Europa busca soluciones viables para eliminar los residuos nucleares que no quiere nadie

En medio kilómetro subterráneo de túneles iluminados, un laboratorio del gobierno francés está probando la seguridad de un sitio destinado a almacenar 80.000 metros cúbicos de desechos radiactivos mortales.

Las tripulaciones perforan aberturas del tamaño de un barril a los lados de los pozos, excavadas profundamente en la tierra no lejos de la pequeña ciudad de Bure, en el noreste de Francia. Los envases tendrán que ser recuperables durante un siglo, en caso de que se desarrollen mejores tecnologías para tratar con materiales radiactivos. Salvo este descubrimiento, la idea es que los residuos pasen los próximos 100.000 años bajo tierra.

Los obstáculos técnicos serán bastantes, pero mucho más difícil para la agencia francesa de gestión de residuos radiactivos, Andra, será superar la oposición política a la construcción del sitio destinado a servir como el lugar de descanso final para toneladas y toneladas de residuos radiactivos.

Seis décadas después de la construcción de la primera oleada de centrales nucleares, ningún país ha abierto un sitio de almacenamiento permanente. El combustible nuclear gastado y otros materiales contaminados, que son subproductos mortales de la generación de electricidad, siguen siendo almacenados en lugares temporales alrededor de Europa y el mundo, a veces incluso junto a los reactores donde fueron utilizados.

El problema es cada vez más urgente, cuando las plantas de energía en todo el mundo están cerca del final de sus vidas útiles, y Europa occidental sufre recortes en la generación de electricidad nuclear. Sólo en la Unión Europea, más de 50 de los 129 reactores actualmente en funcionamiento podrían cerrar antes de 2025, dijo recientemente el Comisario de Energía y Acción Climática, Miguel Arias Cañete. “Estos reactores tendrán que ser desmantelados, y los desechos radiactivos generados en este proceso tendrán que ser manejados con seguridad”.

Las apuestas son menos técnicas que políticas. La disputa va al corazón de un debate en curso sobre la sostenibilidad de la energía nuclear. Si no es resuelto, la industria quedará vulnerable a sus críticos, quienes sostienen que la tecnología es tan intrínsecamente riesgosa, y sucia, que no se puede confiar en ella para generar electricidad, ni siquiera para combatir el cambio climático.

La Comisión Europea está empeñada en apresurar a los países en ese sentido. El 13 de julio, se intensificó un procedimiento de infracción contra Austria, Croacia, la República Checa, Italia y Portugal, obligándolos a cumplir plenamente con las normas sobre residuos radiactivos del bloque, y a informar a Bruselas de sus programas nacionales de gestión de residuos nucleares. Por ahora sólo Finlandia, que abrirá el primer depósito final del mundo a principios de la próxima década, tiene un plan que en verdad puede implementar.

Fuente:  mundiario.com

El Gobierno da 10 días a once interesados en alegar sobre el futuro de la central nuclear de Garoña

Las once entidades interesadas en presentar alegaciones y documentos al futuro de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) tendrán diez días hábiles a partir de su notificación, una vez que el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital ha anunciado la apertura de plazo.

Según ha informado el Ministerio todas las instituciones, asociaciones y empresas personadas han podido estudiar durante casi cinco meses el informe que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) elaboró sobre Garoña y de cuya recepción fueron informados por el propio Ministerio de Energía a principios de marzo.

En ese informe, preceptivo pero no vinculante, el regulador dio el visto bueno a la continuidad del reactor, cuyo titular, Nuclenor, solicitó volver a operar hasta 2031, cuando la planta cumpla 60 años de edad.

El Gobierno tomará una decisión sobre el futuro de la central nuclear una vez termine el procedimiento de audiencia y después de estudiar las alegaciones que se presenten al informe que el CSN emitió el 8 de febrero. A partir de esa fecha se abrió el plazo de seis meses para pronunciarse sobre la solicitud sobre la renovación o no de la autorización de explotación planteada por Nuclenor.

Las once entidades que se han personado y que podrán presentar alegaciones son el Parlamento Vasco, Gobierno Vasco, Junta de Castilla y León, Gobierno de Navarra, Diputación de Álava, Gobierno de La Rioja, Asociación de Municipios de Áreas con Centrales Nucleares (AMAC), Nuclenor, Greenpeace, Asociación Ecologistas en Acción-Burgos y la Asociación Ecologista Centaurea.

Fuente: elperiodico.com

Iberdrola prepara la prolongación de la vida de la central de Cofrentes más allá de 2021

Según. eldiario.es La central nuclear de Cofrentes se aproxima al final de su vida útil. Este centro genera un tercio de la electricidad consumida en la Comunidad Valenciana y la posibilidad de la prolongación de su vida útil genera conflicto, enmarcado además en el debate sobre la energía nuclear. Un debate que pone en riesgo intereses económicos y de las grandes empresas que operan en el sector.

La planta valenciana es la única que Iberdrola posee y gestiona en su totalidad, al menos hasta 2021, fecha en la que finaliza su permiso de explotación. La hidroeléctrica no quiere adelantar si pedirá la prórroga del permiso, pero sus acciones hacen sospechar a partidos y asociaciones ecologistas.
Desde el año pasado ha comenzado la construcción de un almacén de residuos temporales, “una solución transistoria para almacenar el combustible gastado”, ha explicado el director de la central, Tomás Lozano. El directivo ha comparecido en las Corts valencianas a petición del PSPV-PSOE y Compromís -apoyada por Podemos- para dar cuenta de esta construcción, sospechosa a su criterio.

El director, que ha acudido acompañado de varios responsables de Iberdrola, ha insistido en que la construcción del almacén es necesaria e independiente del proceso de continuidad. Lozano se excusa en que que en España la estrategia de gestión de residuos radiactivos es definida por el Estado, a través de Enresa, y se concreta en el sexto Plan General de Residuos Radiactivos que prevé la construcción de un Almacén Temporal Centralizado (ATC) para la gestión del combustible nuclear gastado, e incluye de forma expresa la posibilidad de construir almacenes temporales en los emplazamientos de las centrales nucleares.

Respecto a la posibilidad de alargar la vida útil del centro, el director señala que es un debate político en el que ni la central ni Iberdrola van a entrar. El modelo energético “tendrán que decidirlo los parlamentarios y el Gobierno”, aunque su posición es que la energía nuclear es “necesaria” para “la transición del modelo energético”. Hasta que no quede claro, no se solicitará, asegura.

El Ministerio de Energía comunicó hace apenas dos semanas la orden por la que concede más tiempo a la central de Cofrentes -también a la de Trillo y Ascó- para renovar sus permisos. De no haberse producido la modificación, Iberdrola tendría que haber solicitado la renovación en 2018. Ahora se podrá retrasar hasta 2020, con el Plan Energético Nacional previsiblemente ya aprobado, por lo que el PSOE y Compromís sospechan que el Gobierno y el Consejo de Seguridad Nuclear están dando facilidades a la empresa para garantizarse otra década de explotación de la central. “El único motivo para construir el almacén temporal -que operará en 2021- es el funcionamiento más allá de 2021″, comenta un diputado. “Blanco y en botella”.

El entorno de Montoro devuelve el golpe a Soria: “Estará acorralado por algún tema raro”

Allegados al ministro de Hacienda señalan que la acusación del exministro ‘panameño’ puede responder a una maniobra “por algo que le pueda estallar”

El cruce de acusaciones entre el exministro de Industria, Energía y Turismo José Manuel Soria y el titular de la cartera de Hacienda, Cristóbal Montoro, parece que ha alcanzado el punto de no retorno. Este lunes el diario El Mundo publicaba que Soria tiene preparadas sus memorias -que aún no ha decidido si publicará- y que en ellas señala a Montoro como el culpable de su dimisión. A su juicio, el ministro de Hacienda provocó su salida del Gobierno chivando a Mariano Rajoy la existencia de una cuenta de su madre en Suiza, y Soria no quería tener que dar explicaciones sobre ese asunto en el Parlamento. Montoro eludió el cuerpo a cuerpo, pero según publica este martes El Independiente, el entorno del ministro ha disparado contra Soria: “Estará acorralado por algún tema raro”.

El artículo, firmado por la periodista Cristina de la Hoz, asegura que personas cercanas a Montoro justifican la acusación del exministro como una maniobra por “algo que le pueda estallar”. Además, añaden que la información que ahora aporta Soria es “lo que dice un señor que ha mentido más veces”, y aventuran que puede deberse también a una “puesta en marcha” del denominado G-8, el núcleo duro de críticos con la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. “Ahora la versión es otra, toda llena de incoherencias, como que todo se debió a un supuesto chivatazo de una cuenta corriente de la madre en el extranjero”, mantuvieron allegados a Montoro según el artículo.

La lucha por el poder

Montoro se defendió destacando que “yo no puedo dar ninguna información sobre ningún contribuyente”, desdiciendo así la versión de Soria.

Así es Soria

El Independiente señala también que el entorno de Soria le describe como una persona con “ambición, ganas y capacidad para crecer en política” y que cosechó “importantes adversarios en lo mediático”. La carrera de Soria se vio frustrada por los Papeles de Panamá, sus negocios familiares offshore y sus mentiras, lo que puede explicar fiasco y la rebeldía del exministro. Sin embargo, cercanos a Soria aseguran que no haría nada que pudiera perjudicar a Rajoy.

Fuente: elplural.es

Soria, un ministro de Industria y Energía para no olvidar

Soria no quiere pasar por el responsable único del recorte a las Renovables españolas

El exministro de Industria tira de los ‘papeles de Tafira’ y revela un correo electrónico de 2012 que compromete a Cristóbal Montoro durante los preparativos del recorte a las Renovables

El titular de Hacienda habría reenviado a José Manuel Soria las exigencias de Abengoa, cliente del despacho de influencias Equipo Económico que coloca a Montoro de nuevo en la picota

Según ‘El Mundo’, ni Soria ni ningún miembro de su equipo denunció entonces aquella maniobra, ¿por qué ahora?

Apenas han pasado quince meses de su forzada dimisión y José Manuel Soria ya ha perdido la paciencia. El poder y el dinero lo mantuvieron más de veinte años en la cresta de la ola y no soporta lo segundo sin lo primero. ¿Para qué el dinero sin poder? Durante más de dos décadas combinó a su modo las tareas públicas con los negocios privados y logró situarse siempre en el epicentro de los intereses de las empresas que tenían que ver con los destinos políticos que desempeñaba. Perder el poder no formaba parte en absoluto de sus planes en abril de 2016 y mucho menos perderlo del modo cruel en que lo perdió. Por eso pidió al Gobierno que lo recolocara, que no lo dejara tirado en la cuneta tras tantos servicios prestados a la causa. Falló lo del Banco Mundial y los nuevos tiempos del Partido Popular hacen imposible recolocarlo.

En febrero de 2017 renunció a su paga de exministro y montó su propia empresa, Sorben Partners, con la que hacer valer sus viejas influencias y cobrarse de alguna manera los favores concedidos durante sus cinco años de ejercicio ministerial. Se le ha visto ir y venir constantemente a Madrid, viajar al extranjero, reunirse con empresarios en reservados de lujosos restaurantes… Pero sin poder, nada es lo mismo.

Hace ya más de dos meses que la Secretaría de Estado de Seguridad ordenó retirarle el último vínculo con el poder que le quedaba, el último signo público de grandeza: la escolta y la protección policial de la que disfrutó un año de modo más que discutible. Soria tiró de inmediato de amistades y convenció al subdelegado del Gobierno en Las Palmas, Luis Molina, para que se la mantuviera alegando no se sabe muy bien qué riesgos sobre su integridad personal y la de su familia. La excusa ha sido el robo que sufrió la Nochebuena de 2016, un asalto a su casa de Tafira Alta cuyo expediente sigue durmiendo en algún cajón de la décima planta de la Jefatura Superior de Policía de Canarias por desconocerse quién o quiénes pudieron haber sido los autores de la acción. O quizás por todo lo contrario, por conocerse de sobra y ser inconveniente su revelación.

En aquella caja fuerte desvalijada en el dormitorio del matrimonio Soria Benítez (los apellidos que componen el logo Sorben Partners) podría haber documentos trascendentales de la larga trayectoria política del ex presidente del PP de Canarias. Y entre ellos es muy probable que se encuentre un correo electrónico que comprometería gravemente al todavía ministro de Hacienda, un correo que demostraría que Cristóbal Montoro trató de influir sobre José Manuel Soria en beneficio de la empresa Abengoa, por entonces cliente del despacho de influencias Equipo Económico, fundado por el recientemente reprobado ministro.

Lo ha contado este domingo el periodista de El Mundo Carlos Segovia, uno de los que mejor conoció las entrañas del ministerio de Soria: “Desde el Gabinete del ministro de Hacienda llegó una propuesta con el membrete de Abengoa, que era un gran cliente de Equipo Económico. Planteaba, por supuesto, una reforma que ya sabíamos que era la que le interesaba a esta empresa”, afirman asistentes a aquella reunión en el despacho del ministro de Industria”, dice la pieza firmada por Segovia.

Y añade que Soria “no llegó a exhibir el correo en la Comisión Delegada [de Asuntos Económicos] ni en el Consejo de Ministros, pero informó de su contenido a un amplio número de ministros”.

¿Por qué motivo no denunció tales prácticas el ministro Soria? Según la versión que recoge El Mundo, “por lo que habría supuesto para el Gobierno en aquella época en que España estaba al borde del rescate”, dice el periodista citando “fuentes de Industria de aquella época”.

Las “fuentes de Industria de aquella época” no pueden ser otras que el propio Soria porque en toda la pieza solo se cita a otro alto cargo, el por entonces secretario de Estado de Energía, Fernando Marti, presunto receptor de aquel correo, que en la actualidad ocupa la presidencia del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y que no iba el hombre a meterse ahora en berenjenales tales como comprometer al ministro de Hacienda en defensa del defenestrado ex de Industria.

La información de Carlos Segovia deja algunas otras pistas de la autoría de la filtración. Hay una expresión inequívocamente soriana: cuando el periodista da cuenta de que en el Ministerio de Hacienda niegan que ni Montoro ni su entonces jefe de gabinete enviaran documentos de Abengoa a Industria, la respuesta de la fuente es que el correo llegó, “vaya si llegó”. Una fórmula marca de la casa, similar a la que José Manuel Soria empleó en la comisión de investigación formada en el Parlamento de Canarias para investigar el concurso eólico en la época en la que él era presidente del Cabildo de Gran Canaria y su hermano Luis consejero de Industria del Gobierno de Canarias. “Vaya si lo sabré yo”, espetó altanero cuando fue requerido para que contestara si estaba o no presente en el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Las Palmas en el que se decidió abrir el camino a la concesión de un suelo público al empresario Javier Esquivel para la instalación de un campo de vientos en el muelle de Arinaga. Aquel empresario fue el que, por las mismas fechas, le prestó al menos durante diecinueve meses un chalet de su propiedad para que residiera la familia Soria sin pagar renta de ningún tipo mientras le construían la mansión de Tafira Alta donde en diciembre le abrieron la caja fuerte y donde desde febrero tiene sede su empresa familiar de asesoramiento internacional.

La filtración de esta información a El Mundo, el periódico que tradicionalmente ha utilizado Soria para sus vendettas personales y políticas, es algo más que un simple aviso del exministro de Industria al Gobierno y a su partido. A finales de la misma semana en la que Mariano Rajoy ha mostrado su apoyo absoluto a Cristóbal Montoro en pleno fulgor del caso Equipo Económico, es un ataque frontal al presidente del Gobierno, una muestra inequívoca de que a Soria se le ha agotado la paciencia y amenaza con sacar más papeles. En su entorno siempre han sostenido que acostumbraba a grabar todas las conversaciones en su despacho y que ha guardado minuciosamente horas y horas de confidencias y una ingente cantidad de documentación. Por eso una de las teorías más alentadas por él mismo sobre el robo en su caja fuerte apuntaron desde el primer momento al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y a la vicepresidenta Sáenz de Santamaría para que los servicios de inteligencia se hicieran con esa documentación.

Soria pretende que le hagan caso, que no se olviden de él, que no lo obliguen a regresar a su plaza de funcionario… Para ello ha tirado de los papeles de Tafira y de paso ha pasado factura al ministro que el mismo día de su dolorosa dimisión dijo aquello de que no puede estar en el Gobierno alguien que haya operado en paraísos fiscales.

Fuente: eldiario.es

Soria, un ministro de Industria y Energía para no olvidar

Soraya, Montoro y las eléctricas echaron al ministro Soria de la política

En este “confidencial” de 2016 escriben que es Montoro el que se cabrea con Soria por el recorte a las Renovables. Actualmente es Soria el que achaca a Montoro el recorte a las Renovables.

Hoy día varias sentencias han condenado a España por el recorte de Soria-Montoro a las energias Renovables.

La vicepresidenta en funciones Soraya Sáenz de Santamaría y el ministro Montoro, en alianza con las poderosas compañías eléctricas, han logrado echar de la política a José Manuel Soria.

No obstante no olvidaremos las mentiras y lo que hizo Soria con el precio de la electricidad en España, aparte de sus chanchullos en Panama y la empresa petrolera de su hermano (leer).

El ministro de Industria y presidente del PP de Canarias se había distinguido por acabar con el negocio de las subvenciones a las energías renovables, oponerse a las fusiones de las cadenas de televisión y seguir bajando el recibo de la luz. La filtración de que administró una sociedad en el paraíso fiscal de Jersey ha permitido a Soraya deshacerse de un competidor por la Presidencia y a las eléctricas pasar “factura” al ministro que no se plegó a sus dictados.

No ha sido un único motivo el que ha determinado la liquidación fulminante de José Manuel Soria de la política, sino el pacto de poderosos enemigos para deshacerse de un ministro que desde el propio centro derecha había plantado cara a las elites económicas españolas. La filtración de que Soria fue administrador de la empresa Mechanical Trading Limited, una sociedad registrada en la isla de Jersey (paraíso fiscal en el Canal), ha sido la carga de profundidad para liquidarle. El diario “El Mundo” publicó el 14 de abril el documento que precipitó la dimisión de todos los cargos: ministro, presidente del PP canario y diputado.

Soria se enfrentó a la Vicepresidenta por la fusión de Antena3 y La Sexta, y el reparto de licencias de TDT

Dedicarse a la política de forma honesta y transparente es incompatible con actividades en paraísos fiscales, y el ministro Soria ocultó ante la opinión pública sus negocios por lo que la única solución que le quedaba era dimitir de todos sus cargos. Pero también hay que preguntarse quienes han salido beneficiados de la filtración que ha acabado con su carrera.

La respuesta habría que buscarla en cuatro escenarios:

Soria, un ministro incómodo para Soraya

Nadie duda a estas alturas de que la Vicepresidenta en funciones Soraya Sáenz de Santamaría -en el PP la apodan “S3”, como los nombres en clave que reciben los agentes de los servicios secretos por aquello de ser la responsable política del CNI-, aspira a sustituir a Mariano Rajoy en la Presidencia del Gobierno, si como todo apunta se repiten las elecciones el 26 de junio. Desde mediados de legislatura han ido cayendo, uno a uno, los “candidatos” que se postulaban para ocupar el puesto del amortizado registrador de la propiedad gallego. Primero fue Alberto Ruiz-Gallardón, quien en septiembre de 2014 se retiró de la política con la excusa de la fallida reforma de la ley del aborto que apadrinaba, y del que enigmáticamente no se ha vuelto a saber nada.

Después vino la dimisión de Esperanza Aguirre el pasado febrero, acosada por la corrupción en el PP de Madrid. Y hace pocas semanas Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta de Galicia, decidió atrincherarse en su feudo y no postularse como sustituto de Rajoy para evitar el rayo exterminador de S3. Ahora el siguiente objetivo en la lista de “candidatos” es la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, que el aparato del PP la ve como un valor en alza ante el páramo de líderes populares.

José Manuel Soria pasaba como un gestor eficaz y discreto, que estaba en el “banquillo” junto al ministro García-Margallo, como posible sustituto de Rajoy. Fuentes bien informadas de Moncloa explican a mil21 que la publicación por parte de “El Mundo” de la vinculación Soria-Jersey recibió la luz verde de S3. Las ayudas del Gobierno del PP a la Prensa escrita mediante publicidad institucional, son fundamentales para la supervivencia de los medios impresos ante el retroceso de la publicidad convencional y, sobre todo, el desplome de las ventas debido al auge de internet.

Intentó frenar las componendas televisivas de S3

No solo era un obstáculo como posible candidato a La Moncloa, Soria se había enfrentado repetidamente con S3 a causa de los medios de comunicación. El ministro quería aplicar criterios transparentes en beneficio del mercado y de los usuarios, y la vicepresidenta métodos que le permitan contar con el apoyo de buena parte de la prensa en su carrera por la presidencia del Gobierno. El primer enfrentamiento se produjo por el apoyo de S3 a la creación del grupo Atresmedia, propietario de Antena3 y La Sexta.

El ministro estaba en contra de la concentración de cadenas de televisión amparándose en las condiciones impuestas por la Comisión Nacional de la Competencia, condiciones que Soraya le obligó a cambiar para hacer posible la fusión. El último desencuentro tuvo lugar en el reparto de licencias de TDT de Alta Definición (HD), cuando Soria se manifestó partidario de excluir a Atresmedia que tras la fusión mantenía una posición de dominio del mercado. La vicepresidenta salió en defensa del grupo que obtuvo una licencia de HD.

Montoro se la tenía jurada a Soria

Eran compañeros de partido y ministros de gabinete, pero Montoro profesaba un “odio africano” a Soria desde que el ministro de Industria eliminó en 2012 las subvenciones a las energías renovables con objeto de reducir al déficit tarifario que en aquellas fechas ascendía a 24.000 millones de euros. El titular de Hacienda defendió a las empresas del sector con las mismas palabras que las utilizadas en un informe elaborado por la empresa de renovables Abengoa. Daba la casualidad que la empresa había fichado a Ricardo Martínez Rico, exsecretario de Estado de Hacienda y exsocio y amigo de Cristóbal Montoro en el despacho de influencias “Equipo Económico”, nombre con el que al llegar al Gobierno rebautizó el despacho “Montoro y Asociados” fundado en 2006. Aquel incidente sembró las dudas sobre Montoro.

La retirada de las subvenciones a las renovables decidida por Soria afectó a la empresa Abengoa, para la que trabajan exsocios de Montoro

El recorte a las renovables, avalado por el Tribunal Constitucional después de que el Supremo lo declarase inconstitucional, provocó el enfado de las eléctricas que con la boca pequeña criticaban a las renovables, pero bajo cuerda recibían primas a las plantas de generación si se utilizaban o no en función de la demanda energética.

Objetivo de las eléctricas: acabar con Soria

A José Manuel Soria se la tenían jurada las compañías eléctricas. Días antes de las elecciones del 20D, el ministro anunció que en 2016 volvería a bajar el recibo de la luz que consumimos los españoles. Antes había aprobado un cambio en la tarifa eléctrica, que pasó a denominarse precio voluntario al pequeño consumidor (PVPC), para vincularla directamente al mercado mayorista con objeto de evitar los costes asociados a los intermediarios financieros.

Esto suponía que el componente energético del recibo de la luz, que constituye algo más de un tercio del total, dependa directamente del precio de cotización de la electricidad en el mercado mayorista en cada momento. La medida, según los expertos, fue un jarro de agua fría para eléctricas y bancos. La aplicación de este sistema permite al consumidor que disponga de un contador inteligente distribuir su consumo de electricidad en los tramos horarios que es más barata.

Epílogo

La desaparición de José Manuel Soria de la escena política permite a S3 reforzar su imagen ante las compañías eléctricas y la Banca vinculada al sector de la energía, lo que en medios políticos se interpreta como “poderosos aliados” en la carrera de la vicepresidenta por sustituir a Mariano Rajoy como cartel electoral del PP en las elecciones del 26 de junio. Asimismo, Sáenz de Santamaría cuenta con el apoyo del influyente grupo televisivo Atresmedia a la hora de defender su candidatura ante la opinión pública.

Soria, un ministro de Industria y Energía para no olvidar

Soria: “Las eléctricas venían al Ministerio con los Reales Decretos ya redactados”

Este lunes el diario El Mundo saca en portada una exclusiva que levantará ampollas en el sector eléctrico español. El ex ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, ha escrito una especie de memorias donde no deja títere con cabeza.

Una de sus graves acusaciones va dirigida a las grandes eléctricas españolas. El mito de que las compañías han redactado toda la vida las normativas que regulan el sector eléctrico parece ser una realidad.

Según el ex ministro, las eléctricas se presentaban en el Ministerio de Industria con “los Reales Decretos ya redactados” para su aprobación.

Es cierto que en la época franquista, Unesa firmaba algunas de las normativas, pero que ahora lo hiciesen las eléctricas parecía más un mito que realidad.

Pero claro, una cosa es que presenten con el texto redactado y otra cosa muy distinta es que el Ministerio se lo aprobase al gusto de ellas. Para eso habría que probarlo con documentos.

Se trata, pues, de una acusación sin pruebas que suena más a pataleta que a otra cosa. ¿Será porque su puerta no ha girado lo suficiente?

Fuente:  elperiodicodelaenergia.com

Soria: un ministro para no olvidar