reconocido por la normativa nacional) mayor que la de otros productores de energía.

Consideraba también que la libre competencia en el mercado de la electricidad se ve falseada si determinadas empresas se someten a una tributación por su forma de producción sin una justificación objetiva.

Pero el Tribunal Constitucional desestimó la cuestión de inconstitucionalidad indicando que, al haber expresado el Tribunal Supremo sus dudas también acerca de la compatibilidad de la legislación nacional con el Derecho de la Unión, debía plantear primero una cuestión prejudicial al TJUE, cuyo abogado general no ve aplicable la legislación comunitaria.

No obstante, el jurista añade que, en caso de que el Tribunal europeo no comparta su opinión, aporta una solución alternativa.

En ella considera que la Directiva no se opone, en principio, a la normativa española, ya que la situación de las empresas eléctricas que utilizan energía nuclear no es comparable a la de otros productores de energía en cuanto a la protección del medio ambiente y de la seguridad.

No obstante, el jurista comunitario añade que el Tribunal Supremo deberá valorar, en su caso, si el objetivo de dicha normativa está realmente relacionado con la protección del medio ambiente y la seguridad y, si es preciso, determinar si la diferencia de trato fiscal deparado a los distintos tipos de productores de electricidad está objetivamente justificada por tales razones medioambientales.

Fuente : La Vanguadia