El Gobierno da 10 días a once interesados en alegar sobre el futuro de la central nuclear de Garoña

Las once entidades interesadas en presentar alegaciones y documentos al futuro de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) tendrán diez días hábiles a partir de su notificación, una vez que el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital ha anunciado la apertura de plazo.

Según ha informado el Ministerio todas las instituciones, asociaciones y empresas personadas han podido estudiar durante casi cinco meses el informe que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) elaboró sobre Garoña y de cuya recepción fueron informados por el propio Ministerio de Energía a principios de marzo.

En ese informe, preceptivo pero no vinculante, el regulador dio el visto bueno a la continuidad del reactor, cuyo titular, Nuclenor, solicitó volver a operar hasta 2031, cuando la planta cumpla 60 años de edad.

El Gobierno tomará una decisión sobre el futuro de la central nuclear una vez termine el procedimiento de audiencia y después de estudiar las alegaciones que se presenten al informe que el CSN emitió el 8 de febrero. A partir de esa fecha se abrió el plazo de seis meses para pronunciarse sobre la solicitud sobre la renovación o no de la autorización de explotación planteada por Nuclenor.

Las once entidades que se han personado y que podrán presentar alegaciones son el Parlamento Vasco, Gobierno Vasco, Junta de Castilla y León, Gobierno de Navarra, Diputación de Álava, Gobierno de La Rioja, Asociación de Municipios de Áreas con Centrales Nucleares (AMAC), Nuclenor, Greenpeace, Asociación Ecologistas en Acción-Burgos y la Asociación Ecologista Centaurea.

Fuente: elperiodico.com

El Congreso pide el cierre de Garoña y exige al CSN cambiar su normativa interna para mejorar en transparencia

Unidos Podemos ha conseguido apoyo mayoritario para reprobar al presidente del regulador y exigir al Ejecutivo su cese.

En Marzo se aprobó una proposición no de ley pidiendo el cierre definitivo de Garoña.

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

La Comisión de Energía, Turismo y Agenda Digital ha pedido al Gobierno que decrete el cierre definitivo de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), se prepare su desmantelamiento y ponga en marcha un plan de desarrollo de las zonas que se vean afectadas económicamente por el cierre de la planta.

Así se recoge en el dictamen de la ponencia encargada en la Cámara Baja de las relaciones con el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), sobre los informes de actividad realizada por el organismo durante 2014 y 2015, aprobado este miércoles junto a las propuestas de resolución planteadas por los partidos políticos.

Entre ellas, destaca el texto acordado por todas las formaciones, excepto el PP, en el que se llama al CSN a modernizar su normativa y el estatuto que regulan su funcionamiento interno y, de este modo, garantizar su credibilidad ante la sociedad y su independencia. Unas características que, para la mayoría de partidos, el consejo perdió tras permitir la reapertura de Garoña a pesar del informe de sus técnicos, que la condicionaban a una inversión en sus instalaciones.

En este sentido, el portavoz de Energía del PSOE, Javier Lasarte, ha defendido la necesidad de que el consejo publique todos sus documentos más relevantes, que el presidente presente un informe al final del mandato, que se hagan públicos sus plenos y que se haga un registro de lobbys, entre otros. Para Lasarte, el CSN también debería reforzar la independencia de sus consejeros cambiando su sistema de elección, basada y que ésta esté basada en su capacidad.

Fernando Martí recién nombrado por el exministro Soria

También el representante de Unidos Podemos, Josep Vendrell, ha cuestionado la imagen de independencia del consejo que, a su juicio, se ha ido debilitando coincidiendo con la llegada del actual presidente, Fernando Martí. “Las decisiones que ha tomando nos llevan a plantear su reprobación e instar al Gobierno a su cese en beneficio de la independencia del CSN”, ha declarado el diputado de En Comú.

C’S DENUNCIA FALTA DE RIGUROSIDAD

La formación morada ha conseguido para esta reprobación el apoyo del PSOE que, junto a las abstenciones de Ciudadanos, PNV, ERC y PDeCAT, ha permitido que esta propuesta de resolución salga adelante.

La formación naranja también ha tenido palabras críticas para el trabajo del organismo regulador. Su portavoz de Energía, Melisa Rodríguez, ha reconocido que en las comparecencias escuchadas a lo largo de los últimos meses en la ponencia, se ha encontrado con discursos “vacíos de contenido” y “faltos de rigurosidad”, algo que, a su juicio, demuestra esa actitud de falta de transparencia que se ha denunciado.

Sólo el PP se ha mostrado contrario a estas acusaciones y, a través de su portavoz, Teodoro García, ha reprochado su actitud a quienes “pretenden sustituir al presidente del regulador” para que el CSN tome las decisiones en el sentido que ellos quieren, es decir, en contra de las nucleares. En este sentido, ha apuntado que “el 90 por ciento de las decisiones del consejo se han tomado por unanimidad”, una cifra que, a su juicio, no refleja lo escuchado sobre el regulador.

UN INFORME SOBRE LA UBICACIÓN DEL ATC

La oposición también se ha unido en un texto transaccional para pedir al CSN un informe detallado sobre el estado del proyecto del Almacén nuclear Temporal Centralizado (ATC), que está previsto que se construya en Villar de Cañas (Cuenca), aunque lleva tiempo paralizado.

Tanto Lasarte como el portavoz de Medio Ambiente de Unidos Podemos, Juantxo López de Uralde, han recordado que existen informes que determinan que la localización no es la más adecuada, una denuncia a la que se ha unido la diputada de Ciudadanos.

En este sentido, también se ha pedido al Gobierno un nuevo plan de residuos radioactivos. López de Uralde ha recordado que estas resoluciones lo que buscan es que España solucione las “incertidumbres” en las que se encuentra ahora ante un “escenario nuevo” como es el del cierre de las nucleares.

El Ministro de Energia Alvaro Nadal está siguiendo los despropósitos de Jose Manuel Soria

En Marzo el Congreso aprobó una proposición no de ley contra Garoña

El pleno del Congreso ha aprobado una proposición no de ley de su diputado Óscar Matute (Bildu) para reclamar al Gobierno que no reabra la central nuclear de Santa María de Garoña, futurible que avaló el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) hace un mes. El CSN emitió el 8 de febrero un dictamen favorable a la reapertura de la central -paralizada desde 2012- bajo ciertas condiciones de seguridad. El ministerio de Energía está dilatando el proceso definitivo cuando se han producido en menos de 3 meses 2 vertidos descontrolados, uno de ellos de Cesio (leer)

Fuente: eleconomista.es

Endesa: “Garoña está en perfecto estado de revista”

José Bogas, el consejero delegado de Endesa, ha transmitido “tranquilidad” ante la situación de la central nuclear.

Silencio total sobre los incidentes en Garoña.

Bogas, ha destacado que la central nuclear de Garoña está “en perfecto estado de revista” y que “podría seguir adelante” desde el punto de vista del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

José Bogas, consejero delegado de ENDESA , tras varios vertidos radioactivos en Garoña

Así lo ha señalado durante su conferencia en el seminario ‘La cuarta revolución. ¿Cómo afecta la agenda digital a la economía y a la industria?’ organizado en la Universidad Menéndez Pelayo (UIMP) por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), en la que ha transmitido “tranquilidad” ante la situación de la central.

“Nosotros no hemos cambiado de punto de vista, creemos que las cosas hay que hacerlas de forma ordenada”, ha señalado Bogas. “Decía el ministro que la política energética del país no podía supeditarse solo a decisiones económicas y yo estoy de acuerdo con él”, ha añadido.

En este sentido, ha apuntado que debería alcanzarse un consenso sobre cómo hacer las cosas y dejar manifestarse al Gobierno en “un tema tan importante como este”.

A pesar de que Bogas ha hecho hincapié en que la planta de Garoña está en perfecto estado de funcionamiento, reconoce que abrirla o cerrarla “no influye ni cambia absolutamente nada”, porque solo supone “450 megavatios nada más”. En esta línea, ha afirmado que si la vida útil de las nucleares finalizase a los 40 años “hoy habría un déficit”, lo que no sucedería si cerrasen a los 50.

Respecto al debate sobre la rentabilidad de la actividad nuclear, el consejero delegado de Endesa ha señalado que para cumplir con los objetivos de renovables de la UE con vista a 2030 es necesario incrementar en 30.000 megavatios.

“Si en esa transición eliminas las nucleares, eliminas 7.000 megavatios”, ha apuntado, para justificar que no es viable sustituirlos por ciclos combinados, que no permitirían cumplir con el objetivo de emisiones cero, ni por energía renovable, que sería “físicamente imposible”. “Nuestra opinión, por tanto, es que son necesarias las nucleares”, añadió.

Fuente: expansion.es

 

 

Nuevo vertido en Garoña en menos de tres meses

En marzo un bidón en mal estado vertió residuos sobre el suelo.

La formación ecologista Equo ha registrado este viernes en el Congreso una iniciativa a través de la cual emplaza al Gobierno a investigar un vertido de Cesio radiactivo que, el pasado 20 de junio, según apunta, se registró en el exterior de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos).

El coportavoz del partido, Juantxo López de Uralde, explica en el texto, al que ha tenido acceso Europa Press, que esta mancha de contaminación por cesio radiactivo (producto de fisión) se ha hallado junto al almacén temporal de bidones y residuos, pegada al doble vallado de la planta.

“Al parecer este incidente no ha sido notificado al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)”, ha denunciado el diputado de Unidos Podemos. Por ello, en esta iniciativa preguntan al Ejecutivo si tienen intención de investigar este suceso para verificar lo ocurrido.

Garoña, a la espera de reabrir

A su juicio, este incidente “debe ser objeto de una investigación en la que se aclaren todos los extremos del mismo”. Desde Equo alertan de que podría ser peligroso, tanto para las personas como para el medio ambiente.

Este documento ha generado las críticas del sector ecologista, ya que el propio presidente del CSN había asegurado que Garoña no podría volver a abrir si no se hacía una inversión en sus instalaciones, unas modificaciones que la empresa responsable de su gestión Nuclenor no ha realizado aún.

El CSN admite el vertido

Desde el CSN se ha explicado que la mancha de contaminación por cesio radiactivo se encontró en los bidones de residuos y asegura que conoció el hecho “desde el primer momento” a través del inspector residente en Garoña.

En todo caso, el regulador ha añadido que se han tomado medidas para retirar este Cesio y ha procedido a limpiar la zona y se ha picado el suelo donde estaban estos bidones para una mayor seguridad.

Además, ha informado de que este hecho no es notificable al Consejo de Seguridad Nuclear con carácter inmediato y que la información lleva “su proceso” de modo que aparecerá próximamente en el resumen de incidencias que publica la página de Internet.

En marzo de 2017 hubo otro vertido

El contenedor, según relata el técnico que firma el acta, transportaba en su interior un bidón que se había extraído sin tapa y al que se le había puesto un cierre provisional de aluminio. En un momento dado, relata el informe, “se rompió el arco metálico que sujeta la tapa al contenedor y este cayó al suelo desde una altura de 3 metros, quedando la tapa del contenedor suspendida de la pinza”.

Tras quejas del personal por la exposición a la radiación al sacar esos contenedores, uno de ellos se rompió y desparramó parte de su contenido por el suelo de la central.

Al impactar contra el suelo, el contenedor volcó y la tapa de aluminio del bidón cedió, desparramando parte del contenido, que el titular de la planta estimó en “unos tres litros”. (leer)

Que es el CESIO RADIOACTIVO

El Cesio, en su isótopo C-137, no se encuentra en la naturaleza, sino que “es fabricado”, para sus diferentes usos.
El riesgo de exposición para los humanos depende de la cantidad y la actividad del Cesio-137. Tiene un periodo de semidesintegración (el tiempo que tarda en reducir su actividad a la mitad), de 37 años.

El Cesio-137 es soluble en agua y sumamente tóxico en cantidades ínfimas. Una vez liberado al medio ambiente, sigue estando presente durante muchos años, dada su vida media. Puede causar cáncer 10, 20 ó 30 años a partir del momento de la ingestión, inhalación o absorción, cuando una suficiente cantidad ingresa al organismo.

La energía de los fotones de Ba-137m es 662 keV. Estos fotones pueden ser utilizados en la irradiación de los alimentos, o de la radioterapia en el cáncer. Cs-137 es menos utilizado para la radiografía industrial que otros isótopos gamma. Se puede encontrar en algunos medidores de humedad y de densidad, medidores de flujo, sensores y otros equipos.

El comportamiento biológico de Cs-137 es similar al del potasio. Después de entrar en el organismo, se distribuye uniformemente por todo el cuerpo, con mayor concentración en el tejido muscular y menor en los huesos. La vida biológica media del cesio es corta, aproximadamente de 50 días. Pequeñas cantidades de Cs-134 y Cs-137 fueron puestas en libertad en el medio ambiente durante los ensayos de armas nucleares y algunos accidentes nucleares, especialmente la catástrofe de Chernóbil. A partir de 2005, Cs-137 es la principal fuente de la radiación en la zona de la alienación en torno a Chernóbil. Junto con cesio-134, yodo-131 y estroncio-90, fue uno de los isótopos con mayor impacto en la salud distribuidos por la explosión del reactor.

El manejo inadecuado de Cs-137 puede dar lugar a la liberación de los isótopos de radiación y contaminación y a que se produzcan lesiones. Tal vez el caso más conocido es el accidente de Goiania, cuando una máquina de radioterapia de una clínica abandonada en Goiânia, Brasil, fue saqueada y la brillante sal de cesio vendida a compradores curiosos. Cesio metálico puede también ser mezclado accidentalmente con chatarra, lo que da como resultado la producción de acero contaminado; un ejemplo notable es el caso de 1998, cuando Recycler Acerinox en Cádiz, España accidentalmente fundió chatarra con Cs-137 o en Arcelor Mittal en Guipuzkoa.

Fuente: infolibre.es

Cesio en Wikipedia

Bidón en mal estado en marzo

Vertido de líquido radioactivo en Garoña, retiran parte del suelo donde cayó

El incidente se produjo hace 2 meses, el 24 de marzo de 2017.

El acta trimestral del Consejo de Seguridad Nuclear certifica un “suceso no notificable” en Garoña tras la caída de un bidón y el vertido de tres litros de material radioactivo

El derrame se produjo en una zona controlada y se limpió ese mismo día

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha certificado un “suceso no notificable” registrado el pasado 24 de marzo en la central nuclear de Santa María de Garoña motivado por la caída de un bidón y el vertido de unos tres litros de material radioactivo al suelo. Según expone el acta trimestral de la inspección de la planta nuclear del Valle de Tobalina, el suceso tuvo lugar en torno a las 10:15 horas de la mañana, al caer un contenedor que había sido extraído del Almacén Temporal de Residuos (ATR) y estaba siendo transportado en una grúa.

El inspector del CSN constató la inexistencia de un protocolo de actuación ante sucesos como este

El contenedor, según relata el técnico que firma el acta, transportaba en su interior un bidón que se había extraído sin tapa y al que se le había puesto un cierre provisional de aluminio. En un momento dado, relata el informe, “se rompió el arco metálico que sujeta la tapa al contenedor y este cayó al suelo desde una altura de 3 metros, quedando la tapa del contenedor suspendida de la pinza”. Al impactar contra el suelo, el contenedor volcó y la tapa de aluminio del bidón cedió, desparramando parte del contenido, que el titular de la planta estimó en “unos tres litros”.

Como consecuencia del suceso, los técnicos de la planta se vieron obligados a tapar toda la zona con plásticos y adaptar un espacio de trabajo en condiciones de seguridad para poder limpiar el vertido. Según explica el informe, los trabajos finalizaron a las 18:30 horas de ese mismo día tras la retirada de entre 2 y 3 centímetros de asfalto potencialmente contaminado.

En este sentido, desde el CSN se ha valorado el suceso como no notificable, toda vez que se trató de un vertido relativamente menor acontecido en una zona controlada que no implicó en ningún caso un riesgo para la salud. De hecho, el ATR se encuentra en una zona debidamente aislada cuyo acceso se encuentra restringido y controlado.

No había protocolo de actuación después de 46 años

Sin embargo, el inspector también certificó la inexistencia de un protocolo en el ATR que contemple cómo actuar en situaciones como esta. Asimismo, el inspector dio cuenta de que “no se estaban tomando medidas ambientales en torno al lugar del suceso”, una cuestión justificada por parte de los técnicos en el hecho de que “no se había detectado contaminación superficial fuera del área tapada con los plásticos”.

Fuente:  burgosconecta.es

CCOO de Burgos pide el cierre de Garoña y que se reactive el plan de reindustrialización

11/05/2017

El sindicato CCOO exige el cierre definitivo de la central nuclear de Santa María de Garoña al “suponer un peligro para el entorno” y beneficiar “solo” a las eléctricas

Insisten en la necesidad de recuperar el plan de reindustriaización de la zona

CCOO de Burgos pide que se proceda al cierre definitivo y desmantelamiento de la central nuclear de Garoña, al “haber superado con creces su período de vida útil de 40 años y suponer un peligro para el entorno y un aumento de los residuos nucleares para los que no existe tratamiento alguno”. Además, añade el sindicato en un comunicado, “esta incertidumbre está paralizando las posibilidades de reactivar el plan de dinamización económica para la zona de influencia de la central que se aprobó en 2009 pero que fue interrumpido por el Gobierno de Rajoy en 2012”.

En este sentido, desde el sindicato consideran que “las maniobras que ha realizado el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para alargar la vida de las nucleares no ayuda a establecer un calendario de cierre de los reactores nucleares como han aprobado otros países y sólo beneficia a los intereses de las eléctricas propietarias de las centrales que quieren alargar su vida útil, para seguir aumentando los beneficios por unas centrales ya totalmente amortizadas”. “Este informe favorable del CSN para reabrir la central de Garoña hasta los 60 años, hecho inédito en nuestro país, abre también la puerta al alargamiento de la vida útil del resto de centrales operativas”, destacan.

Asimismo, tal y como viene señalando el sindicato de manera reiterada, “la zona donde se ubica la central de Garoña debería haber contado con un Plan de reactivación más estable y prolongado, con participación social, que garantizase que en la zona se pusiesen en pie actividades alternativas para preservar la actividad económica y el empleo de forma sostenible. Un plan de este tipo debe mantenerse durante un período de tiempo más prolongado y adecuarse a las fases en las que se desmantela la instalación, en las que se mantiene una parte del empleo y que dura muchos años”.

Fuente: burgosconecta.es

Iberdrola cifra en 916 millones las pérdidas por reabrir Garoña y pide “desistir” y desmantelar la central

La italiana Endesa desconfía de las cifras y prefiere esperar a que el Gobierno español resuelva para tomar una decisión sobre el futuro de la instalación.

Traducido: que el gobierno baje los impuestos para que ganen más.

Iberdrola tiene muchas centrales térmicas de gas medio paradas y el reactor de Garoña no está en condiciones  técnicas adecuadas; ni siquiera con las invesiones previstas se garantizaría su correcto funcionamiento.

La pretendida tensión en torno a la central nuclear ubicada en Santa María de Garoña (Burgos) no para de aumentar. Al insólito consejo de Nuclenor -la sociedad participada por Iberdrola y Endesa que gestiona la instalación- celebrado la pasada semana, en el que ambas eléctricas chocaron al votar sobre el futuro de la central, se ha sumado en los últimos días un cruce de informes encargados a consultoras internacionales donde se trata la rentabilidad o irrentabilidad, según se mire, de Garoña y del resto del parque nuclear del país.

Las dos eléctricas no se ponen de acuerdo en la forma de actuar en torno a la central burgalesa y la falta de entendimiento entre ambas ha desatado una nueva guerra en el sector eléctrico. Garoña, parada desde el año 2012, recibió el pasado mes de febrero la luz verde del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para retomar su actividad y ampliar sine die su operación siempre y cuando sus propietarios realizaran unas inversiones que las empresas cifran en torno a los 300 millones de euros. El veredicto del regulador nuclear no es vinculante y ahora la decisión sobre la reapertura la tiene que tomar el ministro de Energía, Álvaro Nadal, que se ha dado de plazo hasta agosto para escuchar a todas las partes interesadas y resolver.

En el sector energético cada día que pasa se tiene más claro que Garoña nunca va a reabrirse. La central lleva cuatro años parada y esta situación no ha supuesto ningún tipo de tensión para el sistema eléctrico, dotado de una enorme sobrecapacidad por la entrada masiva de centrales térmicas de gas y renovables en la primera década del siglo.

Informe de la consultora PriceWaterhouseCoopers

Por si fuera poco, Iberdrola ha puesto cifras a su tesis de que Garoña no tiene futuro. La eléctrica que preside Ignacio Galán presentó en el último consejo de Nuclenor un «informe estrictamente privado y confidencial» elaborado por la consultora PriceWaterhouseCoopers (PwC) en el que se ponen cifras al agujero que supondría en las cuentas de ambas eléctricas poner en marcha la central. Según este documento, al que ha tenido acceso EL MUNDO, la central estaría sometida a continuas pérdidas entre los años 2017 y 2031 si se tuvieran que llevar a cabo las inversiones previstas de 308 millones en ese periodo. De esta cifra, 193 millones corresponderían a mejoras en materia de seguridad y mantenimiento y el resto estaría ligado a la recarga del combustible nuclear.

En total, teniendo en cuenta la proyección de precios a futuro realizada por la consultora y comparándola con los 66 euros por megavatio hora que necesitaría la central para ser rentable dada la carga fiscal que recae sobre estas instalaciones, las pérdidas totales ascenderían a 916 millones de euros en el conjunto del periodo. «En conclusión, la opción más favorable para la sociedad sería desistir de la solicitud de renovación de autorización de explotación de la central dado que con las condiciones actuales o previsibles de mercado no generan el ebitda que permita recuperar las inversiones necesarias para su explotación hasta el final de su vida útil», concluye PwC.

El informe realizado por la consultora sorprendió a los consejeros de Endesa en el órgano de control de Nuclenor. Galán había conseguido introducir en el orden del día de la reunión una votación para desistir en el intento de lograr la reapertura de la instalación sin esperar al veredicto del Ministerio de Energía. La eléctrica elevaba así el pulso que mantiene con el Gobierno, donde ha llegado a insinuar que dejará de operar sus nucleares si no se suavizan los impuestos a la generación eléctrica y a los residuos nucleares que hoy, según sus cálculos, hacen «irrentables» a todas las centrales.

El informe no convenció en Endesa y sus consejeros votaron en contra de desistir en el intento de reabrir Garoña. La desunión provocó un empate que bloqueó la situación hasta el próximo consejo de administración. El grupo que dirige Borja Prado alega que es mejor esperar a ver la resolución de Energía antes de tomar una decisión.

En la sede de Endesa no ha sentado nada bien que Galán se pronuncie de forma tan contundente sobre el futuro de Garoña ni que, a espaldas de su socio en Nuclenor, se haya realizado un informe utilizando información sensible de la instalación. El propio Prado aprovechó una intervención ante los medios de comunicación en la Junta de Accionistas de la eléctrica celebrada la pasada semana para pedir «respeto» sobre la posición de su eléctrica sobre Garoña. Las fuentes del sector consultadas consideran que el informe de PwC carece de fundamentos y está lejos de reflejar la situación real de la central si operase hasta 2031.

Más allá de la situación particular de la central burgalesa, eléctricas y Gobierno mantienen estas semanas un pulso que determinará el futuro de la energía nuclear en el mix energético nacional. En esta partida están en juego alrededor de 2.200 millones de euros, que es lo que ingresan cada año las seis centrales que operan en España. Endesa, propiedad del gobierno italiano,  es el grupo con una mayor participación en el negocio nuclear  y no le interesa que esos ingresos vayan a deparar a otras fuentes de generación alternativas como el gas.

A pesar de esta cifra de negocio, las eléctricas sostienen con informes técnicos elaborados por consultoras como FTI que sus instalaciones están en pérdidas por los altos impuestos que tienen que pagar y el deterioro de unos activos que «no están amortizados».

Por suerte todos sabemos que FTI es una empresa especializada en manipulación de la realidad. FTI fué contratada en su dia por el lobby del fracking en España para lavar su imagen y según su página Web es especialista en lavado de imagen corporativa y alterar la percepción de la gente sobre el mundo real.  (leer sobre FTI Consulting)

Fuente: elmundo