El director de Cofrentes planta a las Corts y rechaza dar explicaciones sobre el proyecto de almacén nuclear

Tomás Lozano se escuda en que ya informó sobre esta cuestión en sus anteriores comparecencias, el 11 de julio de 2017 y el pasado 20 de febrero

El responsable de la planta había sido citado para explicar la situación de las instalaciones actuales de almacenamiento de residuos nucleares y sobre la ampliación prevista

La comisión de Justicia, Gobernación y Administración Local de las Corts Valencianes había citado al director de la central nuclear de Cofrentes, Tomás Lozano, para que explicara la situación de las instalaciones actuales de almacenamiento de residuos, así como sobre la ampliación prevista por medio de la construcción de un almacén temporal individualizado (ATI) “más allá de la vida útil” de la central. Sin embargo, Lozano ha rechazado comparecer en el parlamento valenciano al considerar “innecesaria” su asistencia.

El director de Cofrentes justifica su ausencia en el hecho de que “sobre esta cuestión” ya informó en sus anteriores comparecencias ante la comisión de medio ambiente, agua y ordenación del territorio el 11 de julio de 2017, cuando se describió “con detalle técnico el proyecto”, y el pasado 20 de febrero, cuando Lozano comunicó que la planta había notificado al Consejo de Seguridad Nuclear hasta una docena de incidentes en el último año, aunque estos no afectaron “ni a las personas, ni a la instalación, ni al medio ambiente”.

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El proyecto de almacén temporal individualizado de la nuclear de Cofrentes se somete a información pública

El BOE también publica el anuncio de la delegación del Gobierno por el que se somete a este trámite el estudio de impacto ambiental

Iberdrola, la empresa propietaria de la central, contemplaba que el silo estuviera finalizado en 2019 y operativo en 2021

La delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana ha publicado este sábado en el  Boletín Oficial del Estado (BOE) el anuncio por el que se somete a información pública el proyecto para la construcción de un  almacén temporal individualizado (ATI) en la central nuclear de Cofrentes, así como su estudio de impacto ambiental, que tiene por objeto la obtención de la Declaración de Impacto Ambiental por parte del Ministerio de Medio Ambiente.

Iberdrola, la empresa propietaria de la nuclear de Cofrentes, inició en 2016 los trámites ambientales para la construcción del almacén atómico, una instalación donde albergar el combustible irradiado así como cualquier otro residuo de alta actividad o larga vida procedente de la misma planta hasta su traslado a una instalación de reproceso, a una de almacenamiento temporal centralizado o a un almacén geológico profundo.

El ATI de Cofrentes debería estar finalizado en 2019 de modo que, tras la realización de las pruebas necesarias para su puesta en marcha, pueda estar operativo en 2021, fecha en la que está previsto que se agoten sus piscinas de combustible, donde va a parar el uranio utilizado en su reactor para enfriarse.

Estas instalaciones, que se sitúan en superficie o a relativamente pocos metros de profundidad, tienen “absoluta garantía de seguridad, incluso en escenarios improbables” en el campo meteorológico, según defendió el director de la central, Tomás Lozano, en una comparecencia en las Corts en julio del pasado año. Lozano defendió la necesidad del ATI “en cualquier escenario”, y más después de confirmarse el retraso del almacén temporal centralizado programado en Villar de Cañas (Cuenca).

Hasta doce incidentes en un año

La central nuclear de Cofrentes confirmó el pasado día 20 que la instalación ha notificado al Consejo de Seguridad Nuclear hasta doce sucesos en un año, aunque negó que ésta suponga un riesgo para los ciudadanos: “Cofrentes se mantiene en el mejor nivel de seguridad y es absolutamente segura”. Estos incidentes “no han afectado a personas, a la instalación ni al medio ambiente”. Y todo esto se produce en vísperas de que Iberdrola solicite la renovación de la explotación, que caduca en 2021.

Fuente: eldiario.es

La central de Cofrentes (Valencia) y Hommer Simpson

El CSN cuestiona la “inadecuada actitud” en las revisiones. El componente de la válvula, sostienen las fuentes al tanto de los trabajos de puesta en marcha, ha sido localizado y se va a extraer en los próximos días. No es un trabajo fácil.

En la hipótesis más probable, la pieza se extraerá del lugar en el que se encuentra -el difusor- cortando y soldando bajo metros de agua que actúa como aislante de elementos muy contaminantes.

Los técnicos de la central nuclear de Cofrentes (Valencia), la más potente de las existentes en España (1.092 MW), se enfrentan a un problema peliagudo: como extraer del corazón de la planta una pieza suelta que podría afectar al núcleo. Palabras mayores. La central, propiedad de Iberdrola al 100%, está parada desde septiembre. Entonces cerró para una recarga rutinaria de combustible. El proceso iba a durar 15 días pero va camino de tres meses porque al arrancar se reprodujo un fallo en el sistema de válvulas que ya había sido detectado en agosto.

En plena pugna de Iberdrola -y de su presidente Ignacio Sánchez Galán- con el ministro de Energía, Álvaro Nadal, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) vigila muy de cerca los trabajos de puesta en marcha de la central. Iberdrola quiere arrancarla el 10 de diciembre de diciembre. Pero todo está en el aire.

El CSN está ojo avizor. En un lenguaje poco habitual en el organismo que dirige Fernando Martí, el Consejo daba cuenta en octubre de que Iberdrola había comunicado una “parada no programada” debido “a defectos en una válvula que han dado lugar al desprendimiento de fragmentos de dicha válvula en el sistema de agua de alimentación, que no han podido ser recuperados”.

Fuentes al tanto de la investigación de la avería han traducido el incidente: el pasador de una de las válvulas que regula el sistema de refrigeración del núcleo de la central había desaparecido y había viajado por el sistema. A saber dónde. Lo grave es que, según las mismas fuentes, la central ya había detectado un problema en el caudal del sistema de refrigeración -disminución del 16%- en el mes de agosto.

Reproches del CSN

Pese a ello, la central inició la operación de recarga en septiembre y en octubre puso en funcionamiento de nuevo la instalación… que tuvo que apagar al persistir el problema. El CSN censuró la acción. En su particular lenguaje, exigió a Iberdrola “un análisis de causa raíz de todas las circunstancias asociadas con este suceso” y una evaluación detallada “de los componentes transversales de cultura de seguridad potencialmente afectados, particularmente (sic), la inadecuada actitud cuestionadora que llevó a no realizar una revisión y el mantenimiento de la válvula durante la última parada de recarga“.

El componente de la válvula, sostienen las fuentes al tanto de los trabajos de puesta en marcha, ha sido localizado y se va a extraer en los próximos días. No es un trabajo fácil. En la hipótesis más probable, la pieza se extraerá del lugar en el que se encuentra -el difusor- cortando y soldando bajo metros de agua que actúa como aislante de elementos muy contaminantes.

Pese a todo, Iberdrola mantiene el calendario de puesta en marcha para la primera quincena de diciembre. “No tenemos constancia de que el CSN haya puesto inconvenientes a la nueva fecha”, señalan en la empresa. Por su parte, el CSN remite a su comunicado de octubre sobre Cofrentes, en el que daba tres meses a la empresa para informar sobre las causas del incidente.

Le eléctrica precisa que el CSN categorizó el suceso de nivel cero (sin significación para la seguridad) en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES). Cofrentes acumula ocho incidentes con al misma calificación este año.

Siete niveles de sucesos

En la escala INES, los sucesos se clasifican en siete niveles. Los sucesos de los niveles de 1 a 3 se denominan “incidentes”, mientras que en el caso de los niveles 4 a 7 se habla de “accidentes”. Cada ascenso de nivel en la escala indica que la gravedad de los sucesos es, aproximadamente, diez veces superior. Cuando los sucesos no revisten importancia desde el punto de vista de la seguridad se los denomina “desviaciones” y se clasifican “bebajo de la escala / Nivel 0”.

La clasificación no basta para tranquilizar a todos. El Movimiento Ibérico Antinuclear ha pedido el cierre de la central. Lo más conveniente, en su opinión, es que la central de Cofrentes no vuelva a ponerse en marcha ya que en 2019 está previsto que se saturan sus piscinas de residuos de combustible gastado.

Fuentes internas del CSN han confirmado que, efectivamente, se han puesto en marcha contactos para la futura construcción de un almacén temporal individualizado (ATI) en Cofrentes.

La central, conectada a la red en 1984, tiene que solicitar renovación de la concesión a partir de marzo de 2018. La actual autorización para operar expira en el año 2021. La central -300 hectáreas- está situada a dos kilómetros del pueblo de Cofrentes, en la provincia de Valencia, en la margen derecha del río Júcar. Está equipada con un reactor de agua en ebullición del tipo BWR, diseñado por General Electric.

Fuente: lainformacion.com

Las Cortes valencianas piden desmantelar la central nuclear de Cofrentes en 2021

La iniciativa presentada por PSPV, Compromís y Podemos ha contado con la abstención de Ciudadanos y el voto en contra del PP

29/03/2017 15:50

El pleno de las Cortes valencianas ha aprobado este miércoles, con los únicos votos en contra del PP, pedir al Gobierno “el cierre y desmantelamiento” de la central nuclear de Cofrentes (Valencia) cuando finalice el actual período de prórroga de funcionamiento, en marzo de 2021.

También reclaman que no se autorice la construcción de un almacén temporal individualizado de residuos radiactivos dentro los terrenos de la central nuclear “por ser innecesario”, ya que esta infraestructura dispone de capacidad de almacenamiento suficiente hasta su fecha de cierre en 2021.

Así lo recoge una iniciativa presentada conjuntamente por el PSPV, Compromís y Podemos, en la que Ciudadanos se ha abstenido y el PP ha votado en contra, y que también propone instar al Gobierno a modificar el marco normativo que ha paralizado la implantación de las energías renovables.

El PP se ha opuesto al cierre al asegurar que la Comunitat Valenciana “no dispone de un parque de renovables suficiente” para cubrir la energía producida por Cofrentes, y Ciudadanos ha criticado que se plantee el cierre sin un plan energético alternativo ni un plan económico para los trabajadores y la región.

El diputado de Compromís Juan Ponce, encargado de defender la iniciativa, se ha alegrado de que “por fin” la mayoría de la Cámara diga “sí al cierre definitivo de Cofrentes” por responsabilidad, solidaridad, economía y porque hay que luchar contra el cambio climático.

Ponce ha advertido de que las centrales nucleares “son peligrosas, y más las viejas”, y ha considerado que “no es tan complicado” ni “tan imposible” que en Cofrentes se pudiera producir “la gran catástrofe” sucedida en Fukushima en 2011, que “nadie pensó que pudiera pasar y pasó”.

Además, ha recordado que Alemania cerrará todas sus centrales nucleares en 2022, con menos horas de sol que España, y ha reivindicado la necesidad de apostar e impulsar las energías renovables para alcanzar que el 20 % de la energía total consumida sea renovable.

POLÍTICA DEL MIEDO

El diputado del PP Vicente Casanova ha asegurado que el cierre de Cofrentes tendría “graves consecuencias”, como el incremento de la tarifa eléctrica un 25 % y de las emisiones de dióxido de carbono un 50 %, y sustituirla por energías renovables en 2021 implicaría la construcción de 2.040 molinos de viento o 26.000 hectáreas de paneles solares.

Para Casanova eso “no es razonable”, sobre todo teniendo en cuenta que en dos años no se ha construido ningún molino y se han instalado muy pocos paneles solares, y ha señalado que “no hay necesidad de retirar” estas instalaciones, sino que hay que garantizar, con informes y controles, que sean fiables.

La parlamentaria de Ciudadanos Rosa García ha acusado al Consell de hacer en este caso lo mismo que ha hecho Donald Trump con las políticas medioambientales impulsadas por Barack Obama, que ha decidido “eliminar de un plumazo” sin tener un plan de contingencia ni justificar los motivos.

“Ustedes han hecho lo mismo. Atacan Cofrentes por sectarismo“, según García, quien ha pedido que antes de cerrar esta central nuclear en 2021 “traigan informes sobre el grado de impacto energético y el impacto sobre el empleo y la economía de la zona”, al tiempo que ha abogado por un Pacto de Estado en esta materia.

Ciudadanos ha rechazado el acuerdo planteado por los grupos proponentes de la iniciativa por mantener el cierre de la central en 2021 sin realizar un estudio previo independiente sobre su impacto, y de hecho, había planteado una enmienda en este sentido.

El socialista David Cerdán ha dicho que no están pidiendo el cierre de Cofrentes, sino que no se reabra cuando acabe su vida útil en 2021, con el fin de “acabar con el oligopolio y con la estafa eléctrica de este país”, y ha asegurado que la iniciativa planteada es “de responsabilidad y sentido común”.

“Nada hay más irresponsable, sectario y demagógico e ideológico que la defensa infame y vergonzosa que hacen de un sistema eléctrico que es una estafa”, ha criticado Cerdán, mientras que, desde Podemos, Beatriz Gascó ha acusado al PP de convertir en “chantaje” cualquier decisión.

Fuente: http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2017/03/29/58dbbba3e2704eae328b4681.html